{"id":1516,"date":"2020-12-19T22:32:44","date_gmt":"2020-12-19T21:32:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/?p=1516"},"modified":"2020-12-19T22:32:44","modified_gmt":"2020-12-19T21:32:44","slug":"alfonsa-cabana-mujer-rural-en-el-cielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/2020\/12\/19\/alfonsa-cabana-mujer-rural-en-el-cielo\/","title":{"rendered":"Alfonsa Caba\u00f1a, mujer rural en el cielo"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda 18 de diciembre, d\u00eda de la esperanza. Alfonsa, no pod\u00edas irte de otra manera, ten\u00eda que ser llena de esperanza como has vivido toda tu existencia. Mujer de esperanza, pero \u00bf qu\u00e9 era lo que alimentaba tu esperanza? Esta mujer rural, de la Fuente del Maestro, deja huella en lo m\u00e1s sencillo de la vida, en la sabidur\u00eda de lo profundo y de lo m\u00e1s humano. Dios a trozos de vida compartida y celebrada. Ya estaba preparada, el cielo no pod\u00eda esperar m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Alfonsa, hija querida de Dios.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full\" src=\"https:\/\/cadenaser00.epimg.net\/ser\/imagenes\/2018\/11\/06\/ser_vegas_altas\/1541512670_560009_1541526898_noticia_normal.jpg\" width=\"1080\" height=\"608\" \/>Agradecida de la vida, llegaste siendo querida y te marchas llena de agradecimiento por todo lo que has vivido. De fondo el descubrimiento de un Dios Padre, de cuyos brazos nunca te ha podido bajar nada ni nadie, m\u00e1s bien has sido t\u00fa quien has proclamado a los cuatro vientos que este Padre no abandona nunca a nadie. Los sentimientos de Dios te han embargado en la libertad del amor y nunca has salido de esa esfera de sentirte querida y querer a tiempo completo. T\u00fa has aprendido y sentido lo que es un amor sin l\u00edmites, a cuerpo entero, recibi\u00e9ndolo todo y no qued\u00e1ndote con nada en todas tus relaciones. Tu modo de contar tu vida y tu historia te delataba como hija querida de Dios, descubriste en lo m\u00e1s humano lo m\u00e1s divino, y en lo m\u00e1s peque\u00f1o lo m\u00e1s fuerte. Lo sent\u00edas Se\u00f1or, creador y caricia en todo lo que te rodeaba y sab\u00edas disfrutar de la peque\u00f1a planta, de la vid, del color del cielo, de la grandeza del sol, del sabor del vino, del trozo del pan, de la inmensa naturaleza y de la tierra de barros. Te has entregado en los brazos del padre en estos \u00faltimos d\u00edas sin ning\u00fan miedo, porque t\u00fa no deseabas la muerte, pero no la tem\u00edas porque amabas y cre\u00edas en la resurrecci\u00f3n en el encuentro de lo definitivo, en el amor que es m\u00e1s fuerte que la muerte y sab\u00edas de la otra orilla esperada, la de la comuni\u00f3n perfecta. Tu Dios padre y creador te abrazaba y te rodeaba para siempre en tu partida.<\/p>\n<p><strong>Alfonsa, mujer de Iglesia.<\/strong><\/p>\n<p><img src=\"https:\/\/www.revistaecclesia.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Alfonso-Merch%C3%A1n-1200x900.jpg\" \/>Como Cristo ama a su iglesia as\u00ed se han querido Alfonsa y Alfonso. Tras la muerte de Alfonso tu m\u00edstica de vida y resurrecci\u00f3n ha sido tan profunda como evidente, el amor es m\u00e1s fuerte que la muerte. Como referente en vuestra vida matrimonial la uni\u00f3n de Cristo y la Iglesia. Ah\u00ed te has mantenido Alfonsa, como Mar\u00eda ante Jes\u00fas, has amado tu familia de un modo \u00fanico, ah\u00ed has puesto tu identidad y tu curr\u00edculum de entrega con radicalidad: hija, hermana, esposa, madre, abuela, sobrina\u2026 ning\u00fan hilo qued\u00f3 sin ser enhebrado en tu ternura y delicadeza. Fuerte y firme en convicciones y valores hasta l\u00edmites insospechados. Desde el respeto m\u00e1s profundo y la sinceridad m\u00e1s cuidada. Y lo que fuiste para Alfonso y para tus hijas, tus seres queridos, exactamente igual lo has sido para tu familia la Iglesia. Mujer diez en tu sentido creyente y eclesial, por la gracia de Dios, como t\u00fa dec\u00edas. Es cierto, hallaste gracia ante Dios y nos diste un fruto eclesial de primer grado. Fiel a las normas y orientaciones morales de tu iglesia, firme en tus convicciones y coherente con el evangelio de Jes\u00fas, con la cr\u00edtica de unos sentimientos de celo por la casa de tu Padre Dios. Nunca te derrumbaste, los defectos de tu Iglesia fueron lugar para tu humildad y tu entrega sin medida, poniendo por delante de todo la misi\u00f3n del amor y del encuentro. Hoy somos una muchedumbre innumerable los que testimoniamos que t\u00fa has lavado tus mantos en la sangre del cordero y brillas entre los santos de los que nos canta el apocalipsis.<\/p>\n<p><strong>Alfonsa, madre de la humanidad.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full\" src=\"https:\/\/scontent-mad1-1.xx.fbcdn.net\/v\/t1.0-9\/10996668_1400926210214386_3828627479734459998_n.jpg?_nc_cat=100&amp;ccb=2&amp;_nc_sid=e3f864&amp;_nc_ohc=TFVc0gRe8kYAX-ysL0v&amp;_nc_oc=AQkR-fone3g4B2FYbL36uCqnqOBdBiQtdoh9JbImUaydALtjrxSxWYU3m7DNG2L8CZw&amp;_nc_ht=scontent-mad1-1.xx&amp;oh=fca729df6c284169bda82f78807a0e1e&amp;oe=6002E50E\" width=\"404\" height=\"482\" \/>Tu maternidad, ah\u00ed es donde te has hecho imagen de Dios m\u00e1s verdadera, junto a la paternidad de Alfonso. T\u00fa eres madre, lo has sido de cuerpo entero. Has entendido al Dios Madre, como lo entendi\u00f3 Mar\u00eda, a quien mirabas con predilecci\u00f3n en tu devoci\u00f3n espiritual. Esa mujer de Dios que fue madre de la humanidad. Desde tu apertura generosa a la vida en tus hijas, un ej\u00e9rcito de amor adiestrados en la entrega y en la coherencia, sumando ternura e interpelaci\u00f3n, acompa\u00f1amiento y libertad, amor y compromiso, alegr\u00eda y compasi\u00f3n, saber recibir y generosidad. De esas experiencias que se han sentido en el coraz\u00f3n no como sucesos aislados, sino como un proceso, como una fuente inagotable, como un r\u00edo en crecida, que ha satisfecho hasta la sed de los \u00faltimos. S\u00ed, esa es tu corona, los pobres, los \u00faltimos han sido tus hijos, los has puesto en el mismo lugar que tus seres queridos, a partes iguales, eso solo lo sab\u00e9is Alfonso y t\u00fa, pero lo intuyen vuestros seres m\u00e1s queridos y allegados. Tratad a los dem\u00e1s como a vosotros mismos, ama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. Yo he sido amado por ti, querido, alegrado, compartido\u2026 Has entrado por la puerta de los benditos: Venid benditos de mi padre porque tuve hambre y me dist\u00e9is de comer\u2026 cada vez que lo hicisteis con uno de estos los humildes hermanos, lo hicisteis conmigo. T\u00fa has partido el pan y lo has compartido, tu casa y tu hacienda ha sido Ema\u00fas y se han multiplicado los panes para los que lo necesitaban, porque en tu espiritualidad franciscana estaba claro que se pod\u00eda vivir mucho con poco, y que lo primero no era el tener sino el ser, y eso lo daba Dios por gracia.<\/p>\n<p><strong>Alfonsa, una cristiana m\u00edstica.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full\" src=\"https:\/\/scontent-mad1-1.xx.fbcdn.net\/v\/t1.0-0\/p526x296\/120197614_2922330947999773_5410002004894009090_n.jpg?_nc_cat=102&amp;ccb=2&amp;_nc_sid=e3f864&amp;_nc_ohc=i0kZ2d67zlAAX9tDL8f&amp;_nc_ht=scontent-mad1-1.xx&amp;tp=6&amp;oh=ee91010343729605549a5767a52d7169&amp;oe=6003D1AD\" width=\"526\" height=\"701\" \/>\u00bfC\u00f3mo pod\u00edas vivir tan enamorada de Cristo? Nunca te pareci\u00f3 suficiente tu encuentro y tu conocimiento de \u00c9l, de su vida, sus sentimientos, sus obras, su presencia viva y real. Devorabas su palabra, cantabas con \u00e9l, orabas intensamente y tu vida nunca estuvo vac\u00eda. Jes\u00fas te ense\u00f1\u00f3 a sentir que su misericordia y ternura son eternas y disfrutabas en su presencia. Has tenido la gracia de vivir la m\u00edstica, la sabidur\u00eda de los sencillos, esa que nadie te pod\u00eda quitar. Bendigo a Dios por esa experiencia \u00faltima que pudimos compartir esa semana de oraci\u00f3n ecum\u00e9nica en Taiz\u00e9, qu\u00e9 regalo m\u00e1s grande me hizo el Se\u00f1or de poder tenerte y convivir en aquel lugar tan joven y din\u00e1mico. Nos sentimos tan a gusto, nos parec\u00eda tan normal aquello\u2026 c\u00f3mo olvidar aqu\u00e9l aleluya glorioso del s\u00e1bado con las velas de la vida tan encendidas, a miles, con aquellos cantos de victoria\u2026 sent\u00edamos tocar el cielo y es que estaba tan cerca de ti y t\u00fa estabas tan cerca del cielo. Ahora me recojo y lo escucho sinti\u00e9ndote al lado. Doy gracias, junto a tus hijas y familia, por tu vida y tu amor. No has muerto, te has ido con el Padre, t\u00fa lo sab\u00edas y as\u00ed lo has confesado en tu despedida: mi vida est\u00e1 cumplida, estoy preparada para partir, siento dejar aqu\u00ed a mis seres queridos, pero creo firmemente en la resurrecci\u00f3n y me pongo en las manos del Padre. No has tenido miedo a la muerte, la has acogido franciscanamente como hermana, sabiendo que te abr\u00eda las puertas de la vida eterna, donde todos volveremos a encontrarnos. Yo quiero saber morir como t\u00fa.<\/p>\n<p>No dudamos de que nos seguir\u00e1s amando y cuidando, porque como t\u00fa proclamabas, en Cristo el \u201camor es m\u00e1s fuerte que la muerte\u201d. Nos consuela este texto b\u00edblico paulino de Filipenses que t\u00fa has rezado muchas veces desde la escatolog\u00eda cristiana y que te consolaba esperando el reencuentro de lo amado:<\/p>\n<p>&#8220;Pero lo que era para m\u00ed ganancia, lo he juzgado una p\u00e9rdida a causa de Cristo. Y m\u00e1s a\u00fan: juzgo que todo es p\u00e9rdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jes\u00fas, mi Se\u00f1or, por quien perd\u00ed todas las cosas, y las tengo por basura para ganar a Cristo, y ser hallado en \u00e9l, no con la justicia m\u00eda, la que viene de la Ley, sino la que viene por la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios, apoyada en la fe, y conocerle a \u00e9l, el poder de su resurrecci\u00f3n y la comuni\u00f3n en sus padecimientos hasta hacerme semejante a \u00e9l en su muerte, tratando de llegar a la resurrecci\u00f3n de entre los muertos. No que lo tenga ya conseguido o que sea ya perfecto, sino que contin\u00fao mi carrera por si consigo alcanzarlo, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jes\u00fas. Yo, hermanos, no creo haberlo alcanzado todav\u00eda. Pero una cosa hago: olvido lo que dej\u00e9 atr\u00e1s y me lanzo a lo que est\u00e1 por delante, corriendo hacia la meta, para alcanzar el premio a que Dios me llama desde lo alto en Cristo Jes\u00fas.&#8221;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full\" src=\"https:\/\/scontent-mad1-1.xx.fbcdn.net\/v\/t31.0-8\/18422144_10212474913526642_1355589321122409013_o.jpg?_nc_cat=102&amp;ccb=2&amp;_nc_sid=cdbe9c&amp;_nc_ohc=2STiBC3JB8cAX8HZ8ir&amp;_nc_ht=scontent-mad1-1.xx&amp;oh=9fb5a75b4d61b4d01718927d9aebb20a&amp;oe=60042713\" width=\"2048\" height=\"1365\" \/><\/p>\n<p>Jos\u00e9 Moreno Losada<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda 18 de diciembre, d\u00eda de la esperanza. Alfonsa, no pod\u00edas irte de otra manera, ten\u00eda que ser llena de esperanza como has vivido toda tu existencia. 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