{"id":1289,"date":"2019-08-16T11:12:29","date_gmt":"2019-08-16T09:12:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/?p=1289"},"modified":"2019-08-16T11:13:20","modified_gmt":"2019-08-16T09:13:20","slug":"el-pesebre-de-mi-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/2019\/08\/16\/el-pesebre-de-mi-casa\/","title":{"rendered":"El pesebre de mi casa"},"content":{"rendered":"<p>El pesebre de mi casa&#8230;<\/p>\n<div style=\"width: 970px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/scontent-mad1-1.xx.fbcdn.net\/v\/t1.0-9\/68257708_10219747157820549_3384849105908924416_n.jpg?_nc_cat=100&#038;_nc_oc=AQlSDahHJpO-2vlE0se7m1B4E05LVgs0ISLL9o9itsoW4lcFVfwLmaOIioN-DN3GXHk&#038;_nc_ht=scontent-mad1-1.xx&#038;oh=c96a811197d9730762e5c849a11060fc&#038;oe=5DD43333\" width=\"960\" height=\"959\" alt=\"El pesebre de casa\" class=\"size-medium\" \/><p class=\"wp-caption-text\">El pesebre de casa<\/p><\/div>\n<p>La vida del ser humano tiene una dimensi\u00f3n misteriosa y sacramental. Nos relacionamos con el mundo, con los dem\u00e1s y, lo que es m\u00e1s importante, con nosotros mismos en nuestro interior. Ah\u00ed se acumulan nuestras experiencias vividas, en las que se mezclan lugares, tiempos, sentimientos, emociones, nombres, memoria, profec\u00eda. Eso hace que nuestro vivir sea un marco grandioso en el que situamos miles de &#8220;rincones&#8221; de vida y sentido. Al pedirme que hable de un rinc\u00f3n del pueblo, se me hace dif\u00edcil deslindar uno de ellos, porque son tantos los que uno puedo escoger, ya sea de infancia, adolescencia, juventud, madurez&#8230;religioso, social, festivo, memorial&#8230; los poyos de la plaza, la piedra roaera, la caseta de la feria, las macetas de mi madre en el patio, el altar de la parroquia, el bar central, la piscina, el cementerio, la ermita&#8230;Pero no s\u00e9 porqu\u00e9 hay algo que me invita a detenerme, casi b\u00edblicamente, y elegir algo muy singular y espec\u00edfico, si quer\u00e9is personal y familiar. Recuerdo el texto lucano: &#8220;Esta ser\u00e1 la se\u00f1al, un ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre&#8221;. Siempre me ha llamado la atenci\u00f3n el detalle del pesebre en el evangelio y el hondo significado teol\u00f3gico que tiene, por eso se\u00f1alo para compartir en esta publicaci\u00f3n granje\u00f1a, un rinc\u00f3n que me habla, me hace sentir, con el que rezo, me sereno, me animo, me emociono&#8230;: &#8220;el pesebre de mi casa&#8221;.<\/p>\n<p>Al morir mis padres, mis hermanos y yo tuvimos que decidir respecto a sus cosas, y yo me hice cargo de la casa. Mi madre se acordaba constantemente de su casa, me dec\u00eda que una de las cosas que m\u00e1s le costaba al morir era dejar su casa para siempre, aunque llevaba casi diez a\u00f1os sin estar en ella. El valor sentimental de la misma, su dimensi\u00f3n sacramental, nos gan\u00f3 sobre la racionalidad al faltar ella. Hab\u00eda que ponerla al d\u00eda para poder usarla de vez en cuando, una obra de pura actualizaci\u00f3n, en especial en el patio y el \u00faltimo cuerpo que era la antigua cuadra y pajar, que ya mis padres hab\u00edan preparado para descanso, pero que estaba muy derruida. Al obrar esa parte, solo dej\u00e9 el pesebre. Se trata de un s\u00edmbolo muy sencillo, pero tremendamente significativo. \u00bfQu\u00e9 me dice y qu\u00e9 \u201cme siente\u201d? Podr\u00eda deciros que es como un eco de vida inagotable, habla si yo quiero y me silencia si lo deseo. Es punto de encuentro y grito de la ecolog\u00eda integral.<\/p>\n<p>En \u00e9l recuerdo la relaci\u00f3n del hombre con la naturaleza y el mundo animal, en el pesebre se conjuntaban la necesidad del animal y el cuidado del hombre, que atento a los que le ayudaban a sacar el pan de la tierra, les trataban con ternura y tes\u00f3n, les disciplinaban sin que les faltara lo necesario para vivir. A las mulas como mulas, a la burra como burra&#8230;cada  bestia con su rol y su carga, unas para arar, cosechar, recoger, otras para llevar y traer, medio transporte, para trillar&#8230;la conexi\u00f3n tierra, siembra y cosecha, mundo vegetal y animal, sin fisura en el encuentro con el ser humano y sus quehaceres. Pero adem\u00e1s me habla de familia, de hermanos y hermanas, de trabajo compartido, de alegr\u00eda creada, tambi\u00e9n de silencio, enfermedad y muerte, de luto doloroso del m\u00e1s joven.<\/p>\n<p>Recuerdo el d\u00eda que mi t\u00eda Victoria, entr\u00f3 a ver la obra e identific\u00f3 el pesebre, su casa&#8230; Todo compartido y vivido en sencillez y colaboraci\u00f3n. Recuerdo personas: abuelo, abuela, t\u00edos, t\u00edas, primos&#8230; recuerdo momentos, palabras, sentimientos&#8230;recuerdo trabajo, sudores, olores&#8230; y rezo desde la vida al Dios de lo sencillo y de lo profundo. El pesebre es para m\u00ed: armon\u00eda, profundidad, respeto, trabajo, fraternidad, sacrificio, lucha, fidelidad, cercan\u00eda, servicio&#8230; Un peque\u00f1o tesoro que no tiene precio, y que tiene un valor especial para los que lo vivieron y lo sintieron, porque solo se ve bien con los ojos del coraz\u00f3n. Y es que hoy, para m\u00ed, el pesebre, nuestro pesebre, sigue siendo parte de la se\u00f1al de la vida y de lo entra\u00f1able.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Moreno Losada<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pesebre de mi casa&#8230; La vida del ser humano tiene una dimensi\u00f3n misteriosa y sacramental. Nos relacionamos con el mundo, con los dem\u00e1s y, lo que es m\u00e1s importante, con nosotros mismos en nuestro interior. 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