<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Escuela de Padresmiedo &#8211; Escuela de Padres</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/tag/miedo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres</link>
	<description>La tarea de ejercer de padres</description>
	<lastBuildDate>Thu, 14 May 2026 11:50:17 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>

<image>
	<url>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2021/01/cropped-amueblar-cabezas-32x32.jpg</url>
	<title>miedo &#8211; Escuela de Padres</title>
	<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
		<item>
		<title>Los hijos que maltrataban a sus padres</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/05/22/los-hijos-que-maltrataban-a-sus-padres/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/05/22/los-hijos-que-maltrataban-a-sus-padres/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 22 May 2016 17:36:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[educar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos maltratadores]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[maltrato]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=544</guid>
		<description><![CDATA[&#160; “Te voy a dar de hostias, gilipollas”. Esto es lo que le dijo María, una adolescente de 14 años, a su madre después de que ella entrara en el cuarto a pedirle que bajara la música. “Tuve miedo, Carlos, un pánico que me paralizó. Me parecía una pesadilla, algo imposible, que mi hija pudiera [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<div id="attachment_545" style="width: 654px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/05/22/los-hijos-que-maltrataban-a-sus-padres/aprendiz-maltratador/" rel="attachment wp-att-545"><img aria-describedby="caption-attachment-545" class="size-full wp-image-545" title="aprendiz maltratador" src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2016/05/aprendiz-maltratador.jpg" alt="" width="644" height="362" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2016/05/aprendiz-maltratador.jpg 644w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2016/05/aprendiz-maltratador-300x169.jpg 300w" sizes="(max-width: 644px) 100vw, 644px" /></a><p id="caption-attachment-545" class="wp-caption-text">El silencio, la culpa, la verguenza, alimentan el maltrato.</p></div>
<p>“<em>Te voy a dar de hostias, gilipollas</em>”. Esto es lo que le dijo María, una adolescente de 14 años, a su madre después de que ella entrara en el cuarto a pedirle que bajara la música. “<em>Tuve miedo, Carlos, un pánico que me paralizó. Me parecía una pesadilla, algo imposible, que mi hija pudiera hablarme así, con ese desprecio</em>”.</p>
<p>Mentiría si os dijera que este es un hecho aislado, la realidad es que son algunos los padres que se ponen en contacto conmigo para exponerme situaciones parecidas. Y digo yo que deben de ser muchos más porque a los padres nos cuesta mucho trabajo contar cosas como estas, porque o <strong>nos avergüenzan o nos culpabilizan</strong> y no sé cuál de esas dos emociones es peor a la hora de educar.</p>
<p>Mirad, yo cuando escucho a unos padres contarme cosas así, no me escandalizo. Ni pienso para mis adentros el socorrido “una buena <a title="el tiempo de las bofetadas a tiempo" href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2012/12/29/el-tiempo-de-las-bofetadas-a-tiempo/">bofetada </a>a tiempo”, ni tampoco me rasgo las vestiduras diciendo: “¡qué asco de sociedad estamos construyendo!  Intento <strong>abrir los ojos a los padres</strong> para que, por una parte, <strong>entiendan porqué ocurre esto</strong> y por otra, para exhortarles a <strong>que <a title="¿Qué hacer con los hijos que quieren controlar a los padres?" href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/09/10/que-hacer-con-los-hijos-que-quieren-controlar-a-los-padres/">actúen</a></strong>. Porque algo hay que hacer. Vivir la educación de los hijos como si fueran hemorroides “<em>sufriendo en silencio</em>” no ayuda para nada a dar respuesta a estos hechos.</p>
<p>Vamos a llamarlo por su nombre, <strong>esto es maltrato, sí, maltrato</strong>. Pero os recuerdo que estamos educando a nuestros hijos, que con catorce años no están “<em>terminados</em>”, que claro que saben que eso no se le dice a una madre, ni a un padre, ni a nadie. <strong>A nadie</strong>. Estamos educando y por lo tanto somos espejo, somos modelo, somos guía. Somos padres dispuestos a afrontar los envites de <strong>hijos que tienen que aprender que ellos son los protagonistas de su vida y por tanto del malestar de su vida</strong>. Padres dispuestos a enseñar a nuestros hijos a tolerar la frustración por no poder hacer algo que deseas hacer, por tener que hacer cosas que no les apetecen. Padres dispuestos a enseñar a sus hijos las consecuencias que tiene no aprender a controlar su malestar.</p>
<p><strong>La autoridad de un padre no se mide por lo que hacen los hijos sino por la capacidad de aplicar,  sistemáticamente, las consecuencias que determinamos van a tener los comportamientos de nuestros hijos</strong>.</p>
<p>¿Le vas a dar un bofetón para enseñarle que no se habla así?, ¿Le vas a meter miedo para que aprenda a no meter miedo? ¿De eso va la autoridad? ¡Qué va!, hay palabras que valen más que las bofetadas. Hay decisiones que valen más que las bofetadas, hay seguridad y convicción en la tarea educadora, en lo que los padres hacemos, que vale más que mil bofetadas.</p>
<p><strong>Ante el maltrato, no te calles</strong>. Tus hijos tienen que saber perfectamente que todo su entorno familiar y escolar va a ser conocedores de esa conducta. Muchos padres se callan ante el resto de su familia, amigos, profesorado y <strong>ese silencio es abono para el maltrato</strong>. Lo repito, que un hijo insulte a sus padres puede ocurrir sin necesidad de que la criatura sea un presunto delincuente pero callándote no le ayudas ni al hijo ni a ti.</p>
<p><strong>Habla con tu hijo</strong>, pero deja pasar unas horas o un par de días, <strong>hablar para que escuche, una por una, las palabras que te ha dicho</strong> “<em>te voy a dar de hostias”, “me das asco</em>” o lo que a la criatura se le haya ocurrido decir. Dile que escuchar eso, en la boca de quien quieres, te hace sentir mal. Dile que si por insultarte, cree que es mejor persona; dile que si le gustaría escuchar a otros diciéndoles esas mismas palabras  a su padre o a su madre; dile que si es más hombre, más mujer, por asustar, por intentar meter miedo. <strong>Dile que no le tienes miedo</strong>, que tú vas a luchar por no tenerle miedo <strong>porque no se teme a quien se ama</strong>. Que no se le olvide eso, <strong>que no lo olvide nunca</strong>, <strong>no hay ningún amor sano que provoque el más mínimo ápice de temor.</strong></p>
<p>Habla con la familia, con tus amigos o con su tutor. No es por avergonzarlo, un padre que educa no pretende avergonzar, lo que debe de avergonzar es la conducta de maltratar no la de educar. <strong>No me callo porque no me das miedo</strong>.</p>
<p>Y luego lo dejas sin teléfono, sin maquinita,  sin salir, sin excursión o lo que creas que es conveniente y ajustado a lo que ha hecho el hijo, no por venganza sino porque <strong>tu hijo tiene que aprender que todos los hechos tienen consecuencias.</strong></p>
<p>Y cuida tu entorno, cuida lo que haces y lo que dices, porque nuestros hijos se fijan mucho en lo que hacemos los padres. <strong>Se fijan en todo.</strong></p>
<p>Y si te pide perdón, lo perdonas. Pero le recuerdas que lo que ha pasado, ha pasado, y eso ya no tiene remedio,  que tiene muchos días por delante para seguir aprendiendo. <strong>Pero que no le tienes miedo, lo que le tienes es cariño, amor.</strong></p>
<p><strong>Son niños, adolescentes, menores que están aprendiendo. De ti padre y madre depende que tu hijo aprenda nítidamente qué hacer para no convertirse en un maltratador. </strong></p>
<p>Ánimo. Pero esto es lo que tiene ser padres, que a veces, los que más quieres, te hacen sentir fatal.</p>
<p>¿La culpa? No pierdas el tiempo buscando culpabilidades, hay opiniones para todos los gustos. <strong>Tú a lo tuyo, actúa. Educa.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/05/22/los-hijos-que-maltrataban-a-sus-padres/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>544</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Los hijos que se empeñaban en equivocarse</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/04/18/los-hijos-que-se-empenaban-en-equivocarse/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/04/18/los-hijos-que-se-empenaban-en-equivocarse/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Apr 2016 19:37:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[confianza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[drogas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[equivocación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos que se van de casa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ira]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[malas decisiones]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=533</guid>
		<description><![CDATA[¿Cuántas veces has visto a tu hijo tomar decisiones, pensadas o a la ligera, que sabes que van encaminadas al más estrepitoso de los fracasos? Qué difícil es permanecer de espectador, qué impotencia, qué desesperación, qué desaliento, cuántas lágrimas cuando sientes que ni por las malas ni por las buenas son tenidas en cuenta tus [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_534" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/04/18/los-hijos-que-se-empenaban-en-equivocarse/hijosequivocados/" rel="attachment wp-att-534"><img aria-describedby="caption-attachment-534" loading="lazy" class="size-full wp-image-534" title="hijosequivocados" src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2016/04/hijosequivocados.jpg" alt="" width="1000" height="684" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2016/04/hijosequivocados.jpg 1000w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2016/04/hijosequivocados-300x205.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2016/04/hijosequivocados-768x525.jpg 768w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-534" class="wp-caption-text">Las vidas de los hijos, a veces,hacen trizas las vidas de sus padres</p></div>
<p>¿Cuántas veces has visto a tu hijo tomar decisiones, pensadas o a la ligera, que sabes que van encaminadas al más estrepitoso de los fracasos? Qué difícil es permanecer de espectador, qué impotencia, qué desesperación, qué desaliento, cuántas lágrimas cuando sientes que ni por las malas ni por las buenas son tenidas en cuenta tus consideraciones.</p>
<p>Yo creo que <strong>educar a los hijos no es un arte, ni una disciplina, ni un trabajo.</strong> Los que educan no tienen porqué ser artistas, ni expertos en educación, ni trabajadores sometidos a jornadas de 24 horas al día. <strong>Educar es un compromiso</strong>, el compromiso de dar a los hijos las herramientas necesarias para que se construyan como hombres o mujeres.</p>
<p><strong>No es que tenga una crisis de fe en la tarea de educar</strong>, queridos lectores que seguís mi blog, es que a veces hablo con <strong>padres y madres que educan</strong>, que guían, que instruyen entre normas, limites, refuerzos, cariño, paciencia, comprensión, amor, <strong>y sin embargo sus hijos se empeñan en seguir su propio mapa de ruta, un mapa que a menudo no tiene ni norte, ni carreteras.</strong></p>
<p>Que tu hijo se lance al mundo con una mochila repleta de ingenuidad como único equipaje, asusta. Que tu hijo abjure de todas y cada una de tus creencias, de tus consejos, de tus ayudas, asusta. Que tu hijo corte todo tipo de comunicación, que ignore los lazos que unen a los padres con sus hijos, que te dejen sin voz al otro lado de la línea, asusta.</p>
<p><strong>No, no hay educación que evite estas situacion</strong>es. No hay padres, ni madres capaces de abrir los ojos del futuro de sus hijos cuando éstos no ven aquello que no quieren ver.</p>
<p>Hay hijos que se empeñan en tomar sus propias decisiones y muchas veces aciertan, pero a veces se equivocan. Sí, es verdad, es su vida. Pero es que <strong>las vidas de los hijos, a veces, hacen trizas las vidas de sus padres. </strong></p>
<p>Esto es lo <strong>que podemos hacer los padres y madres cuando nuestros hijos se empeñan en tomar decisiones equivocadas: </strong></p>
<p>1.- Es primordial <strong>controlar el miedo</strong>, porque el miedo sólo sirve para ponernos en la peor de las situaciones (drogas, alcohol, vida desordenada) y así asustados vivimos prisioneros de nuestro propio miedo.</p>
<p>2.- <strong>Controlar la rabia,</strong> porque la rabia que da creer que los hijos “<em>echan su vida por la borda</em>” te puede hacer actuar cegado, irritado. Y eso no te ayuda a ti ni a tus hijos. En estos casos los <strong>hijos necesitan ver a padres seguros, firmes y confiados.</strong></p>
<p>3.- <strong>Habla</strong>. No te quedes callado, no ruegues, simplemente <strong>di lo que tú crees, lo que tú piensas, lo que tú sientes.</strong> Dile que lo que tú quieres es que encuentre su camino, que él sea el protagonista de su vida. Que la elección del tipo de vida que quiera tener es suya. Pero que para <strong>tomar ese tipo de decisión no es el mejor momento cuando uno se encuentra perdido</strong>.</p>
<p>4.- Y por último y sobretodo, <strong>deja la puerta de casa abierta, la luz encendida, su plato favorito en la nevera y conf</strong>ía en tu hijo siempre.</p>
<p><strong>Mientras confiamos hay que seguir viviendo. Esto es lo más difícil, vivir con agujeros.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/04/18/los-hijos-que-se-empenaban-en-equivocarse/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>533</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Cómo educar sin asustar (y sin estar asustado)</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/01/17/como-educar-sin-asustar/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/01/17/como-educar-sin-asustar/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 17 Jan 2016 19:00:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[adversidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[peligros]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sobreprotección]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sufrimiento]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=500</guid>
		<description><![CDATA[Los padres valientes tienen miedo. Hace unos días recibí un correo electrónico en el que un lector del blog Escuela de Padres me contaba que la inmensa felicidad que le había ocasionado el nacimiento de su hijo se estaba viendo afectada por la aparición de un sinfín de miedos respecto a calamidades que le pudieran [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_501" style="width: 438px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/01/17/como-educar-sin-asustar/tfgp-20/" rel="attachment wp-att-501"><img aria-describedby="caption-attachment-501" loading="lazy" class="size-full wp-image-501" title="TFGP." src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2016/01/padresmiedo.jpg" alt="" width="428" height="640" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2016/01/padresmiedo.jpg 428w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2016/01/padresmiedo-201x300.jpg 201w" sizes="(max-width: 428px) 100vw, 428px" /></a><p id="caption-attachment-501" class="wp-caption-text">Los padres valientes tienen miedo pero no dejan que sea el miedo el que eduque a sus hijos</p></div>
<p><strong>Los padres valientes tienen miedo.</strong></p>
<p>Hace unos días recibí un correo electrónico en el que un lector del blog Escuela de Padres me contaba que la inmensa felicidad que le había ocasionado el nacimiento de su hijo se estaba viendo afectada por la aparición de un sinfín de miedos respecto a calamidades que le pudieran ocurrir a su criatura. Estos miedos le llevan a estar constantemente alerta intentando anticiparse a cualquier situación peligrosa que pudiera afectar a su hijo. Un sinvivir.<br />
Y qué verdad es que como padres  deseamos con ansia evitarles cualquier situación de peligro, de malestar, de dolor, de sufrimiento a nuestros hijos.<br />
El <strong>miedo es natural</strong>, el miedo es un mecanismo que nos ha permitido sobrevivir como especie porque el miedo nos ha hecho desarrollar comportamientos para cuidarnos.<br />
<strong>Los padres valientes tienen miedo y lo saben</strong>, pero no dejan que sea el miedo el que eduque a sus hijos porque no quieren que sus hijos crezcan asustados.<br />
La vida de los seres humanos es frágil y se ve fácilmente amenazada por muchos y diferentes acontecimientos, pero<strong> si pretendes tener control sobre todos los peligros que pueden afectar a tu hijo vas a crear una burbuja que se llama sobreprotección</strong> y los hijos sobreprotegidos se vuelven personas incapaces de gestionar su propia vida.<br />
Que tengas miedo es normal, eso es de valientes. Las personas que no tienen miedo  insensatas. <strong>Tener miedo no significa vivir asustado, ni vivir asustando.</strong><br />
Para educar sin asustar,  puede ser una buena idea:<br />
1.-<strong> Dar razones de por qué no se debe de hacer algo en vez de recurrir a meter miedo para que no lo haga.</strong> El “coco” es <em>Pan para hoy y hambre para mañana.</em><br />
2.- <strong>Enseñar a los hijos a tener frente a la vida una actitud positiva les ayuda a valorar la vida</strong> y por lo tanto a desarrollar conductas que les ayuden a preservarla.<br />
3.- El malestar, sufrir, no tener lo que uno desea, etc. son situaciones normales e inevitables en la vida de las personas. Y <strong>cuando la vida da palos se pasa mal</strong> y el trankimazin y la psicología pueden ayudar a afrontarlo pero lo que no pueden hacer es evitar sufrir.<br />
<strong>La finalidad de la educación no es evitar todos y cada uno de los potenciales peligros que les puedan afectar a nuestros hijos, la finalidad es que aprendan a vivir, que aprendan a afrontar todo lo que la vida les va a deparar, bueno o malo. Afrontar es vivir activamente.</strong><br />
4.- <strong>No puedes ocultarles y menos aún evitarles a los hijos la cara triste de la vida porque es una manera de hacerlos débiles e incompetentes</strong> para afrontar adversidades a las que más temprano que tarde tendrán que enfrentarse.<br />
5.- Así que no le tengas miedo al miedo, aprovecha ese miedo para enseñar a tus hijos que <strong>amar, amar a los hijos, amar las cosas que hacemos, amar la vida,  es la mejor manera de aprender a desarrollar conductas que no nos pongan en peligro.</strong><br />
6.- <strong>Vivir… eso es ser padres: dar vida, vivir.</strong></p>
<p>Sobeproteger a los hijos es una manera de meterles miedo en el cuerpo. <strong>Sobreproteger a los hijos te aporta una falsa seguridad, una tranquilidad efímera.</strong> Te recuerdo que tus hijos son muy pocos años unos niños y muchos años unos adultos que van a tener que organizar su vida. <strong>Tú decides qué y cómo quieres enseñarles.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/01/17/como-educar-sin-asustar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
	<post_id>500</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Hablar con los hijos de la tragedia de París.</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2015/11/16/hablar-con-los-hijos-de-la-tragedia-de-paris/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2015/11/16/hablar-con-los-hijos-de-la-tragedia-de-paris/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Nov 2015 20:52:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[angustia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos asustados]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos y muerte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos y terrorismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[terrorismo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=483</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Noticias luctuosas y trágicas como la de la matanza del pasado fin de semana en París generan un gran impacto en todos nosotros. Es fácil que actos tan violentos generen ansiedad, miedo y desesperación. Sin embargo, los adultos tenemos unas estrategias para poder hacer frente a estas noticias de las que carecen nuestros hijos, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2015/11/16/hablar-con-los-hijos-de-la-tragedia-de-paris/c-2/" rel="attachment wp-att-485"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-485" title="Paris" src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2015/11/PARIS3.jpg" alt="" width="640" height="447" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2015/11/PARIS3.jpg 640w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2015/11/PARIS3-300x210.jpg 300w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Noticias luctuosas y trágicas como la de la matanza del pasado fin de semana en París generan un gran impacto en todos nosotros. Es fácil que actos tan violentos generen ansiedad, miedo y desesperación.</p>
<p>Sin embargo, los adultos tenemos unas estrategias para poder hacer frente a estas noticias de las que carecen nuestros hijos, por lo que no deberíamos dejar pasar la oportunidad de educar, de hablar de este tema con los niños, que posiblemente no entiendan qué ha pasado, por qué, y que reaccionen con miedo.</p>
<p>Tener miedo es normal. El miedo es una emoción que nos ha permitido sobrevivir como especie. Pero una cosa es tener miedo, y otra diferente, vivir asustado. Los valientes tienen miedo, pero se resisten a vivir asustados.</p>
<p>Esta es la tarea que tenemos padres y madres: la de educar a nuestros hijos para que aprendan a no vivir asustados. Por ello, a la hora de abordar este tema con nuestros hijos, debemos tener en cuenta las siguientes claves:</p>
<p>1º.- <strong>Desdramatizar</strong>. Si los padres nos descontrolamos ante esta situación, si entramos en un estado casi de “pánico”, difícilmente vamos a poder ayudar a nuestros hijos a enfrentarse con calma a esta situación. La mejor manera de abordar esto es desde la calma y la tranquilidad.</p>
<p>2º.- Debemos<strong> preguntarles a los hijos qué piensan</strong> sobre este hecho. Así nos será posible poder identificar qué ideas y sentimientos son los que tienen respecto a esta situación, y así podremos ayudarles a que las elaboren y expresen correctamente.</p>
<p>3º.- <strong>No les digas que “no te preocupes”</strong> o que estas son cosas de mayores. <strong>Ningunear las emociones de los hijos no les ayuda ni a ellos ni a nosotros en nuestra tarea de educar.</strong></p>
<p>4º.- Hacerles ver que<strong> es normal sentir miedo</strong> pero que, en la vida, es imposible poder tener control sobre todo. Que, a pesar de las dificultades con las que nos enfrentamos, la solución,<strong> la respuesta a estos miedos es continuar con las rutinas de nuestra vida.</strong></p>
<p>5º.- Ayúdales, sobre todo a los adolescentes, a que “no se pongan de perfil” a la hora de dar explicaciones a estos hechos. <strong>No hay justificación para lo injustificable.</strong> En estas situaciones no hay espacio para la neutralidad.</p>
<p>6º.- <strong>Sentimos más empatía por aquellos que consideramos semejantes a nosotros, por aquellos que sentimos cercanos</strong>. Y eso no supone ninguna ofensa es sencillamente un mecanismo de identidad social. De la misma manera que siento más pena si muere un familiar de un amigo que si muere el familiar de un desconocido.</p>
<p>7º.- <strong>Eres ejemplo, te lo vuelvo a recordar</strong>. No vivimos en el mejor mundo de los posibles pero para que el mundo sea mejor encarguémonos cada uno de nuestro metro cuadrado, esa es nuestra tarea como padres y como ciudadanos, mejorar nuestro mundo más cercano. Así mejoraremos el de nuestros hijos.</p>
<p>8º.-<strong> A vivir, a seguir viviendo, con más o menos miedo, pero nunca asustados.</strong> Este es la mejor enseñanza que les podemos dar a nuestros hijos para que aprendan a dar respuestas adaptativas a situaciones que nos pueden paralizar.</p>
<p>Dentro de unos días pasará porque todo pasa. Al final de esto sólo quedará el dolor en las familias de las víctimas. El mundo seguirá girando.</p>
<p><strong>Pero tú y tus hijos habréis aprendido algo nuevo. A que, para seguir viviendo es necesario no “mirar para otro lado”</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2015/11/16/hablar-con-los-hijos-de-la-tragedia-de-paris/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>483</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Cómo afrontar el &#8220;¡no quiero ir al cole!&#8221;</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/09/02/como-afrontar-el-no-quiero-ir-al-cole/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/09/02/como-afrontar-el-no-quiero-ir-al-cole/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 02 Sep 2014 17:52:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[acoso escolar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ansiedad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[causas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[colegio]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[comienzo del curso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[confianza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[escolar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[experiencias negativas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[fracaso escolar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hija]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[inicio del curso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedos infanties]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niña]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niños]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[no quiero ir al colegio]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[serenidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[temor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tranquilidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tutor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tutora]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=353</guid>
		<description><![CDATA[“Qué ganitas tengo que empiece el colegio” piensan más de un padre, madre, incluso abuelos en estos días previos al comienzo del curso. Bueno, no solo lo piensan. En algunos casos se les escapa a más de uno como una exclamación. Y la verdad es que la mayoría de padres están deseosos de que sus [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_355" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/09/niiñoscole.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-355" loading="lazy" class="size-full wp-image-355" title="Escuchar los miedos que expresen los niños y mantener la tranquilidad, claves para afrontar la negativa de los escolares a ir al colegio." src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/09/niiñoscole.jpg" alt="Escuchar los miedos que expresen los niños y mantener la tranquilidad, claves para afrontar la negativa de los escolares a ir al colegio." width="600" height="397" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/09/niiñoscole.jpg 600w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/09/niiñoscole-300x199.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-355" class="wp-caption-text">Escuchar los miedos que expresen los niños y mantener la tranquilidad, claves para afrontar la negativa de los escolares a ir al colegio.</p></div>
<p>“<em>Qué ganitas tengo que empiece el colegio</em>” piensan más de un padre, madre, incluso abuelos en estos días previos al comienzo del curso. Bueno, no solo lo piensan. En algunos casos se les escapa a más de uno como una exclamación. Y la verdad es que la mayoría de padres están deseosos de que sus hijos regresen al colegio con la justificación de  “<em>volver a la normalidad”</em>&#8230; Ya.</p>
<p>Pero la actitud en los escolares es totalmente distinta. ¿Hacemos una prueba? Pregúntale a tu hijo si tiene ganas de ir al colegio. Si te dice que está deseando comenzar, mira primero con atención no sea que te lo esté diciendo en modo irónico. Si lo dice en serio, pues nada, a esperar que comiencen las clases, y un problema menos.</p>
<p>Si por el contrario te dice que no, cosa que no está fuera de la lógica, tampoco te preocupes mucho pues la expresión <strong>“yo no quiero ir al cole”</strong> dicha con cara de hastío, por lo general, es una expresión de “con lo bien que estoy levantándome tarde, ocioso… la que se me avecina”.</p>
<p>También hay un reducido número de chicos y chicas que, en cuanto se acerca la fecha de inicio del curso, comienzan a presentar cambios conductuales, a mostrarse más nerviosos, irritados, o asustados.</p>
<p>Las <strong>causas fundamentales</strong> por las que los niños no quieren ir al colegio son:</p>
<p>&#8211;<strong>Características de la personalidad</strong> del hijo: sobre todo, los “<em>mariagobios</em>”, hijos muy preocupones, que siempre están pendiente de los isis (y si les caigo mal a los compañeros, a los profesores, y si me pegan, y si suspendo, y si me da clase don o doña …)  Hay hijos que ven el mundo como una fuente potencial de peligro, y recuerdo que, en este tipo de casos, es muy común encontrarnos que el/la “<em>mariagobio</em>” se parece a su padre/madre.</p>
<p><strong>-Por experiencias negativas</strong> en anteriores cursos, como haber sufrido acoso, fracaso escolar, dificultades de adaptación  al centro, o dificultad para hacer amigos.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>RECOMENDACIONES PARA AFRONTAR EL PROBLEMA</strong></span></p>
<p>1.- Cuando un hijo dice eso de “yo no quiero ir al colegio” no le contestes con “ni yo quiero ir al trabajo y me aguanto”, ni minimices su temor con frases de “eso es una tontería”, o cosas del estilo. <strong>Pregúntale</strong> por qué no quiere ir, cuál es la razón, escucha lo que te dice. Escuchar no es aceptar.</p>
<p>2.- Diga lo que te diga, tu encárgate de decir:  “<em><strong>no te preocupes</strong>, verás como tú sabrás afrontar esa situación, y si necesitas nuestra ayuda,  ya actuaremos</em>”.</p>
<p>3.- Mantente <strong>sereno y tranquilo</strong>, sobre todo si el hijo tiene “miedos”  para hacerle ver que vas a hacer todo lo necesario para que esté seguro. Cuanto más seguro y confiado se sientan los padres, más seguridad y confianza trasmitirán a sus hijos.</p>
<p>4.- Trasmite al hijo la idea de que <strong>al colegio va a ir sí o sí</strong>. No le hagas creer falsas esperanzas.</p>
<p>5.- Trasmite la idea de que <strong>es normal que tenga miedo</strong> si lo que piensa es que “va a fracasar”, “no va a hacer amistades”, etc.</p>
<p>6.- Si ya hay experiencias de no querer ir al colegio de cursos anteriores,  recuérdale que  el curso anterior pensaba lo mismo, y <strong>todo lo que hizo</strong> para superar ese temor.</p>
<p>7.- Hay niños en los que esta tensión se manifiesta a través de <strong>problemas</strong> <strong>somáticos</strong>: dificultad para dormir, dolores estomacales, incluso vómitos matutinos de lunes a viernes. Son sólo la manifestación de tensión, así que <strong>no te preocupes</strong>, lleva toallitas húmedas, a limpiarse, y para el colegio.</p>
<p>8.- Si ves que tu hijo está muy alterado, será necesario que<strong> hables con su tutor/a</strong>  para poneros de acuerdo sobre cómo le podéis ayudar desde casa y desde el centro.</p>
<p>Ya sabéis que yo recomiendo tranquilidad cuando los hijos se alteran. La tranquilidad no significa no hacer caso, sino trasmitir seguridad y confianza porque, <strong>cuando los hijos se alteran, necesitan que los que educan no estén alterados.</strong></p>
<p><strong>Feliz curso para todos</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/09/02/como-afrontar-el-no-quiero-ir-al-cole/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>353</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Cómo hablar con los hijos de las drogas</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/06/04/como-hablar-con-los-hijos-de-las-drogas/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/06/04/como-hablar-con-los-hijos-de-las-drogas/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 04 Jun 2014 18:28:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[ayuda]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[drogas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[familia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hablar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[información sobre drogas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[límites]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[marihuana]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niñas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niños]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padres y drogas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[responsabilidad]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=323</guid>
		<description><![CDATA[Este es un extracto de un correo electrónico que me enviaron hace unos días: “Mi hijo es un buen chico, saca buenas notas, es muy  buen estudiante, tiene buenos amigos pero ayer por la tarde buscando un bolígrafo en su mochila encontré algo del tamaño de un caramelo envuelto en papel de aluminio. Me quedé [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_325" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/06/drogablog.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-325" loading="lazy" class="size-full wp-image-325" title="A partir de los 12 años es una buena edad para hablar con los hijos sobre las drogas." src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/06/drogablog.jpg" alt="A partir de los 12 años es una buena edad para hablar con los hijos sobre las drogas." width="650" height="473" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/06/drogablog.jpg 650w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/06/drogablog-300x218.jpg 300w" sizes="(max-width: 650px) 100vw, 650px" /></a><p id="caption-attachment-325" class="wp-caption-text">A partir de los 12 años es una buena edad para hablar con los hijos sobre las drogas.</p></div>
<p><strong>Este es un extracto de un correo electrónico que me enviaron hace unos día</strong>s: “Mi hijo es un buen chico, saca buenas notas, es muy  buen estudiante, tiene buenos amigos pero ayer por la tarde buscando un bolígrafo en su mochila encontré algo del tamaño de un caramelo envuelto en papel de aluminio. Me quedé helado, mi hijo con 15 años llevaba en su mochila, en su cuarto, en nuestra casa, droga. Miedo, desconcierto y una tremenda rabia, todo esto me asaltó en un instante. ¿Qué hemos hecho mal? Si tiene de todo, si le va bien, si es un niño aparentemente feliz, ¿por qué hace esto?  <strong>No sé cómo actuar, no sé qué hacer ni qué decir. No lo he hablado con nadie. Menuda pesadilla</strong>.”</p>
<p><strong>Las drogas están alrededor de nuestros hijos</strong>, y esto es una realidad que los padres no debemos ni podemos obviar. Están tan cerca de nuestros hijos que a veces están hasta en nuestra propia casa. No, no lo digo para asustar, lo digo sencillamente con la finalidad de que los <strong>padres abramos los ojos y sepamos qué decir y cómo actuar</strong>. Es verdad que cada hijo es un mundo, que cada familia tiene sus circunstancias y, aunque no hay métodos infalibles para educar, yo creo que <strong>los padres, en el tema de drogas, <span style="text-decoration: underline;">podemos y debemos</span></strong>:</p>
<p>1º.-  <strong>Buscar</strong> <strong>Información</strong>.  ¿Qué sabes de las drogas?, pero qué sabes, de verdad. Cómo vas a educar sobre algo que desconoces. Conozco a padres que, con cara de angustia, les hacen jurar a sus hijos que nunca van a tomar drogas y piensan que, con eso, es suficiente. El conocimiento, la información son los mejores acompañantes en la tarea de educar. La guía “<strong><a href="http://www.hablemosdedrogas.org/system/application/views/uploads/data/guiafamilas_es.pdf">Hablemos de drogas. Una realidad que debe tratarse en familia</a>”, </strong>de la Obra Social de la Caixa es una estupenda herramienta para informarse.</p>
<p>2º.- <strong>Hablar con tu hijo sobre drogas</strong>. Al finalizar la Educación Primaria, con 12 años, es una edad apropiada para comenzar. Pero habla con serenidad, porque esa es la manera en la que hablan las personas que saben de lo que están hablando.  <strong>No metas miedo ni exageres</strong> porque está demostrado que “asustar” no educa. Habla con tu hijo para conocer su opinión sobre las drogas, y no te desesperes si te dicen perlas como “<em>la marihuana  es buena porque es buena para el cáncer</em>”. Los adolescentes suelen tener una visión demasiado “positiva” sobre las drogas, y los adultos, “negativa”,  por  lo que hay que hacer es educar para tener una visión “<strong>realista</strong>”.</p>
<p>3º<strong>.- Enseñar a los hijos a responsabilizarse de sus acciones</strong> es una de las mejores cosas que los padres podemos hacer mientras educamos. Responsabilizarse requiere asegurar a los hijos que siempre los vamos a apoyar pero que ellos tienen que asumir las consecuencias de sus actos. Para educar en responsabilidad necesitamos <strong>marcar una línea clara de lo que creemos que es tolerable y lo que consideramos intolerable</strong> en el tema de las drogas. La realidad es que al final va a ser nuestro hijo el que decida, el que tenga la última palabra.</p>
<p>4º.- <strong>Si tu hijo comienza a “flirtear”</strong> con las drogas no te paralices, <strong>no lo lleves en secreto</strong>. <strong>Busca ayuda.</strong> Habla con sus profesores, con la familia, con profesionales.  Entrar en contacto con las drogas en la adolescencia no es sinónimo de ser un drogadicto. Negar una realidad, sin embargo, sí que puede conllevar problemas mayores. Cuando tenemos problemas en la educación de los hijos <strong>necesitamos todas las manos</strong>, así que habla con los profesores de tus hijos, con tu familia, con profesionales porque puedes encontrar en ellos una ayuda más que valiosa.</p>
<p>5º.- ¿Quién dijo miedo? <strong>Controlar el miedo</strong> que nos invade con las palabras drogas, adolescencia, alcohol…  Con miedo no se educa. Así que lee, infórmate, y manos a la obra. Parafraseando a los del Atleti,”<em>educar, y educar, y educar, y volver a educar</em>”. A por ello.</p>
<p>Es un tema serio este de las drogas en el que los padres tenemos una responsabilidad durante un tiempo, el de la educación,  <strong>luego serán nuestros hijos los que determinen qué y cómo quieren vivir</strong>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/06/04/como-hablar-con-los-hijos-de-las-drogas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>323</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Qué hacer cuando nuestros hijos tienen miedo</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/01/29/que-hacer-cuando-nuestros-hijos-tienen-miedo/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/01/29/que-hacer-cuando-nuestros-hijos-tienen-miedo/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 29 Jan 2014 20:29:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[angustia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ansiedad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[asustadizo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[clase]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cobardes]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[coco]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[colegio]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[descontrol]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[efecto]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hija]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos miedosos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niña]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niño]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niños pegatina]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padre miedoso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[peligro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[preguntas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[serenidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[supervivencia]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=234</guid>
		<description><![CDATA[Irene me envía un correo en el que me dice que su  hijo de 5 años es muy miedoso hasta tal punto que ni por la casa quiere andar solo, hay que acompañarlo al baño, no se queda nunca sólo en su habitación vamos que no me deja ni a sol ni a sombra. ¿Alguna [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_237" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/01/MIEDONIÑO.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-237" loading="lazy" class="size-full wp-image-237" title="Un niño siente miedo viendo un programa de televisión." src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/01/MIEDONIÑO.jpg" alt="Un niño siente miedo viendo un programa de televisión." width="600" height="400" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/01/MIEDONIÑO.jpg 600w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/01/MIEDONIÑO-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-237" class="wp-caption-text">Un niño siente miedo viendo un programa de televisión.</p></div>
<p><em>Irene me envía un correo en el que me dice que <strong>su  hijo de 5 años es muy miedoso</strong> hasta tal punto que ni por la casa quiere andar solo, hay que acompañarlo al baño, no se queda nunca sólo en su habitación vamos que no me deja ni a sol ni a sombra. <strong>¿Alguna recomendación?</strong></em></p>
<p><strong>Los miedos  tienen una función adaptativa de ayuda a la supervivencia  que nos permite responder ante situaciones adversas con rapidez y eficacia.</strong> Los miedos desde esta perspectiva son beneficiosos.</p>
<p><strong>Sentir miedo es normal</strong> en la infancia, en la adolescencia, en todas las edades de la vida. Así mientras los niños pueden tener miedo a desplazarse solos por la casa (miedo a la oscuridad)  <strong>sus padres pueden tener miedo a la “prima de riesgo”</strong>, (miedo a un futuro incierto) y ambos miedos afectan a nuestra conducta, a nuestras emociones y a nuestros pensamientos.</p>
<p>A pesar de que los miedos puedan comenzar siendo normales algunas veces convierten a nuestros hijos en lo que yo llamo<strong> &#8220;niños pegatina&#8221;</strong>, os dejo unas reflexiones respecto a</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Qué hacer ante el miedo de los hijos</span>: </strong></p>
<p><strong>No se enfade</strong> porque su hijo o hija es “miedoso” (es muy probable que su padre o su madre también lo sean) llamarlos gallinas o lloricas no ayuda, entienda que <strong>es normal tener miedo</strong> y desde esa postura vamos a ayudarles a que los afronten.</p>
<p><strong>Muéstrate sereno y confiado cuando tu hijo esté más asustado</strong> y así le ayudarás a que se serene mucho más que si te descontrolas. Hay padres que se ponen a buscar debajo de la cama, abren los armarios mientras les dicen algo descontrolados a los <em>hijos ¡ves que no hay nadie!</em> y el hijo mientras está pensando ¿<em>entonces para qué andas buscando</em>?</p>
<p>Asustar, meter miedo es una manera de controlar a los demás… come o te llevará ese señor le dijo el otro día una madre a un niño mientras le daba de comer y el niño empezó a comer sin quitarme el ojo de encima. <strong>Asustar tiene efectos inmediatos pero genera personas asustadizas</strong> a las que se les hace creer que el mundo en el que viven está lleno de peligros. Y esos miedos normales pueden convertirse en miedos irracionales que nos paralizan que se adueñan de nosotros y no nos permiten hacer una vida autónoma.</p>
<p><strong><em>Vaya progresivamente retirando la ayuda a su hijo con miedo</em></strong>, por ejemplo si quiere que le acompañe al baño porque tiene miedo, no le diga que eso son tonterías es mejor que le pregunte por qué no quieres ir sólo. Y si te responde me da miedo, pregúntele <em>¿qué te da miedo?</em> Y si dice no sé, tu le vuelves a preguntar a qué tiene miedo y si dice a que haya alguien o algo… tu le respondes “¿<em>alguien</em>?” y con seguridad le dices <em>“no, no tengas miedo no hay nadie</em>”. “<em>Vamos, yo te acompaño</em>” y lo acompañas hasta el baño.</p>
<p>La siguiente vez lo mismo pero hasta la puerta y así cada vez un poco más lejos. De lo que se trata es de que como padre sepas que si tu hijo cree que puede haber alguien entre la oscuridad pues es normal asustarse pero que de lo que se está asustando es de algo que no es real. Esto vale para acompañarlos al colegio (os recuerdo que no es necesario meterlos hasta dentro de la clase), para dejarlos en casa sólos, para cuando salen con sus amigos.</p>
<p><strong>Sea comedido utilizando con los hijos eso de <em>“ten cuidado”</em>,</strong> el uso continuo de los “ten cuidado” hace que se dé igual importancia a cosas poco importantes con cosas que sí son peligrosas. Cuando los <strong>hijos son pequeños lo que hay que hacer es controlarlos continuamente</strong>, ya sé que eso exige tiempo y dedicación pero a un niño pequeño no se le puede controlar solo diciéndole, cuidado con eso, eso no, peligro, caca. No le ayuda y además sólo sirve para que se haga una idea del mundo que le rodea como un lugar peligroso.</p>
<p><strong>Los padres miedosos tienen que ayudar a sus hijos a que sean autónomos en ciertas conductas que les ayudarán a superar sus miedos.</strong> No podemos llevar a nuestros hijos al colegio y meterlos casi en la clase, según la edad del niño vaya dándole espacio, acompáñelo pero progresivamente deje que vaya sólo algún tramo. Enséñele a respetar normas de seguridad vial básicas y a no hablar con extraños (pero sin decirle, te cogen, te llevan, te matan). Nuestros hijos necesitan oportunidades para poder sentirse autónomos, confiados y valiosos.  Recordad <strong>que son nuestros miedos los miedos que los hijos aprenden. </strong></p>
<p>Por último, recordar que <strong>“el coco” no existe hasta que nosotros se lo presentamos a nuestros hijos</strong>. Por cierto, igual que la “prima-de-riesgo”,  fíjense la de cosas que hemos aceptado a costa del miedo a esta prima.</p>
<p>Os dejo un enlace de un antiguo post sobre <a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/04/05/como-ayudar-a-nuestros-hijos-a-superar-sus-miedos/">miedos nocturnos.</a></p>
<p><strong>Una persona con miedo no es cobarde, un cobarde es el que se refugia en sus miedos para no asumir el riesgo de vivir</strong>. Así <strong>que  ¡a vivir, educando, que son dos días!</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/01/29/que-hacer-cuando-nuestros-hijos-tienen-miedo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
	<post_id>234</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Adolescentes enamorados: ¿qué hacemos los padres?</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/01/20/adolescentes-enamorados-que-hacemos-los-padres/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/01/20/adolescentes-enamorados-que-hacemos-los-padres/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 20 Jan 2014 20:05:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[adolescente]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[amor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[apoyar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[aprender]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[comportamiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[controlar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[desenamorarse]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[edad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educación sexual]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[enamoramiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[enamorarse]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[enseñar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[estudiante]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hablar claro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[inculcar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[libertad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[límites]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niña]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niño]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[novia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[noviazgo adolescente]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[novio]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[orientar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pareja]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[respeto]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sentimiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sufrir]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[supervisar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[valores]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=230</guid>
		<description><![CDATA[El otro día me escribía un correo la madre de Lucía, una chica que cursa segundo de Educación Secundaria, y me dice “Lucia ha sido siempre una chica muy abierta, simpática, alegre, buena estudiante. Pero desde hace un par de meses comenzó a mostrarse triste, introvertida, callada, muy irritable y  lo peor,  ha suspendido cinco [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_233" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/01/ADOLESCENTEAMOR.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-233" loading="lazy" class="size-full wp-image-233" title="El primer amor de nuestros hijos es una buena oportunidad para enseñarles cómo debe ser una relación basada en el respeto y la libertad." src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/01/ADOLESCENTEAMOR.jpg" alt="El primer amor de nuestros hijos es una buena oportunidad para enseñarles cómo debe ser una relación basada en el respeto y la libertad." width="600" height="400" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/01/ADOLESCENTEAMOR.jpg 600w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/01/ADOLESCENTEAMOR-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-233" class="wp-caption-text">El primer amor de nuestros hijos es una buena oportunidad para enseñarles cómo debe ser una relación basada en el respeto y la libertad.</p></div>
<p>El otro día me escribía un correo la madre de Lucía, una chica que cursa segundo de Educación Secundaria, y me dice “<em>Lucia ha sido siempre una chica muy abierta, simpática, alegre, buena estudiante. Pero desde hace un par de meses comenzó a mostrarse triste, introvertida, callada, muy irritable y  lo peor,  <strong>ha suspendido cinco asignaturas en la última evaluación</strong>.  Es obvio que algo le pasa,  yo intento hablar con ella y se cierra en banda y me dice que la deje que no me meta en su vida. En vista de lo rara que estaba llamé a una de sus amigas para que me contara si se había enfadado con ellas y me dejó de piedra cuando me soltó,  es que <strong>la ha dejado su novio</strong>, cómo quieres que esté. Mi primera reacción fue la de ir  a hablar con ella y decirle que eso son tonterías, que no tiene edad y que lo que tiene que hacer es centrarse en los estudios, pero la verdad es que la veo tan triste que no sé cuál será la mejor manera de ayudarla</em>”.</p>
<p>Pues sí, esto que le ocurre a Lucia es algo que les suele ocurrir a muchos adolescentes y es que,  si no fuera suficiente con comportarse como adolescentes, <strong>algunos van y se enamoran, y se desenamoran y vuelven a enamorarse y sufren y se sienten inmensos y luego insignificantes</strong>… como si fueran en una montaña rusa. Y cuando los niños se enamoran, <span style="text-decoration: underline; font-size: medium;">¿<strong>qué podemos hacer los padres?</strong></span></p>
<ul>
<li>El enamoramiento de un adolescente es para ellos un <strong>hecho muy importante y muy significativo en su vida</strong> (¿a que recuerdas aún el nombre de tu primer amor?). <strong>Algunos padres se asustan</strong> cuando sus hijos adolescentes se enamoran <strong>y fruto de ese miedo tienden a minusvalorar los sentimientos de los hijos</strong> diciéndoles “eso es una tontería”, “qué vas tú a saber lo que es estar enamorado”.</li>
<li>Hazle ver que<strong> eso que siente es estupendo,</strong> que es algo hermoso que nos ocurre, aprovecha para hacerle ver que <strong>también es normal sentir dudas o temor</strong> por si la otra persona nos acepta o no. Y ya puestos,  no estaría mal que  le contaras  <strong>cómo os sentisteis  vosotros  cuando os enamorasteis por primera vez</strong>.</li>
<li>Enamorarse por primera vez es una <strong>buena oportunidad de enseñar y aprender lo bien que conjuga el amor con el respeto</strong>.  Sin respeto, no hay amor. Enseñarles también que  <strong>querer es un acto de libertad y la libertad no se impone, se ejerce.</strong> Enseñarles que para demostrar amor no hay que hacer nada que uno no quiera hacer.</li>
<li>Aprovecha esta situación también para hablarle <strong>lo que crees que es un comportamiento  adecuado, y lo que crees que es inadecuado</strong>  en su incipiente relación. <strong>Y háblale claro, no recurras a parábolas</strong> como la de “<em>hija, ten cuidado  no te vayan a echar algo en la coca-cola</em>” cuando tu preocupación realmente es otra. La educación afectivo-sexual de los hijos requiere que los padres les hablemos claro respecto a lo que ocurre o puede ocurrir cuando uno cree que está enamorado. No se trata de negar lo que nuestros hijos sienten, sino orientarlos respecto a la necesidad de responsabilizarse de sus decisiones, de sus acciones.</li>
<li>Los padres tenemos el<strong> deber de controlar y supervisar a nuestros hijos</strong> y los límites deben girar alrededor de los valores de cada familia. <strong>Son los valores que tú quieres inculcar a los hijos, y no el miedo lo que nos ayuda a marcar los límites</strong> respecto a lo que consideramos adecuado o no.</li>
<li>A los padres por lo general nos parece que nuestros adolescentes son <strong>demasiado jóvenes para enamorarse</strong>, pero no se lo digas porque <strong>pueden sentir que los consideras incapaces</strong>,  no apoyados, y puede que entonces no te quieran seguir contando nada.  Lo mejor es que le digas que es muy joven para salir en pareja, que es mejor que salgan con su pandilla, etc.</li>
<li><strong>Conoce al “amorcito” de tu adolescente</strong> para que tengas información sobre cómo es y si no te gusta intenta no decirle “no me gusta nada”. Tampoco tienes que mentirle pero <strong>nada de ponerle motes y hacer mofas</strong> a costa del peinado, la vestimenta etc. Nuestros hijos tienen capacidad para darse cuenta de cómo son las personas con las que se relacionan y a veces hay que equivocarse para aprender.</li>
<li><strong>Los amores, en todas las edades, pueden ser dolorosos</strong>. Ver sufrir a nuestros hijos por “culpa de un papanatas” a veces es duro, y no lo podemos evitar. <strong>Cuando los hijos sufren sólo necesitan nuestro apoyo</strong>.</li>
</ul>
<p>¿Tu hijo adolescente se ha enamorado? Pues eso lo que significa es que <strong>tu niño o niña ya va dejándolo de ser</strong>. Sin miedo.</p>
<p>Otro artículo mio sobre este tema:  <a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2017/10/09/adolescentes-enamorados-madres-y-padres-preocupados/">Adolescentes enamorados, madres y padres preocupados.</a></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/01/20/adolescentes-enamorados-que-hacemos-los-padres/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
	<post_id>230</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Cómo hablar de la muerte con los hijos</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/12/10/como-hablar-de-la-muerte-con-los-hijos/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/12/10/como-hablar-de-la-muerte-con-los-hijos/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 10 Dec 2013 13:30:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[adolescente]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[adversidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[afrontar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[añorar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[certeza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[comportamiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[confianza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[culpa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[descanso eterno]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[desesperación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[duelo infantil]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[emociones]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[enfermedad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[estar triste]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[familia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[funciones vitales]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hablar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hablar de la muerte con los hijos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hija]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[idea]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[información]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[inseguridad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ira]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[llorar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mensaje]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[muerte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niña]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niño]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[observación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pensamiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[rabia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[reacción emocional]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[recordar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[recuerdo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sentimiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sentir pena]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ser querido]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[situación difícil]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sociedad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sorpresa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tabú]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[temor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[valores]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[viaje]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[vida]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=214</guid>
		<description><![CDATA[“No me despedí de mi hermano, me quedé en mi cuarto jugando a la video consola y no le dije nada. Esa noche mi hermano se mató en un accidente de coche y yo no me despedí de él”. Este pensamiento y esta sensación amarga están presentes en la vida cotidiana de Manuel, un adolescente [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_216" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/NIÑALLORA.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-216" loading="lazy" class="size-full wp-image-216" title="Una niña llora por la muerte de su hermano. / Ali Ali" src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/NIÑALLORA.jpg" alt="Una niña llora por la muerte de su hermano. / Ali Ali" width="600" height="372" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/NIÑALLORA.jpg 600w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/NIÑALLORA-300x186.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-216" class="wp-caption-text">Una niña llora por la muerte de su hermano. / Ali Ali</p></div>
<p style="text-align: center;">“<em>No me despedí de mi hermano, me quedé en mi cuarto jugando a la video consola y no le dije nada. Esa noche mi hermano se mató en un accidente de coche y yo no me despedí de él</em>”. Este pensamiento y <strong>esta sensación amarga están presentes en la vida cotidiana de Manuel</strong>, un adolescente que <strong>perdió a su hermano cuando él tenía 10 años</strong>.  Un pensamiento alrededor del que ha generado una tremenda rabia contra el mundo que le rodea y contra él mismo. Un pensamiento que ha mantenido dentro de él, y <strong>allí dentro se ha hecho, a través de la culpa, la ira y la desesperación, poderoso y destructor</strong>.</p>
<p><strong>Hablar de la muerte se ha convertido en nuestra sociedad actual en un tabú</strong>. La muerte hasta no hace mucho tiempo era algo que ocurría en el domicilio familiar y, sin embargo, en la actualidad es un tema sobre el que pasamos de puntillas y que raramente se aborda. Pero <strong>de lo que no hablamos, no podemos educar</strong>.</p>
<p><strong>La muerte es una certeza que tiende a sorprendernos</strong>, pero sobre todo la muerte es un hecho al que nos vamos a tener que enfrentar, más tarde o más temprano,  a lo largo de nuestra vida.</p>
<p><strong>La muerte de un ser querido puede generar</strong>, tanto en adultos como en niños y adolescentes, <strong>reacciones fuertes a nivel emocional, físico y espiritual</strong>. Reacciones que son normales ante la pérdida de un ser querido, pero que pueden generar importantes problemas en niños y adolescentes<strong> si no pueden identificar por qué se sienten así</strong>, si no pueden entender la lógica de sus reacciones.</p>
<p><strong>¿No crees que deberíamos hablar de la muerte con nuestros hijos para poder tener información de lo que saben, de lo que no saben, de sus ideas equivocadas, de sus temores?</strong>   Es verdad que los desgarros de la muerte no se remiendan sólo hablando, pero si no hablamos con nuestros hijos, ¿cómo vamos a poder educarlos para enseñarlos a afrontar esta difícil situación?</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Cómo hablar de la muerte con los hijos: </strong></span></p>
<p><strong> 1.-</strong> A lo largo de la vida hay <strong>muchas ocasiones en las que podemos hablar de la muerte</strong> de una manera natural, ya sea por una planta que se seca, una mascota que se muere,  o  también por la muerte de personajes públicos o alguna persona conocida puede servirnos de ayuda para introducir el tema, y así saber qué es lo que piensan acerca de la muerte.</p>
<p><strong>2.-</strong> <strong>No ocultar la información</strong> y menos aún nuestros sentimientos. La muerte es un hecho natural, doloroso pero natural. Si los padres actuamos con temor, con miedo, eso es lo que transmitimos a nuestros hijos.</p>
<p><strong>3.-</strong> <strong>Si los hijos son pequeños hay que hablarles con mensajes claros y cortos</strong>. La mejor manera de responder a la pregunta de un niño sobre qué pasa cuando uno se muere es incluir en la respuesta la desaparición de funciones vitales: “cuando uno se muere no habla, no piensa, no come, no siente, no respira…” y, a partir de ahí, estar atento a si hace más preguntas o, por el contrario, con esa información tiene suficiente por el momento.</p>
<p><strong>Hay que tener cuidado</strong> para no explicar la muerte a los niños pequeños como algo asociado al <strong>descanso eterno,  el sueño, o a estar dormido. </strong>Algunos niños pueden temer irse a dormir, o a descansar si creen que eso es lo que hacen las personas que se mueren.</p>
<p>Cuidado también con<strong> información en la que se asocia la muerte a un viaje</strong>. Decir se “<strong>marchó</strong>” puede ser interpretada por los niños pequeños como un abandono. &#8216;Se marchó&#8217; puede significar para ellos que el fallecido está en otro sitio, y que  no quiere venir aquí.</p>
<p>Igualmente hay que tener cuidado de no explicar la muerte en términos de “<strong>estaba enfermo</strong>” ni “<strong>era muy mayor</strong>”, porque los niños enferman, y para ellos los adultos somos todos mayores.</p>
<p><strong>4.</strong>&#8211; <strong>Los niños son unos magníficos observadores y “leen” nuestro comportamiento: </strong>nuestra seguridad al hablar del tema les da confianza, mientras que nuestras inseguridades les asustan. Si perciben que expresamos correctamente nuestras emociones ellos aprenderán a expresar con corrección sus emociones.<strong> Y llorar, estar triste, sentir pena son emociones</strong> que necesitan poder expresarse con naturalidad.</p>
<p><strong>5.</strong>&#8211; En muchos casos los niños y adolescentes tienden a no hablar respecto a cómo se sienten porque <strong>temen poner tristes a sus padres,</strong> y los padres no hablan para <strong>evitar poner tistes a sus hijos. </strong>Y así cerramos la posibilidad de expresar nuestras emociones.</p>
<p><strong>6.</strong>&#8211; Con<strong> niños más mayores y adolescente</strong>s, el tema de la muerte hay que <strong>abordarlo de manera más directa</strong>. En algunos casos, cuando se tiene información, como en el caso de enfermedades o accidentes muy graves, hay que hablar anticipando lo que va a ocurrir. En otros casos, debemos comunicarnos utilizando como ejemplo muertes que suceden a nuestro alrededor.</p>
<p><strong>7.</strong>&#8211; La muerte de un ser querido puede ir acompañada de unos importantes <strong>sentimientos de culpa, de ira, de rabia.</strong> Y estas emociones machacan mucho. Por eso es necesario que los hijos sepan con certeza que ellos no tienen la culpa. Que sepan que es normal sentir rabia, que es normal sentirse enfadado con el mundo entero. Para eso hay que darles información real porque, si les falta información, entonces se pierden en un laberinto de emociones negativas que no les ayuda a afrontar la realidad.</p>
<p><strong>8.</strong>&#8211; Todo esta información debe de estar <strong>“aderezada” con los valores</strong> que se transmiten en tu familia (religiosos, éticos, etc.). <strong>Los valores son un estupendo soporte para afrontar tanto las alegrías como las adversidades que la vida nos depara</strong>.</p>
<p><strong>9.</strong>&#8211; Y por último, una herramienta fundamental a enseñar: <strong>El recuerdo</strong>. Cuando se muere un ser querido, lo único y más valioso que nos queda es el recuerdo. <strong>Recordar es la mejor pomada para aliviar el sufrimiento</strong>. Pero para ellos hay que aprender a recordar, recordar sin idealizar, recordar sin culpabilizar, recordar lo que se ha vivido junto a las personas que ya no están: hacer del recuerdo una herramienta de alivio, y no  de sufrimiento.</p>
<p><strong>Enseña a tus hijos a recordar</strong>. Sienta a tus hijos a tu alrededor y, de vez en cuando, coge un álbum de fotos o videos y diles “<em>vamos a jugar a recordar</em>”. Y siembra en ellos el disfrute del recuerdo viendo los álbumes de fotos y los vídeos que están llenos de nuestros momentos felices y así, un día cuando falte alguno de nuestros seres queridos, <span style="text-decoration: underline;"><strong>será de más ayuda recordar lo que tuvimos, lo que vivimos, más que añorar lo que nunca existirá</strong></span>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://www.fundacionmlc.org/web/uploads/media/default/0001/01/guia-duelo-infantil-fmlc.pdf   "><strong>Para saber más:  una estupenda y detallada guía sobre cómo hablar de la muerte con los niños de la Fundación Mario Losantos del Campo</strong> </a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/12/10/como-hablar-de-la-muerte-con-los-hijos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>214</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Cómo proteger a nuestros hijos de los abusos sexuales</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/09/30/como-proteger-a-nuestros-hijos-de-los-abusos-sexuales/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/09/30/como-proteger-a-nuestros-hijos-de-los-abusos-sexuales/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Sep 2013 09:05:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<post_tag><![CDATA[abuso sexual]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[adolescentes]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[alerta]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Comisión Europea]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cuerpo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[escuela de padres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[estrategia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[familia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[genitales]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[información]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[menores]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niñas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niños]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[orientación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[peligro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[prevención]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[proteger a los hijos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Regla de KiKo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[secretos inapropiados]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Uno de Cada Cinco]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=188</guid>
		<description><![CDATA[La pregunta es directa: ¿le has explicado a tu hijo en qué consiste el abuso sexual? ¿le has enseñado qué es lo qué tiene que hacer en caso de que le sucediera? Los padres son capaces, desde que sus criaturas son bien pequeñas, de localizar en el hogar o en la calle cualquier situación de [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_192" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2013/09/MADRESYNIÑOSFETEN.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-192" loading="lazy" class="size-full wp-image-192" title="Para prevenir los abusos sexuales a menores, hay que hablar con los hijos desde pequeños." src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2013/09/MADRESYNIÑOSFETEN.jpg" alt="Para prevenir los abusos sexuales a menores, hay que hablar con los hijos desde pequeños." width="600" height="393" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2013/09/MADRESYNIÑOSFETEN.jpg 600w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2013/09/MADRESYNIÑOSFETEN-300x197.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-192" class="wp-caption-text">Para prevenir los abusos sexuales a menores, hay que hablar con los hijos desde pequeños.</p></div>
<p>La pregunta es directa: ¿<strong>le has explicado a tu hijo en qué consiste el abuso sexual? ¿le has enseñado qué es lo qué tiene que hacer en caso de que le sucediera?</strong></p>
<p>Los padres son capaces, desde que sus criaturas son bien pequeñas, de localizar en el hogar o en la calle cualquier situación de potencial peligro en la que puedan verse envueltas sus pequeños y, rápidamente ponen medios para minimizar esos peligros: tapamos enchufes, colocamos vallas ante las escaleras para que no se  caigan, topes en las puertas para que no se pillen los dedos,  les enseñamos a cruzar un semáforo, les insistimos en que no hablen con extraños, etc.)  y, sin embargo,  <strong>en el tema de los abusos sexuales actuamos mirando hacia otro sitio, o peor aún, cerrando los ojos como si eso solo pasara en ambientes familiares marginales </strong>o desestructurados que no tienen nada que ver con el nuestro.</p>
<p>Pero abre los ojos. No tengas miedo, pero abre los ojos. <strong>¿Vas a dejar a tu hijo indefenso ante esta situación? ¿no crees que sea importante que sepan qué ocurre y sobre todo cómo deben de actuar?</strong></p>
<p><strong>La Comisión Europea </strong>ha lanzado recientemente una campaña, denominada, <a href="http://www.fapmi.es/imagenes/subsecciones1/1de5_Doc_02_Se%20trata%20relamente%20de%201%20de%20cada%205%20ni%C3%B1os_Maquetado3.pdf"><strong> “UNO de cada CINCO”</strong></a>, que se dirige a la prevención de la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes. Dentro de esta campaña aparece la <a href="http://www.fapmi.es/imagenes/subsecciones1/Kiko_02_b_Guia%20para%20Padres%20y%20Educadores_A4.pdf"><strong>“la Regla de Kiko”</strong></a> en la que se dan orientaciones muy claras a los padres respecto a como tratar  con los menores el tema de los abusos sexuales. Os invito a que leáis estas orientaciones, utilicéis los materiales y difundáis esta información entre familiares, vecinos, amigos, padres de otros niños, etc.</p>
<p>Los padres, en el campo de la prevención del abuso sexual,  <strong>tenemos que tener muy claro</strong>:</p>
<p><strong>1.- En los abusos sexuales, en la mayoría, el enemigo está cerca</strong>. Esto es desgraciadamente una realidad. Así que, cuanto antes enseñes a tus hijos estrategias sobre qué es el abuso y cómo responder,  cuanto más claro hablemos, <strong>cuantas más personas de nuestro círculo sepan que nuestros hijos están “alertados” y educados en el tema de los abusos, más fácil será protegerlos de esta lacra.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>2.- Los niños si no tienen información ¡¡¡no pueden saber qué les está pasando!!!</strong> Y ante lo que no se sabe o bien, no saben cómo responder, o bien pueden dar respuestas equivocadas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>3.- Se debe comenzar <strong>a educar en prevención de abusos sexuales a partir de los tres años</strong> y dar posteriormente “dosis de recuerdo” sin exagerar, pero de forma natural surgirán ocasiones en las que recordar “<a href="http://www.fapmi.es/imagenes/subsecciones1/Kiko_02_b_Guia%20para%20Padres%20y%20Educadores_A4.pdf">la regla de Kiko</a>”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>4.- ¿<strong>Cómo hablar? </strong>De forma natural<strong>,  sin miedo, sin sentir vergüenza, sin ansiedad, llamando a las cosas por su nombre y sin dar rodeos. </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>5.- Qué decirles</strong>: Un mensaje claro: <strong>Los niños tienen que saber que hay zonas de su cuerpo que son sólo suyas, y no debe de permitir que nadie se las toque, bese o acaricie</strong>. Y dicho esto,  a veces surgen conversaciones con padres en las que comentan que en algunas ocasiones realizan determinados tocamientos “sin mala intención”, a lo que yo les suelo contestar con esta pregunta, ¿si no fuera tu hijo harías eso? Os recuerdo que nuestros hijos lo que ven es nuestro comportamiento, no nuestras intenciones. Es como si les enseñamos cómo funcionan los semáforos pero, cuando van con nosotros, nos lo saltamos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>6.- Ofrecerles una manera de actuar</strong>: Una vez que les queda claro que no deben permitir que nadie les toque, tenemos que enseñar un modo de actuar. “Hijo si alguien te toca, o te pide que le toques, o te da besos y te dice que es un juego, un secreto que no puede enterarse nadie. Le dices “<strong>NO</strong>”, y me lo cuentas po que yo sabré ayudarte&#8221;.</p>
<p>Dile que hay algunas personas que dicen que eso es un juego, pero <strong>aclárale que no es un juego</strong>, dile que le pueden decir que eso es un juego secreto, y pon ejemplos de secretos apropiados (vamos a regalarle a mamá algo por su cumpleaños) y <strong>secretos inapropiados</strong> (que te toquen, besen etc. en los genitales).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>7.- Ampliar la red de protección</strong>: Informarle también de otras personas a las que se lo  puede decir (a su maestra, a algún familiar o amigo cercano). Hay que ampliar la red de protección porque en los casos en que el abuso se da en el ambiente familiar, nuestros hijos pueden temer contarlo. Sin embargo, les puede resultar más fácil contárselo a alguien fuera del circulo familiar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>8.- Abrir los ojos, no tener miedo, enseñar modos de actuar y <strong><span style="text-decoration: underline;">difundir esta información</span> porque cuanto más gente de tu alrededor sepa que tus hijos conocen la “<a href="http://www.fapmi.es/imagenes/subsecciones1/Kiko_02_b_Guia%20para%20Padres%20y%20Educadores_A4.pdf">Regla de Kik</a>o” más protegidos estarán. </strong>Esta es la tarea que nos ocupa a los padres proteger a los hijos mediante la educación<strong>. </strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Comparte esta información con tus familiares, amigos, vecinos, padres del colegio. RECUERDA que, cuanta más gente cercana sepa que tu hijo conoce la “Regla de KiKo”, más protegido estará</span>. </strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> La “Regla de KiKO”:  <a href="http://www.fapmi.es/imagenes/subsecciones1/Kiko_02_b_Guia%20para%20Padres%20y%20Educadores_A4.pdf">http://www.fapmi.es/imagenes/subsecciones1/Kiko_02_b_Guia%20para%20Padres%20y%20Educadores_A4.pdf</a></strong></p>
<p><strong> Un cuento para explicar la Regla de KiKO : <a href="http://www.fapmi.es/imagenes/subsecciones1/1de5_Cuento_web.pdf">http://www.fapmi.es/imagenes/subsecciones1/1de5_Cuento_web.pdf</a></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/09/30/como-proteger-a-nuestros-hijos-de-los-abusos-sexuales/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>188</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
