{"id":942,"date":"2016-05-05T18:05:44","date_gmt":"2016-05-05T17:05:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/?p=942"},"modified":"2016-05-05T18:05:44","modified_gmt":"2016-05-05T17:05:44","slug":"la-luz-es-claridad-pero-tambien-oscuridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/2016\/05\/05\/la-luz-es-claridad-pero-tambien-oscuridad\/","title":{"rendered":"La luz es claridad, pero tambi\u00e9n oscuridad"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/01.-Asom\u00e1ndonos-al-universo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-957\" title=\"01. - Asom\u00e1ndonos al universo\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/01.-Asom\u00e1ndonos-al-universo.jpg\" alt=\"\" width=\"797\" height=\"271\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/01.-Asom\u00e1ndonos-al-universo.jpg 797w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/01.-Asom\u00e1ndonos-al-universo-300x102.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/01.-Asom\u00e1ndonos-al-universo-768x261.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 797px) 100vw, 797px\" \/><\/a>La primera parte del t\u00edtulo de este art\u00edculo \u201c<strong>La luz es claridad\u2026<\/strong>\u201d es tan evidente que no entraremos, aqu\u00ed y ahora, en el an\u00e1lisis de esa verdad, salvo tal vez para <strong>recomendar<\/strong> que, <strong><span style=\"text-decoration: underline;\">siempre que sea posible<\/span><\/strong>, demos preferencia a la fuente natural de luz, <strong>el SOL<\/strong>, frente a cualquier otra fuente artificial y, en caso de tener que recurrir a \u00e9sta, deber\u00edamos hacerlo con las <strong>luminarias<\/strong> que los avances de la ciencia y la tecnolog\u00eda en esta materia, han puesto a nuestra disposici\u00f3n. En este sentido me permito recomendar la lectura de un art\u00edculo anterior referido a los LEDES, titulado \u201c<strong>Iluminaci\u00f3n LED (Diodo Emisor de Luz)<\/strong>\u201d (<a href=\"http:\/\/bit.ly\/1fhzluj\"><strong><em><span style=\"color: #0000ff; font-family: Times New Roman;\">Enlace<\/span><\/em><\/strong><\/a>).<\/p>\n<p>Pero ahora la idea es fijarnos m\u00e1s en la segunda parte del t\u00edtulo \u201c<strong>\u2026 pero tambi\u00e9n oscuridad<\/strong>\u201d, repasando algunos de los aspectos de \u00e9sta \u201cpoca claridad en la luz, o m\u00e1s bien en la utilizaci\u00f3n que hacemos de ella\u201d.<\/p>\n<p>Un ejemplo de esto es el hecho, que debemos tener en cuenta, de los efectos que la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica tiene sobre la salud. Desde que la vida apareci\u00f3 en nuestro planeta, se ha desarrollado siempre en un ambiente sometido a unos ritmos predecibles. Cada forma de vida ha evolucionado adapt\u00e1ndose al <strong>ritmo circadiano<\/strong>, en concreto al <strong>ciclo d\u00eda-noche<\/strong>. Este ritmo de cambios, en el caso de los mam\u00edferos, se sincroniza gracias a un <strong>reloj central<\/strong>, situado en una parte profunda de su cerebro y a otros sensores, que act\u00faan como <strong>relojes perif\u00e9ricos<\/strong>, comunicando se\u00f1ales temporales al organismo a trav\u00e9s de la <span style=\"text-decoration: underline;\">melatonina<\/span>, una hormona que alcanza el m\u00e1ximo de secreci\u00f3n durante la noche, mientras que durante el d\u00eda se mantiene en niveles bajos.<\/p>\n<p>La luz influye en este reloj central a trav\u00e9s de un camino que comienza en un conjunto de c\u00e9lulas especializadas de la retina, que son <strong>sensibles sobre todo a la luz azul<\/strong>. La estimulaci\u00f3n de estas c\u00e9lulas inhibe la secreci\u00f3n de melatonina durante el d\u00eda, y lo mismo ocurre durante la noche en presencia de un tipo de luz, en la que predominen las componentes azules. Algunas investigaciones sugieren incluso que una exposici\u00f3n excesiva a luz blanca durante la noche genera problemas de adaptaci\u00f3n del organismo, dificultando un orden temporal interno correcto, que puede dar lugar a algunos efectos indeseables en la salud.<\/p>\n<p>Lo que parece suficientemente probado es que estos efectos de la iluminaci\u00f3n nocturna son m\u00e1s severos en el caso de la utilizaci\u00f3n de la <strong>luz azul<\/strong>, y que por el contrario, son m\u00e1s ligeros con la conocida como <strong>luz c\u00e1lida<\/strong>, de mayor longitud de onda; la conclusi\u00f3n ser\u00eda que, si buscamos descansar y \u201ccargar las pilas\u201d durante las horas nocturnas, deber\u00edamos <strong>evitar la utilizaci\u00f3n<\/strong> de l\u00e1mparas que emitan <strong>luz por debajo de los 500 nm<\/strong> (nanometros), es decir la luz azul o violeta.<\/p>\n<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/02.-Colores-de-la-luz.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-958\" title=\"02.- Colores de la luz\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/02.-Colores-de-la-luz.jpg\" alt=\"\" width=\"796\" height=\"264\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/02.-Colores-de-la-luz.jpg 796w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/02.-Colores-de-la-luz-300x99.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/02.-Colores-de-la-luz-768x255.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 796px) 100vw, 796px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Pero <strong>adem\u00e1s de la oscuridad que, desde el punto de vista de nuestra salud<\/strong>, f\u00edsica y mental, pueda ocasionar la utilizaci\u00f3n de determinados tipos de luz durante horas en las que el organismo reclama su \u201creposo lum\u00ednico\u201d, <strong>existe otro tipo de oscuridad provocada por la luz mal dirigida<\/strong>, es decir provocada por la iluminaci\u00f3n en todas direcciones, o al menos en muchas, en lugar de la iluminaci\u00f3n dirigida a lo que se desea iluminar.<\/p>\n<p>Es evidente que la iluminaci\u00f3n artificial ofrece servicios indispensables, sin embargo debemos reconocer que tambi\u00e9n ha generado el problema de la <strong>contaminaci\u00f3n lum\u00ednica<\/strong>. La luz emitida por dispositivos de iluminaci\u00f3n al aire libre se ha vuelto tan omnipresente, y est\u00e1 generalmente tan mal dirigida, que en la mayor\u00eda de nuestros entornos urbanos es casi imposible distinguir las estrellas en la noche.<\/p>\n<p>Y esto no solo representa una p\u00e9rdida de energ\u00eda en forma de luz in\u00fatil, sino que adem\u00e1s anula nuestra percepci\u00f3n del universo. Sin embargo, mientras que las cuestiones relativas a la calidad del aire, a los niveles de ruido o a la contaminaci\u00f3n medioambiental han sido prioritarias a nivel institucional, cient\u00edfico o cultural, <strong>la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica ha permanecido y permanece en la oscuridad<\/strong>.<\/p>\n<p>Los seres humanos han transformado radicalmente las caracter\u00edsticas f\u00edsicas de la duraci\u00f3n de la noche, provocando la p\u00e9rdida de las pautas naturales de oscuridad en extensas zonas del planeta. La alternancia de la oscuridad y la luz natural, resultan indispensables para el correcto funcionamiento de multitud de organismos y ecosistemas. Por lo general olvidamos que durante millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n, los ecosistemas se han adaptado a los ritmos naturales del d\u00eda y la noche, de la luna y las estrellas.<\/p>\n<p>Nuestros antepasados miraban al cielo nocturno y encontraban en \u00e9l dibujos en las constelaciones y una historia en cada estrella. En medio de la oscuridad envolvente reinante, el paisaje nocturno les ofrec\u00eda un espect\u00e1culo \u00fanico. Pero <strong>la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica ha ido cerrando las puertas a aquellas bellas visiones nocturnas<\/strong> de anta\u00f1o y ha impedido apreciar a simple vista muchos fen\u00f3menos del universo.<\/p>\n<p>No obstante, lejos de desaparecer, la belleza de las estrellas sigue ah\u00ed, esperando ser observada; y muchas personas buscan lugares, a veces incluso lejos de sus lugares de residencia, desde los que observar ese oc\u00e9ano de puntos luminosos. De hecho est\u00e1 aumentado el conocido como \u201c<strong>astro-turismo<\/strong>\u201d, o turismo de estrellas, en enclaves con cielos limpios y localizados en sitios con zonas oscuras alrededor.<\/p>\n<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/03.-El-lado-oscuro-de-la-luz.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-959\" title=\"03.- El lado oscuro de la luz\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/03.-El-lado-oscuro-de-la-luz.jpg\" alt=\"\" width=\"753\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/03.-El-lado-oscuro-de-la-luz.jpg 753w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/03.-El-lado-oscuro-de-la-luz-300x79.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 753px) 100vw, 753px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hoy nos enfrentamos a una nueva situaci\u00f3n en la que corremos el riesgo de limitar nuestra cultura astron\u00f3mica a espacios restringidos y limitados, <strong>s\u00f3lo disponibles para unos pocos astr\u00f3nomos<\/strong> profesionales o simplemente aficionados. Una parte sustancial del planeta ha perdido toda referencia con las estrellas a causa de la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica, olvidando que la visi\u00f3n del firmamento y el estudio de la astronom\u00eda han permitido a la humanidad crear calendarios, navegar hacia lugares remotos y aportar cambios sustanciales en el desarrollo de la ciencia.<\/p>\n<p>Para anular o al menos reducir en lo posible la creciente contaminaci\u00f3n lum\u00ednica, bastar\u00eda con seguir <strong>tres principios<\/strong> que est\u00e1n al alcance de nuestra mano. El primero es <strong>iluminar solo lo que necesitemos que sea iluminado<\/strong>. El segundo, hacer uso de la <strong>iluminaci\u00f3n exterior cuando sea realmente necesaria<\/strong>. Por \u00faltimo, <strong>usar luminarias que eviten<\/strong> totalmente el flujo de <strong>luz hacia el horizonte o hacia el cielo<\/strong>; es absurdo derrochar energ\u00eda enviando luz hacia el espacio exterior.<\/p>\n<p>Entre las formas de contaminaci\u00f3n lum\u00ednica, la m\u00e1s pol\u00e9mica y frecuente es el brillo artificial del cielo nocturno en enormes \u00e1reas, sobre y alrededor, de las grandes ciudades. Una iluminaci\u00f3n artificial inadecuada es la causa del actual incremento de ese <strong>brillo difuso del cielo nocturno<\/strong> que, al dirigirse parcialmente hacia arriba y hacia el horizonte, crea una burbuja de contaminaci\u00f3n lum\u00ednica que diluye la oscuridad natural de la noche y nos impide ver las estrellas.<\/p>\n<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/04.-Luz-artificial-y-luz-estelar.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-955\" title=\"04.- Luz artificial y luz estelar\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/04.-Luz-artificial-y-luz-estelar.jpg\" alt=\"\" width=\"752\" height=\"245\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/04.-Luz-artificial-y-luz-estelar.jpg 752w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/04.-Luz-artificial-y-luz-estelar-300x98.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 752px) 100vw, 752px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Un gran desaf\u00edo actual es c\u00f3mo conseguir una iluminaci\u00f3n inteligente que pueda evitar y prevenir una buena parte de la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica y que por otra parte no incremente el consumo energ\u00e9tico, puesto que ello supondr\u00eda agravar el problema de la emisi\u00f3n de los tristemente famosos <strong>GEI<\/strong> (<strong>G<\/strong>ases de <strong>E<\/strong>fecto <strong>I<\/strong>nvernadero), que tanto nos est\u00e1n complicado la b\u00fasqueda del equilibrio clim\u00e1tico, por ser los principales causantes del cambio global.<\/p>\n<p>Pues bien, algunas de las respuestas est\u00e1n en nuestras manos, siguiendo unas pocas decisiones inteligentes, entre las que est\u00e1n:<\/p>\n<p><em>.- No dirigir el flujo luminoso fuera del \u00e1rea \u00fatil a iluminar, dirigiendo la luz s\u00f3lo a la zona que necesitamos alumbrar y con la intensidad necesaria para cubrir las necesidades concretas de esa \u00e1rea.<\/em><\/p>\n<p><em>.- Utilizar equipos de soporte y luminarias que permitan la iluminaci\u00f3n direccional y que emitan luz en las longitudes de onda que convengan para la aplicaci\u00f3n concreta que se pretenda conseguir, al tiempo que reduzcan la potencia instalada y con ella el consumo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0.- No admitir proyectos que conlleven exagerados niveles de iluminaci\u00f3n, con frecuencia no justificados, ni justificables, exigiendo reducirlos hasta el m\u00ednimo necesario.<\/em><\/p>\n<p><em>.- Instalar sistemas para apagar las luminarias, o al menos reducir a m\u00ednimos la luz emitida, cuando una zona no est\u00e9 en uso. <\/em><\/p>\n<p><em>.- Utilizar soluciones de control adaptativas como reguladores de flujo, temporizadores o sensores de presencia y movimiento.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/05.-Planeta-y-Espa\u00f1a-iluminados.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-956\" title=\"05.- Planeta y Espa\u00f1a iluminados\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/05.-Planeta-y-Espa\u00f1a-iluminados.jpg\" alt=\"\" width=\"764\" height=\"245\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/05.-Planeta-y-Espa\u00f1a-iluminados.jpg 764w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2016\/05\/05.-Planeta-y-Espa\u00f1a-iluminados-300x96.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 764px) 100vw, 764px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mientras tanto, hasta que se resuelva el problema de la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica de nuestro planeta, es evidente que <strong>es mucho m\u00e1s f\u00e1cil contemplar la Tierra y sus territorios desde el espacio, que\u00a0 poder ver las estrellas y constelaciones que pueblan el espacio, desde la Tierra<\/strong>, sobre todo si lo intentamos desde alguna de las grandes ciudades del Hemisferio Norte.<\/p>\n<p>Y, al paso que vamos, teniendo en cuenta el aumento de la poblaci\u00f3n mundial y el incremento del nivel de vida, de no producirse cambios sustanciales en las pol\u00edticas de iluminaci\u00f3n, <strong>las necesidades de electricidad, s\u00f3lo para iluminaci\u00f3n, aumentar\u00e1n en m\u00e1s de un 30% antes de mediados del siglo en curso<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>\u00a1\u00a1QUE DIOS NOS ILUMINE!!<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.google.es\/?gfe_rd=cr&#038;ei=hn88Vv6TPIjCbOOKvdgG&#038;gws_rd=ssl#q=Adolfo+Marroqu%C3%ADn+Santo%C3%B1a\"><span style=\"color: #0000ff; font-family: Times New Roman;\">Adolfo Marroqu\u00edn Santo\u00f1a<\/span><\/a><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera parte del t\u00edtulo de este art\u00edculo \u201cLa luz es claridad\u2026\u201d es tan evidente que no entraremos, aqu\u00ed y ahora, en el an\u00e1lisis de esa verdad, salvo tal vez para recomendar que, siempre que sea posible, demos preferencia a la fuente natural de luz, el SOL, frente a cualquier otra fuente artificial y, en [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,7,9],"tags":[134,374,873,893,894,896,1090,1308,1388,1463],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/942"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=942"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/942\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}