<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Las malas muertes de las Reinas Moras | Extremadura Secreta - Blogs hoy.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/2012/06/12/las-malas-muertes-de-las-reinas-moras/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/extremadurasecreta</link>
	<description>Leyendas y creencias de una tierra mágica</description>
	<lastBuildDate>Sat, 11 Nov 2023 09:19:37 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>

<image>
	<url>https://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/wp-content/uploads/sites/16/2012/02/cropped-extremadura-secreta-p-32x32.jpg</url>
	<title>Las malas muertes de las Reinas Moras | Extremadura Secreta - Blogs hoy.es</title>
	<link>https://blogs.hoy.es/extremadurasecreta</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
		<item>
		<title>Las malas muertes de las Reinas Moras | Extremadura Secreta - Blogs hoy.es</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/2012/06/12/las-malas-muertes-de-las-reinas-moras/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/2012/06/12/las-malas-muertes-de-las-reinas-moras/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 11 Jun 2012 23:24:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Israel J. Espino</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Extremadura Secreta]]></category>
		<category><![CDATA[Leyendas]]></category>
		<category><![CDATA[Seres]]></category>
		<category><![CDATA[Tesoros]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Alcazaba]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Arias Pérez]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Cabeza del Buey]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Castillo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Castillo de Verdeoliva]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[El Torno]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[F. Carlos G. Villacampa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Flores Manzano]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Francisco López Arza-Moreno]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fuente de la Velasca]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Garrido Palacios]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[José María Merino]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Laila]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Magacela]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Mérida]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Moracantana]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Noche de San Juan]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Publio Hurtado]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Reina Mora]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Segura del Toro]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/?p=271</guid>
		<description><![CDATA[En Extremadura abundan las moras encantadas, pero no faltan tampoco las berberiscas de alta cuna. Reinas Moras tenemos unas cuantas, y princesas agarenas tampoco escasean entre encinas y alcornoques. Pero no les arriendo yo las ganancias, porque ser de alta alcurnia y berberisca es en nuestra tierra sinónimo de mala muerte. Y de la suerte [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">En <strong>Extremadura</strong> abundan las <strong>moras encantadas</strong>, pero no faltan tampoco las <strong>berberiscas de alta cuna</strong>. <strong>Reinas Moras</strong> tenemos unas cuantas, y princesas agarenas tampoco escasean entre encinas y alcornoques. Pero no les arriendo yo las ganancias, porque ser de alta alcurnia y berberisca es en nuestra tierra <strong>sinónimo de mala muerte</strong>. Y de la suerte ni hablamos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Conocemos ya en <strong>Segura del Toro</strong> a <a title="El gallinero encantado" href="https://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/2012/04/03/huevos-de-oro-el-gallinero-encantado/">la <strong>Reina Mora</strong> del legendario <strong>castillo de Verdeoliva</strong></a>, convertida en gallina,  y pronto visitaremos <strong>La Alcazaba</strong><strong> de Mérida</strong>, donde se encuentra el aljibe que el pueblo denomina <strong>“Baño de la Reina Mora</strong>”, envuelto en alguna leyenda de sangre y pasión que alguna vez me contaron.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Proseguimos hoy en <strong>El Torno, donde</strong> una <strong>Reina Mora</strong> sin nombre tenía su palacio en el terreno denominado <strong>Los Vinazos</strong>, donde han aparecido tumbas pétreas y abundantes restos de cerámica. El pueblo cuenta que los reyes moros tuvieron que abandonar sus estancias palaciegas precipitadamente tras una derrota a manos de los cristianos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">Como no pudieron cargar con todas sus riquezas dejaron los objetos de más valor escondidos bajo tierra. En <strong>este tesoro destaca una enorme cadena de oro,</strong> muy bien labrada por expertos orives árabes, con que adornaba su hermoso cuello la <strong>Reina Mora</strong>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">Afirma <a title="Mitos y Leyendas de Tradición Oral en la Alta Extremadura" href="http://books.google.es/books?id=06eBAAAAMAAJ&amp;hl=es&amp;source=gbs_similarbooks_r&amp;cad=2" rel="external nofollow"><strong>Flores del Manzano</strong> </a>que “<em>algún informante torniego es más preciso en la localización del tesoro, y lo fija en un breve trecho de terreno comprendido entre <strong>Los Vinazos</strong> y <strong>el Canchal de las Colmenas</strong>. Cuando alguien adquiere una finca en esos contornos o, sencillamente, se le ve rozando o arando hondo por esos pagos de ascendencia moruna, la gente dice, bromeando, que si va en busca de la cadena de oro de la <strong>reina mora</strong>. Nadie, que se sepa, encontró su escondite hasta ahora</em>”.</span></p>
<div id="attachment_273" style="width: 839px" class="wp-caption alignright"><a href="/extremadurasecreta/wp-content/uploads/sites/16/2012/06/merida-enero-2011-25.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-273" class=" wp-image-273" src="/extremadurasecreta/wp-content/uploads/sites/16/2012/06/merida-enero-2011-25.jpg" alt="" width="829" height="564" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/16/2012/06/merida-enero-2011-25.jpg 720w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/16/2012/06/merida-enero-2011-25-300x204.jpg 300w" sizes="(max-width: 829px) 100vw, 829px"></a><p id="caption-attachment-273" class="wp-caption-text"> <span style="font-size: 8pt;">En la alcazaba de Mérida se encuentra el Baño de la Reina Mora (Fotografía: Jimber para Extremadura Secreta)</span></p></div>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Si <strong>la Reina Mora</strong><strong> de El Torno</strong>  no tiene nombre será quizás porque otra <strong>Reina Mora </strong>de nuestras tierras <strong>tiene dos</strong>. Se trata de la que habitaba en el <strong>castillo de Magacela</strong>, a la que algunos otorgan el nombre de  <strong>Gazzala</strong> y a su castillo <strong>hisn Umm Gazzala</strong>, el <strong>Castillo de madre Gazzala,</strong> nombre del que derivó el de <strong>Magacela</strong>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Corría el año 1234 cuando <strong>Arias Pérez</strong>, quinto maestre de Alcántara, llega con sus caballeros a atacar el castillo. Tras varios intentos, una noche los cristianos apelan a un medio sencillo e ingenioso que pondrá en sus manos la fortaleza: reúnen un centenar de cabras, y después de atarle a los cuernos haces de paja embreada, las encienden y azuzan para que suban la pendiente del castillo. En loca carrera llegan las cabras hasta sus muros del cuando la reina se encuentra cenando con los suyos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">Y  cuenta <a title="Leyendas de Magacela" href="http://www.magacela.com/leyendas.htm" rel="external nofollow">F. Carlos G. Villacampa</a> que aquellos resplandores siniestros llenan a los sitiados de terror y la reina, loca de espanto y en su ansia por salvarse, ordena a sus servidores que arrojen por uno de los ventanales del castillo todos los colchones, almohadas y cojines que hay en él para saltar encima, con tan mala fortuna que, al llegar a la ladera, los almohadones se convirtieron en piedras, entre las que, al caer, quedó destrozada la infeliz reina. Sembrado ya el desconcierto y el espanto entre los moros, los cristianos se apoderaron del castillo sin dificultad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Otras voces y otras plumas como la de<a title="Leyendas de Magacela" href="http://www.magacela.com/leyendas.htm" rel="external nofollow"> Sendín</a> dan a la Reina el nombre de <strong>Laila, La Bella</strong> , quien tras pronunciar la frase “¡<strong><em>Amarga cena!!,</em></strong> (De ahí <strong>Magacela</strong>) ensombrecida en lo alto de la escalera, pero radiante de dignidad y de vigor y mirando al <strong>maestre de Alcántara</strong>, que intentaba subir hacia ella, levanta briosamente su retorcido puñal moruno, y clavándolo en su corazón, rueda escaleras abajo hasta reposar sangrante a los pies del conquistador, que sólo puede arrodillarse y besar su sangre de infausta heroína.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Fuese su muerte como fuese,  se murmura en los lugares cercanos que, aún hoy, hay una <strong>Reina Mora</strong> de gran hermosura, que cada noche de luna llena recorre los lugares del castillo l<strong>lamando a sus soldados muertos en la cruel batalla</strong>.</span></p>
<div id="attachment_274" style="width: 854px" class="wp-caption alignleft"><a href="/extremadurasecreta/wp-content/uploads/sites/16/2012/06/A-521.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-274" loading="lazy" class=" wp-image-274" src="/extremadurasecreta/wp-content/uploads/sites/16/2012/06/A-521.jpg" alt="" width="844" height="571" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/16/2012/06/A-521.jpg 1600w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/16/2012/06/A-521-300x203.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/16/2012/06/A-521-768x520.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/16/2012/06/A-521-1024x693.jpg 1024w" sizes="(max-width: 844px) 100vw, 844px"></a><p id="caption-attachment-274" class="wp-caption-text"> <span style="font-size: 8pt;">Un mago moro encantó a las princesas moras de la Fuente de la Velasca (Fotografía: Jimber para Extremadura Secreta)</span></p></div>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">En 1902 ya nos habla <strong><a title="Pero que fantasma moro ni que niño muerto!" href="https://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/2012/03/16/%C2%A1pero-que-fantasma-moro-ni-que-nino-muerto/">Publio Hurtado</a></strong> de la <strong>Reina Mora</strong> que habita en la <strong>Fuente</strong><strong> de Velasco</strong>, junto a <strong>Cabeza del Buey</strong>, dedicada a bordar unas babuchas al <strong>Zancarrón</strong>, con tal sutil labor que tal vez tendrá tarea para lo que dure el mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> De nuevo la leyenda coletea y se retuerce como una serpiente, y afirman otros que la <a title="Seres mágicos de los pozos extremeños" href="https://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/2012/06/08/seres-magicos-de-los-pozos-extremenos-airon-marunas-y-moracantanas-varias/"><strong>moracantana</strong> </a>no era Reina, sino bella muchacha mora a la que un rey cristiano hizo prisionera. Ella, no obstante, jamás se avenía a obedecerle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Una noche de invierno, aprovechando la oscuridad y la ausencia de su dueño, se decide a escapar del castillo. Aterida de frío, vaga toda la noche. Y cuenta <a title="La fuente de La Velasca" href="http://www.oupe.es/es/Secundaria/LenguaCastellanaYLiteratura/proyadarvecotalenguayliteraturaextremadura/Galeria%20documentos/LCYL_CO_1%20ESO_EXT_interiores.pdf" rel="external nofollow">Francisco López Arza- Moreno</a> que, al amanecer, unos labradores de La Serenavieron que sus mulas se espantaban cuando se acercaban a un pozo sin brocal. Acudieron, atraídos por la curiosidad, y descubrieron unos hermosos vestidos de mujer flotando en sus aguas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Desde aquel día se repite la historia que asegura que se oye <strong>en las noches de San Juan</strong> un canto irresistible de mujer, que atrae la atención de los viandantes y los llama desde las ondas del <strong>pozo de la Velasca</strong>, que cambia así de nombre.  Y se afirma que <strong>nadie ha sobrevivido para contarlo</strong>, porque atrapados y trastornados por la belleza de su figura, se ven impulsados a lanzarse a la quietud de sus aguas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Y aún hay quien afirma que ni reina ni morita de a pie. Que las encantadas de la <strong>Fuente de La Velasca</strong> son <strong>tres princesas moras hijas de un rey moro y de una princesa cristiana</strong>, condenadas por la eternidad a bordar babuchas en las inmediaciones del pozo. A <strong><a title="Leyendas españolas de todos los tiempos" href="http://books.google.es/books?id=MuHfecpPeXIC&amp;pg=PT205&amp;lpg=PT205&amp;dq=fuente+velasca&amp;source=bl&amp;ots=jD_h95gT1F&amp;sig=UZX3Z1fiiI07ECEVvcgS2qb2Ox0&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ei=x87VT7m4H-S40QWuovj3Aw&amp;ved=0CE4Q6AEwAA#v=onepage&amp;q=fuente%20velasca&amp;f=false" rel="external nofollow">Jose Maria Merino</a></strong> le contaron que las encantó con un mago contratado por su abuelo, el rey cristiano, al no poder rescatarlas y que un estudiante encontró en <strong>Toledo</strong> un manuscrito que explicaba cómo desencantarlas <strong>en la noche de San Juan</strong>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">Si usted tiene dos amigos solteros y quieren emparentar con la realeza a toda cista, solo tiene que acercarse  con ellos en la noche de San Juan y que cada uno pronuncie <strong>una de las frases mágicas</strong>:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"><em> </em><strong><em>Zaida, tu madre me manda.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"><strong><em>Zoraida, tu madre me envía.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"><strong><em>Zobeida, salid las tres.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Si no les funciona, prueban a cambiar los nombresporque a <strong><a title="Amantes que se desvanecen en el tiempo. Revista de Antropología Social." href="http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/838/83813159007.pdf" rel="external nofollow">Garrido Palacios</a></strong> le contaron que las princesas eran de madre cristiana, que las encantó el rey (que además de moro era mago) por enamorarse de cristianos, y que sus nombres eran <strong>Ana, María e Inés</strong>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Pero prepárense para pasar miedo porque, aunque el origen de las leyendas se entremezclen y entrecrucen, lo cierto es que hasta hace bien poco nadie quería pasar por el camino de la <strong>Fuente</strong><strong> de la Velasca</strong>, porque lo creían maldito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Y cuentan en los contornos que a unos ladrones que fueron a robar la almáciga a una casa de campo que hay por allí les salieron al paso las moras y <strong>murieron por no poder aguantar el susto</strong>. Nadie quería pasar por ese camino porque lo creían maldito. Tenían miedo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Y aún recuerdan los más ancianos a un bromista que burlándose de las apariciones de la mora encantada se escondía en el cementerio y asustaba a las mozas que iban a coger agua gritando: “!soy el fantasma de la mora!, ¡soy el fantasma de la mora!”… y las mozas corrían y tiraban los cántaros en el camino creyendo que era de verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"> Hasta que un día el bromista no volvió a aparecer en el cementerio. Ni en la fuente. Ni en el pueblo. Y dicen que se lo llevaron las moras “a lo profundo” y que se quedará allí para ciento y un años.</span></p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/2012/06/12/las-malas-muertes-de-las-reinas-moras/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>271</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
