{"id":165,"date":"2016-09-06T21:31:14","date_gmt":"2016-09-06T19:31:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/?p=165"},"modified":"2016-09-06T21:31:14","modified_gmt":"2016-09-06T19:31:14","slug":"ganarse-los-garbanzos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/2016\/09\/06\/ganarse-los-garbanzos\/","title":{"rendered":"Ganarse los garbanzos ( P\u00e9same al arzobispo de M\u00e9rida-Badajoz)"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div><strong>Ha muerto El\u00edas Morga, el padre de nuestro arzobispo Celso.<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"\/\/www.lavozdelnajerilla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/00-IMG_5792.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"320\" \/>Ayer hablaba con Don Celso, nuestro arzbobispo, y gran parte de la conversaci\u00f3n fue en torno a sus padres y la situaci\u00f3n de ultimidad que ya estaban viviendo, algo que le preocupaba\u00a0 por los cuidados que necesitaban y la entrega de sus hermanas. Hoy me comunican que ha muerto su padre, ya casi centenario, al enterarme he buscado esta reflexi\u00f3n que hice hace un tiempo sobre la figura de mi padre y lo que nos ense\u00f1aron, los\u00a0 ni\u00f1os y adolescentes de la postguerra, los que jugaron poco y se hicieron adultos muy pronto con la austeridad y el esfuerzo. El Padre de Don Celso pertenece a esa generaci\u00f3n que di\u00f3\u00a0 la vida y que hicieron de nuestro crecimiento su gloria y su orgulo. Uni\u00e9ndome a sus sentimientos e invitando a la oraci\u00f3n por su persona y por toda su familia, esposa, hijos, nuestro pastor. Bendecimos a Dios por la sencillez con la que nos trata nuestro pastor, sabiendo que seguro que hunde sus ra\u00edces en las entra\u00f1as paternas, en aquel que part\u00eda el pan en su casa y lo repart\u00eda a todos, siendo \u00e9l el \u00faltimo en coger su bocado. Que Dios lo tenga en la gloria. Ellos son de un pueblecito de la Rioja, donde han estado acompa\u00f1ados este verano por Don Celso, y alguna temporada pasaron aqu\u00ed en la casa del hijo cuando lleg\u00f3 a la di\u00f3cesis. Algo nuestro va con \u00e9l al cielo.<\/div>\n<div>\n<h1>Ganarse los garbanzos<\/h1>\n<\/div>\n<p>JES\u00daS dec\u00eda a los ap\u00f3stoles que hab\u00eda cosas que s\u00f3lo las entender\u00edan m\u00e1s tarde, quiz\u00e1 cuando ya \u00c9l no estuviera. Algo as\u00ed pensaba yo, hoy, al ver mi plato de garbanzos, con su carne, tocino y chorizo, junto a una copa de buen vino, acord\u00e1ndome sobre todo de mi padre Gabriel.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignright\" src=\"\/\/thermomiss.com\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/garbanzos_gambas.jpg\" alt=\"\" width=\"499\" height=\"339\" \/><\/p>\n<p><strong>Garbanzo, todos los d\u00edas<\/strong><\/p>\n<p>Recuerdo c\u00f3mo en mi infancia la comida de mediod\u00eda me resultaba mon\u00f3tona y poco apetecible. Llegar a casa y preguntar qu\u00e9 \u00edbamos a comer era todo una, aunque la comida diaria eran los garbanzos, eso s\u00ed, con sus buenos aderezos para ser comida y plato \u00fanico y completo. A mi madre le molestaba la pregunta, siempre respond\u00eda que hab\u00eda que comer lo que estaba en la olla y dar gracias, pero para m\u00ed descubrir que un d\u00eda no era el mismo men\u00fa se convert\u00eda en motivo de alegr\u00eda y gozo, tocaba hasta las palmas. Por otra parte me costaba comerlos y tonteaba, enga\u00f1\u00e1ndolos con cebolla, tomate, lechuga. y haciendo mohines. Intentando liberarme y comer los menos posibles, y buscar alg\u00fan complemento m\u00e1s gustoso a hurtadillas, de lo cual despu\u00e9s incluso me confesaba provocando la sonrisa del confesor.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo quieres garbanzos&#8230;?<\/strong><\/p>\n<p>Un d\u00eda, sentados todos a la mesa, junto a mi padre, un mediod\u00eda de verano riguroso -era cuando me costaba m\u00e1s a\u00fan tragarlos- empec\u00e9 con el tonteo y exasper\u00e9 a mi padre, que era muy paciente con nosotros, hasta el punto de que me puso el plato de los garbanzos en la cabeza y cay\u00f3 al suelo haci\u00e9ndose trizas, a la vez que me dec\u00eda: \u00abno quieres garbanzos, pues toma garbanzos\u00bb. Despu\u00e9s logr\u00e9 alcanzar a entender algunas cosas de la vida sencilla que justificaban perfectamente esa acci\u00f3n de correcci\u00f3n paterna, la l\u00f3gica de la vida y del esfuerzo del trabajo duro. \u00abGanarse los garbanzos\u00bb era la expresi\u00f3n corriente para referirse a la lucha de la vida, de los padres especialmente en el mundo rural, saliendo a trabajar para que no faltaran en la mesa de cada d\u00eda, como el pan. Mi padre era quien part\u00eda tambi\u00e9n el pan y lo repart\u00eda entre todos en la mesa, para coger \u00e9l su trozo el \u00faltimo, como rito y s\u00edmbolo de qui\u00e9n era el que se esforzaba y se hac\u00eda el \u00faltimo para que ninguno de nosotros pasara necesidad.<\/p>\n<p><strong>Irse a buscar los garbanzos para lo suyos<\/strong><\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca ve\u00edamos salir cada a\u00f1o, tras las vacaciones de navidad, centenares de hombres de mi pueblo, en autobuses camino de Alemania. La crisis les obligaba en los sesenta a irse a m\u00e1s de mil kil\u00f3metros a buscarse los garbanzos de su familia. Eso ocurr\u00eda cuando ya no hab\u00eda trabajo en el campo para todos, la maquinaria los hab\u00eda sustituido y hab\u00eda que salir fuera para seguir comiendo. Hasta entonces muchos de ellos se ganaban sus garbanzos incluso seg\u00e1ndolos. Cu\u00e1ntas veces mi padre se levantaba a las dos o las tres de la ma\u00f1ana para coger su bicicleta e irse al lugar lejano donde iban a segarlos en la claridad del amanecer, para poder librarse de las horas m\u00e1s duras del sol insoportable del verano. Probablemente aquel d\u00eda ya estuviera en la mesa con nosotros para comer, porque la noche antes se habr\u00eda levantado en la madrugada para hacer ese oficio. Como para querer aguantar mis mimos de selecci\u00f3n de comida y de desprecio de esos garbanzos por los que \u00e9l no hab\u00eda apenas dormido, hab\u00eda sudado y sufrido esforz\u00e1ndose a m\u00e1s no poder.<\/p>\n<p><strong>Los garbanzos del Seminario<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s vino el Seminario a mis once a\u00f1os, donde ya era m\u00e1s dif\u00edcil escaparse, y uno hac\u00eda el juego que pod\u00eda, pon\u00eda pocos y mov\u00eda la masa para que el plato pareciera m\u00e1s lleno ante la vigilancia de los que hac\u00edan de formadores y educadores, hasta que poco a poco la conciencia fue trabajando aquello de capricho, deseo y necesidad, y comenc\u00e9 a entender que lo de los garbanzos hab\u00eda que comerlos por necesidad dejando a un lado los caprichos. Entend\u00ed que en los garbanzos iba mucha vida de mucha gente.<\/p>\n<p><strong>El plato exquisito de hoy<\/strong><\/p>\n<p>Hoy llegu\u00e9 a casa y Milagros -persona que me sigue cuidando y ayudando en casa- me explicaba que hab\u00eda hecho caldo para guardarme y de paso unos garbanzos con todos sus aderezos. Curiosamente me dio alegr\u00eda. Prepar\u00e9 mantel y mesa, coloqu\u00e9 todos los utensilios, or\u00e9 recordando a mis padres, me sonre\u00ed pensando que me estar\u00edan viendo, y hasta hice foto para enviarla a mis hermanos que s\u00e9 que se r\u00eden con estas an\u00e9cdotas vividas en mi familia de los garbanzos y mi &#8216;pobre&#8217; infancia. Tambi\u00e9n es verdad que hoy este plato bien cocinado es m\u00e1s deseo y excepci\u00f3n que obligaci\u00f3n forzada y diaria. Pero estamos en crisis y parece que vamos a tener que volver a profundizar en aquello de \u00abganarse los garbanzos\u00bb, ya sea en Alemania o sudando por estos lares.<\/p>\n<p><strong>El respeto y la lucha para ganarse hoy esos garbanzos<\/strong><\/p>\n<p>Por eso cada d\u00eda le tengo m\u00e1s respeto a eso de ganarse los garbanzos, la lucha de cada familia desde la ma\u00f1ana para que no falte lo necesario en la mesa. Me resisto a aceptar un mundo, una sociedad, un mercado, donde se dificulte que cada uno pueda ganarse sus garbanzos, su pan de cada d\u00eda. Tenemos que luchar para que esto no siga siendo as\u00ed, si hace falta rompiendo el plato de los garbanzos en los corazones y cabezas de aquellos que en lugar de facilitar el camino para conseguirlos, ponen obst\u00e1culos y lo impiden desde su riqueza, indiferencia, poder y\/o corrupci\u00f3n. Tenemos que hacerlo porque nos lo exige el Padre que parte el pan y quiere repartirlo para toda la humanidad, porque es toda la humanidad la que con su grito y su dolor cada d\u00eda le dice: \u00abDanos el pan nuestro de cada d\u00eda\u00bb, ese pan que, hoy yo, con esta imagen de recuerdo de mi infancia al ver el plato de cocido sobre mi mesa he traducido por: \u00abay\u00fadanos a ganarnos los garbanzos de la vida y la familia\u00bb.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ha muerto El\u00edas Morga, el padre de nuestro arzobispo Celso. Ayer hablaba con Don Celso, nuestro arzbobispo, y gran parte de la conversaci\u00f3n fue en torno a sus padres y la situaci\u00f3n de ultimidad que ya estaban viviendo, algo que le preocupaba\u00a0 por los cuidados que necesitaban y la entrega de sus hermanas. 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