{"id":460,"date":"2013-12-24T10:48:48","date_gmt":"2013-12-24T09:48:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/?p=460"},"modified":"2013-12-24T10:48:48","modified_gmt":"2013-12-24T09:48:48","slug":"hay-duendes-navidenos-y-tambien-atmosfericos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/2013\/12\/24\/hay-duendes-navidenos-y-tambien-atmosfericos\/","title":{"rendered":"Hay duendes navide\u00f1os y tambi\u00e9n atmosf\u00e9ricos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/1.-Duendes-y-elfos-de-Navidad-y-los-de-la-atm\u00f3sfera.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-461\" title=\"1.- Duendes y elfos de Navidad y los de la atm\u00f3sfera\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/1.-Duendes-y-elfos-de-Navidad-y-los-de-la-atm\u00f3sfera.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/1.-Duendes-y-elfos-de-Navidad-y-los-de-la-atm\u00f3sfera.jpg 800w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/1.-Duendes-y-elfos-de-Navidad-y-los-de-la-atm\u00f3sfera-300x134.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/1.-Duendes-y-elfos-de-Navidad-y-los-de-la-atm\u00f3sfera-768x342.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En un art\u00edculo anterior titulado <strong>\u201cDescarga de rayos: Efectos y protecci\u00f3n\u201d<\/strong>, trat\u00e1bamos de lo que ocurre dentro de la nube de tormenta y de ella \u201chacia abajo\u201d, pero resulta que tambi\u00e9n ocurren algunas cosas por encima de algunas de ellas, por encima de esas enormes nubes que llamamos <strong>cumulonimbos<\/strong> (<strong>Cb<\/strong>) y que ve\u00edamos con detalle en otro art\u00edculo, en este caso el titulado <strong>\u201cC\u00f3mo son las nubes\u201d<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Y <strong>lo que ocurre por encima de esos cumulonimbos tiene el mismo nombre que los ayudantes de Pap\u00e1 Noel<\/strong>, tambi\u00e9n llamado <strong>Santa Claus<\/strong>, en los pa\u00edses de habla anglosajona y en muchos de su \u00e1rea de influencia, me refiero a <strong>los duendes<\/strong>, ayudantes de Pap\u00e1 Noel y encargados por \u00e9l de repartir alegr\u00eda a los m\u00e1s peque\u00f1os, responsables de leer las cartas de los ni\u00f1os y de seleccionar los juguetes que se merece cada uno, seg\u00fan haya sido su comportamiento en el a\u00f1o que acaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Lo que ocurre en la atm\u00f3sfera y los duendes que aparecen en ella es un tema algo m\u00e1s complicado y desde luego mucho menos rom\u00e1ntico<\/strong> que el caso de los ayudantes de Santa, pero tal vez merezca la pena intentar explicarlo un poco: <strong>La Tierra y su atm\u00f3sfera forman un circuito el\u00e9ctrico gigantesco<\/strong>, en el que, con buen tiempo, la diferencia de carga entre la ionosfera y el suelo mantiene un peque\u00f1o, pero constante, flujo de corriente el\u00e9ctrica, que se dirige (baja) de las capas altas de la atm\u00f3sfera hacia el suelo, hacia la tierra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Por lo tanto si continuamente est\u00e1 bajando carga el\u00e9ctrica desde la alta atm\u00f3sfera hasta el suelo, parece evidente que <strong>debe existir algo que transporte la corriente de vuelta<\/strong> desde la tierra a la atm\u00f3sfera, para completar el ciclo y mantener as\u00ed el equilibrio. Pues bien, en efecto <strong>ese algo existe y son las tormentas<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El resultado, tras una tormenta el\u00e9ctrica, es la reposici\u00f3n de la diferencia de potencial\u00a0 original en el condensador atm\u00f3sfera-tierra, como consecuencia de:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">.- La disminuci\u00f3n de cargas positivas en el suelo, al ser transportadas por conducci\u00f3n a niveles altos o bien por ser anuladas por las negativas en las descargas entre la base de la nube y la tierra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">.- El aumento de las cargas positivas en niveles altos al ser transportadas por las corrientes ascendentes (dentro de la propia nube) o por conducci\u00f3n (desde la nube a niveles m\u00e1s altos), dando lugar a fen\u00f3menos muy breves, pero muy energ\u00e9ticos y luminosos, a los que se les denomina precisamente <strong>\u201cduendes\u201d<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/2.-Descarga-cont\u00ednua-del-condensador-atmosf\u00e9rico-y-recarga-en-las-tormentas.jpg\"><img loading=\"lazy\" title=\"2.- Descarga cont\u00ednua del condensador atmosf\u00e9rico y recarga en las tormentas\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/2.-Descarga-cont\u00ednua-del-condensador-atmosf\u00e9rico-y-recarga-en-las-tormentas.jpg\" alt=\"\" width=\"797\" height=\"252\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El campo el\u00e9ctrico que se crea entre la nube y la parte alta de la <strong>ionosfera<\/strong> lanza electrones hacia arriba, donde colisionan con las mol\u00e9culas de aire, los electrones se aceleran y alcanzan la velocidad necesaria para transferir su energ\u00eda a las mol\u00e9culas con las que chocan, llev\u00e1ndolas a un estado &#8220;excitado&#8221;. Estas mol\u00e9culas vuelven a la normalidad emitiendo la energ\u00eda en forma de luz, lo que causa el fen\u00f3meno de los <strong>duendes<\/strong>, que aparece a una altitud de entre 50 y 90 kil\u00f3metros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Los duendes son pues destellos luminosos<\/strong> que ocurren a gran altitud sobre las tormentas el\u00e9ctricas, en la <strong>mes\u00f3sfera<\/strong>, una de las capas altas de la atm\u00f3sfera terrestre. Algunas tormentas producen una gran cantidad de estos fen\u00f3menos, a la vez el\u00e9ctricos y \u00f3pticos, pero muy dif\u00edciles de ver por sus propias caracter\u00edsticas, emplazamiento y brev\u00edsima duraci\u00f3n. De hecho, la primera imagen en color de un duende no fue tomada hasta el 4 de julio de 1994.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/3.-Aparici\u00f3n-de-los-duendes-en-la-ionosfera.jpg\"><img loading=\"lazy\" title=\"3.- Aparici\u00f3n de los duendes en la ionosfera\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/3.-Aparici\u00f3n-de-los-duendes-en-la-ionosfera.jpg\" alt=\"\" width=\"798\" height=\"304\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Dos compa\u00f1eros de viaje de los duendes<\/strong> son los \u201c<strong>chorros azules\u201d<\/strong>, y los <strong>\u201celfos\u201d<\/strong> (Blue Jet y Elve, respectivamente en la figura inferior, derecha); los <strong>chorros azules<\/strong> son dif\u00edciles de observar, tienen un color azul profundo, por lo cual no son tan visibles como los <strong>tonos rojizos de los duendes y los elfos<\/strong>. Estos extra\u00f1os conos de luz azul fueron registrados por primera vez en una intensa tormenta sobre Arkansas, EEUU, en 1994.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Estos chorros luminosos <strong>surgen de la parte alta de las nubes de tormenta<\/strong> a una velocidad de alrededor de 120 km por segundo, son eyecciones \u00f3pticas de marcado color azul, que nacen de una tormenta y despu\u00e9s de emerger de la parte alta de la nube, se propagan hacia arriba en forma de delgados conos, de peque\u00f1a apertura, a una velocidad de 100 km por segundo y se van desvaneciendo, desapareciendo totalmente a una altura de entre 40 y 50 km.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/4.-Primer-duende-en-color-julio-1994.-Chorros-azules-y-elfos.jpg\"><img loading=\"lazy\" title=\"4.- Primer duende en color (julio 1994). Chorros azules y elfos\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/12\/4.-Primer-duende-en-color-julio-1994.-Chorros-azules-y-elfos.jpg\" alt=\"\" width=\"799\" height=\"427\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Los pulsos electromagn\u00e9ticos producidos por <strong>la descarga de fuertes rayos<\/strong> en las tormentas son los que crean los <strong>&#8220;elfos&#8221;<\/strong>. El campo el\u00e9ctrico existente acelera fuertemente electrones, que chocan con las mol\u00e9culas de aire, excit\u00e1ndolas hasta que emiten luz. Este mecanismo <strong>genera anillos de luz<\/strong> que se van expandiendo en la zona de intersecci\u00f3n del pulso esf\u00e9rico y la capa cr\u00edtica de la alta atm\u00f3sfera, ensanch\u00e1ndose velozmente (de hecho, a la velocidad de la luz), de modo que <strong>los anillos en expansi\u00f3n aparecen a la vista como discos achatados<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Ahora bien, admitiendo que los <strong>duendes atmosf\u00e9ricos<\/strong> y sus amiguitos de traves\u00eda los <strong>chorros azules<\/strong> y los <strong>elfos<\/strong>, tienen m\u00e1s inter\u00e9s cient\u00edfico y son m\u00e1s reales, pero son tambi\u00e9n mucho m\u00e1s ef\u00edmeros y peligrosos que los <strong>duendes navide\u00f1os<\/strong>, creo que lo mejor que podemos hacer es disfrutar de cada uno de ellos cuando toque. \u00a0<strong>\u00a1Feliz decisi\u00f3n!<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.google.es\/#fp=1b5bd09c4802e54f&#038;q=Adolfo+Marroqu%C3%ADn+Santo%C3%B1a\" target=\"_blank\">Adolfo Marroqu\u00edn Santo\u00f1a<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un art\u00edculo anterior titulado \u201cDescarga de rayos: Efectos y protecci\u00f3n\u201d, trat\u00e1bamos de lo que ocurre dentro de la nube de tormenta y de ella \u201chacia abajo\u201d, pero resulta que tambi\u00e9n ocurren algunas cosas por encima de algunas de ellas, por encima de esas enormes nubes que llamamos cumulonimbos (Cb) y que ve\u00edamos con detalle [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,6],"tags":[142,260,313,360,391,410,466,492,493,495,511,815,893,1020,1036,1112,1260,1337,1463,1473],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=460"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}