{"id":335,"date":"2017-03-11T22:06:09","date_gmt":"2017-03-11T21:06:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/?p=335"},"modified":"2017-03-11T22:06:09","modified_gmt":"2017-03-11T21:06:09","slug":"pablo-raez-ora-pro-nobis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/2017\/03\/11\/pablo-raez-ora-pro-nobis\/","title":{"rendered":"Pablo R\u00e1ez, Ora pro nobis"},"content":{"rendered":"<h4>&#8220;Se abraz\u00f3 a Cristo y supo vivir y morir como \u00e9l&#8221;<!-- Incluimos la galeria de videos --><\/h4>\n<div><img loading=\"lazy\" style=\"width: 390px; height: 203px;\" src=\"\/\/www.periodistadigital.com\/imagenes\/2017\/02\/26\/raez.jpg\" alt=\"\" width=\"590\" height=\"294\" \/><\/div>\n<h4>\u00a0\u00a0Acaba de comenzar la cuaresma, el mi\u00e9rcoles de ceniza me ayudaba a introducirme en ella un v\u00eddeo televisivo de <strong>Pablo R\u00e1ez<\/strong>, el joven de Marbella, que con su modo de vivir la enfermedad y de enfrentarse a la muerte, se ha adentrado en el coraz\u00f3n de la sociedad espa\u00f1ola y ha sido noticia priorizada en todos los medios de comunicaci\u00f3n social, ocupando lugar privilegiado en los telediarios durante varios d\u00edas.El jueves compart\u00eda un d\u00eda de oraci\u00f3n con los sacerdotes de mi di\u00f3cesis, acompa\u00f1ados por el arzobispo, el cual eligi\u00f3 un texto evang\u00e9lico en el que se nos invitaba a ser peque\u00f1os y como ni\u00f1os ante el Reino de Dios. <strong>Orando ante el sant\u00edsimo enseguida me vino a la mente las imagen y el testimonio de Pablo<\/strong>.<\/h4>\n<div id=\"columnas\">\n<div>\n<p>Comenz\u00f3 mi contemplaci\u00f3n con una de las frases de su padre en el reportaje, cuando comentaba que al entrar en la planta de tratamiento para la leucemia en el hospital, con su peque\u00f1a maleta, su hijo le dijo: <strong>&#8220;Pap\u00e1, ahora ya se acab\u00f3 mi infancia&#8221;<\/strong>. Le tocaba vivir y enfrentarse a una situaci\u00f3n de dureza profunda, se le ped\u00eda una madurez nueva que ten\u00eda que elaborar y estrenar, \u00e9l era consciente de la frontera que estaba pasando en ese momento tan simb\u00f3lico.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s todo un proceso de dos a\u00f1os en el que por su modo de vivir la enfermedad, tan aut\u00e9ntico y original, ha traspasado la muerte de un modo singular y fecundo. Y eso es lo que ayer me seduc\u00eda de su persona y su testimonio, cuando comenz\u00e1bamos una cuaresma que una vez m\u00e1s apunta a la Pascua de la Resurrecci\u00f3n, a la plenitud de la vida, a la vida eterna a la que se llega por la puerta de la cruz y de la muerte. Desde ah\u00ed surg\u00eda en mi interior una oraci\u00f3n agradecida al Padre y a Pablo R\u00e1ez: <strong>&#8220;Gracias Padre, por darme este signo vivo de tu esp\u00edritu resucitado en la persona de Pablo R\u00e1ez&#8230; por \u00e9l, hoy creo y espero m\u00e1s en la resurrecci\u00f3n&#8221;<\/strong>. Hoy sent\u00eda el deseo de parafrasear con el ap\u00f3stol Pablo que &#8220;si Cristo ha resucitado, Pablo R\u00e1ez tambi\u00e9n resucitar\u00e1&#8221;.<\/p>\n<p>Contemplaba, a la luz de su testimonio, que este joven hab\u00eda vivido en lo oculto y lo an\u00f3nimo del mundo, como Jes\u00fas en Nazaret, hab\u00eda intentado salir de la monoton\u00eda y buscaba en el deporte el lugar de la originalidad, las claves del vivir super\u00e1ndose y logrando su propio lugar espec\u00edfico, pasando de un deporte a otro y entreg\u00e1ndose a fondo en ellos. Rechazaba estar en un sof\u00e1, <strong>quer\u00eda encauzar su impulso y activismo en aspectos positivos para su persona<\/strong>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" style=\"width: 376px; height: 206px;\" src=\"\/\/www.periodistadigital.com\/imagenes\/2017\/03\/08\/el-coraje-de-pablo-raez.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"232\" \/><\/p>\n<p>Viv\u00eda centrado en \u00e9l y en los que le rodeaban como la inmensa mayor\u00eda de la sociedad, en una infancia prolongada. Pero el hachazo de una anal\u00edtica realizada por razones casi deportivas, el sufrimiento de una rodilla, le llev\u00f3 a la frontera de su infancia -su autocentramiento- y de la vida. <strong>Y tuvo que entrar en el deporte del despojamiento y del esp\u00edritu<\/strong>. En el entrenamiento del yo que se desnuda de todo ego para abrirse a la alteridad viviendo lo m\u00e1s propio, en este caso su enfermedad. Y ah\u00ed, con todo el \u00e1nimo de su esp\u00edritu se abri\u00f3 al Esp\u00edritu de un modo radical y nuevo.<\/p>\n<p>Desde la enfermedad se acerc\u00f3 a la b\u00fasqueda del sentido en el interior profundo de su yo y se abri\u00f3 a los dem\u00e1s, a todos los enfermos de un modo original y \u00fanico, a toda la sociedad con un <strong>mensaje de salvaci\u00f3n y de esperanza prof\u00e9tico<\/strong>, a la vez que se adentraba en el misterio de lo divino, para entender la existencia como proyecto, en un juego realmente comprometido, con una normas que no ven\u00edan dictadas por uno mismo sino que las impon\u00eda una naturaleza d\u00e9bil en proceso, cargada de limitaci\u00f3n, sufrimiento y muerte.<\/p>\n<p><strong>Ah\u00ed uni\u00f3 fe y vida, salvaci\u00f3n y enfermedad, vida y muerte, oscuridad y esperanza<\/strong>. Se abraz\u00f3 a Cristo y supo vivir y morir como \u00e9l, siendo aut\u00e9ntico y original. Entendiendo la vida y la muerte desde el amor y la entrega, siendo para los dem\u00e1s, transmitiendo una &#8220;Buena noticia&#8221;, desde la pobreza y el mayor dolor, desde el m\u00e1s profundo despojamiento del ego, entregando su yo para que los dem\u00e1s tuvieran vida y esperanza, con una filosof\u00eda llena de confianza y de fuerza. Y todo ello envuelto en dolor, debilidad y miedo, <strong>no sinti\u00e9ndose h\u00e9roe, sino humano y compasivo<\/strong>.<\/p>\n<p>Hizo de su enfermedad, su vida p\u00fablica, ah\u00ed donde muchos se esconden, \u00e9l animado por el esp\u00edritu, se present\u00f3 en medio del pueblo, en los caminos, las plazas, las escuelas&#8230; en ese veh\u00edculo de las redes, que no solo enredan sino que tambi\u00e9n cuando encuentran la luz de una vida aut\u00e9ntica, <strong>se convierten en lugar de salvaci\u00f3n y solidaridad<\/strong>.<\/p>\n<p>Ha sido un signo de salvaci\u00f3n y de resurrecci\u00f3n desde el c\u00e1ncer, desde la muerte, desde la cruz, realmente como Jes\u00fas. Por eso, rezo al Padre dando gracias por su testimonio, <strong>Pablo R\u00e1ez es para m\u00ed una raz\u00f3n para creer en la resurrecci\u00f3n<\/strong>, alguien as\u00ed no puede morir, alguien as\u00ed nos habla de que hay justicia divina y que no morir\u00e1 para siempre, el que ha muerto como Cristo -bautizado, confirmado, comulgado en El- est\u00e1 ya en su gloria y, desde la comuni\u00f3n de los santos, ser\u00e1 nuestro valedor y nuestro campe\u00f3n de vida en la enfermedad y en la muerte.<\/p>\n<p>He sentido alegr\u00eda y envidia sana, por ese amigo-padrino, Pepe el sacerdote, que te ha acompa\u00f1ado y ha vivido este proceso de paso pascual, de la muerte a la resurrecci\u00f3n. Imagino su experiencia vital al bautizarte, confirmarte y servirte el pan de la vida en la Eucarist\u00eda, y lo que Dios le habr\u00e1 enriquecido con tu persona y tu experiencia. Yo tambi\u00e9n estoy muy agradecido a Dios por los signos de vida que descubro en los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Hoy, al comenzar esta cuaresma, ante Jes\u00fas en el altar, oro con confianza: <strong>&#8220;Pablo R\u00e1ez, confesor de la fe, testigo de la resurrecci\u00f3n, ora pro nobis&#8221;<\/strong>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Se abraz\u00f3 a Cristo y supo vivir y morir como \u00e9l&#8221; \u00a0\u00a0Acaba de comenzar la cuaresma, el mi\u00e9rcoles de ceniza me ayudaba a introducirme en ella un v\u00eddeo televisivo de Pablo R\u00e1ez, el joven de Marbella, que con su modo de vivir la enfermedad y de enfrentarse a la muerte, se ha adentrado en el [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/335"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/users\/138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=335"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/335\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=335"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=335"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}