{"id":169,"date":"2016-09-09T11:11:34","date_gmt":"2016-09-09T09:11:34","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/?p=169"},"modified":"2016-09-09T11:11:34","modified_gmt":"2016-09-09T09:11:34","slug":"perfil-de-hoy-para-una-parabola-de-siempre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/2016\/09\/09\/perfil-de-hoy-para-una-parabola-de-siempre\/","title":{"rendered":"Perfil de hoy para una par\u00e1bola de siempre"},"content":{"rendered":"<p><em><img loading=\"lazy\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/scontent.xx.fbcdn.net\/v\/t1.0-9\/544245_551436848222303_602598957_n.png?oh=21858fe87addb1601ab46638ae77cc5b&#038;oe=584CD422\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"480\" \/><\/em>El pr\u00f3ximo domingo se leer\u00e1 en todas las iglesias cat\u00f3licas del mundo este texto evang\u00e9lico de la Par\u00e1bola del Padre bueno o del hijo pr\u00f3digo.\u00a0 Con tal motivo os sirvo esta experiencia viva de un compa\u00f1ero en el mundo rural que pone rostro y actualidad, de un modo invertido,\u00a0 a este mensaje de misericordia y de amor evang\u00e9lico.<\/p>\n<p><strong>Lo cubri\u00f3 de besos<\/strong><\/p>\n<p><em>&#8211; voy a volver a casa de mi padre&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Se puso en camino a casa de su padre.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8230;Su padre le vio de lejos y se enterneci\u00f3&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Se le ech\u00f3 al cuello y le cubri\u00f3 de besos&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>(Lc. 15,11-24)<\/em><\/p>\n<p><strong>(De la mano y experiencia de mi amigo y compa\u00f1ero Enrique G\u00f3mez, cura del mundo rural)<\/strong><\/p>\n<p><strong>Relato vivo<\/strong><\/p>\n<p>Se present\u00f3 una noche en mi casa. P\u2026, joven estudiante de 17 a\u00f1os, preocupado por su padre, me vino a contar miles de historias de su familia; \u00e9l, con madurez adelantada a su edad, se daba cuenta y sufr\u00eda.<\/p>\n<p>J\u2026, que as\u00ed se llama el padre, carbonero de oficio, estaba enganchado al alcohol.<\/p>\n<p>&#8211; <em>La comunicaci<\/em><em>\u00f3n est\u00e1 rota en mi casa, dice P\u2026, mi padre es un cielo, pero el d\u00eda que vine bebido no hay quien le aguante. Hay discusiones. Yo no me centro en los estudios, mi padre se est\u00e1 haciendo mucho da\u00f1<\/em>o&#8230;<\/p>\n<p>Este chico conoc\u00eda mis andanzas en este terreno por unas charlas que hubo en su centro de estudios. Se acordaba que acompa\u00f1\u00e9 a la Asociaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Agradec\u00ed su confianza y montamos la estrategia. Posteriormente vino con su madre, mujer trabajadora que hab\u00eda ido tapando, aguantando&#8230;como muchas mujeres. Lograron que J\u2026 fuera a la Asociaci\u00f3n. En muchas de las terapias le acompa\u00f1aba su hijo. El matrimonio se fue integrando y en la familia se viv\u00eda otro clima.<\/p>\n<p>Suger\u00ed que en las pr\u00f3ximas jornadas sobre alcoholismo de cara al pueblo pudieran representar una obra de teatro. Y que el texto fuera elaborado por todos, partiendo de sus vivencias, recorrido, problem\u00e1tica. Y as\u00ed fue. Todos estaban entusiasmados. J\u2026, un piconero alcoh\u00f3lico, desconocido e\u201d insignificante\u201d para la gente actuar\u00eda en los papeles principales.<\/p>\n<p>Segu\u00ed en contacto con P&#8230; Ante el acontecimiento teatral en la casa de cultura era importante que su hijo estuviera.<\/p>\n<p><em>-No&#8230;no voy a ir. Me da no se qu\u00e9&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Me dec\u00eda mirando el suelo restregando el pie<\/em>.<\/p>\n<p>Insist\u00ed una y otra vez:<\/p>\n<p><em>-Es necesario que est\u00e9s, P&#8230; Supone tanto para tu padre que te vea all\u00ed. Pi\u00e9nsalo!.<\/em><\/p>\n<p>Intu\u00ed: el impedimento que P.. ten\u00eda es que le daba verg\u00fcenza ante sus compa\u00f1eros abrazar a su padre p\u00fablicamente. En el ambiente era un borracho.<\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" class=\"alignright\" src=\"\/\/www.periodistadigital.com\/imagenes\/2016\/06\/02\/hijo-prodigo_560x280.jpg\" alt=\"\" width=\"336\" height=\"168\" \/><\/em>Despu\u00e9s de la actuaci\u00f3n, con la sala llena de gente se hizo un forum sobre lo representado. Todo sali\u00f3 a pedir de boca. Los aplausos no paraban. <strong>Observaba la escena, llena de gozo: se levant\u00f3 P\u2026 del Asiento, su madre y hermana. Deprisa fueron al encuentro de su padre que b<\/strong><strong>ajaba <\/strong><strong>emocionado del escenario. Se abrazaron largo rato. Las l\u00e1grimas ratificaron la comuni\u00f3n de la familia.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se cambiaron los papeles: <strong>el padre que estaba lejos volvi\u00f3. El hijo le esper\u00f3 y el abrazo sell\u00f3<\/strong> la rehabilitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>D\u00edas despu\u00e9s le alent\u00e9 a que ante los compa\u00f1eros de su clase contara la par\u00e1bola del padre pr\u00f3digo. Pedro, hoy d\u00eda es voluntario y siempre que puede acompa\u00f1a las terapias de grupo.<\/p>\n<p><strong>Reflexi\u00f3n para el di\u00e1logo<\/strong><\/p>\n<p>Me sorprende el descubrimiento: hoy d\u00eda todo tipo de toxicoman\u00edas, y el alcohol, una m\u00e1s y fuerte, es un elemento que ahuyenta al hombre (repleg\u00e1ndole o evadi\u00e9ndole) de la \u201ccasa paterna\u201d, enti\u00e9ndase realidad familiar, responsabilidad social, incluso de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Haber sido creados \u00a0\u00a0<em>imagen y semejanza de Dios<\/em> (Gn.1,26), significa que estamos hechos para la relaci\u00f3n, como Dios que es relaci\u00f3n y reciprocidad. Oscurecemos la semejanza\u00a0 divina cuando <em>emigramos <\/em>a un pa\u00eds lejano: huye de la verdadera vocaci\u00f3n de ser hijo. Busca fuera, lo que en realidad tiene dentro.<\/p>\n<p>En las personas dependientes la huida, muchas veces es un misterio por las m\u00faltiples aristas causales, pero s\u00ed hay una constante: la insatisfacci\u00f3n, la curiosidad, la comedura de coco, los problemas&#8230; y cuanto m\u00e1s se huye, m\u00e1s se entra en la soledad, desconfianza, individualismo.<\/p>\n<p>Voy reparando en cada rostro. Lo he visto, lo he palpado: <em>&#8230;y all\u00ed derroch\u00f3 su fortuna, viviendo como un perdido<\/em>. So\u00f1aba con un para\u00edso lejano y no valor\u00f3 el para\u00edso en que viv\u00eda. Llega un momento que el alcoh\u00f3lico vive como un perdido, como <em>un don nadie<\/em>; en su casa era\u00a0 alguien. Se cans\u00f3 de ser hijo y prefiri\u00f3 ser esclavo. Insatisfecho, siempre buscando la droga, pero siempre en realidad hambriento. Cada vez m\u00e1s despersonalizado. Se pregunta si le importa a alguien. Le hacen caso en la medida que pueden utilizarle, cuando no le queda nada, deja de existir para mucha gente. Y cuando ni siquiera <em>le dan la comida que echaban a los cerdo<\/em>s, se da cuenta de que ni siquiera le consideran un ser humano, y ah\u00ed siente la soledad, el vac\u00edo, la miseria.<\/p>\n<p>Pero <em>donde abund\u00f3 la miseria, sobreabund\u00f3 la gracia<\/em>. La imagen del Padre y la casa paterna en cualquiera -toxic\u00f3mano o no-, aunque oscurecida, sigue intacta; la imagen se desvela cuando hay un resquicio. Dios que nos abre para acoger, como en la par\u00e1bola: en medio de la degradaci\u00f3n, se aferr\u00f3 a la realidad que todav\u00eda era hijo de su padre. Entonces adviene la posibilidad de la vuelta. Dios se me ha ido revelando en todo esto que \u00a0cuento. Me he dado cuenta que percibir esta presencia suya en estos despojos humanos es re-velaci\u00f3n. Cuesta descubrirlo!. El Dios de la par\u00e1bola, el Dios de Jes\u00fas, es el Dios m\u00e1s identificado con nuestra debilidad, con nuestro vac\u00edo y con los que han sido vaciados, que casi no se deja ver. <strong>Solo lo podemos ver cuando vamos tambi\u00e9n nosotros al encuentro del dolor y el vac\u00edo ajenos.<\/strong><\/p>\n<p>Es m\u00e1s dif\u00edcil el camino de retorno que el de huida. Es dif\u00edcil recuperar la libertad, ser persona cuando se ha devaluado totalmente su estima. Mientras camina hacia el encuentro con los dem\u00e1s alcoh\u00f3licos&#8230; piensa si ser\u00e1 bien recibido cuando llegue&#8230; (Cuantas culpabilidades por el pasado y preocupaciones por el futuro!. Va preparando su discurso, lleno de disculpas <em>he pecado contra el cielo y contra ti&#8230; no merezco llamarme&#8230;<\/em>, casi siempre es un discurso tramposo, lleno de justificaciones. Su finalidad, de momento, es matar el hambre, la reconciliaci\u00f3n consigo mismo, su familia, los amigos, el entorno, vendr\u00e1 despu\u00e9s. Ser\u00e1 un discurso con la posibilidad de sobrevivir. Piensa que le van a exigir alguna explicaci\u00f3n. Todav\u00eda considera un amor condicional y la asociaci\u00f3n un lugar donde no est\u00e1 totalmente seguro.<\/p>\n<p>En el trato pastoral con estas personas el evangelio de Jes\u00fas me ha dado tales claves humano-teol\u00f3gicas que me siento un agraciado; me lleva a decir que la vida de Dios en nosotros es consustancial para que vivamos nuestra vida en los otros. Hay un cierto replegamiento hoy en\u00a0 d\u00eda, en la vida de la Iglesia que nos hace vivir encogidos, que no recogidos, para expandir tanto evangelio como podemos dar. <strong>Cada paso de evangelio-vida te despoja de efectos colaterales prestigiosos: vestido, dinero, dignidad, dominaci\u00f3n, pedestales&#8230;, te descentra para acoger<\/strong> al otro.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pr\u00f3ximo domingo se leer\u00e1 en todas las iglesias cat\u00f3licas del mundo este texto evang\u00e9lico de la Par\u00e1bola del Padre bueno o del hijo pr\u00f3digo.\u00a0 Con tal motivo os sirvo esta experiencia viva de un compa\u00f1ero en el mundo rural que pone rostro y actualidad, de un modo invertido,\u00a0 a este mensaje de misericordia y [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/169"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/users\/138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=169"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/169\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}