<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>ExtreNaturalezaatalantarse &#8211; ExtreNaturaleza</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/extrenaturaleza/tag/atalantarse/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/extrenaturaleza</link>
	<description>Otro sitio más de Comunidad Blogs Hoy.es</description>
	<lastBuildDate>Wed, 20 Nov 2019 11:01:14 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Atalantarse con los linces</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/extrenaturaleza/2014/08/25/atalantarse-con-los-linces/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/extrenaturaleza/2014/08/25/atalantarse-con-los-linces/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Aug 2014 12:34:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrés Bernal García</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Eco-consejos]]></category>
		<category><![CDATA[Flora y fauna]]></category>
		<post_tag><![CDATA[atalantarse]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[carnivoro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[extinción]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Extremadura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[gato cerval]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[gato clavo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[GPS]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[lince]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[lobo cerval]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[síndrome de Stendhal]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[UICN]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/extrenaturaleza/?p=120</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Cuando la luz indecisa del atardecer difumina todo el paisaje. Y el sol ya se ha ocultado, pero la noche aún no se ha adueñado de la tierra. Es entonces cuando se genera una frontera lumínica que los franceses denominan: “entre perro y lobo” ( aunque para este relato tal vez sería mejor decir entre [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2014/08/linces-1.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-122" title="linces (1)" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2014/08/linces-1.jpg" alt="" width="663" height="464" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/08/linces-1.jpg 1567w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/08/linces-1-300x210.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/08/linces-1-768x537.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/08/linces-1-1024x716.jpg 1024w" sizes="(max-width: 663px) 100vw, 663px" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando la luz indecisa del atardecer difumina todo el paisaje. Y el sol ya se ha ocultado, pero la noche aún no se ha adueñado de la tierra. Es entonces cuando se genera una frontera lumínica que los franceses denominan: <strong>“entre perro y lobo”</strong> ( aunque para este relato tal vez sería mejor decir entre “gato y lince” ).</p>
<p>Pues bien, precisamente andaba yo caminado en esa divisoria del día. Cuando, agotado, me paré un instante a beber de mi vieja cantimplora. Me eché a un lado del camino buscando el amparo de los árboles; -bueno y también el poder apoyarme en ellos -. Tras el primer sorbo, según bajaba la cantimplora, me percaté que no muy lejos de mí, una silueta que yo nunca antes había visto en plena naturaleza, caminaba despacio-grácil-, enarbolando una cola “mocha”, unas patas traseras largas, una cabeza con barbas  y unas orejas pinceladas y atentas. Ni la grama que pisaba sonaba. Mi corazón que es un músculo demasiado vehemente gritaba que aquello era un <strong>lince</strong>: –Sí señor, estoy viendo un lince! – !!!oehh, oehh, oehh&#8230;¡¡¡.  Mi cerebro, que es un órgano más neuronal me pedía tranquilidad y sosiego. Vamos, que no empezase a alucinar. Con mi mano libre, ya que aún mantenía sujeta la cantimplora, intenté agarrar mis antiguos prismático rusos de 8&#215;30, y como pude, enfoqué. No quería hacer ningún ruido, casi no respiraba. Haciendo malabares, logré pillarle. Y,  él a mí también, en un suspiro, con un salto, le perdí de mi ocular, de mi visual, y de aquel lugar. Le engulló el matorral.</p>
<p>Durante unos segundos, mientras admiraba aquel animal, sentí una extraña sensación anímica: por una parte excitación, emoción, palpitaciones&#8230;.;”como abobao” diría mi madre con rotundidad y sabiduría médica. Hoy muchos años después leo que, aquello que me ocurrió viendo el lince, es un cuadro clínico definido que se denomina el <strong>“Síndrome de Stendhal”</strong>, que en resumidas cuentas no es otra cosas que una situación anímica que se produce al observar obras de gran belleza. <strong>Un hartazgo de hermosura como la que me regaló aquel sublime animal</strong>.   Y está bien hablar de este síndrome, porque dentro de muy poco las autoridades extremeñas tendrán que poner carteles avisando: <strong>que este territorio es susceptible de generar los síntomas del &#8220;síndrome de Stendhal&#8221;</strong>. Razones son muchas:<strong> por la singularidad de sus paisajes, la belleza de sus atardeceres, la diversidad de sus aves; y ahora la presencia de un “tigre pequeño”.</strong>Quién sabe, es probable que dentro de unos años tengamos lista de espera para <strong>“el turista de linces”</strong>. Todo es posible.</p>
<p>Y para conseguir recuperar esta especie, que ya vivió en Extremadura, tenemos que asegurarnos que se adapten y se reproduzcan y  así sacarlo de esa <strong>“vitrina del museo de la extinción”</strong>.  Según la<strong><a title="UICN" href="http://www.iucn.org/es/" target="_blank"> UICN</a></strong> (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), para que una especie comience a <strong>salir de la lista roja,</strong> hay que <strong>asegurar unas 50 hembras reproductoras en su hábitat</strong>;  que se mantengan  y aumente esa población .</p>
<p>En Extremadura los datos oficiales nos dicen que desde <strong>hace más de tres décadas</strong> nuestra <strong>población de lince ibérico se extinguió. </strong>No pudiéndose corroborar, durante todo este tiempo de la existencia de ellos. Sí es cierto, que existen citas oficiosas, y esporádicas, relatando la visión de este <strong>carnívoro</strong>. -A veces, el no tener evidencia de algo no quiere decir que no exista. El que no se vea, no quiere decir que no esté. Pero vamos, esa es otra “dehesa” donde no vamos a entrar ahora-.</p>
<p>En Extremadura al <em><strong>“Lynx pardinus”</strong></em> se le llamaba: <strong>el lobo o gato cerval</strong> y también <strong>el gato clavo</strong>. Y aunque hoy tienen <strong>nombres propios que empiezan por K</strong> ( <strong>menos uno que empieza por J</strong>),  genéricamente se le denomina <strong>lince ibérico</strong>.  Pues, bien, <strong>ocho de estos felinos están deambulando ahora por tierras extremeñas</strong> con “<strong>elegantes collares</strong>” que permiten ir emitiendo y conocer dónde andan y qué hacen.</p>
<p>Toda <strong>una gran noticia</strong> que bien requiere difundirla por todos los medios. Sobre todo darla a conocer a la sociedad en general y a la extremeña en particular,<strong> para que todos seamos conscientes de la necesidad e importancia de  mimar y conservar el lince</strong>.   La administración está haciendo un gran trabajo, pero <strong>estos linces “extremeños” necesitan muy mucho de nosotros</strong> para que salgan a adelante. Y este es el mensaje que hay que transmitir.</p>
<p>Una fase importantísima ya se ha realizado: <strong>la reintroducción en la Naturaleza:</strong> de donde nunca tendrían que haber salido. Ahora, los linces, están desconcertados en sus nuevos lares. Una vez que se sueltan, se ubican , y exploran minuciosamente el entono. Para ellos es un cambio importante, y pasarán varios días hasta asentarse como territoriales, como dueños y señores de su feudo. Tenemos noticias que algunos de ellos empiezan a tomar posesión de su territorio y que no dudan en compartirlo. Y de paso ligar. Que de eso se trata, <strong>que haya mucho amor y reproducción</strong>.</p>
<p><strong>Si buscamos la palabra amenazado en el diccionario es probable que veamos la foto de un lince como definición</strong>. Lamentablemente es así.  <strong>La modificación de su hábitats, los cambios de cultivos, su especialización en cazar conejos</strong> ( lagomorfos que han sufrido enfermedades que han diezmado su población. Y esto ha generado, que si el conejo falla, él- el lince- también.)</p>
<p>Si a esta lista le añadimos las causas que más me enervan como, <strong>la muerte provocada por furtivos</strong>, <strong>por los cepos, los lazos y las artes ilegales</strong>. Entonces esto sigue corroborando <strong>la necesidad de una pedagogía ambiental social</strong>.</p>
<p>Sin olvidarnos, claro está, <strong>de los atropellos</strong> que también son parte de esta relación de causas que provocan que<strong> la mitad de los animales soltados no sobrevivan</strong>.   <strong>Es, por tanto, apremiante un gran esfuerzo, y una ilusión colectiva para sensibilizarnos que tenemos linces en &#8220;casa&#8221;, y que se requiere de nuestra atención y cuidado para protegerlos</strong>.</p>
<p><strong>Que toda la sociedad extremeña se involucre en su conservación y estén orgullosos de poseerlos: cuando algo lo hacemos nuestro lo queremos más.</strong>  <strong>Todos debemos ser conocedores que hemos conseguido que una especie desaparecida</strong>, <strong>&#8220;vuelva a la vida&#8221;,</strong> <strong>a nuestros ecosistemas</strong>. <strong>Y que su presencia revaloriza mucho más esta región. </strong> <strong>Desde los núcleos urbanos hasta las zonas rurales todos tenemos que empatizar con el lince  y atalantarnos con la idea de que el gato clavo vuelva a caminar por Extremadura.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/extrenaturaleza/2014/08/25/atalantarse-con-los-linces/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>120</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
