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	<title>Aquarius y Dios: &quot;Y descendió a los infiernos&quot; | De lo divino y lo humano - Blogs hoy.es</title>
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		<title>Aquarius y Dios: &quot;Y descendió a los infiernos&quot; | De lo divino y lo humano - Blogs hoy.es</title>
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		<pubDate>Sun, 17 Jun 2018 21:03:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Moreno Losada</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[El “Aquarius” se ha convertido en santo y seña de un grito humano, ha puesto voz a todos los cautivos de la humanidad que buscan liberación y refugio. Ese grito ha puesto en boga una de las clásicas obras de misericordia, convertida en derecho humano: “redimir al cautivo”… ¿Quiénes son los cautivos hoy entre nosotros [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><img src="https://scontent.fmad3-3.fna.fbcdn.net/v/t1.0-9/35287268_10216511446369785_2461011939870900224_n.jpg?_nc_cat=0&amp;oh=4e1bd48f9d3572ad8e583579cfedd8d8&amp;oe=5BBBF87B" alt="La imagen puede contener: 1 persona">El <b>“Aquarius”</b> se ha convertido en santo y seña de un grito humano, ha puesto voz a todos los cautivos de la humanidad que buscan liberación y refugio. Ese grito ha puesto en boga una de las clásicas obras de misericordia, convertida en derecho humano: “redimir al cautivo”…</p>
<p><b>¿Quiénes son los cautivos hoy entre nosotros y de qué somos cautivos?</b> Allí donde las personas pierden su libertad y sus libertades más fundamentales, se vive la experiencia de ser cautivos. Son todos los que viven oprimidos, excluidos, manipulados, perseguidos, amenazados, violentados y atacados. Y todo ello de un modo personal o colectivo, interna o externamente, desde la proximidad o desde la lejanía, desde las redes familiares o desde las estructuras de nuestro mundo, y a veces, incluso, desde la propia cultura, economía, política o religión pervertidas.</p>
<p>Cuando se dan estas situaciones de esclavitud, bajo cualquiera de sus formas, nos encontramos con situaciones infernales y dolorosas de miedo, ansiedad, fatiga, desánimo, silencio humillante y deseo de huida.<b> Son muchas las personas que se ven cautivas en situaciones infernales de las que les gustaría salir, liberarse</b>, para poder tener libertad y paz, para vivir con dignidad, pero sienten que su situación es de dolor y que es muy difícil salir de ella. A eso es a lo que le llamamos «descender al infierno», «estar abajo», «ser cautivos».</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>La lista es interminable y se hace a pie de noticia diaria y de calle: hoy en los refugiados que están llegando a Valencia. <b>¿Y Dios?, ¿y su misericordia?, ¿dónde está Él en este dolor?</b> La mirada bíblica es directa en la respuesta cuando nos dice de Jesús que “entonces le prendieron, se lo llevaron y le hicieron entrar en la casa del sumo sacerdote…los hombres que lo tenían preso se burlaban de él y le golpeaban”(Lc 22,54 y 63).</p>
<p>Y no es menos clara cuando en boca de Jesús se habla de este modo del <b>juicio universal</b>: “Venid vosotros, benditos de mi Padre, id al Reino preparado para vosotros porque…Estuve preso ,fui peregrino, forastero, desnudo, hambriento, desnortado…y vinisteis a mí…cada vez que lo hicisteis con uno de estos humildes hermanos, conmigo lo hicisteis” (Mt 25,36).</p>
<p><img class="alignright" src="//www.periodistadigital.com/imagenes/2018/06/17/barco-en-valencia.jpg" alt="" width="560"></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><b>El papa francisco, fiel a Jesús, nos está invitando a ir a todas las periferias del mundo, donde se encuentran las situaciones infernales</b>, allá donde hay que descender. Y lo primero que nos dice es que hay que ir con la humildad y sencillez más grande, para poder entrar en esas periferias, lo dice abiertamente desde su reflexión acerca de visitar a los presos: “la cárcel es una de las periferias más feas, con más dolor. Ir a la cárcel significa, ante todo, decirse a sí mismo: «Si yo no estoy aquí, como esta, como este, es por pura gracia de Dios».</p>
<p><b>Pura gracia de Dios</b>. Si no hemos cometido estos errores, incluso estos delitos o crímenes, algunos graves, es porque el Señor nos ha llevado de la mano. Se trata de reconocernos tan pecadores y tan necesitados como todos los seres humanos, por destrozados que puedan estar o sufrimientos que puedan cargar.</p>
<p>De reconocer que Dios nos salva desde ellos, que en ellos está nuestra salvación y nuestro perdón. Ante este drama los ciudadanos católicos, si de verdad queremos entrar en la dinámica de nuestro Dios, en su lío de misericordia, hemos de escuchar su llamada a <b>“descender a los infiernos” con El</b>, como confesamos en nuestro credo, para ascender a la gloria con todos nuestros hermanos en una nueva humanidad y en una nueva creación.</p>
<p><b><img class="alignright" src="//www.periodistadigital.com/imagenes/2018/06/17/valencia-acogida.jpg" alt="" width="560">Los dolidos y los cautivos de la historia aguardan la buena noticia de su salud y su libertad</b>, y Dios nos ha elegido a nosotros para ir hasta su dolor y su esclavitud, para romper cadenas y abrir las puertas de una nueva posibilidad, porque no da a nadie por perdido. Nos envía no desde nuestra perfección, sino desde su misericordia para que nosotros, también pecadores, seamos misericordiosos como El.</p>
<p>Sabemos que el <b>arzobispado de Valencia</b> ha puesto todo lo que tiene a disposición de la acogida de estos refugiados, pero la llamada a los cristianos ha de ser personal y comunitaria a la vez, todos tenemos que preguntarnos ante este hecho qué hemos de hacer. Y desde esa entraña cristiana hemos de trabajar como ciudadanos en esta sociedad española y europea para que el humanismo que la ha de caracterizar impregne todo lo político, lo económico, lo cultural y también todo lo religioso.</p>
<p>No olvidemos que <b>cautivos, en fin, somos todos de nuestras debilidades y nuestros miedos</b> y necesitamos de la fortaleza y el ánimo de los demás, así como ellos lo necesitan de nosotros, especialmente los más débiles.</p>
</body></html>
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