{"id":293,"date":"2017-01-15T23:15:16","date_gmt":"2017-01-15T22:15:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/?p=293"},"modified":"2017-01-15T23:15:16","modified_gmt":"2017-01-15T22:15:16","slug":"la-belleza-y-la-gratuidad-de-un-atardecer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/2017\/01\/15\/la-belleza-y-la-gratuidad-de-un-atardecer\/","title":{"rendered":"La Belleza y la Gratuidad de un atardecer"},"content":{"rendered":"<p><strong>( Por\u00a0 los menores migrantes y refugiados)<\/strong><\/p>\n<p><strong>La belleza y la esperanza<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/scontent-mad1-1.xx.fbcdn.net\/v\/t1.0-9\/15966124_10211849390421300_7225064864906414081_n.jpg?oh=3dea249f7c81a03c5e04ccd309545eb0&#038;oe=5915154E\" alt=\"\" width=\"461\" height=\"346\" \/>Uno de los libros, de los \u00a0que se convierten en referentes en la vida de las personas, ha sido para m\u00ed \u201cEl hombre en busca de sentido\u201d de V\u00edctor Frankl. Son muchos los detalles \u00a0que han quedado grabados en mi interior de ese peque\u00f1o libro autobiogr\u00e1fico, donde el autor de procedencia jud\u00eda cuenta su estancia en un campo de concentraci\u00f3n y de la raz\u00f3n de vivir que alentaba la lucha de los que all\u00ed habitaban sin razones de esperanza visibles sino m\u00e1s bien de desesperanza total. Hoy Domingo, en el que la Iglesia nos ha invitado a celebrar el d\u00eda de las migraciones y los refugiados, interpel\u00e1ndonos con la mirada a los ni\u00f1os que viven en esa situaci\u00f3n, \u00a0poniendo en\u00a0 la ni\u00f1a de nuestros ojos a los menores, he recordado ese testimonio vital. \u00a0Y en el atardecer, desde el balc\u00f3n de mi casa, donde he\u00a0 contemplado con paz y serenidad la belleza inusitada del sol que se desped\u00eda en el color m\u00e1s amable y sentido, con ese sabor materno de despedida, no he podido\u00a0 por menos \u00a0recordar un detalle de la obra que se me hac\u00eda vivo y real, como si lo compartiera con el autor cuando \u00e9l exclamaba: <em>&#8220;Si alguien hubiera visto nuestros rostros cuando, en el viaje de Auschwitz a un campo de Baviera, contemplamos las monta\u00f1as de Salzburgo con sus cimas refulgentes al atardecer, asomados a los ventanucos enrejados del vag\u00f3n celular, nunca hubiera cre\u00eddo que se trataba de los rostros de hombres sin esperanza de vivir ni de ser libres.&#8221;<\/em><\/p>\n<p>La belleza y el arte, confundidos en el abrazo del sentido, se convierten en raz\u00f3n para la esperanza, al darse en la gratuidad que nadie ni nada puede ocultar y robar de nuestro horizonte vital. Amanecer y atardecer se convierte en el acto m\u00e1s trascendente y misterioso que lanza a la criatura a lo totalmente otro, a aquello que puede convertirse en fundamento de lo \u00faltimo, rompiendo toda desesperanza y alumbrando que la \u00faltima palabra sobre la vida no la tiene la muerte, sino la esperanza de un amor gratuito y salvaje que no puede ser detenido ni en su belleza ni en su arte.<\/p>\n<p><strong>El Cordero de Dios y el sufrimiento de los inocentes<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignright\" src=\"\/\/www.diocesisdejaca.org\/images\/2017_jornada_migraciones_cartel_Custom.jpg\" alt=\"\" width=\"425\" height=\"300\" \/>La liturgia hablaba hoy del \u201cCordero de Dios\u201d, simbolog\u00eda religiosa que s\u00f3lo es comprensible en la doble dimensi\u00f3n de aqu\u00e9l que de ning\u00fan modo puede ni quiere hacer da\u00f1o a los otros, porque su inocencia es pura y total, pero que a la vez, su misma inocencia le hace vulnerable al golpe de los otros, que no aguantando su belleza y su verdad, porque se sienten juzgados, la martirizan y la crucifican, sin saber que as\u00ed le dan la belleza de lo eterno y la fuerza de la salvaci\u00f3n, ya imparable para los que sufren inocentemente. S\u00ed, hoy el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, con su propia sangre, est\u00e1 en todos los que est\u00e1n lavando sus mantos en esa sangre inocente, sum\u00e1ndose a ella. Los millares de ni\u00f1os migrantes y refugiados, que con su mirada buscan la belleza del atardecer, y del posible amanecer inseguro, que sienten y se emocionan con el misterio del d\u00eda y de la noche, del don que reciben sin conquistarlo. Pero, sufriendo a la vez la ausencia de la serenidad y de la paz, de la justicia y la dignidad, tensionados entre la bondad de la tarde y la maldad de los hacen del sufrimiento su poder y su raz\u00f3n de ser y de verdad.<\/p>\n<p><strong>Los reyes de este mundo<\/strong><\/p>\n<p>Hoy mismo, cuando nuestro rey visita oriente con el cometido de estrechar lazos comerciales, y entre sus asuntos lleva el acordar el posible contrato de que aqu\u00ed en Espa\u00f1a le vendamos los carros de combates para sus defensas y batallas.\u00a0 Esas batallas que se har\u00e1n al amanecer o al atardecer nublando la belleza del sol y su luz gratuita que solo quieren hablar de paz y de amor. Hoy mismo, hemos orado en el nombre de todos esos ni\u00f1os, desde los ni\u00f1os de nuestra comunidad, los hemos puesto en el altar de la Eucarist\u00eda y all\u00ed fundidos con el cuerpo y la sangre de Cristo, los hemos comulgado en la mesa de la fraternidad. El gesto ha sido de fusi\u00f3n con ese cordero de Dios universal en los inocentes que sufren, el sentimiento y la llamada no ten\u00eda confusi\u00f3n, nos hemos sentido invitados a ponernos de parte de ellos,\u00a0 a caminar en la direcci\u00f3n que marca la belleza del atardecer. No podemos permanecer quietos, de ninguna manera, la paz y la serenidad con la que hemos gozado la luz abrazada del sol en salida, llena de belleza, es tambi\u00e9n para ellos y nadie por nada debe rob\u00e1rsela.<\/p>\n<p><strong>El reto ante los refugiados: ahi est\u00e1 el cordero de Dios<\/strong><\/p>\n<p>Hoy el cordero de Dios, el que tiene el Esp\u00edritu de la vida, nos ha llamado\u00a0 a trabajar por la justicia y la paz, a defender a los inocentes que sufren y a batallar con la gratuidad hasta que llegue a todos el pan, la paz y la alegr\u00eda que nos es ofrecida y regalada cada ma\u00f1ana para que la podamos presentar realizada cada atardecer. As\u00ed lo contempl\u00f3 Juan el bautista al ver la humanidad de Jes\u00fas de Nazaret, su dolor inocente y su compromiso con los sufrientes de la injusticia humana, ah\u00ed sinti\u00f3 que estaba el verdadero Esp\u00edritu de Dios, y por eso lo proclam\u00f3 Hijo divino.\u00a0<img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/scontent-mad1-1.xx.fbcdn.net\/v\/t1.0-9\/15977365_10211903696138909_8663870038940853087_n.jpg?oh=31e3b4a1de4b232ab22209e7ebc2aa03&#038;oe=59131A64\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"322\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>( Por\u00a0 los menores migrantes y refugiados) La belleza y la esperanza Uno de los libros, de los \u00a0que se convierten en referentes en la vida de las personas, ha sido para m\u00ed \u201cEl hombre en busca de sentido\u201d de V\u00edctor Frankl. Son muchos los detalles \u00a0que han quedado grabados en mi interior de ese [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2,4,5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/users\/138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}