{"id":1220,"date":"2025-05-05T01:27:24","date_gmt":"2025-05-04T23:27:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/?p=1220"},"modified":"2025-05-05T01:27:24","modified_gmt":"2025-05-04T23:27:24","slug":"el-corazon-de-la-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/2025\/05\/05\/el-corazon-de-la-ciudad\/","title":{"rendered":"El coraz\u00f3n de la ciudad"},"content":{"rendered":"<p>LA CALLE VUELVE A SER UN TABLERO DE RAYUELA sobre el que las ni\u00f1as saltan a la pata coja. Los vecinos sacan las sillas otra vez a la puerta de casa y charlan sin parar entre bromas y jaleos. Hoy el coraz\u00f3n de la ciudad late con la cadencia de la aldea que fue en su infancia remota, a la antigua velocidad de los bueyes y los relojes de cuerda. Hoy hierven las calles como ya no recordaban, con un fandango intenso y d\u00f3cil de vecindario revivido. O quiz\u00e1 es que la nostalgia exagera \u2014siempre lo hace\u2014 y no es tan larga la vuelta atr\u00e1s como el coraz\u00f3n la siente. Quiz\u00e1 sea s\u00f3lo que vuelve a palpitar al tictac de una apacible costumbre; que, en contra de los malos augurios, el fallo del marcapasos no ha provocado arritmias mortales ni fibrilaciones ventriculares. Tropieza el impulso el\u00e9ctrico que nos maneja y de pronto el coraz\u00f3n de la ciudad se pone a latir a un ritmo natural, humano.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA CALLE VUELVE A SER UN TABLERO DE RAYUELA sobre el que las ni\u00f1as saltan a la pata coja. Los vecinos sacan las sillas otra vez a la puerta de casa y charlan sin parar entre bromas y jaleos. Hoy el coraz\u00f3n de la ciudad late con la cadencia de la aldea que fue en [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":26170,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1220"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26170"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1220"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1221,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1220\/revisions\/1221"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/en-pocas-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}