{"id":1054,"date":"2018-11-03T23:05:58","date_gmt":"2018-11-03T22:05:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/?p=1054"},"modified":"2018-11-03T23:05:58","modified_gmt":"2018-11-03T22:05:58","slug":"morir-la-vida-vivir-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/2018\/11\/03\/morir-la-vida-vivir-la-muerte\/","title":{"rendered":"Morir la vida, vivir la muerte"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cualquiera, menos un sepulturero<\/strong><\/p>\n<p>El d\u00eda de los difuntos siempre me recuerda el poema de Le\u00f3n Felipe en el que hace referencia al sacrist\u00e1n y al sepulturero con estas palabras:<\/p>\n<p><img class=\"alignright\" src=\"https:\/\/scontent-mad1-1.xx.fbcdn.net\/v\/t1.0-9\/1069882_607060805993240_832874893_n.jpg?_nc_cat=102&amp;_nc_ht=scontent-mad1-1.xx&amp;oh=31429a083cdce4cc6e2d23d66fefffb3&amp;oe=5C40DF31\" alt=\"No hay texto alternativo autom\u00e1tico disponible.\" \/>\u201cQue no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,<\/p>\n<p>ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos<\/p>\n<p>para que nunca recemos<\/p>\n<p>como el sacrist\u00e1n los rezos,<\/p>\n<p>ni como el c\u00f3mico viejo<\/p>\n<p>digamos los versos.<\/p>\n<p>La mano ociosa es quien tiene m\u00e1s fino el tacto en los dedos,<\/p>\n<p>dec\u00eda el pr\u00edncipe Hamlet, viendo<\/p>\n<p>c\u00f3mo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo<\/p>\n<p>un sepulturero.<\/p>\n<p>No sabiendo los oficios los haremos con respeto.<\/p>\n<p>Para enterrar a los muertos<\/p>\n<p>como debemos<\/p>\n<p>cualquiera sirve, cualquiera&#8230; menos un sepulturero.\u201d<\/p>\n<p><strong>Elegido para compartir un camino&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>El poema se convierte en mi interior como un runruneo, a la vez que medito bastante sobre la muerte y su sentido. Y precisamente en la v\u00edspera esta jornada de oraci\u00f3n por los difuntos, cuando el d\u00eda ya iba de ca\u00edda, en la parroquia conversaba tranquilamente antes de marchar a casa, y en ese momento entraste t\u00fa con tu gorra y tu bufanda, te dirigiste a m\u00ed, me llamaste por mi nombre y me invitaste a hablar un rato contigo. No intu\u00eda yo que al final del d\u00eda me esperaba una experiencia de tal profundidad y calado. Me conoc\u00edas de la primera comuni\u00f3n de uno de tus hijos, pero sobre todo porque me segu\u00edas en Facebook y en lo que escribo en mis blogs. Me hab\u00edas elegido para compartir conmigo lo que est\u00e1s viviendo.<\/p>\n<p><strong>Vivir, vivir en la ultimidad<\/strong><\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana el neurocirujano, con verdad y cercan\u00eda, te hab\u00eda dicho que la enfermedad que te detectaron en mayo no tiene vuelta atr\u00e1s, que no se puede volver a intervenir y que no tiene cura, la fecha de caducidad est\u00e1 marcada con poco margen. Y ah\u00ed est\u00e1s t\u00fa, dispuesto a vivir esta etapa con tu propia identidad y singularidad, present\u00e1ndote ante ella con tus propias armas de humanidad y de coraz\u00f3n vivo y amante. Consciente de todo y queriendo personalizar tu modo de vivir este \u00faltimo trazo de tu vida y vivir tu muerte marc\u00e1ndola con tu personalidad y tus deseos m\u00e1s profundos de lo que eres y de lo que quieres. No buscabas una confesi\u00f3n, deseabas un lugar de encuentro, de escucha y acompa\u00f1amiento para hablar y compartir.<\/p>\n<p><strong>Celebrar la vida en la muerte<\/strong><\/p>\n<p>Con la mayor naturalidad del mundo me dijiste que deseabas, ante el d\u00eda final, que el que pudiera oficiar tu despedida solemne, en la eucarist\u00eda de ofrecimiento de tu vida, fuera alguien que te conociera y pudiera predicar el evangelio unido a tu persona, a tu vida y a lo que t\u00fa m\u00e1s amas. Y no porque fueras muy practicante actualmente, porque la vor\u00e1gine de la vida y la cultura en la que vivimos nos aleja, a veces, de lo profundo y de la espiritualidad. Te mueve el sentido de tu vida, de lo que eres y de lo que amas.<\/p>\n<p>Hablamos de muchas cosas, pero a m\u00ed me pusiste en la antesala de lo que yo explico en una materia que se llama escatolog\u00eda. Ah\u00ed yo se\u00f1alo c\u00f3mo Cristo nos ha ense\u00f1ado a saber vivir la muerte, a hacer de nuestro final de vida un lugar propio, elaborado desde lo aut\u00e9ntico. As\u00ed lo hizo \u00c9l ante su cruz y su dolor, su desarraigo de la vida y de la existencia, de los suyos y sus ilusiones terrenas, de sus ideales y esperanzas, ante esa experiencia inaudita de sentirse incluso abandonado por Dios, siendo \u00e9l mismo su hijo. Pero su vivencia le dio la vuelta, la dot\u00f3 de sentido, la transform\u00f3 en vida.<\/p>\n<p><strong>\u00a0Hacerse,dejarse y \u00a0darse a querer, no hay otro sentido<\/strong><\/p>\n<p>Es lo que t\u00fa mismo me manifestabas de un modo muy sencillo haciendo referencia a esa pel\u00edcula donde un ni\u00f1o que se entera de su enfermedad mortal, a partir de ese momento se gasta en hacer felices a los que le rodean, gastar sus \u00faltimos cuartos en puro amor. Hoy me pongo ante Dios y le pido su sabidur\u00eda para escucharte y entrar en tu pasi\u00f3n con amor. Ojal\u00e1 yo sepa cada d\u00eda ir viviendo mi muerte, amando y haciendo felices a los otros. Me gustar\u00eda estar en tu proceso, a tu lado, en silencio, pero acogiendo y escuchando tu vivir y sentir de manera que ni mis rezos sean rutinarios como los del sacrist\u00e1n viejo, ni mi hacer en la liturgia sea como lo ordinario del sepulturero que ha hecho callo enterrando y se ha endurecido. Me descalzo ante tu persona y tu enfermedad y pido a Dios que se haga tu compa\u00f1ero y tu gracia en este enfrentamiento a la caducidad con el solo arma del amor esperanzado y profundo.<\/p>\n<p>Video:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/1566593959\/videos\/10217579018098411\/\" rel=\"external nofollow\">Vivir muriendo, morir viviendo<\/a><\/p>\n<p>Jos\u00e9 Moreno Losada<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cualquiera, menos un sepulturero El d\u00eda de los difuntos siempre me recuerda el poema de Le\u00f3n Felipe en el que hace referencia al sacrist\u00e1n y al sepulturero con estas palabras: \u201cQue no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo, ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos para que [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1054"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/users\/138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1054"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1054\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1055,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1054\/revisions\/1055"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1054"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1054"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1054"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}