{"id":1209,"date":"2019-06-17T16:38:41","date_gmt":"2019-06-17T16:38:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/?p=1209"},"modified":"2019-06-17T16:38:41","modified_gmt":"2019-06-17T16:38:41","slug":"la-manada-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/2019\/06\/17\/la-manada-digital\/","title":{"rendered":"La manada digital"},"content":{"rendered":"<div class=\"voc-detail voc-detail-grid\" data-voc-share-selection=\"\">\n<p><strong>Ver\u00f3nica<\/strong> sufri\u00f3 una denigrante violaci\u00f3n de su intimidad que la empuj\u00f3 al suicidio. Los culpables son aquellos compa\u00f1eros que difundieron, visionaron y, entre risas y miradas l\u00fabricas y c\u00f3mplices, compartieron de m\u00f3vil a m\u00f3vil el v\u00eddeo sexual en el que aparec\u00eda, y aquellos faunos que se pasearon por delante de su puesto de trabajo para hostigarla y refocilarse en un espect\u00e1culo obsceno y humillante. Todos ellos, y sobre todo los \u00faltimos, <strong>se comportaron como una manada similar a la que viol\u00f3 en grupo a una joven de 18 a\u00f1os en los sanfermines de 2016.<\/strong><\/p>\n<p>Este luctuoso suceso es un reflejo m\u00e1s de <strong>la sociedad de la transparencia<\/strong> en la que vivimos, esa que para <strong>Byung-Chul<\/strong> Han es \u00abun infierno de lo igual\u00bb. La transparencia, &#8216;a priori&#8217;, es una virtud p\u00fablica; su ejercicio sirve al ciudadano para controlar el poder y prevenir sus abusos y corruptelas. Pero, como dec\u00eda <strong>Paracelso<\/strong>, la dosis diferencia un veneno de un remedio, y la transparencia, administrada en grandes dosis, degenera en un vicio p\u00fablico. Sufrimos una sobredosis de transparencia por culpa de Internet, que ha erosionado el \u00e1mbito de lo privado hasta reducirlo a su m\u00ednima expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Las redes sociales, Whatsapp y Google se han convertido en escaparates donde estamos sobreexpuestos de forma obscena en cuerpo y alma, y, para m\u00e1s inri, de forma voluntaria. Son un gran pan\u00f3ptico, el centro penitenciario imaginado por el pensador utilitarista ingl\u00e9s <strong>Jeremy Bentham<\/strong> en el siglo XVIII donde el vigilante puede observar ocultamente a todos los prisioneros. Pero son un <strong>pan\u00f3ptico digital<\/strong> donde todos somos a la vez vigilantes y vigilados, exhibicionistas y voyeristas, y donde no se valora el ser sino el (a)parecer, ni existe ninguna comunidad sino acumulaciones de egos incapaces de una acci\u00f3n com\u00fan, de un nosotros porque desaparece la confianza entre las personas. Y es as\u00ed como <strong>el exceso de transparencia se convierte en el perfecto sistema para controlar no al poder sino a todos.<\/strong><\/p>\n<p>Como dice Byung-Chul Han, \u00abla econom\u00eda capitalista lo somete todo a la coacci\u00f3n de la exposici\u00f3n\u00bb. El fil\u00f3sofo surcoreano advierte que la sociedad expuesta es una sociedad pornogr\u00e1fica, pues el exceso de exposici\u00f3n hace de todo una mercanc\u00eda desnuda, sin secreto, entregada a la devoraci\u00f3n inmediata.<\/p>\n<p>Arrancado el velo sagrado de la discreci\u00f3n, en la sociedad de la transparencia Eros agoniza en la picota de la pornograf\u00eda. Eros entendido no como amor sexual, sino como empat\u00eda, como capacidad de ponerse en el lugar del otro y de identificarse con \u00e9l y compartir sus sentimientos. La pornogr\u00e1fica sociedad de la transparencia es una sociedad l\u00edquida y narcisista, en la que el otro importa en tanto proyecci\u00f3n de uno mismo, en tanto objeto de consumo r\u00e1pido que satisfaga sin demora nuestros apetitos e instintos b\u00e1sicos. Las redes sociales estimulan ese narcisismo e invaden hasta tal punto nuestra privacidad que convierten nuestra vida \u00edntima en carnaza para las jaur\u00edas que campan a sus anchas por ellas.<\/p>\n<p>En la sociedad de la transparencia triunfan, por tanto, los sinverg\u00fcenzas, los &#8216;tronistas&#8217; que airean sin pudor sus miserias humanas y se prostituyen en cuerpo y alma para conquistar el trono de la fama que no cuesta nada, la que se gana por la cara bonita. En cambio, apenas sobreviven quienes como Ver\u00f3nica reivindican su derecho al olvido y su derecho al honor, la intimidad y la propia imagen y se resisten a ser una mercanc\u00eda expuesta a la mirada morbosa de depredadores y carro\u00f1eros.<\/p>\n<p>(Publicado en el diario HOY el 2 de junio de 2019)<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ver\u00f3nica sufri\u00f3 una denigrante violaci\u00f3n de su intimidad que la empuj\u00f3 al suicidio. Los culpables son aquellos compa\u00f1eros que difundieron, visionaron y, entre risas y miradas l\u00fabricas y c\u00f3mplices, compartieron de m\u00f3vil a m\u00f3vil el v\u00eddeo sexual en el que aparec\u00eda, y aquellos faunos que se pasearon por delante de su puesto de trabajo para [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":1210,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1209"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1209"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1209\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1211,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1209\/revisions\/1211"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1210"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1209"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1209"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/elrincondelzurdo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1209"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}