{"id":781,"date":"2018-03-01T14:36:53","date_gmt":"2018-03-01T13:36:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/?p=781"},"modified":"2018-03-01T19:35:38","modified_gmt":"2018-03-01T18:35:38","slug":"la-limosna-y-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/2018\/03\/01\/la-limosna-y-dios\/","title":{"rendered":"Una limosna por Dios&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>LA LIMOSNA Y DIOS<\/b><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/scontent-mad1-1.xx.fbcdn.net\/v\/t1.0-9\/28660945_10215667086821324_7620960708410212352_n.jpg?oh=54e7c273698b44b05efc178794de5214&amp;oe=5B4C9927\" alt=\"Epul\u00f3n y L\u00e1zaro\" width=\"960\" height=\"540\" \/><\/p>\n<p>Frente a los dioses de la naturaleza y de los sabios, el Dios de Jes\u00fas no pide, ni exige, no quita, ni se apropia de nosotros mostrando su poder y su riqueza. Escandalosamente es el \u201cDios que se da\u201d y que se muestra como \u201cDon\u201d. Su riqueza no est\u00e1 en apropiarse y acumular, sino en darse y deshacerse para que los dem\u00e1s se enriquezcan y se divinicen con su amor y su gracia: \u201cVosotros ser\u00e9is mi pueblo, y yo ser\u00e9 vuestro Dios\u2026 no os he elegido por su un gran pueblo, erais el m\u00e1s peque\u00f1o de los pueblos, os eleg\u00ed por puro amor&#8221;.<\/p>\n<p>Su riqueza somos nosotros, y su voluntad es hacernos hijos queridos suyos para que todo lo suyo sea nuestro y podamos gozar de su divinidad. Y en el colmo del asombro y la donaci\u00f3n, se olvida de s\u00ed mismo, se silencia en su poder \u2013\u201ccomo oveja llevado al matadero, no abr\u00eda la boca&#8221;, como dice el profeta- para que nos llegue la vida. Nos paga nuestros pecados y nuestras idolatr\u00edas \u2013prostituciones- enamor\u00e1ndonos de nuevo, seduci\u00e9ndonos con su perd\u00f3n sin l\u00edmites. En Cristo la limosna ha sido definitiva y terna: \u201csiendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza\u201d. La verdadera limosna es saber ayunar de asegurarnos, poseer y acumular.<\/p>\n<p><strong>LIMOSNA: &#8220;La limosna que Dios quiere&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>\u201cDonde est\u00e1 tu tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tu coraz\u00f3n\u201d. La limosna no es algo externo, es lo que se produce cuando abiertos al Padre y recibiendo el alimento del Hijo, entonces deseamos ser como \u00c9l y, tocados por su Esp\u00edritu, queremos partir nuestro cuerpo para ser pan que d\u00e9 vida al mundo. Se trata de un modo de vivir en el riesgo que asegura la libertad de esp\u00edritu para estar comprometidos en la vida de cada d\u00eda, sabiendo que hay m\u00e1s alegr\u00eda y riqueza en dar que en recibir.<\/p>\n<p>Jes\u00fas de Nazaret ha encontrado \u2013un padre que le ama- un tesoro en medio del campo, un perla preciosa, sabe que es como la levadura que fermenta la masa, que va despacio como el grano de mostaza que se siembra muy peque\u00f1ito, pero poco a poco va creciendo. As\u00ed fue en su vida entregada, treinta a\u00f1os de vida oculta, callada, en silencio creativo y profundo, sencilla, pobre. Ah\u00ed est\u00e1 la mayor limosna de Dios, don que no viene por la v\u00eda de la eficacia sino por la fecundidad, por descubrir al Padre en la vida de los m\u00e1s sencillos y pobres, porque as\u00ed le ha parecido mejor.<\/p>\n<p>Y ahora \u00c9l, el humilde aldeano de Nazaret,\u00a0 nos da el mayor tesoro que puede darse a nadie, la limosna del absoluto, la que tiene el Hijo amado: \u201cNadie conoce al Padre, sino el Hijo y aqu\u00e9l a quien el Hijo se lo quiera revelar\u201d. Y nos lo ha revelado a nosotros, a trav\u00e9s de su vida, sus signos, sus palabras\u2026<\/p>\n<p>La mayor limosna que podemos dar es el evangelio de Jesucristo, el encuentro con su propia persona. Pero esto no se hace con algarab\u00eda ni trompetas,ni con doctrinas y palabras, sino desde el silencio de la entrega a lo que los otros necesitan de m\u00ed, especialmente los m\u00e1s necesitados. Esto requiere el silencio de mis caprichos, la conducci\u00f3n de mis deseos, el orden de mis necesidades, para que pueda escuchar la vida de los que me rodean, sus necesidades y sus gritos de dolor y esperanza.<\/p>\n<p>Cuando me acerco, en silencio interior y contemplativo, a la vida de los m\u00e1s sencillos y pobres de la historia, entonces descubro el mayor tesoro que es Dios mismo, que se me da gratuitamente en ellos y llena de sentido profundo mi vida. Donde cre\u00edamos que estaba la muerte, la sombra, el deshecho, la desgracia, nos encontramos la vida y la luz para nuestras pobrezas y oscuridades.<\/p>\n<p>En la limosna, en nuestro acercamiento a la debilidad, Dios nos hace fuertes para aceptar nuestras propias pobrezas y limitaciones, para hacernos realmente libres dentro de nosotros mismos. La limosna, entonces, se convierte en nuestra riqueza, al sentir que es Dios mismo quien se da en limosna a nosotros si nos abrimos al riesgo de la vida, sin exclusi\u00f3n y en fraternidad, queri\u00e9ndonos tal como somos, porque la perfecci\u00f3n est\u00e1 en la verdadera compasi\u00f3n de todos para con todos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA LIMOSNA Y DIOS Frente a los dioses de la naturaleza y de los sabios, el Dios de Jes\u00fas no pide, ni exige, no quita, ni se apropia de nosotros mostrando su poder y su riqueza. Escandalosamente es el \u201cDios que se da\u201d y que se muestra como \u201cDon\u201d. Su riqueza no est\u00e1 en apropiarse [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/781"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/users\/138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=781"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/781\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":785,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/781\/revisions\/785"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=781"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=781"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/de-lo-divino-y-lo-humano\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=781"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}