<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Escuela de Padresser padres &#8211; Escuela de Padres</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/tag/ser-padres/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres</link>
	<description>La tarea de ejercer de padres</description>
	<lastBuildDate>Thu, 14 May 2026 11:50:17 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>

<image>
	<url>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2021/01/cropped-amueblar-cabezas-32x32.jpg</url>
	<title>ser padres &#8211; Escuela de Padres</title>
	<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
		<item>
		<title>Cómo convertirse en un padre masoquista</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/03/17/como-convertirse-en-un-padre-masoquista/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/03/17/como-convertirse-en-un-padre-masoquista/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 17 Mar 2014 10:21:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[ayudar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[competencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[comportamiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[culpabilidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[dificultad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[emoción]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[felicidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ideas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[indefension aprendida]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[información positiva]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Luz Casal]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[masoquistas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[modelo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[perder el control]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[relación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ser padres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Síndrome del Niño Cabrón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[suerte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[televisión sociedad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trabajo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=257</guid>
		<description><![CDATA[A raíz del post sobre el Síndrome del Niño Cabrón he recibido algunos correos en los que padres y madres “desesperados” me muestran su paralización ante el comportamiento de sus hijos. Padres que creen que “ya no saben qué más hacer” y lo que es peor, padres que sufren porque piensan que están fracasando como [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_260" style="width: 560px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/03/PADRESMASOQUISTAS.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-260" class="size-full wp-image-260" title="Si piensas que estás fracasando como padre o como madre, te estás convirtiendo en un progenitor masoquista." src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/03/PADRESMASOQUISTAS.jpg" alt="Si piensas que estás fracasando como padre o como madre, te estás convirtiendo en un progenitor masoquista." width="550" height="550" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/03/PADRESMASOQUISTAS.jpg 550w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/03/PADRESMASOQUISTAS-150x150.jpg 150w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/03/PADRESMASOQUISTAS-300x300.jpg 300w" sizes="(max-width: 550px) 100vw, 550px" /></a><p id="caption-attachment-260" class="wp-caption-text">Si piensas que estás fracasando como padre o como madre, te estás convirtiendo en un progenitor masoquista.</p></div>
<p>A raíz del post sobre el <a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/03/05/el-snc-el-sindrome-del-nino-cabron/"><em>Síndrome del Niño Cabrón</em> </a>he recibido algunos correos en los que padres y madres “desesperados” me muestran su paralización ante el comportamiento de sus hijos. Padres que creen que “<em>ya no saben qué más hacer</em>” y lo que es peor, padres que sufren porque piensan que están fracasando como educadores.</p>
<p>¿Has pensado tú alguna vez esto? Si la respuesta es afirmativa,<strong> te informo de que te estás convirtiendo en un/a padre/madre masoquista,</strong> así que haz el favor de leer lo que viene a continuación para intentar evitarlo (y procura, mientras lees, no pensar, “<em>este Carlos lo ve todo muy facilito, aquí lo querría ver yo</em>”).</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Cómo no convertirse en padres masoquistas</strong></span>:</p>
<p>1º Deja de una vez de creer que <strong>no puedes hacer nada para ayudar a tus hijos</strong>, deja de pensar que las dificultades que presentan tus hijos o que puedan presentar se deben a que algo has hecho mal o no has sabido hacer como padre. Si piensas que eres un “inútil” te comportarás como un “inútil”, y lo que es peor, se te pondrá cara de inútil.</p>
<p>2. Deja <strong>de hablar de la relación que mantienes con tus hijos como algo insatisfactorio, tipop</strong> “<em>vivo en un infierno</em>” porque entonces creerás que tus hijos son hermanos o primos de la niña del exorcista. Habla de las dificultades reales que existen, pero introduce siempre pensamientos e ideas que muestren tu competencia, confía en tu trabajo  y, sobre todo, hay que tener muy claro que lo que menos  necesitan los hijos cuando “modorrean” es a unos padres desmoralizados.</p>
<p>3. Deja <strong>de buscar culpables alrededor de tus hijos</strong>. No eres tú, ni tu pareja, ni los profesores, ni los amigos, ni la televisión, ni la sociedad. Ya he repetido varias veces este proverbio africano: “<strong>para educar a un niño hace falta toda la tribu</strong>”, así que dejemos de buscar culpables porque todos somos corresponsables. Educar es actuar, y los padres ante las conductas de los hijos nos tenemos que posicionar sobre qué conductas son tolerables y cuáles son intolerables, y luego actuar.</p>
<p>4. Deja de <strong>pensar que  “todo es un asco”</strong> porque este tipo de pensamiento lo que hace es que te encierres en ti mismo y aísles (“<em>no tengo ganas de ná</em>”). Con el “<em>cagapenismo</em>”, además de ofrecer a nuestros hijos un modelo en el que le enseñamos que, ante los problemas, nos  hundimos, nos estamos perdiendo la oportunidad de obtener ayuda para afrontar los problemas, ayuda para recibir información positiva de nosotros mismos. Los amigos, los compañeros de trabajo, la familia son más que necesarias cuando hay problemas.</p>
<p>5. <strong>No dejes que tus emociones sean guiadas por las conductas de tus hijos.</strong> Está claro que el comportamiento de nuestros hijos hace mella en nosotros, pero si vinculamos nuestras emociones a las de nuestros hijos, puede que nos ahoguemos en esas emociones.  Aprovecha las conductas de los hijos  para enseñarles modelos de comportamiento, y qué mejor modelo que el de padres seguros y tranquilos frente a la tempestad, padres que,  en las turbulencias, ofrecen a los hijos sus manos cariñosas pero firmes.  Ese es tu trabajo: el de ser padres.</p>
<p>6º) Y por último: <strong> cada noche cuando te vayas a la cama  </strong><strong>deja de pensar</strong><strong> en lo desgraciado que va a ser tu hijo &#8220;<em>como siga así</em>&#8220;</strong>, (te recuerdo que, mientras tanto, el modorro duerme a pierna suelta) y piensa  que tú  vas a seguir con la brega <strong>porque  los padres no arrojamos nunca la toalla</strong>.</p>
<p>Como canta<strong><a href="http://www.youtube.com/watch?v=q5BTxMjgxVU"> Luz Casal</a>,</strong> <em>es cuestión de suerte ser féliz</em>. Educando es como adquirimos más papeletas del sorteo de la suerte pero es necesario que nuestros hijos también adquieran sus papeletas.</p>
<p><strong>Y si necesitas ayuda, búscala</strong>. Hay estupendos profesionales para ello.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/03/17/como-convertirse-en-un-padre-masoquista/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>257</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Enseñar a obedecer aprendiendo a dar órdenes</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/01/14/ensenar-a-obedecer-aprendiendo-a-dar-ordenes/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/01/14/ensenar-a-obedecer-aprendiendo-a-dar-ordenes/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 14 Jan 2013 10:22:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>carlospajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[aprender a obedecer]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[autoridad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[carlos pajuelo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[convencer]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[desobediencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ejercer de padre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mandar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[odedecer]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[prisas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[saber mandar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ser padres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[temor]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=31</guid>
		<description><![CDATA[&#160;   Ayer estando esperando a que un semáforo se pusiera en verde, me abordó  una señora y me dijo: &#8220;he visto que estás escribiendo un blog en el Hoy digital&#8221; yo asentí con la cabeza y sin pausa me espetó:  “pues a ver si escribes algo para hacer que los niños obedezcan de una [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"> <strong><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2013/01/obedecer-2.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-32" title="obedecer (2)" src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2013/01/obedecer-2.jpg" alt="" width="300" height="195" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2013/01/obedecer-2.jpg 450w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2013/01/obedecer-2-300x195.jpg 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a></strong></p>
<p>Ayer estando esperando a que un semáforo se pusiera en verde, me abordó  una señora y me dijo: &#8220;he visto que estás escribiendo un blog en el Hoy digital&#8221; yo asentí con la cabeza y sin pausa me espetó:  <strong>“pues a ver si escribes algo para hacer que los niños obedezcan de una puñetera vez”</strong>. Y me lo lanzó a la cara así como si yo fuera un  <strong>San  Judas Tadeo pero por lo civil</strong>, mientras se saltaba el semáforo en rojo.</p>
<p>Allí me quedé yo, esperando obedientemente a que la lucecita verde  me dijera que podía seguir,  pensando en <strong>lo complicado que es para algunos niños y adolescentes ser obedientes, </strong>pensando en<strong> lo complicado que es para los padres enseñar a ser obedientes</strong>.  La obediencia, al igual que otros muchos aprendizajes necesarios para la vida, requiere su tiempo.</p>
<p>Es una realidad que <strong>una de las situaciones que más conflictos genera en el ámbito familiar y que a los padres nos causa más malestar, ejerciendo la tarea de ser padres, es  la desobediencia de nuestros hijos</strong>. Nos asusta que  se ponga en tela de juicio nuestra competencia como padres, <strong>nuestra autoridad</strong>.</p>
<p>No existen las varitas mágicas en educación, ni recetas infalibles (por eso en mi blog el apartado recetas está vacío).  Todos los padres que estamos preocupados por el tema de la desobediencia de los hijos hemos leído libros y artículos donde nos dicen qué hacer para educar a niños obedientes. Pero, al final, todos terminamos diciendo eso de<strong> a la una, a las dos y a laaaaaaaas tres</strong>.</p>
<p><strong>Enseñar a obedecer y aprender a obedecer no es tarea sencilla,</strong> tiene su enjundia y no porque requiera de complejos  conocimientos ni  de complicadas técnicas. De hecho algunos hijos lo aprenden rápidamente pero otros no. Fijaos  que la propia definición de <strong>obedecer </strong>dice <strong>“cumplir la voluntad de quién manda”</strong> por lo tanto <strong>el hijo que obedece debe de someter su voluntad ante sus padres y este cumplimiento  puede ser o bien  por convicción, porque creemos que eso que se pide es justo, razonable, beneficioso socialmente, etc.,  o puede ser por temor, temor a un castigo, temor a perder afectos, temor a ser excluido, etc.</strong></p>
<p><strong>La obediencia está muy ligada al  concepto que los padres tenemos de autoridad</strong>, pero no es verdad que la autoridad de los padres se mida únicamente por la rapidez con la que los hijos obedecen.  <strong>La autoridad de los padres se mide fundamentalmente por la firmeza de nuestras convicciones a la hora de educar, por la seguridad que nos da saber el rumbo hacia dónde vamos. Para saber ejercer la autoridad eficazmente hay que saber mandar. Y para saber mandar hay que saber obedecer.     </strong></p>
<p>Enseñar a obedecer es complejo porque <strong>nuestros hijos tienen su personalidad, su forma de ser  y cuando uno está forjando su personalidad tiene mucha curiosidad por saber cuáles son sus límites </strong>y una buena forma de establecerlos es desafiando, echando pulsos, una manera de decir aquí estoy yo.</p>
<p>Enseñar a obedecer es complejo porque vivimos en una <strong>sociedad hedonista</strong>, <strong>una sociedad que prima &#8220;el estar bien&#8221; y creemos que estar bien es no tener problemas. N</strong>uestros hijos son desobedientes porque han aprendido, muchas veces con nuestra colaboración, a no desarrollar la capacidad para <strong>tolerar</strong> aquello que les resulta incómodo de hacer. Pero <strong>para eso estamos los padres para educar</strong>. <strong>Y cuando se educa hay</strong> <strong>que enseñar a obedecer, eso es irrenunciable.</strong> Y hay que hacerlo porque <strong>obedecer es un comportamiento que  nos enseña de manera progresiva  a escuchar a los demás, a entender a los demás, a  tener en cuenta a los demás, a ser menos egocéntricos, en fin, obedecer  es una conducta  que nos facilita la integración social.  </strong></p>
<p>Enseñando desde que son bien pequeñitos a ser obedientes podrán, conforme van creciendo, <strong>desarrollar sus propias convicciones, sus propias opiniones, asumiendo valores</strong> <strong>que les guiarán su rumbo  en esta sociedad.  Y no hay mejor rebeldía que aquella que nace de la defensa de esas convicciones, creencias y valores.</strong></p>
<p><strong>Enseñar a obedecer no es enseñar a que los niños respondan rápidamente a aquello que les solicitamos, enseñar a obedecer es hacerles ver que el mundo en el que vivimos está regulado por normas y  que el incumplimiento de esas normas conlleva consecuencias. Para poder obedecer hace falta por lo tanto que haya normas establecidas, claras, razonables y adecuadas a las diferentes edades</strong>. <strong>Y también hace falta que nuestros hijos sepan de antemano cuales son las consecuencias de cumplir las normas o de incumplirlas</strong>. <strong>Y que tenga la certeza de que siempre que se  incumplan las normas  va a tener que afrontar las consecuencias.</strong></p>
<p><strong>En estos tiempos de la rapidez, de la inmediatez</strong>, en los que podemos llegar en horas a cualquier parte del mundo,  compartir información nada más generarse la noticia, hacer la compra desde casa en un instante,  <strong>estamos contagiados por las prisas cuando educamos por eso es normal que queramos que nuestros hijos  obedezcan a la primera.</strong></p>
<p>Cada vez que les decimos a nuestros hijos para que obedezcan eso  de “¡Niño! a la  una;  ¡niño! a las dos,  ¡ea! a laaaaaas tres”,  les estamos ofreciendo la oportunidad de obedecer en tres segundos pero también  la de desobedecer desde el número tres hasta el infinito. <strong>El calendario que se utiliza para educar es de años de 365 días,  días de 24 horas y horas de 60 minutos.  Aprovechemos todo este tiempo que tenemos para educar.  </strong></p>
<p><strong>            Ánimo y a seguir con la tarea, y no lo olvidéis, para que los hijos obedezcan  hay que saber dar órdenes y los padres que saben dar órdenes  son los que saben lo complejo  que es aprender a obedecer. </strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/01/14/ensenar-a-obedecer-aprendiendo-a-dar-ordenes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>31</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Ser padres o ¿Ejercer de padres?</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2012/12/24/ser-padres-o-ejercer-de-padres/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2012/12/24/ser-padres-o-ejercer-de-padres/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 24 Dec 2012 10:50:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>carlospajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[carlos pajuelo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[conflictos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[dificultades]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[escuela de padres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[guías]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Ithaca]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Kavaffis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[límites]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[modelos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[normas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[reflexión]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ser padres]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/?p=18</guid>
		<description><![CDATA[Es habitual que en reuniones en las que padres y madres hablan  sobre sus hijos alguien en algún momento lance esa especie de mantra:  “Qué difícil es educar a los hijos”. Y a partir de ahí… que si “no tienen manual de instrucciones”, que si “nadie te enseña a ser padre”, que “cuando son chicos [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Es habitual que en reuniones en las que padres y madres hablan  sobre sus hijos alguien en algún momento lance esa especie de mantra:  <strong>“Qué difícil es educar a los hijos”</strong>. Y a partir de ahí… que si “<strong>no tienen manual de instrucciones</strong>”, que si “<strong>nadie te enseña a ser padre</strong>”, que “<strong>cuando son chicos tienes que estar todo el día pendiente, y cuando son grandes los problemas crecen</strong>”, que “l<strong>a sociedad cada día está peor</strong>”; también se escucha el consabido “<strong>antes era más fácil</strong>”, y la estrella es &#8221; <strong>una buena bofetada a tiempo</strong>&#8220;.  Otros que “<strong>si es que no puedo con él</strong>” para terminar con un esperanzado, pero pasivo, “<strong>a ver si pasa el tiempo y madura un poco…</strong>”.</p>
<p>No sé si estaréis de acuerdo conmigo en lo siguiente: existe una <strong>clara diferencia</strong> entre  cuando “<strong>somos padres</strong>” de cuando “<strong>ejercemos como padre</strong>s”</p>
<p><strong>Ser  padres</strong> consiste en esperar que, como eres el padre, l<strong>os hijos son  los que tienen que hacer el esfuerzo</strong> para ir aceptando  todo aquello que les  inculca en el ambiente familiar; en cambio,<strong> ejercer de padres</strong> supone aceptar el reto de que la educación de nuestros hijos requiere en muchos momentos de nuestra vida un esfuerzo constante, una brega, una lucha… en la que <strong>el protagonismo la tenemos los padres</strong>.</p>
<p>Personalmente creo que <strong>Educar</strong> consiste en mostrar a nuestros hijos cómo nuestras creencias, nuestras ideas, nuestros valores,  nuestras maneras de sentir, nos llevan a comportarnos de la manera en que lo hacemos. Y lo hacemos con el deseo que esto les ayudará a aprender comportamientos para integrarse en el mundo en el que estamos viviendo.</p>
<p>Los padres <strong>cuando educamos somos</strong>, por tanto, <strong>guías</strong> y, además, queramos o no queramos, y en todo momento, también somos <strong>modelos, </strong>modelos a imitar o modelos a criticar.</p>
<p>Nuestros hijos necesitan guías claras de comportamiento, necesitan ser guidados y para ello es imprescindible establecer unas reglas y unos <strong>límites </strong>en sus  comportamientos.</p>
<p>Igualmente <strong>necesitan tener claridad</strong> en lo que es tolerable y claridad en lo que no lo e,s y eso debemos proporcionárselo nosotros como padres y madres que ejercemos esa tarea. Esto no lo pone en duda nadie. Desde esta óptica, <strong>no es que educar sea difícil, lo difícil es que todos nuestros hijos acepten a rajatabla y a la primera, los modelos y las guías de conducta</strong> que configuran nuestro arsenal educativo.</p>
<p><a href="http://www.youtube.com/watch?hl=es&#038;v=u3ZvIp7hNEs&#038;gl=ES" target="_blank"><img loading="lazy" class="alignleft" style="vertical-align: middle;" src="//img4.imageshack.us/img4/5972/losniossiempreimitanalo.jpg" alt="" width="201" height="238" /></a><a href="http://www.youtube.com/watch?hl=es&#038;v=u3ZvIp7hNEs&#038;gl=ES" target="_blank"><img loading="lazy" class="aligncenter" style="vertical-align: middle;" src="//img141.imageshack.us/img141/6699/3555170imitandoamamacon.jpg" alt="" width="297" height="243" /></a></p>
<p style="padding-left: 30px;">Cuando los padres ponemos límites <span style="text-decoration: underline;">pueden pasar  dos cosas</span>:</p>
<p style="padding-left: 60px;">&#8211;  Que los hijos, más o menos convencidos,<strong> los acepten y los cumplan</strong>. Con lo cual nosotros entonces creemos que esto de educar “funciona” y que, además, nuestros hijos son unos estupendos hijos.</p>
<p style="padding-left: 60px;">&#8211;  <strong>Que los hijos los cuestionen, o directamente, los incumplan</strong>. Con lo cual nosotros creemos que esto de educar es difícil, y que hay que ver los hijos lo rebeldes que son, que carácter han heredado (por lo general de la parte contraria) , y que algo estamos haciendo mal.</p>
<p>            Los padres, cuando ejercemos de padres, solemos estar más preocupados por los <strong>resultados</strong> que ocupados en  mantenernos firmes, seguros, constantes y confiados en  lo que como padres estamos haciendo.</p>
<p>Los padres, cuando ejercemos de padres, educamos,  sabemos por qué hacemos lo que hacemos, y debemos de considerar como una consecuencia lógica, que algunos de nuestros hijos se resistan a seguir nuestras guías.</p>
<p><strong>Educar</strong> no sólo es una mera propuesta de intenciones, <strong> es una manera de actuar</strong>, una manera de relacionarnos con nuestros hijos, de comunicarnos con ellos. Y en todos los procesos de interacción y comunicación surgen <strong>conflictos</strong>.</p>
<p><strong>Y con los hijos se tienen conflictos</strong>, inevitables conflictos, numerosos conflictos, diversos conflictos. Los conflictos hay que entenderlos como algo <strong>natural</strong>, algo que forma parte de las relaciones con nuestros hijos. Y sobre todo, <strong>son una estupenda oportunidad de enseñar a nuestros hijos maneras eficaces de afrontarlos</strong>.</p>
<p>Nuestros hijos <strong>son y serán, en gran medida, lo que ellos decidan ser</strong>. Nosotros, como padres, con mucho amor, con normas y con límites, con confianza, y con mucha paciencia, les enseñamos todo aquello que creemos que les ayudará. Eso es ejercer de padre. Eso es lo que está en nuestras manos.  Y eso es lo que tenemos que preguntarnos… ¿Soy padre? y ¿Ejerzo de padre?, ¿qué modelo de padre?.</p>
<p>Hay una preciosa poesía de <strong>Kavaffis</strong>, que se llama <a href="http://www.pixelteca.com/rapsodas/kavafis/itaca.html" target="_blank">Ithaca</a>, que bien puede ser una metáfora de lo que supone educar, un viaje, donde el objetivo no es llegar pronto a la meta sino disfrutar del camino.</p>
<p>Pues a seguir con la tarea… y ¡¡¡Feliz Navidad!!!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2012/12/24/ser-padres-o-ejercer-de-padres/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>18</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
