{"id":449,"date":"2013-12-10T13:27:58","date_gmt":"2013-12-10T12:27:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/?p=449"},"modified":"2013-12-10T13:27:58","modified_gmt":"2013-12-10T12:27:58","slug":"peligrosas-radiaciones-ionizantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/2013\/12\/10\/peligrosas-radiaciones-ionizantes\/","title":{"rendered":"Peligrosas radiaciones ionizantes"},"content":{"rendered":"<div class=\"mceTemp mceIEcenter\" style=\"text-align: left;\">\n<dl id=\"attachment_450\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width: 520px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/1.-Peligro-radiaciones-ionizantes-alfa-beta-y-gamma.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-450  \" title=\"1.- Peligro, radiaciones ionizantes, alfa, beta y gamma\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/1.-Peligro-radiaciones-ionizantes-alfa-beta-y-gamma.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"222\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/1.-Peligro-radiaciones-ionizantes-alfa-beta-y-gamma.jpg 796w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/1.-Peligro-radiaciones-ionizantes-alfa-beta-y-gamma-300x131.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/1.-Peligro-radiaciones-ionizantes-alfa-beta-y-gamma-768x336.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><\/a><\/dt>\n<dd class=\"wp-caption-dd\"><span style=\"color: #800000; font-size: large;\"><strong>PELIGRO, radiaciones ionizantes: Alfa, Beta y Gamma<\/strong><\/span><\/dd>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Dec\u00edamos en un art\u00edculo anterior (<strong>\u201cRadiaciones electromagn\u00e9ticas no ionizantes\u201d<\/strong>) que el beneficio o el da\u00f1o que puedan provocar la recepci\u00f3n de las radiaciones electromagn\u00e9ticas va a estar muy ligado a su energ\u00eda, y atendiendo a la energ\u00eda que las acompa\u00f1a, <strong>las radiaciones se clasifican en ionizantes y no ionizantes<\/strong>, exponiendo en el citado art\u00edculo las caracter\u00edsticas de <strong>las radiaciones no ionizantes<\/strong>, que al pertenecer a la parte menos energ\u00e9tica del espectro, <strong>no son perjudiciales para la salud, excepto que se abuse de la sobreexposici\u00f3n<\/strong>, como podr\u00eda ocurrir con la radiaci\u00f3n solar ultravioleta (UV) en verano o con las emisiones de los tel\u00e9fonos m\u00f3viles \u201cpegados a la cabeza\u201d durante largo tiempo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Las <strong>radiaciones ionizantes<\/strong> son de <strong>mucha mayor energ\u00eda<\/strong>, hasta el punto de ser capaces de arrancar electrones de los \u00e1tomos con los que interaccionan, es decir son capaces de \u201c<strong>ionizarlos<\/strong>\u201d, es decir que son<strong> \u201cagresivas\u201d con lo que encuentran en su camino<\/strong>. Esta <strong>radiaci\u00f3n ionizante<\/strong> es un tipo de energ\u00eda liberada por los \u00e1tomos, bien en forma de <strong>ondas electromagn\u00e9ticas<\/strong> (<strong>rayos gamma o rayos X<\/strong>) o bien de <strong>part\u00edculas<\/strong> (<strong>alfa <\/strong>o<strong> beta<\/strong>).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Radiaci\u00f3n alfa<\/strong> est\u00e1 formada por part\u00edculas pesadas integradas por dos protones y dos neutrones (como el n\u00facleo del helio) emitidas por la desintegraci\u00f3n de \u00e1tomos de elementos pesados (uranio, radio, rad\u00f3n, plutonio&#8230;). Debido a su gran masa no puede recorrer m\u00e1s que un par de cent\u00edmetros en el aire, y no puede atravesar una hoja de papel, ni la piel humana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Por el contrario, si se introduce en el cuerpo una sustancia emisora de radiaci\u00f3n alfa, por ejemplo en los pulmones, \u00e9sta radiaci\u00f3n liberar\u00eda toda su energ\u00eda hacia las c\u00e9lulas circundantes, proporcionando una dosis interna al tejido sensible (que en este caso no estar\u00eda protegido por la epidermis).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Radiaci\u00f3n beta<\/strong> est\u00e1 compuesta por part\u00edculas de masa similar a la de los electrones, lo que les confiere un mayor poder de penetraci\u00f3n. No obstante, la radiaci\u00f3n beta se detiene en algunos metros de aire o unos cent\u00edmetros de agua, y es detenida simplemente por una l\u00e1mina de aluminio, el cristal de una ventana, una prenda de ropa o el tejido subcut\u00e1neo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Radiaci\u00f3n gamma<\/strong> es de car\u00e1cter electromagn\u00e9tico, muy energ\u00e9tica, y con un poder de penetraci\u00f3n considerable. En el aire tiene un gran alcance, y para detenerla se hace preciso utilizar barreras de materiales densos, como el plomo o el hormig\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Desde el momento en el que la radiaci\u00f3n gamma entra en una sustancia, su intensidad empieza a disminuir debido a que en su camino va chocando con distintos \u00e1tomos. En el caso de los seres vivos, de esa interacci\u00f3n con las c\u00e9lulas <strong>pueden derivarse da\u00f1os, tanto en la piel como en los tejidos internos<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Hay de decir que, sobre el planeta Tierra, todos los seres vivos han estado y est\u00e1n expuestos a la acci\u00f3n continua de esas radiaciones, procedentes tanto de los <strong>rayos c\u00f3smicos<\/strong> que nos llegan desde el espacio exterior, como a <strong>la radiaci\u00f3n natural<\/strong> procedente de la radiactividad de algunos de los materiales presentes en la corteza terrestre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Por otra parte, adem\u00e1s de la exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n natural, el desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico de los \u00faltimos cien a\u00f1os, nos ha llevado a la aplicaci\u00f3n de <strong>radiois\u00f3topos naturales y artificiales<\/strong> en m\u00faltiples campos de la actividad humana, sobre todo en casos como el de la medicina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">La <strong>radiactividad es un fen\u00f3meno f\u00edsico<\/strong>, que puede ser <strong>\u00a0natural o artificial<\/strong>, por el cual algunas sustancias, llamadas radiactivas, son capaces de <strong>emitir radiaciones ionizantes<\/strong>; es una propiedad de ciertos elementos que son &#8220;inestables&#8221;, y que <strong>buscan alcanzar la estabilidad<\/strong> emitiendo radiaciones y transform\u00e1ndose en otros elementos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/2.-Radiaci\u00f3n-ionizante-natural-y-artificial.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-453\" title=\"2.- Radiaci\u00f3n ionizante natural y artificial\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/2.-Radiaci\u00f3n-ionizante-natural-y-artificial.jpg\" alt=\"\" width=\"572\" height=\"247\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"mceTemp mceIEcenter\" style=\"text-align: left;\">\n<dl id=\"attachment_453\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width: 805px;\">\n<dd class=\"wp-caption-dd\"><span style=\"color: #000000; font-size: large;\"><strong>Radiaciones ionizantes: Naturales (la mayor parte) y Artificiales<\/strong><\/span><\/dd>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En relaci\u00f3n con estas radiaciones de muy alta energ\u00eda, potencialmente perjudiciales para la salud, el m\u00e1ximo organismo en la materia, es decir la <strong>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud<\/strong> (<strong>OMS<\/strong>), de cuyos informes se deduce que las personas est\u00e1n expuestas a la <strong>radiaci\u00f3n natural<\/strong> a diario, que proviene de muchas fuentes, como los <strong>m\u00e1s de 60 materiales radiactivos naturales presentes en el suelo, el agua y el aire<\/strong>. El principal de los cuales es el <strong>rad\u00f3n<\/strong>, gas natural que emana de las rocas y de la tierra, y que es la principal fuente de radiaci\u00f3n natural. Diariamente inhalamos e ingerimos radiois\u00f3topos presentes tanto en el aire, como en los alimentos y el agua.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Por t\u00e9rmino medio, <strong>algo m\u00e1s del 80% de la dosis anual de radiaci\u00f3n de fondo que recibe una persona procede de fuentes de radiaciones naturales<\/strong>, terrestres y c\u00f3smicas. Los niveles de la radiaci\u00f3n de fondo var\u00edan, de unas zonas a otras del planeta Tierra, debido a diferencias geol\u00f3gicas. En determinadas zonas la exposici\u00f3n puede llegar a ser m\u00e1s de 200 veces mayor que el promedio mundial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">La exposici\u00f3n humana a la radiaci\u00f3n proviene <strong>tambi\u00e9n de fuentes artificiales<\/strong> que van desde la generaci\u00f3n de energ\u00eda nuclear hasta el uso m\u00e9dico de la radiaci\u00f3n para fines diagn\u00f3sticos o terap\u00e9uticos. Hoy d\u00eda, <strong>las fuentes artificiales m\u00e1s comunes de radiaci\u00f3n ionizante son los aparatos de rayos X y algunos otros dispositivos m\u00e9dicos<\/strong>. En este sentido conviene aclarar que, adem\u00e1s de las muchas ventajas de su utilizaci\u00f3n en medicina, el riesgo que implica nuestra exposici\u00f3n a las fuentes de <strong>radiactividad artificial es casi siete veces menor que el riesgo debido a las fuentes de radiactividad natural<\/strong>.<\/span><\/p>\n<div class=\"mceTemp\" style=\"text-align: left;\">\n<dl id=\"attachment_452\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 310px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/3.-Mapa-del-Proyecto-MARNA.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-452\" title=\"3.- Mapa del Proyecto MARNA\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/3.-Mapa-del-Proyecto-MARNA.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"264\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/3.-Mapa-del-Proyecto-MARNA.jpg 450w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/3.-Mapa-del-Proyecto-MARNA-300x264.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/dt>\n<dd class=\"wp-caption-dd\"><span style=\"color: #000000; font-size: large;\"><strong>Mapa de Radiactividad Natural en la Espa\u00f1a peninsular (Proyecto MARNA)<\/strong><\/span><\/dd>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El <strong>Proyecto MARNA<\/strong>, es el resultado de un acuerdo entre el <strong>Consejo de Seguridad Nuclear<\/strong> (<strong>CSN<\/strong>) y la <strong>Empresa Nacional del Uranio S.A.<\/strong> (<strong>ENUSA<\/strong>), en el que se evalu\u00f3 la tasa de exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n gamma natural en Espa\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>M\u00e1s all\u00e1 de ciertos umbrales<\/strong>, la radiaci\u00f3n puede afectar el funcionamiento de \u00f3rganos y tejidos, y producir efectos agudos tales como enrojecimiento de la piel, ca\u00edda del cabello, quemaduras, etc. y l\u00f3gicamente estos <strong>efectos ser\u00e1n m\u00e1s intensos cuanto mayor sea la intensidad y el tiempo de exposici\u00f3n<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Si la dosis es baja o se recibe a lo largo de un periodo amplio hay m\u00e1s probabilidades de que las c\u00e9lulas da\u00f1adas se reparen con \u00e9xito. Aun as\u00ed, las consecuencias podr\u00edan darse a largo plazo, porque <strong>el organismo puede guardar memoria<\/strong> del da\u00f1o celular, con lo que ser\u00eda posible que aparezcan sus efectos pasados a\u00f1os o incluso decenios. No siempre se producen efectos de este tipo, pero l\u00f3gicamente la probabilidad de que ocurran es proporcional a la dosis de radiaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>No trataremos aqu\u00ed<\/strong> de la exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n en situaci\u00f3n de <strong>emergencias nucleares<\/strong>, ni de las medidas de protecci\u00f3n de la salud en esos casos, puesto que l\u00f3gicamente es un tema que corresponde a <strong>las autoridades<\/strong>, tanto a las responsables de la seguridad nuclear como a las de la salud, que seg\u00fan las condiciones y circunstancias de cada caso, <strong>establecer\u00e1n los avisos y recomendaciones que procedan<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En cuanto a la <strong>radiaci\u00f3n X<\/strong> es de caracter\u00edsticas y efectos parecidos a la gamma, pero dado que <strong>se produce artificialmente<\/strong> en un tubo de vac\u00edo <strong>a partir de un material que no tiene radiactividad propia<\/strong>, el resultado es que su activaci\u00f3n y desactivaci\u00f3n, tiene un control f\u00e1cil e inmediato, lo que <strong>facilita la toma de las oportunas medidas de protecci\u00f3n<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.google.es\/#fp=1b5bd09c4802e54f&#038;q=Adolfo+Marroqu%C3%ADn+Santo%C3%B1a\" target=\"_blank\">Adolfo Marroqu\u00edn Santo\u00f1a<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PELIGRO, radiaciones ionizantes: Alfa, Beta y Gamma &nbsp; Dec\u00edamos en un art\u00edculo anterior (\u201cRadiaciones electromagn\u00e9ticas no ionizantes\u201d) que el beneficio o el da\u00f1o que puedan provocar la recepci\u00f3n de las radiaciones electromagn\u00e9ticas va a estar muy ligado a su energ\u00eda, y atendiendo a la energ\u00eda que las acompa\u00f1a, las radiaciones se clasifican en ionizantes y [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,9],"tags":[1070,1083,1239,1240,1241,1242,1243,1245,1246,1249,1251,1253,1262,1263,1264,1331,1463],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/449"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=449"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/449\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}