{"id":1554,"date":"2021-06-01T12:43:39","date_gmt":"2021-06-01T10:43:39","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/?p=1554"},"modified":"2021-06-01T12:49:29","modified_gmt":"2021-06-01T10:49:29","slug":"manolo-cocinero-divino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/2021\/06\/01\/manolo-cocinero-divino\/","title":{"rendered":"Manolo, cocinero divino"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"pg-bkn-headline\"><strong>\u201cDime c\u00f3mo comes -c\u00f3mo cocinas- y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres\u2026\u201d<\/strong><\/h1>\n<div class=\"metabar\">\n<div class=\"release-container\">\n<div class=\"mce-body\">\n<div class=\"mce-opening\">\n<div class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 279px;\">\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"\" src=\"https:\/\/scontent-lis1-1.xx.fbcdn.net\/v\/t1.6435-9\/192183695_10225437950046798_3052126967414005073_n.jpg?_nc_cat=105&amp;ccb=1-3&amp;_nc_sid=8bfeb9&amp;_nc_ohc=xmuA9QmwEMMAX9WxOMs&amp;_nc_ht=scontent-lis1-1.xx&amp;oh=c2647fd5141ffde34b77bd8a86424202&amp;oe=60D87B11\" alt=\"\" width=\"279\" height=\"496\" \/><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Libro<\/p>\n<\/div>\n<h2 class=\"mce\"><\/h2>\n<\/div>\n<p class=\"pg-bkn-dateline\">1.06.2021\u00a0| Jos\u00e9 Moreno Losada<\/p>\n<div id=\"BodyNoti\">\n<p class=\"mce\"><strong class=\"mce\">Nuestro encuentro y la mesa<\/strong><\/p>\n<div class=\"inset-R-w3\">\n<figure class=\"media-image\">\u00bfDe qu\u00e9 conozco yo a Manolo? Recuerdo que hace bastantes a\u00f1os, con los j\u00f3venes estudiantes de la acci\u00f3n cat\u00f3lica \u00edbamos al colegio de los salesianos en Puebla de la Calzada a celebrar encuentros, convivencias regionales de formaci\u00f3n y programaci\u00f3n. Nos junt\u00e1bamos decenas, alguna vez centena, de estudiantes y el donativo que d\u00e1bamos, que no precio, era asequible a sus j\u00f3venes bolsillos, organizando nosotros todo lo que se refer\u00eda a la comida. Me llamaba la atenci\u00f3n que, en la ma\u00f1ana, cuando \u00edbamos a desayunar, alguien que no conoc\u00edamos hab\u00eda preparado todas las mesas, y dispuesto todo para el desayuno, a veces con dulces regalados. Le pregunt\u00e9 al encargado qui\u00e9n era esa persona y me coment\u00f3 que era un se\u00f1or del pueblo, que lo hacia de voluntad, lo ten\u00eda como compromiso personal en su vida creyente. Se hab\u00eda comprometido a trabajar y favorecer a los j\u00f3venes para que nos les faltara la ayuda y la alegr\u00eda, fiel al carisma de don Bosco. Estaba atento a los encuentros y convivencias y siempre se hac\u00eda presente de un modo an\u00f3nimo y gratuito a trav\u00e9s de la cocina y la mesa. Me interes\u00e9 por conocerlo y un d\u00eda vino a vernos y ah\u00ed descubr\u00ed su coraz\u00f3n. Se dispuso, cuando quisi\u00e9ramos, a hacer migas y una buena paella para todos, y al d\u00eda siguiente las estaba haciendo. A los dos d\u00edas se estaba ofreciendo para ayudarnos como hermano cocinero cuando hiciera falta, y al poco tiempo hizo cuadrar sus vacaciones, de su trabajo como repartidor de pollos por toda Extremadura, con nuestro tiempo -ocho d\u00edas- de jornadas de formaci\u00f3n en la Garganta de Cuartos, en Losar de la Vera, para servirnos como un hermano y un padre, junto a su esposa Loly, siendo los dos un solo coraz\u00f3n. Todo ello realizado con un esp\u00edritu de alegr\u00eda y de entrega impresionante, durmiendo en los suelos y trabajando sin horas. A partir de ah\u00ed hemos tenido una relaci\u00f3n de verdadera fraternidad apost\u00f3lica y humana, de uni\u00f3n tan fuerte como la sangre. \u00a0En su quehacer descubr\u00ed una dimensi\u00f3n sacramental de la Eucarist\u00eda de un modo \u00fanico: \u201cCogi\u00f3 el pan lo parti\u00f3 y nos lo dio a comer\u2026 con su vida, su entrega, su car\u00e1cter, su disponibilidad, su generosidad\u2026\u201d. Por eso, cuando me he puesto a leer su trabajo, he tenido que descalzarme, como Mois\u00e9s, ante la zarza ardiendo, porque s\u00e9 que lo que estoy pisando es terreno sagrado. Estas recetas de cocina son un sacramento de vida y de generaciones realizadas con la historia de un pueblo, de unas gentes, que han sabido vivir y morir cada d\u00eda, sabiendo ser para los dem\u00e1s y cuidando de verdad a los que los necesitaban. Pero vayamos por partes y permitidme la licencia de acudir a la mirada evang\u00e9lica para este pr\u00f3logo, porque si no lo hiciera os enga\u00f1ar\u00eda a todos y no os mostrar\u00eda el coraz\u00f3n tan humano y divino de este \u201cpoblanchino aut\u00e9ntico\u201d, tan hijo de su madre como de la Inmaculada y de Mar\u00eda Auxiliadora,\u00a1 feliz rama que al tronco sale!<\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"mce\"><strong class=\"mce\">\u201cDichosos los humildes y los sencillos\u201d<\/strong><\/p>\n<div class=\"inset-R-w3\"><\/div>\n<p class=\"mce\">A veces, en estos tiempos que corren, se presenta la cocina como algo sofisticado y de una altura compleja. En esas din\u00e1micas iniciamos a nuestros peque\u00f1os, como si la cocina fuera un lugar para ser grandes e importantes. Nada m\u00e1s lejos de estas recetas y de este cocinero.\u00a0 Como se podr\u00e1 comprobar nuestro Manolo cocina desde la mayor sencillez y la mejor humildad. No se considera autor de nada, sino receptor entra\u00f1able de lo que ha recibido de tantos, no se presenta como maestro sino como disc\u00edpulo. Lo hace desde la gente m\u00e1s sencilla y amable que le ha rodeado, como su madre y sus mayores, alabando y admirando su creatividad y eficacia usando lo m\u00e1s cercano y asequible a cualquier persona. Esconden sus recetas un canto a la creaci\u00f3n y a la naturaleza, como hermana y como madre. En estos tiempos en que hasta el papa grita pidiendo una ecolog\u00eda integral aqu\u00ed se nos presenta un modo de cocinar y de comer que es de una ecolog\u00eda sana y equilibrada, de un respeto y veneraci\u00f3n real por toda la naturaleza y por la relaci\u00f3n armoniosa y cuidada de todo lo creado.\u00a0 Personas humildes y sencillas que desde la cocina preparan la mesa para todos sin exclusi\u00f3n, al alcance de cualquiera para que nadie se quede con hambre.<\/p>\n<p class=\"mce\"><strong class=\"mce\">\u201cMultiplicando los panes y los peces\u201d<\/strong><\/p>\n<div class=\"inset-R-w3\"><\/div>\n<p class=\"mce\">Jes\u00fas multiplic\u00f3 los panes y lo peces al ver a la muchedumbre cansada, sinti\u00f3 compasi\u00f3n. Hay quien se atreve a decir que hoy no se hacen milagros de este tipo y les cuesta creer en el evangelio, yo no puedo afirmar eso, porque yo he visto a Manolo, junto a Loli, hacer milagros de este tipo de Jes\u00fas en el evangelio cada vez que ha hecho falta. S\u00ed, no lo digo como par\u00e1bola, lo expreso como confesi\u00f3n de fe. Creo que de esto no soy yo el \u00fanico testigo, lo sabe mi parroquia, los j\u00f3venes estudiantes cat\u00f3licos, los profesionales cristianos, sus amigos, su pueblo\u2026cu\u00e1ntas veces ha multiplicado migas, arroz, carne\u2026 lo que ha hecho falta para que todo el pueblo comiera, los que ven\u00edan de fuera y para que los donativos llegaran a los que m\u00e1s lo necesitaban. Creo que cuando lo nombraron \u201cPoblanchino del a\u00f1o\u201d, una de las razones era que su cocina y sus comidas eran de milagro. Lo ha hecho en colaboraci\u00f3n con todo el que se lo pidiera, s\u00f3lo faltaba que lo hicieran de buena voluntad y con rectitud de intenci\u00f3n. La cocina y la mesa ha de ser plural y diversa, donde quepan todos, especialmente los m\u00e1s sencillos y los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p class=\"mce\"><strong class=\"mce\">\u201cEl pan nuestro de cada d\u00eda\u201d<\/strong><\/p>\n<p class=\"mce\">Muchas veces se muestra la cocina desde platos especiales y extraordinarios, cocina de ocasi\u00f3n. Lo dif\u00edcil, como dec\u00eda mi madre, era pensar que poner cada d\u00eda, c\u00f3mo hacerlo y que no resultara mon\u00f3tono a la vez que fuera viable para nuestra econom\u00eda justa y peque\u00f1a.<\/p>\n<div class=\"inset-R-w3\"><\/div>\n<p class=\"mce\">El libro que nos ha propiciado nuestro autor, es de la cocina de lo diario con creatividad y novedad. Lo dec\u00eda el fil\u00f3sofo, lo creativo no es enamorarse de muchas mujeres e ir cambiando de pareja, sino saber amar con novedad cada d\u00eda a la misma persona. As\u00ed es Manolo, te puede sorprender cada d\u00eda sin salirse de madre. Nosotros lo hemos comprobado en muchas de nuestras convivencias y estancias largas, c\u00f3mo se puede cocinar cada d\u00eda algo nuevo, sin tirar nada del d\u00eda anterior, transformando e ilusionando lo nuevo con lo viejo. Manolo es cocinero de cada d\u00eda, de la calle, del encuentro, de la fiesta, de la rutina, del ahorro y del buen sabor, de lo sorprendente en lo sencillo.\u00a0 Y si al pan de cada d\u00eda, le pones un aperitivo lleno de caricia, resulta que la simple morcilla se convierte en el mejor homenaje. Cuantas veces nos ha hecho exclamar desde el trozo de pan untado: \u201dbocato di cardinale\u201d.<\/p>\n<p class=\"mce\"><strong class=\"mce\">\u201cTomad y comed\u2026\u201d<\/strong><\/p>\n<div class=\"inset-R-w3\"><\/div>\n<p class=\"mce\">El hacer de comer tiene que ver inexorablemente con la fraternidad y la entrega. Yo no puedo separarlo de ninguna manera de la maternidad y la paternidad, ahora ya sin padres lo siento en mis hermanos. Pero hoy proclamo que, en Manolo, junto a su esposa, he visto lo que es desgastarse en preparar para los dem\u00e1s y s\u00f3lo sentarse a la mesa cuando todos los dem\u00e1s est\u00e1n servidos y encima considerar que lo que se est\u00e1 haciendo no tiene ninguna importancia, que \u201chan hecho lo que ten\u00edan que hacer\u201d. Considero que esta espiritualidad y esta emoci\u00f3n solo es posible mediada por la paternidad y la maternidad, que en este matrimonio est\u00e1n fundidas al cien por cien, los dos son madres y los dos son padres, es curioso c\u00f3mo funciona esa casa, con sus tres hijas. La casa abierta, la mesa extensible, la vida pasa por la mesa y la mesa est\u00e1 al servicio de la fraternidad. Aqu\u00ed los primos, los t\u00edos, los vecinos entran con propiedad, con nombre e historia, se les juzga poco y se les ama mucho, y casi todo se les dice en el \u00e1mbito de la mesa y el pan compartido. El mayor gozo de esta familia esta en hacer verdad el sacramento de la mesa, invitar a comer juntos, donde no hay m\u00edo ni tuyo, donde la generosidad se hace tan grande que nadie est\u00e1 excluido. Yo me he sentido parte siempre de su familia, sus parientes, sus amigos\u2026 Lo curioso es que, participando en nuestros encuentros de j\u00f3venes, profesionales, parroquiales, al final con su hacer silencioso y esa actitud generan familia y se hacen nudo fuerte sin darse importancia alguna. Ahora cuando lo han pasado mal con el covid19, especialmente \u00e9l, se hizo una cadena de oraci\u00f3n de cientos y miles de personas. La mesa hab\u00eda generado una multitud de familiaridad sin l\u00edmites. Una mesa que se da es una mesa que se une.<\/p>\n<p class=\"mce\"><strong class=\"mce\">\u201cHagamos una fiesta\u2026 porque este hijo ha vuelto\u201d<\/strong><\/p>\n<div class=\"inset-R-w3\"><\/div>\n<p class=\"mce\">La simbolog\u00eda de la sal, como la del vino y el pan, siempre me ha resultado muy agradable y sugerente. Igualmente, la del ternero cebado, dicho sea de paso. La sal da el sabor y se deshace d\u00e1ndolo, el vino da alegr\u00eda desde la uva pisada, el pan desde el trigo molido\u2026 se deshacen para dar sabor, alegrar, alimentar, celebrar. La cocina de Manolo, sus recetas, pero sobre todo su quehacer ha estado siempre ligado a esas funciones generadoras de vida y positividad. Busca con su cocina ayudar a saborear la vida, se trata de algo mucho m\u00e1s all\u00e1 del puro placer de un gusto al paladar, se dirige a la satisfacci\u00f3n, a la contemplaci\u00f3n de lo sencillo que se puede hacer manjar en un momento oportuno. Mira la regeneraci\u00f3n de las fuerzas, para recuperar el \u00e1nimo que se debilita en el trabajo, en la reflexi\u00f3n, en el caminar\u2026 volver a ser nosotros tras un desgaste, lo que nos serena y agrada. Y el gozo de compartirlo, de sorprender, de innovar, de agradar, de reconocer, de unir\u2026 esta alegr\u00eda del comer tiene que ver mucho m\u00e1s con paz, reconciliaci\u00f3n, plenitud\u2026que con la hartura. Por eso, el tesoro de la cocina de Manolo es que siempre se ha puesto al servicio de la celebraci\u00f3n, para proclamar el triunfo, para ahogar las penas, para subrayar la vida, los a\u00f1os, los trabajos, las fechas se\u00f1aladas, la fe, la hermandad, el encuentro, las causas solidarias y fraternas, celebrar la vida. Qu\u00e9 unida tu cocina a la liturgia, tanto de lo secular como de lo religioso. En la mesa preparada por ti, se une lo profano y lo sagrado en el mismo pan y en el mismo vino. Contigo se hace verdad ese dicho \u201cde la misa a la mesa\u201d.\u00a0 Siempre para celebrar, hasta la comida m\u00e1s sencilla de cualquier d\u00eda, en que no tenemos casi nada para comer y lo hacemos con remiendos y sobras, de una generosidad que nos sobrepasa.<\/p>\n<p class=\"mce\"><strong class=\"mce\">\u201cEl r\u00edo, el huerto, el campo, el corral, la matanza, los caldos, las salsas\u2026\u201d<\/strong><\/p>\n<div class=\"inset-R-w3\"><\/div>\n<p class=\"mce\">No me canso de decir, algo que descubr\u00ed en el coraz\u00f3n, que lo que dice el evangelio no es verdad porque lo diga el evangelio, sino que el evangelio lo dice porque es verdad. Leyendo todas las recetas que nos ha preparado Manolo, lo vuelvo a sentir. Me imagino a Cristo en el lago, en el rio, en el huerto, entre la naturaleza campestre, en las matanzas de los vecinos, tomando el caldo, mojando en la salsa\u2026 es tan real, tan verdadero. La cocina y la mesa pueden hacer de un momento algo singular y \u00fanico. La conexi\u00f3n con la naturaleza, con los dem\u00e1s, con Dios se da totalmente. Hay un modo de cocinar y comer en fraternidad con lo natural, desde el agradecimiento total, lo que est\u00e1 ah\u00ed para nosotros en la naturaleza, elaborado con nuestro trabajo, pero recibido gratuitamente. Cuando hay ese agradecimiento, como dec\u00eda Santa Teresa, Dios anda entre los pucheros. Pero si adem\u00e1s es compartido con todos, especialmente con los que m\u00e1s lo necesitan, entonces la comida es gloria, porque se hace fraternidad, y lo amado se har\u00e1 vida eterna. S\u00ed, cada vez que lo hicimos con uno de los m\u00e1s humildes hermanos, lo est\u00e1bamos haciendo con el mismo Dios creador de todo. Y cuando hacemos de la cocina servicio con mirada trascendente, entreg\u00e1ndonos a los dem\u00e1s, entonces nos consagramos, nos hacemos verdaderos sacerdotes, que servimos la vida y la llenamos de sabor y emoci\u00f3n generosa. Claro estas cosas no las saben los sabios ni entendidos, ni los master chefs de turno, esto como dec\u00eda el Maestro de Nazaret, s\u00f3lo lo saben los sencillos y los humildes, como este \u201cpoblanchino aut\u00e9ntico\u201d. Gracias por tu libro Manuel M\u00e9ndez, poblanchino aut\u00e9ntico.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/Palabras del autor\" rel=\"external nofollow\">https:\/\/youtu.be\/Mrg7tB0WQlk?list=PLhwW81e9XrZfjefWkMnzG0GBMSuMKy3h5<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDime c\u00f3mo comes -c\u00f3mo cocinas- y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres\u2026\u201d Libro 1.06.2021\u00a0| Jos\u00e9 Moreno Losada Nuestro encuentro y la mesa \u00bfDe qu\u00e9 conozco yo a Manolo? 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