{"id":28,"date":"2012-11-08T17:31:24","date_gmt":"2012-11-08T16:31:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/?p=28"},"modified":"2012-11-08T17:31:24","modified_gmt":"2012-11-08T16:31:24","slug":"murcielagos-y-cetaceos-modelos-aeronauticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/2012\/11\/08\/murcielagos-y-cetaceos-modelos-aeronauticos\/","title":{"rendered":"Murci\u00e9lagos y cet\u00e1ceos, modelos aeron\u00e1uticos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2012\/11\/0.-Leonardo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-29\" title=\"0.- Leonardo\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2012\/11\/0.-Leonardo.jpg\" alt=\"\" width=\"647\" height=\"456\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2012\/11\/0.-Leonardo.jpg 1754w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2012\/11\/0.-Leonardo-300x212.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2012\/11\/0.-Leonardo-768x543.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2012\/11\/0.-Leonardo-1024x724.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 647px) 100vw, 647px\" \/><\/a>Cuando en nuestra tarea del d\u00eda a d\u00eda se nos plantea un problema, sobre todo de tipo t\u00e9cnico, una sabia medida es <strong>observar la naturaleza<\/strong> que nos rodea y tratar de aprender de ella la forma de resolver ese problema. Debemos <strong>buscar qu\u00e9 hizo alg\u00fan ser vivo<\/strong>, animal o vegetal, cuando se le present\u00f3 un problema similar al que ahora queremos resolver, observando tambi\u00e9n como <strong>la evoluci\u00f3n ha ido optimizando la soluci\u00f3n a lo largo el tiempo<\/strong>. Tras ello, s\u00f3lo nos quedar\u00eda la tarea de adoptar y adaptar su soluci\u00f3n, de la mejor manera posible.<\/p>\n<p>Un caso verdaderamente paradigm\u00e1tico de esa idea es el de las anotaciones y dibujos esquem\u00e1ticos que el gran <strong>Leonardo da Vinci<\/strong> dej\u00f3 a la posteridad. En unas notas suyas, fechadas en <strong>1505<\/strong>, Leonardo dec\u00eda que <strong>\u201cpara poder disponer de una m\u00e1quina voladora debemos imitar al murci\u00e9lago\u201d<\/strong>. En realidad aunque Leonardo se fijara m\u00e1s en el murci\u00e9lago (que no se trata de un ave, sino de un mam\u00edfero), su idea se refer\u00eda a los <strong>p\u00e1jaros en general<\/strong>, idea que plasm\u00f3 en sus dise\u00f1os de <strong>m\u00e1quinas voladoras<\/strong> y que se mantuvo durante cerca de 400 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2012\/11\/1.-Murci\u00e9lago.jpg\"><img loading=\"lazy\" style=\"width: 667px; height: 514px;\" title=\"1.- Murci\u00e9lago\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2012\/11\/1.-Murci\u00e9lago.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"723\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No fue hasta <strong>comienzos del siglo XX<\/strong>, cuando en 1903 los\u00a0<strong>hermanos Wright<\/strong> dise\u00f1aron y construyeron un aparato, capaz de planear a lo largo de un corto trayecto, si bien su vuelo deb\u00eda ser impulsado con ayuda de una catapulta externa, puesto que el tema de la <strong>autopropulsi\u00f3n<\/strong> no estaba resuelto; de hecho pasaron a\u00fan a\u00f1os hasta que un avi\u00f3n tuvo suficiente <strong>sustentaci\u00f3n para mantenerse en el aire por sus propios medios<\/strong>. Fue en <strong>1906<\/strong> cuando el aviador e ingeniero brasile\u00f1o <strong>Alberto Santos Dumont<\/strong> realiz\u00f3 el primer vuelo, oficialmente admitido como tal.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A partir de entonces el <strong>desarrollo aeron\u00e1utico<\/strong> se dirigi\u00f3 m\u00e1s a conseguir <strong>motores m\u00e1s potentes<\/strong> que a modificar la geometr\u00eda del avi\u00f3n, hasta el punto de que fue en gran medida el <strong>peso de esos motores<\/strong> y su creciente empuje, lo que <strong>aconsej\u00f3 separarse del modelo p\u00e1jaro<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Posteriormente, durante la <strong>Segunda Guerra Mundial<\/strong>, entre 1939 y 1945, se utilizaron por primera vez <strong>aviones a reacci\u00f3n<\/strong> con lo que la forma del avi\u00f3n cambi\u00f3 r\u00e1pidamente puesto que ahora la impulsi\u00f3n estaba sobradamente garantizada y el problema pasaba a ser <strong>conseguir la mayor sustentaci\u00f3n posible<\/strong>, junto con la menor resistencia a la penetraci\u00f3n en el aire.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2012\/11\/2.-Narval.jpg\"><img loading=\"lazy\" style=\"width: 642px; height: 442px;\" title=\"2.- Narval\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2012\/11\/2.-Narval.jpg\" alt=\"\" width=\"1754\" height=\"1240\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Aparecen entonces los <strong>aviones con siluetas afiladas, en forma de flecha<\/strong>, cuyo mejor paradigma fue probablemente <strong>el Concorde<\/strong>, que segu\u00eda conservando forma de p\u00e1jaro, si bien ya no de murci\u00e9lago (mam\u00edfero volador), sino <strong>m\u00e1s bien de cig\u00fce\u00f1a<\/strong>. Este avi\u00f3n por cierto visit\u00f3 pocos aeropuertos espa\u00f1oles, pero s\u00ed lo hizo al <strong>Aeropuerto de Badajoz<\/strong>, concretamente el <strong>5 de junio de 1989<\/strong>.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda esos modelos en flecha se han reservado pr\u00e1cticamente a los <strong>cazas de combate<\/strong>, mientras que los <strong>aparatos comerciales<\/strong> han ido \u201cengordando\u201d para poder disponer de <strong>m\u00e1s y m\u00e1s capacidad de carga<\/strong>, tratando de evitar que el consumo creciera en proporci\u00f3n. Y es aqu\u00ed cuando el hombre vuelve a fijarse en la naturaleza para <strong>buscar soluciones<\/strong>, encontrando \u00e9stas no en las aves, sino en los cet\u00e1ceos, en concreto en <strong>el narval<\/strong> y sobre todo en <strong>la beluga<\/strong>, una especie de la misma familia, que para su tama\u00f1o y peso, m\u00e1s de una tonelada, <strong>se desplazan ofreciendo una m\u00ednima resistencia al avance<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2012\/11\/3.-Beluga.jpg\" alt=\"\" width=\"558\" height=\"394\" \/><\/strong>Todo lo dicho est\u00e1 en relaci\u00f3n con una ciencia, nacida en los <strong>a\u00f1os 60 del pasado siglo XX<\/strong>, pero cuya existencia es tan remota como la propia vida, esa ciencia es la <strong>biomim\u00e9tica<\/strong>, definida como \u201c<strong><em>la ciencia que estudia los sistemas con caracter\u00edsticas comunes a los sistemas naturales, o an\u00e1logos a estos, para aplicar los conocimientos adquiridos a la soluci\u00f3n de los problemas t\u00e9cnicos con que se encuentra la humanidad<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>No se trata de copiar sin m\u00e1s a la naturaleza, o de imitarla torpemente, sino de <strong>profundizar en sus estructuras y procesos<\/strong>, establecidos y depurados a lo largo de los miles o millones de a\u00f1os, a lo largo del <strong>proceso evolutivo<\/strong>, para aplicar los conocimientos que se obtengan a la <strong>soluci\u00f3n de los problemas tecnol\u00f3gicos<\/strong> de la humanidad.<\/p>\n<p>En contra del <strong>alcance global de la biomim\u00e9tica<\/strong>, podr\u00edamos pensar que existen problemas que se le presentan al hombre y que nunca se le han planteado a la naturaleza. Pero en realidad eso es absolutamente err\u00f3neo, puesto que <strong>el hombre tambi\u00e9n forma parte de esa naturaleza<\/strong>, cosa que se olvida con demasiada frecuencia, pero la diferencia est\u00e1 en que cuando el hombre copia las soluciones del propio hombre, la acci\u00f3n no forma parte de la <strong>biomim\u00e9tica<\/strong>, sino que simplemente practica el denominado \u201cespionaje industrial\u201d, plagio, o cualquier otro t\u00e9rmino peyorativo.<\/p>\n<p>Por el contrario, <strong>la naturaleza, es el mayor dep\u00f3sito de patentes libres que pueda existir<\/strong>, todas ellas suficientemente probadas y contrastadas, y todas a nuestro alcance para que hagamos uso libremente de todo ese tesoro de conocimientos.<\/p>\n<p><strong>\u00a1\u00a1No me imagino yo a un calamar reclamando sus derechos de autor por la utilizaci\u00f3n humana de la retropropulsi\u00f3n por emisi\u00f3n de fluido, por mucho que el hombre copiara esa idea como fundamento de los reactores (aviones de reacci\u00f3n)!!<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.google.es\/?gfe_rd=cr&#038;ei=hn88Vv6TPIjCbOOKvdgG&#038;gws_rd=ssl#q=Adolfo+Marroqu%C3%ADn+Santo%C3%B1a\"><span style=\"color: #0000ff;\">Adolfo Marroqu\u00edn Santo\u00f1a<\/span><\/a><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando en nuestra tarea del d\u00eda a d\u00eda se nos plantea un problema, sobre todo de tipo t\u00e9cnico, una sabia medida es observar la naturaleza que nos rodea y tratar de aprender de ella la forma de resolver ese problema. 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