<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Escuela de PadresCarlos Pajuelo &#8211; Escuela de Padres</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/author/carlos-pajuelo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres</link>
	<description>La tarea de ejercer de padres</description>
	<lastBuildDate>Wed, 15 Apr 2026 11:13:53 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>

<image>
	<url>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2021/01/cropped-amueblar-cabezas-32x32.jpg</url>
	<title>Carlos Pajuelo &#8211; Escuela de Padres</title>
	<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
		<item>
		<title>Perder un hijo antes de nacer: un dolor real y poco reconocido</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/04/15/perder-un-hijo-antes-de-nacer-un-dolor-real-y-poco-reconocido/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/04/15/perder-un-hijo-antes-de-nacer-un-dolor-real-y-poco-reconocido/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 15 Apr 2026 11:13:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=1454</guid>
		<description><![CDATA[Hay un dolor profundo, un dolor que asfixia desde dentro, pero que es invisible e insonoro a los ojos y oídos de los demás. Me refiero al dolor de una madre y de un padre que pierden a su hijo antes de nacer. Pienso en las cunas que no llegaron a mecerse, en los nombres [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hay un dolor profundo, un dolor que asfixia desde dentro, pero que es invisible e insonoro a los ojos y oídos de los demás.<br />
Me refiero al dolor de una madre y de un padre que pierden a su hijo antes de nacer.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter size-large wp-image-1455" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/04/Sin-titulo-73-1024x1024.jpeg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/04/Sin-titulo-73-1024x1024.jpeg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/04/Sin-titulo-73-300x300.jpeg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/04/Sin-titulo-73-150x150.jpeg 150w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/04/Sin-titulo-73-768x768.jpeg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/04/Sin-titulo-73.jpeg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p>Pienso en las cunas que no llegaron a mecerse, en los nombres que nunca se pronunciaron, pero se quedaron a vivir en la garganta de una madre o en el silencio de un padre. Hijos que no tuvieron oportunidad, ni tiempo, para fotos, ni cumpleaños, ni recuerdos compartidos para poder recordar.</p>
<p>Pienso en el amor que sintieron esos padres, en el amor que queda porque hubo amor, hubo espera, hubo sueños, hubo un lugar ya reservado en la casa y en el corazón.</p>
<p>A veces no sabemos acompañar este dolor. Incapaces de tolerar el sufrimiento lo minimizamos, lo esquivamos y además lo acompañamos de frases hechas que duelen más que alivian, “ya vendrá otro” o “mejor ahora que después”.<br />
Pero no. Eso no consuela porque no era “algo”, era un hijo o una hija.</p>
<p>Hay dolor a pesar de que no hubo llanto al nacer, y claro que se echa de menos cuando lo que no llega es una vida esperada, imaginada, amada desde el momento en que una mujer, un hombre tienen la confirmación de que van a convertirse en una madre, en un padre.</p>
<p>A las madres y padres que han pasado por esto: vuestro dolor es real. Vuestro hijo existió.<br />
Y vuestro duelo merece respeto, nombre, tiempo y abrazo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/04/15/perder-un-hijo-antes-de-nacer-un-dolor-real-y-poco-reconocido/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1454</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Los Therian, una oportunidad para hablar de la construcción de la identidad personal de nuestros hijos</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/03/05/los-therian-una-oportunidad-para-hablar-de-la-construccion-de-la-identidad-personal-de-nuestros-hijos/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/03/05/los-therian-una-oportunidad-para-hablar-de-la-construccion-de-la-identidad-personal-de-nuestros-hijos/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 05 Mar 2026 07:39:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[educación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[identidad personal]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[therian]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=1450</guid>
		<description><![CDATA[Las redes sociales nos traen cada día muchas noticias que tienen como único objetivo hacerse lo más virales posible. Y en este maremágnum de noticias, a veces, hay algunas que nos inquietan más que otras (que por cierto deberían inquietarnos más) como por ejemplo el fenómeno Therian. Antes de darte mi opinión al respecto, me [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="html-div xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak xexx8yu xyri2b x18d9i69 x1c1uobl">
<div class="html-div xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak xexx8yu xyri2b x18d9i69 x1c1uobl" dir="auto">
<div class="html-div xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak xexx8yu xyri2b x18d9i69 x1c1uobl" data-ad-rendering-role="story_message">
<div class="x1l90r2v x1iorvi4 x1g0dm76 xpdmqnj" data-ad-comet-preview="message" data-ad-preview="message">
<div class="x78zum5 xdt5ytf xz62fqu x16ldp7u">
<div class="xu06os2 x1ok221b">
<div class="html-div xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak xexx8yu xyri2b x18d9i69 x1c1uobl">
<div class="xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs x126k92a">
<div dir="auto">Las redes sociales nos traen cada día muchas noticias que tienen como único objetivo hacerse lo más virales posible. Y en este maremágnum de noticias, a veces, hay algunas que nos inquietan más que otras (que por cierto deberían inquietarnos más) como por ejemplo el fenómeno Therian.</div>
<div dir="auto">Antes de darte mi opinión al respecto, me gustaría que reflexionaras sobre esta pregunta, ¿tú crees que conoces a tus hijos?</div>
<div dir="auto">Cuando un hijo se define de una manera que no entendemos, sea Therian, Otakus, Gamers, K-poppers, E-girls E-boys, Furries, Cottagecore , Cayetanos, o cualquier otra etiqueta, lo fácil es discutir el concepto. Lo difícil es preguntarse qué emoción está intentando organizar por dentro.</div>
<div dir="auto"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-1451" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/03/cayetano-therian.jpg" alt="" width="427" height="640" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/03/cayetano-therian.jpg 427w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/03/cayetano-therian-200x300.jpg 200w" sizes="(max-width: 427px) 100vw, 427px" /></div>
<div dir="auto">Nuestros hijos adolescentes construyen su identidad en cuatro escenarios:</div>
<div dir="auto">1. El grupo de iguales. Los amigos, nos regalan la posibilidad de sentir que pertenecemos a un grupo que nos acepta e incluye. 2. Las redes sociales, que son un escenario donde poder probar versiones de sí mismos. 3. La cultura, a través de Series, influencers, movimientos identitarios que les ofrecen marcos para expresar las emociones que antes no sabían nombrar; y 4. la propia exploración emocional, la adolescencia siempre ha sido laboratorio para configurar la identidad.</div>
<div dir="auto">Y aquí está lo importante para las familias, la identidad no se impone desde fuera ni se corrige a golpe de discusión. Se acompaña. Si el vínculo es seguro, las etiquetas pasan. Si el vínculo se rompe, la etiqueta se convierte en trinchera y fuente de conflicto. La tarea no consiste en controlar quiénes son, la tarea es estar presentes mientras lo descubren.</div>
<div dir="auto">Saber cómo se sienten los hijos exige algo que nos resulta incómodo: callar, esperar, escuchar sin ironía, controlar el miedo exagerado. Nuestros hijos no necesitan padres que lo entiendan todo, necesitan padres que no se ofusquen en los momentos difíciles.</div>
<div dir="auto">Y quizá la pregunta no sea qué significa esa identidad, (que tu seas taurino y tu hijo se identifique con un Toro, o que siendo de izquierdas de toda la vida el niño se identifique con un Cayetano) sino qué silencio está intentando llenar.</div>
<div dir="auto">Dicho todo esto, a mí me parece que esto de los Therian hay que entenderlo dentro de un contexto, y si lo sacas de ese contexto pues chirria. Los Therian han ocupado mucho espacio hasta que han llegado los misiles a Irán.</div>
<div dir="auto">¿Quién no ha jugado alguna vez a eso de “si fueras un animal, cuál serías”?</div>
<div dir="auto">Siempre había uno que decía águila, otro lobo, otro tigre… y el más realista del grupo reconocía que probablemente sería una marmota.</div>
<div dir="auto">Los humanos llevamos miles de años identificándonos con animales. Están en los cuentos, en los apellidos, en los escudos, en los equipos de fútbol y hasta en los signos del zodiaco.</div>
<div dir="auto">Así que, si un adolescente dice que se siente lobo, tampoco es que esté inventando algo tan extraño. Lo curioso es que muchos adultos se preocupan mucho por eso… mientras ellos mismos se identifican sin ningún problema con otras cosas bastante peculiares.</div>
<div dir="auto">Hay quien se identifica profundamente con ser rociero, runner, motero de fin de semana. Todos esos grupos tienen símbolos, ropa, lenguaje, rituales y hasta lugares de peregrinación. Exactamente igual que una tribu.</div>
<div dir="auto">La adolescencia no inventa el mecanismo Lo único que hace es mostrarlo sin disimulo. Así que no te extrañe que el Corte Inglés o Zara saquen una línea de rabos y orejas de diferentes animales, en la sección Moda Therian si ven oportunidad de negocio. ¿Por cierto una señora o un señoro dentro de un abrigo de piel son Therian?</div>
<div dir="auto">El adolescente está probando identidades como quien se prueba chaquetas: esta me queda grande, esta no me gusta, esta quizá sí soy yo.</div>
<div dir="auto">Por eso cuando un chico dice que se identifica ( no que sea) un lobo, muchas veces no está hablando de zoología. Está hablando de otra cosa, de sentirse diferente, de buscar su sitio, de encontrar su manada.</div>
<div dir="auto">Y ahí aparece el verdadero papel de los padres, no hace falta discutir si el lobo existe o no, basta con recordarle algo mucho más importante y es que mientras él busca su manada, la suya sigue estando en casa. Aunque a veces aúlle un poco.</div>
<div dir="auto">Así que deja de decir eso de nos vamos a extinguir y a seguir educando.</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
<div class="html-div xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak xexx8yu xyri2b x18d9i69 x1c1uobl x1n2onr6">
<div class="html-div xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak xexx8yu xyri2b x18d9i69 x1c1uobl x1n2onr6"></div>
<div class="html-div xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak xexx8yu xyri2b x18d9i69 x1c1uobl x6ikm8r x10wlt62"></div>
</div>
</div>
<div class="x8gbvx8 x80vd3b x1q0q8m5 xso031l x8cjs6t x13fuv20 x178xt8z x78zum5 x1q0g3np x1qughib xz9dl7a xpdmqnj xsag5q8 x1onr9mi">
<div class="x6s0dn4 x78zum5 x1nhvcw1"></div>
<div class="x78zum5 x13a6bvl"></div>
</div>
<div>
<div class="xabvvm4 xeyy32k x1ia1hqs x1a2w583 x6ikm8r x10wlt62" data-visualcompletion="ignore-dynamic">
<div>
<div>
<div>
<div class="x1n2onr6">
<div class="x6s0dn4 xi81zsa x78zum5 x6prxxf x13a6bvl xvq8zen xdj266r xat24cr x1c1uobl xyri2b x1diwwjn xbmvrgn x1yrsyyn x18d9i69">
<div class="x6s0dn4 x78zum5 x1iyjqo2 x6ikm8r x10wlt62">
<div>
<div class="x1i10hfl xjbqb8w x1ejq31n x18oe1m7 x1sy0etr xstzfhl x972fbf x10w94by x1qhh985 x14e42zd x9f619 x1ypdohk x3ct3a4 xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak xexx8yu xyri2b x18d9i69 x1c1uobl x16tdsg8 x1hl2dhg xggy1nq x1fmog5m xu25z0z x140muxe xo1y3bh x1n2onr6 x87ps6o x1lku1pv x1a2a7pz x1heor9g xnl1qt8 x6ikm8r x10wlt62 x1vjfegm x1lliihq" tabindex="0" role="button"></div>
</div>
</div>
<div class="x9f619 x1ja2u2z x78zum5 x2lah0s x1n2onr6 x1qughib x1qjc9v5 xozqiw3 x1q0g3np xyri2b x1c1uobl x1ws5yxj xw01apr x4cne27 xifccgj x123j3cw xs9asl8"></div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/03/05/los-therian-una-oportunidad-para-hablar-de-la-construccion-de-la-identidad-personal-de-nuestros-hijos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1450</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Cómo acompañar a unos padres que han perdido un hijo</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/02/16/como-acompanar-a-unos-padres-que-han-perdido-un-hijo/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/02/16/como-acompanar-a-unos-padres-que-han-perdido-un-hijo/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Feb 2026 17:54:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[como hablar de la muerte a los niños]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Hamnet]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos y muerte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Maggie O´Farrell]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=1446</guid>
		<description><![CDATA[He leído Hamnet, una preciosa novela de Maggie O’Farrell, y me ha gustado mucho, me ha hecho pensar, sentir, me ha permitido quedarme ratos en silencio. Es una novela triste pero también es una novela real, que cuenta una tremenda historia, una historia que penetra en lo más profundo de ti, la muerte de un [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div dir="auto">He leído Hamnet, una preciosa novela de Maggie O’Farrell, y me ha gustado mucho, me ha hecho pensar, sentir, me ha permitido quedarme ratos en silencio. Es una novela triste pero también es una novela real, que cuenta una tremenda historia, una historia que penetra en lo más profundo de ti, la muerte de un hijo. Una novela en la que el dolor por la muerte del hijo aparece no como concepto, ni como diagnóstico, ni como manual de supervivencia, sino simple y sencillamente como vida. Como herida del amor o como amor herido.</div>
<div dir="auto"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-1447" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/02/acompanar-padres-1024x1024.jpg" alt="" width="952" height="952" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/02/acompanar-padres-1024x1024.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/02/acompanar-padres-300x300.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/02/acompanar-padres-150x150.jpg 150w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/02/acompanar-padres-768x768.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/02/acompanar-padres.jpg 1080w" sizes="(max-width: 952px) 100vw, 952px" /></div>
<div dir="auto">La muerte de un hijo no se entiende desde fuera. No del todo. Desde fuera podemos acompañar, abrazar, podemos intuir el abismo, pero no se puede vivir. Porque perder a un hijo no es perder a alguien, perder a un hijo es perder un futuro, es perder el orden natural de las cosas, es sentir que algo que no debía ocurrir ha ocurrido, y que desde ese instante el tiempo ya no se mide con minutos, se mide con dolor, con pena, con lágrimas húmedas y secas.</div>
<div dir="auto">En Hamnet no hay grandes discursos sobre el dolor. Hay gestos pequeños y poderosos silencios. Hay dos padres que sufren distinto. Un hogar que se vuelve raro porque hay una ausencia que ocupa espacio, mucho espacio. Y eso es lo que más enseña: que el duelo no es una cosa que se “supera”, sino una forma de seguir viviendo con algo que ya no se puede reparar.</div>
<div dir="auto">Vivimos en una época que tiene prisa hasta para el dolor. Queremos que todo pase rápido, que el sufrimiento se ordene, que el duelo siga un camino previsible. Y cuando no lo hace, cuando alguien sigue llorando, cuando sigue recordando, cuando pronuncia el nombre del hijo que ya no está, aparece esa palabra tan fría, tan injusta: patológico.</div>
<div dir="auto">Como si amar demasiado fuera un problema. Como si el recuerdo fuera un síntoma. Como si el dolor tuviera que pedir perdón.</div>
<div dir="auto">El duelo por un hijo no es una enfermedad, es una carta de amor en la que no podemos escribir la dirección del destinatario. Es la necesidad de mantener una fidelidad profunda. Lo patológico no es llorar. Lo patológico es obligar a alguien a callar su amor, a esconderlo, a fingir que ya está bien para no incomodar a los demás.</div>
<div dir="auto">Desde fuera decimos frases bienintencionadas. “Tienes que ser fuerte”, “El tiempo lo cura todo”, “La vida sigue”. Y sí, la vida sigue, pero no igual. Sigue con vacíos que ocupan todo el espacio. Sigue con una parte del corazón arrancado en otro lugar.</div>
<div dir="auto">Un hijo no es un capítulo que se cierra, un hijo es como un tatuaje, un nombre escrito en la piel, por eso es imposible pasar página. Se aprende, con los años, a vivir con esa ausencia, a ratos con rabia, a ratos con ternura, a ratos con calma. Se aprende, sí, a vivir con el vacío que ocupa.</div>
<div dir="auto">Y, sin embargo, leer Hamnet también nos deja otra cosa, una enseñanza que no viene desde el miedo, sino desde la razón. Nuestros hijos están aquí ahora. Vivos. Con su ruido, con sus enfados, con sus pantallas, con sus silencios y con sus preguntas. Y a veces vivimos como si fueran eternos. Como si el tiempo estuviera garantizado y no lo está.</div>
<div dir="auto">Abre los ojos y recuerda que lo cotidiano, el día a día, es un milagro sin ínfulas. Que los “¡mamá!” repetidos una y otra vez son un tesoro. Que el abrazo que hoy damos sin pensar puede ser mañana un recuerdo.</div>
<div dir="auto">Así que llénate de recuerdos ahora, mientras estén aquí, mientras respiren en la habitación de al lado, mientras podamos escuchar su risa o sus enfados… aprovechemos. Pero nada de vivir desde la angustia, hazlo desde la gratitud.</div>
<div dir="auto">A veces la vida nos enseña demasiado tarde que lo más importante era esto: estar.</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/02/16/como-acompanar-a-unos-padres-que-han-perdido-un-hijo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1446</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Educar de estoicas maneras</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/01/27/educar-de-estoicas-maneras/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/01/27/educar-de-estoicas-maneras/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Jan 2026 18:09:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[educar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[estoicismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[familia]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=1442</guid>
		<description><![CDATA[Tú para qué educas a tus hijos, ¿para que aprendan a manejarse por el mundo de manera independiente y eficaz o para que no sufran? Pues entonces deja de distraerte con la lista de posibles sufrimientos. Vivimos en unos tiempos acuciados por las prisas. La infancia que pase deprisa. La adolescencia se vive con prisa. [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs x126k92a">
<div dir="auto">Tú para qué educas a tus hijos, ¿para que aprendan a manejarse por el mundo de manera independiente y eficaz o para que no sufran? Pues entonces deja de distraerte con la lista de posibles sufrimientos.</div>
</div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">Vivimos en unos tiempos acuciados por las prisas. La infancia que pase deprisa. La adolescencia se vive con prisa. La comparación es inmediata y las exigencias son constantes. El miedo acecha.</div>
</div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">Y así están los padres, estresados mientras educan con el corazón a mil por hora porque cada tropiezo se interpreta como una catástrofe y cada lágrima como un fracaso.</div>
</div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">Quizá por eso, hoy más que nunca, necesitamos recuperar una palabra necesaria para educar: fortaleza. La fortaleza no es ni dureza, ni frialdad.</div>
<div dir="auto"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-1443" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/pinguinos.jpg" alt="" width="526" height="526" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/pinguinos.jpg 526w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/pinguinos-300x300.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/pinguinos-150x150.jpg 150w" sizes="(max-width: 526px) 100vw, 526px" /></div>
</div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">A lo mejor un estoico podría ayudarnos a educar. A educar de estoicas maneras.</div>
</div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">Educar de estoicas maneras no nos exige que criemos hijos de piedra, al contrario, nos pide que criemos hijos muy humanos, capaces de sentir, pero también capaces de no romperse ante los vaivenes de esta vida. Porque el dolor no es un error del sistema, ni la frustración es un accidente, ni las dificultades un fracaso. La vida es así.</div>
</div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">Cuando no permitimos que nuestros hijos sufran un poco, cuando no les enseñamos a que esperen un poco, a que se esfuercen … entonces estamos educando hijos sin recursos para enfrentarse a su vida.</div>
</div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">Te dejo un decálogo que te ayude a educar “de estoicas maneras”.</div>
</div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">1. Enseña la diferencia entre lo que depende de ellos y lo que no. No pueden controlar el mundo. Pero sí pueden controlar la respuesta que ellos dan a lo que ocurre a su alrededor.</div>
<div dir="auto">2. No evites la frustración: acompáñala. El dolor no siempre es un enemigo. A veces es aprendizaje. Los padres no estamos para rescatar, estamos para sostener, apoyar.</div>
<div dir="auto">3. Educa en valores, no en la apariencia. Más importante que “ser el mejor” es ser justo, ser responsable, ser generoso, ser compasivo.</div>
<div dir="auto">4. Pon límites con calma. Los límites son amor organizado, estructurado. Los límites no son castigo, son abono para las raíces y para las alas. Los límites son las maneras en las que mostramos que nos preocupan, que nos importan. Los límites sirven para cuidar y cuidar es amar.</div>
<div dir="auto">5. Sé ejemplo, tu hijo aprende más de lo que ve que de lo que oye. La educación emocional empieza en casa, en tu forma de ser y estar. Los hijos observan cómo afrontas el estrés, cómo hablas, cómo respiras cuando las cosas vienen bien dadas y cuando no.</div>
<div dir="auto">6. Ayúdales a tolerar la incomodidad. No todo lo incómodo es malo. El esfuerzo, la espera, el aburrimiento… también educan. La vida real, a diferencia de las películas, no es inmediata, hasta para divertirse hay que esforzarse.</div>
<div dir="auto">7. Enséñales que su valor no está en los likes, ni en el aplauso.</div>
<div dir="auto">8. Habla menos de felicidad y más de propósitos. No vinimos a estar bien todo el tiempo. Vinimos a vivir con propósito. Vive con propósitos y enseñaras propósitos.</div>
<div dir="auto">9. Convierte los errores en entrenamiento, no en drama. Un fallo es un ensayo. Educar estoicamente es decirle a tu hijo, cuando se equivoca, que el error no le define, el error solo le enseña.</div>
<div dir="auto">10. Recuérdales que siempre pueden elegir su actitud ante la vida. Aunque no elijan lo que les ocurre. siempre pueden elegir quiénes son cuando les ocurre algo. Esa es la libertad. La verdadera libertad que nace del interior.</div>
</div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">Al final, educar estoicamente es hacer un regalo invisible, darle una herramienta para que, cuando la vida le duela, no se hunda, cuando el mundo le grite, no se pierda y cuando todo sea incierto, conserve algo firme en su interior.</div>
</div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">Educando no podemos prometerles un camino libre de tormentas, pero sí podemos darles algo mucho mejor, una casa interior fuerte donde poder refugiarse.</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/01/27/educar-de-estoicas-maneras/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1442</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Aprender siempre ha sido asunto lleno de torpezas.</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/01/22/aprender-siempre-ha-sido-asunto-lleno-de-torpezas/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/01/22/aprender-siempre-ha-sido-asunto-lleno-de-torpezas/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 22 Jan 2026 10:51:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[aprendizaje]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[diagnóstico]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[familia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[infancia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[maestras]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[maestros]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=1439</guid>
		<description><![CDATA[A algunos niños el colegio se les presenta como un libro escrito en chino, en arameo o en na´vi. Y se pierden delante de esas esas páginas, las miran con atención, se esfuerzan, fruncen el ceño, lo intentan otra vez. Se desesperan.  Las letras están ahí, claras, ordenadas, limpias, pero no le dicen nada. No [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A algunos niños el colegio se les presenta como un libro escrito en chino, en arameo o en na´vi. Y se pierden delante de esas esas páginas, las miran con atención, se esfuerzan, fruncen el ceño, lo intentan otra vez. Se desesperan.  Las letras están ahí, claras, ordenadas, limpias, pero no le dicen nada. No aún. No a ellos. Y entonces alguien toma nota y piensa, “<em>este niño no comprende, no atiende”. </em>Y otro apunta, aquí hay una <em>dificultad</em>. Y luego, siempre llega uno que tiene más prisa y pronuncia la palabra que muchas veces llega demasiado pronto, <em>diagnóstico</em>.</p>
<p>Aprender siempre ha sido un asunto de torpeza. Se avanza dando tumbos, confundiendo una letra con otra, pensando que quizás, dos y dos pueden ser cinco. Aprendemos equivocándonos sin saber exactamente por qué. El error es una puerta abierta, una alerta, pero ahora lo miramos como una alarma. El fallo no se tolera, se vigila. Se mide. El niño que se equivoca demasiado empieza a inquietar, el que va lento incomoda, el que no encaja en el ritmo general parece estar siempre a punto de convertirse en otra cosa, en otra categoría, otro informe, otro nombre que explique por qué no llega. No es que fallen más, es que el tiempo se ha vuelto impaciente.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter size-large wp-image-1440" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/aprender-1024x737.jpg" alt="" width="1024" height="737" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/aprender-1024x737.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/aprender-300x216.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/aprender-768x553.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/aprender-1536x1106.jpg 1536w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/aprender.jpg 2000w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p>Hay niños que aprenden en silencio y otros que necesitan ruido. Algunos avanzan rápido y luego se pierden; otros tardan mucho y de repente comprenden todo. Hay quien necesita tocar las palabras antes de leerlas y quien entiende cuando nadie lo espera. Pero esta sociedad, y la escuela es sociedad, ama la media, la línea recta, el progreso visible. Todo lo que se sale de ahí se convierte en sospecha, y la sospecha, ya se sabe, busca confirmación. La infancia, que debería ser un territorio amplio, se ha llenado de líneas rojas.</p>
<p>Diagnosticar tranquiliza. Calma al adulto. Da la sensación de que el desorden tiene nombre. Cuando no sabemos esperar, ponemos etiquetas; cuando no sabemos enseñar de otra manera, señalamos al niño; cuando el sistema no se adapta, el que se adapta es el cuerpo pequeño que se sienta en la última fila. Hemos dejado de preguntarnos qué necesita para aprender y hemos empezado a preguntarnos qué le pasa.</p>
<p>Lo más grave no es la palabra escrita en el informe, sino la que se queda flotando en el aire. El niño la escucha y la entiende como puede, y suele traducirla mal: no valgo, hay algo mal en mí, los otros sí pueden. Así nacen identidades frágiles, niños que aprenden pronto a desconfiar de su cabeza.</p>
<p>Queremos niños perfectos, atentos, regulados. Queremos que no se equivoquen, que no molesten, que no tarden. Queremos resultados sin proceso, comprensión sin confusión, éxito sin error. Y luego nos sorprende que se rompan. No estamos criando niños incapaces, estamos criando adultos incapaces de tolerar la imperfección.</p>
<p>Claro que hay diagnósticos necesarios. Claro que hay niños que necesitan apoyos específicos, nombres que alivian, explicaciones que ayudan. No se trata de negar. Se trata de no confundir. No todo lo que duele es patología, no todo lo que cuesta es trastorno, no todo lo que tarda está roto. Tal vez habría que volver a mirar sin prisa, sentarse al lado, traducir, esperar, aceptar que cada aprendizaje tiene su tiempo y que nadie aprende en el primer día.</p>
<p>Quizá todo sea más sencillo de lo que parece. Quizá no haya que buscar tan deprisa lo que falla, sino entender primero el <em>idioma</em> en el que el niño está intentando aprender. El fracaso llega cuando le hacen creer que no entender es una culpa. A veces pienso que muchos niños no necesitan más refuerzos ni más informes, sino un traductor. Alguien que se siente a su lado y les diga: esto no es que esté mal, es que todavía no hablas ese lenguaje. Alguien que les devuelva el tiempo, el derecho a no saber, la calma de quien aprende despacio.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/01/22/aprender-siempre-ha-sido-asunto-lleno-de-torpezas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1439</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>&#8220;Es muy inteligente, no te preocupes: la ceguera del amor, la ceguera del miedo.</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/01/10/es-muy-inteligente-no-te-preocupes-la-ceguera-del-amor-la-ceguera-del-miedo/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/01/10/es-muy-inteligente-no-te-preocupes-la-ceguera-del-amor-la-ceguera-del-miedo/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 10 Jan 2026 11:34:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<post_tag><![CDATA[aburrimiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[motivación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[motivar hijos]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=1435</guid>
		<description><![CDATA[Hay padres que miran, con el corazón encogido, a sus hijos tumbados en la cama, con el móvil constantemente en la mano y su cuarto hecho un escenario del caos, y se miran y repiten una letanía que les tranquiliza: “Es muy inteligente, no te preocupes.” Y así pasan los días. Y los cursos. Y [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs x126k92a">
<div dir="auto"></div>
</div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">Hay padres que miran, con el corazón encogido, a sus hijos tumbados en la cama, con el móvil constantemente en la mano y su cuarto hecho un escenario del caos, y se miran y repiten una letanía que les tranquiliza: “Es muy inteligente, no te preocupes.”</div>
<div dir="auto">Y así pasan los días. Y los cursos. Y a veces, los años.</div>
<div dir="auto">No es desinterés, se dicen. No es desgana. Es que va sobrado. Es que se aburre. Es que todavía no ha encontrado lo suyo. Es la edad. Son las dichosas maquinitas…</div>
</div>
<div dir="auto"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-1436" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/Sin-titulo-67-1024x1024.jpeg" alt="" width="626" height="626" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/Sin-titulo-67-1024x1024.jpeg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/Sin-titulo-67-300x300.jpeg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/Sin-titulo-67-150x150.jpeg 150w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/Sin-titulo-67-768x768.jpeg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2026/01/Sin-titulo-67.jpeg 1080w" sizes="(max-width: 626px) 100vw, 626px" /></div>
<div class="x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a">
<div dir="auto">Esa frase, tan repetida, tan comprensiva, termina volviendo ciegos a los padres. No una ceguera cruel, sino una ceguera profundamente humana.</div>
<div dir="auto">La ceguera del amor hace que veamos a nuestros hijos no como son hoy, sino como creemos que podrían ser mañana. Idealizamos su potencial y, sin darnos cuenta, lo confundimos con realidad. El verbo amar a menudo paraliza. Y en ese afán, a veces esperamos un milagro que nunca enseñamos.</div>
<div dir="auto">La ceguera del miedo es más silenciosa. Es el temor a exigir, a frustrar, a poner límites que incomoden. Miedo a que se rompa algo: la relación, la calma en casa, la imagen de buen padre o buena madre. Y entonces se aplaza la conversación incómoda, la rutina necesaria, el “esto no puede seguir así”.</div>
<div dir="auto">Pero la motivación no aparece por generación espontánea. No llega un lunes cualquiera como una revelación. La motivación se aprende. La motivación necesita modelos. Se construye cuando alguien te ayuda a levantarte aunque no tengas ganas. Cuando el deseo se entrena con hábitos pequeños, con responsabilidad, con acompañamiento firme y afectuoso. Cuando alguien confía en ti lo suficiente como para no resignarse a verte pasar los días tumbado esperando que todo empiece solo.</div>
<div dir="auto">Ser inteligente no salva de la apatía. El talento no sustituye al esfuerzo. Y el amor, cuando es verdadero, no se queda mirando: interviene.</div>
<div dir="auto">Quizá no se trate de que nuestros hijos despierten un día con hambre de mundo. Quizá se trate de enseñarles, poco a poco, a sentarse a la mesa.</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2026/01/10/es-muy-inteligente-no-te-preocupes-la-ceguera-del-amor-la-ceguera-del-miedo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1435</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Apaga el móvil. Enciende la vida</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/12/17/apaga-el-movil-enciende-la-vida/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/12/17/apaga-el-movil-enciende-la-vida/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 17 Dec 2025 10:52:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[felices fiestas]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=1431</guid>
		<description><![CDATA[En Navidad encendemos luces por todas partes, pero últimamente nos estamos olvidando de encender nuestras miradas. Estamos todo el tiempo con los móviles pegados a nuestras manos, como si fuéramos a perdernos algo importante. Y resulta que lo más valioso de la vida está siempre justo delante de nuestra cara. Os propongo, y yo me [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En Navidad encendemos luces por todas partes, pero últimamente nos estamos olvidando de encender nuestras miradas. Estamos todo el tiempo con los móviles pegados a nuestras manos, como si fuéramos a perdernos algo importante. Y resulta que lo más valioso de la vida está siempre justo delante de nuestra cara.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter size-large wp-image-1432" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/12/Sin-titulo-61-1024x692.jpeg" alt="" width="1024" height="692" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/12/Sin-titulo-61-1024x692.jpeg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/12/Sin-titulo-61-300x203.jpeg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/12/Sin-titulo-61-768x519.jpeg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/12/Sin-titulo-61-1536x1038.jpeg 1536w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/12/Sin-titulo-61.jpeg 1749w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><br />
Os propongo, y yo me lo propongo el primero, que dejemos los móviles descansando al entrar en nuestras casas, en las reuniones con nuestros amigos, porque la vida no llega por Whatsapp, el amor no llega por las redes sociales, y los momentos que compartimos con los que queremos no caben en un tiktok.<br />
Tal vez el mejor regalo que nos podemos hacer, y podemos hacer a los que nos rodean, es guardar el móvil, levantar la vista y quedarnos un poco más.<br />
Mientras miramos los móviles, la vida real, la que importa, está pasando a nuestro lado.<br />
Os animo a todos a participar en este reto, nunca es tarde.<br />
Y os deseo unas felices fiestas conectados con la familia.<br />
Un abrazo</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/12/17/apaga-el-movil-enciende-la-vida/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1431</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>¿Qué más puede hacer la escuela?</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/11/24/que-mas-puede-hacer-la-escuela/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/11/24/que-mas-puede-hacer-la-escuela/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 24 Nov 2025 13:57:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[bienestar emocional]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[red]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=1427</guid>
		<description><![CDATA[Te has dado cuenta de que las cosas importantes de la vida nunca se viven a solas. Ni un niño, ni un adolescente, ni un adulto se construyen en soledad. Lo hacemos siempre en contacto con otros, en vínculos,  en afectos, en pequeñas conversaciones que nos sostienen, a veces, sin que nadie lo sepa. Por [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Te has dado cuenta de que las cosas importantes de la vida nunca se viven a solas. Ni un niño, ni un adolescente, ni un adulto se construyen en soledad. Lo hacemos siempre en contacto con otros, en vínculos,  en afectos, en pequeñas conversaciones que nos sostienen, a veces, sin que nadie lo sepa.</p>
<p>Por eso deberíamos hablar del<strong> bienestar emocional como si fuera una red.</strong> Una red tejida con muchos hilos: La familia, la escuela, los amigos, las actividades extraescolares, la comunidad, los servicios sanitarios, las bibliotecas, los entrenadores, los grupos juveniles, la Administración… y esos otros hilos invisibles que muchas veces pasan desapercibidos: la escucha, estar presentes, la paciencia, el cariño mudo pero presente.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-1428" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/red.jpg" alt="" width="518" height="620" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/red.jpg 518w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/red-251x300.jpg 251w" sizes="(max-width: 518px) 100vw, 518px" /></p>
<p>La escuela es un hilo importante, sí. Importantísimo, pero<strong> la escuela es solo un hilo, no la red</strong>.</p>
<p>Y demasiadas veces le pedimos a la escuela que lo haga todo: que eduque, que forme, que regule, que cure, que detecte, que contenga, que acompañe, que diagnostique… como si un centro escolar pudiera dar respuesta, por si sola, a todos los malestares de la infancia y la adolescencia.</p>
<p>Ni puede, ni debe hacerlo, porque el bienestar se teje fuera y dentro del aula:  Con familias que asumen el protagonismo y la responsabilidad de educar a sus hijos, a sabiendas de que esta tarea no es sencilla. Con escuelas que crecen como espacios seguros, donde se pregunta “¿cómo estás?” y se espera  la respuesta, porque de verdad les importa. Con entrenadores que enseñan a perder con la frente alta y a ganar sin humillar. Con amigos que acompañan en los recreos silenciosos. Con políticas locales que invierten en espacios seguros para niños y adolescentes donde pueden expresarse y donde pueden sentir que pertenecen a un grupo. Con servicios de salud mental que puedan dar respuesta rápida y sean accesibles a toda la población. (tenemos un enorme déficit de estos profesionales en el sistema de salud).</p>
<p>Por eso, cuando pensamos en bienestar emocional, deberíamos dejar de preguntarnos “¿qué más puede hacer la escuela?” y empezar a preguntarnos “<strong>¿qué más podemos hacer <em>todos</em>?</strong>”.</p>
<p>Cada familia, cada maestro, cada sanitario, cada vecino, cada institución, cada uno de nosotros es un hilo, un hilo que sostiene, que repara, que acompaña. Un hilo que, unido a los demás, construye la red que nuestros hijos necesitan para crecer sin temor.</p>
<p>Al final, el bienestar emocional no es un destino. Es una red. Y<strong> cuando tejemos juntos, sostenemos mejor</strong>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/11/24/que-mas-puede-hacer-la-escuela/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1427</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Paga si, o paga no. Educar en el valor del dinero.</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/11/06/paga-si-o-paga-no-educar-en-el-valor-del-dinero/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/11/06/paga-si-o-paga-no-educar-en-el-valor-del-dinero/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 06 Nov 2025 09:18:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=1423</guid>
		<description><![CDATA[Papá, mamá, ¿Cuándo me vais a dar una paga?, preguntó Rosa, 11 años recién estrenados, mochila colgando y tono de “aquí llega la revolución”. ¿Una paga? ¡Tú no estás buena!, le soltó su padre sin despeinarse.  Rosita, camino de ofenderse en modo adolescente principiante, contraatacó: Pues a mi amiga Luli le dan 3 euros todas [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Papá, mamá, ¿Cuándo me vais a dar una paga?, preguntó Rosa, 11 años recién estrenados, mochila colgando y tono de “aquí llega la revolución”. ¿Una paga? ¡Tú no estás buena!, le soltó su padre sin despeinarse.  Rosita, camino de ofenderse en modo adolescente principiante, contraatacó: Pues a mi amiga Luli le dan 3 euros todas las semanas.<br />
Mamá entró en escena: ¿Y para qué quieres tú 3 euros? Pues para mis cosas respondió Rosa, subidita de tono. Y ahí quedó la cosa… de momento.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter size-large wp-image-1424" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/paga-si-o-no-1024x1024.jpg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/paga-si-o-no-1024x1024.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/paga-si-o-no-300x300.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/paga-si-o-no-150x150.jpg 150w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/paga-si-o-no-768x768.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/paga-si-o-no.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p>Pero los padres se quedaron pensando: ¿Es bueno dar paga? ¿No es bueno? ¿La paga se gana o se regala?</p>
<p>Como toda familia moderna que se precie, hicieron lo que dicta el protocolo mundial de crianza: consultar al Sr. Google. Teclearon: “¿Necesitan paga los niños?” Y en 0,35 segundo el orientador Google les regaló 10.500.000 respuestas. Esta será la 10.500.001. De nada.</p>
<p>Hay padres que, cuando alguien menciona la paga, ponen cara de haber chupado un limón: “¡Lo que faltaba! ¡Encima darles dinero!”. Como si una paga fuera una invitación directa a criar a un pequeño magnate del mal. Pero, querido padre, querida madre indignada: la paga ya existe, solo que, en vez de semanal, va en versión “a demanda” y en formato rendimientos en especie: Chuches por sorpresa, deportivas que valen lo que un electrodoméstico, móvil, cine con palomitas y refresco XXL, videojuegos (porque “estaba rebajado, papá, solo 59 euros”). Todo esto también es paga. Pero camuflada.</p>
<p>La cuestión no es dar paga o no dar paga. <strong>La cuestión es educar en el valor del dinero.</strong></p>
<p>La paga, cuando se usa con cabeza, enseña:<br />
<strong>Que el dinero no cae del cielo.</strong><br />
<strong>Que hay que priorizar</strong> (¿unas chuches hoy o ahorrar para ese juego?)<br />
<strong>A postergar deseos</strong> (sí, eso que tanto cuesta)<br />
<strong>A distinguir entre querer y poder</strong><br />
<strong>Que el amor no se mide en euros:</strong> amar es gratis (aunque ellos a veces parezcan inspectores de Hacienda afectivos: “cuanto más me das, más me quieres”)</p>
<p>Los <strong>hijos aprenden mucho con lo que ven.</strong> Si en el súper ven que comparamos precios, que pensamos antes de meter cosas en el carrito, que no siempre compramos lo “mola-mucho-pero-no-necesito”, están recibiendo la mejor masterclass de economía doméstica gratis.</p>
<p>Educar es esto: mostrar, hablar, explicar, repetir… y respirar hondo.</p>
<p>Lo importante no es el método. Es el mensaje: El dinero vale, pero no lo es todo. Aprende a usarlo y no dejes que te use. Crea valor. Transmite valor.</p>
<p>Y recuerda: educar cuesta, sí. Pero no siempre en euros.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/11/06/paga-si-o-paga-no-educar-en-el-valor-del-dinero/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1423</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Ni truco, ni trato. Cómo hablar de la muerte con tus hijos.</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/11/01/ni-truco-ni-trato-como-hablar-de-la-muerte-con-tus-hijos/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/11/01/ni-truco-ni-trato-como-hablar-de-la-muerte-con-tus-hijos/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 01 Nov 2025 11:50:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<post_tag><![CDATA[como hablar de la muerte a los niños]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[muerte]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=1417</guid>
		<description><![CDATA[A ver, queridos padres y madres, os voy a hacer un spoiler: nos vamos a morir.  La muerte es algo natural, no es una fiesta de disfraces, es una realidad hoy, aquí y ahora. Nuestros hijos conviven con la muerte, ven flores marchitarse, mascotas que ya no ladran y abuelos que dejan muchos silencios.  Si [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A ver, queridos padres y madres, os voy a hacer un spoiler: nos vamos a morir.  La muerte es algo natural, no es una fiesta de disfraces, es una realidad hoy, aquí y ahora.</p>
<p>Nuestros hijos conviven con la muerte, ven flores marchitarse, mascotas que ya no ladran y abuelos que dejan muchos silencios.  Si lo piensas bien, lo raro no es morir: lo rarísimo es vivir como vivimos, como si fuéramos inmortales mirándonos el ombligo.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-1418" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/Sin-titulo-48-1024x1024.jpeg" alt="" width="720" height="720" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/Sin-titulo-48-1024x1024.jpeg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/Sin-titulo-48-300x300.jpeg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/Sin-titulo-48-150x150.jpeg 150w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/Sin-titulo-48-768x768.jpeg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2025/11/Sin-titulo-48.jpeg 1200w" sizes="(max-width: 720px) 100vw, 720px" /></p>
<p>Hoy es un día muy apropiado para hablar de la muerte, y como adultos, nuestro trabajo no es hacer magia para ocultar la realidad, nuestra tarea es la de educar. <strong>Educar es acompañar.</strong>   Y sí, a veces hay que educar, acompañar, sin saber muy bien  dónde tenemos el norte emocional, pero no te preocupes, tampoco lo saben los demás.</p>
<p>Hablar de la muerte con nuestros hijos no puede ser una tarea que nos haga temblar, no hay que ser psicólogo (bueno esto ayuda), ni poeta, ni actor, solo tienes que <strong>evitar tres frases peligrosas</strong>:</p>
<p>“<strong>Se ha ido a dormir</strong>” (Comparar la muerte con el sueño es peligroso porque luego te andarás preguntando por qué el niño se niega a acostarse…)</p>
<p>“<strong>Se fue de viaje</strong>” (porque irse lo pueden interpretar como una forma de abandono y te va a preguntar constantemente que cuando vuelve, ¿y si vuelve? Te vas a asustar tu.)</p>
<p>“<strong>Está en el cielo, en una estrella</strong>” (vale, muy bonito, muy poético, pero recuerda: si está en otro sitio, ¿ por qué no viene a vernos?, ¡menuda sensación de abandono!).</p>
<p>Qué es lo que podemos entonces hacer,  y que funcione de verdad</p>
<p>Lo primero es <strong>decir la sencilla y simple verdad:</strong> “Ha muerto. Ya no va a volver, y estamos tristes porque la queríamos mucho.”</p>
<p>Inmediatamente <strong>valida sus emociones</strong>: “Es normal que llores, yo también lloro porque echo de menos.”</p>
<p><strong>Permite que te haga todas las preguntas</strong> que necesite hacerte, y contéstalas con sinceridad.</p>
<p>Haz posible que pueda <strong>participar en ritos funerarios.</strong> No llevamos a los niños a funerales o al cementerio para que no sufran, ni se asusten (pero ayer en Halloween iban de miedo).  Los ritos ayudan a entender qué es lo que ha pasado. Y se pasa mal, claro que sí, pero es que cuando muere alguien que queremos se pasa mal sí o sí.</p>
<p>Y, por último,<strong> cultiva el recuerdo</strong>. El recuerdo de lo vivido junto a personas queridas no lo quita la muerte, así que ayuda a tus hijos a recordar, porque el recuerdo es el mejor bálsamo para calmar el dolor.</p>
<p>No lo olvides, hablemos claro. <strong>Con amor, con verdad</strong>… y si se puede, con sonrisa. Porque llorar y reír no son enemigos: son compañeros de asiento en esta montaña rusa que es la vida.</p>
<p>Habla de la muerte con humanidad. Y humanidad, de esa sí que tenemos (aunque a veces se nos despiste).</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2025/11/01/ni-truco-ni-trato-como-hablar-de-la-muerte-con-tus-hijos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1417</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
