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	<title>ExtreNaturalezabosques &#8211; ExtreNaturaleza</title>
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		<title>Enero, el amanecer de la vida.</title>
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		<pubDate>Sun, 13 Jan 2013 15:48:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>andresbernal</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Biodiario de Extremadura]]></category>
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		<description><![CDATA[VER TODAS LAS FOTOS AQUÍ Enero en Extremadura se viste con los ropajes del invierno. Los variados paisajes de esta región amanecen con filtros de nieblas que abrazan el entorno. Texturas del frío que componen imágenes gélidamente bellas. Mientras tanto, las temperaturas bajan con tanto egoísmo que lo acaparan todo, hasta el agua del ambiente [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>VER TODAS LAS FOTOS <a href="http://www.hoy.es/multimedia/fotos/ultimos/113149-extrenaturaleza-enero-amanecer-vida-0.html" target="_blank">AQUÍ</a></strong></span></p>
<p><strong>Enero en Extremadura se viste con los ropajes del invierno</strong>. Los variados paisajes de esta región amanecen con filtros de nieblas que abrazan el entorno. <strong>Texturas del frío que componen imágenes gélidamente bellas</strong>. Mientras tanto, las temperaturas bajan con tanto egoísmo que lo acaparan todo, hasta el agua del ambiente que convierten en <strong>heladas matutinas</strong>.  Sólo cuando las lluvias aparecen, el frío nos concede una tregua.</p>
<a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR.jpg"><img class=" wp-image-71" title="P1020262_HDR" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR.jpg" alt="" width="663" height="374" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR.jpg 2160w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR-768x432.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR-1024x576.jpg 1024w" sizes="(max-width: 663px) 100vw, 663px" /></a>
<p>No es extraño que <strong>las aves invernantes se agrupen en dormideros colectivos</strong>. Como hace <strong>la lavandera común o blanca</strong>, que utiliza muchos árboles de los jardines, de algunos núcleos extremeños, como singular &#8220;<em><strong>ciudad dormitorio&#8221;</strong></em>. Dormideros increíbles, como los configurados por especies de rapaces: <strong>los aguiluchos laguneros, milanos reales, o elanios  comunes o azules,</strong> que se distribuyen por nuestra extensa geografía; y que <strong>embellecen  los ocasos con este peculiar peregrinaje para dormir</strong>. <strong>Procesiones aladas de varios cientos de aves que ordenadamente buscan descanso entre la arboleda</strong>. Resulta sorprendente ver como cientos,miles de aves- de varias especies-, se arremolinan sonoramente con equilibrios imposibles entre los desnudos ramajes;  y también en las orillas de embalses. <strong>Son, por tanto, los dormideros todo un espectáculo durante esta estación</strong>. Biodiversidad alada que dentro de unos meses modificarán <strong>su comportamiento social</strong> para luego delimitar su <strong>dominio vital</strong>.</p>
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<a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-67 " title="DSC_0327_HDR" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR.jpg" alt="" width="300" height="214" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR.jpg 1314w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR-300x214.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR-768x549.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR-1024x732.jpg 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>
<p><strong>La vegetación</strong> en cambio, motivada por este clima tan rudo, <strong>también descansa</strong>; y se toma un relax con su <strong>parón vegetativo</strong>, ralentizando todas sus funciones vitales. <strong>Las frondosas</strong> de los bosques de montaña muestran su desnudez. Las <strong>encinas y alcornoques</strong> también <strong>&#8220;reposan&#8221;</strong> -aunque se muestren siempre verdes y con hojas-. La naturaleza en general parece poner en práctica esto que ahora está tan de moda, lo que se denomina  <strong><em>Slow Time </em></strong>(<em>vivir tranquilamente, despacio, con sosiego</em>)<em>.</em>-Bueno, pues ya sabemos quién lo inventó-.</p>
<p><em></em>Aún así, y aunque parezca difícil de creer, <strong>es este un tiempo de amores, de romances locos por los espacios vitales de Extremadura</strong>: &#8211; <strong>de celos, enamoramientos y demás cuestiones reproductivas</strong>-.</p>
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<p>Un ejemplo lo tenemos en los <strong>zorros</strong> que, ahora, corretean <strong>enredándose en amoríos, entre ocasos y amaneceres</strong>&#8211; siempre buscando los tiempos de poca luz, tal vez para aumentar <em><strong>el erotismo del cortejo</strong></em>-. Todo comienza cuando las hembras de los zorros, a través de sus glándulas, van inundando con efluvios de amor los paisajes por donde habitan-provocando con cierta sensualidad-. <strong>El perfume atraerá a varios machos</strong>, generando <strong>celos y recelo</strong>s. Estos, <strong>los zorros</strong>. combatirán por conseguir a su amada. Ladrando en los atardeceres de enero.  Una vez resuelta la contienda, las dehesas , llanuras, y otros hábitats ,  se convierten es espacios para las persecuciones de estos amantes. <strong>Él, la agasajará con sus encantos hasta conseguir los favores de ella</strong>, -o de las hembras, <em>porque son muy zorros</em>&#8211; . Después del apareamiento, vivirán emparejados hasta la época de cría, el macho permanecerá junto a la hembra , aprovisionando de alimento para los cachorros.</p>
<div id="attachment_69" style="width: 685px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/zorro2mjeor.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-69" loading="lazy" class=" wp-image-69    " title="zorro2mjeor" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/zorro2mjeor.jpg" alt="" width="675" height="446" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/zorro2mjeor.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/zorro2mjeor-300x198.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/zorro2mjeor-768x506.jpg 768w" sizes="(max-width: 675px) 100vw, 675px" /></a><p id="caption-attachment-69" class="wp-caption-text">Durante el mes de enero los zorros corretean enredándose en amoríos entre ocasos y amaneceres.©andresbernal</p></div>
<p>Pero el zorro no es el único en estas tareas voluptuosas. Aunque estemos en pleno invierno, <strong>el mes de enero es testigo de los estragos que se generan en <em>&#8220;los corazones &#8220;</em>de otros animales</strong>. Es el caso del <strong>búho real-el señor de la noche-</strong>. <strong>La mayor rapaz nocturna</strong>, que también, y coincidiendo en los mismos horarios que los zorros, no hacen otra cosa que <strong><em>ulular</em> a las lunas del frío</strong>, <strong>su canto más conocido: ¡</strong><em><strong>¡¡¡&#8230;uuuu, uuuu,…¡¡¡</strong>.</em> Y lo hacen en esos rincones del bosque mediterráneo decorados con <strong>riscos y canchales</strong>, lugares que más tarde utilizarán para nidificar.  <strong>El cortejo</strong> lo inicia el macho extendiendo sus sonidos de amor por todo su extenso territorio. Atrayendo a la hembra a su feudo- que a veces es la misma de otros años-. Pero no lo tiene fácil; el cortejo requiere <strong>invitarla a volar</strong> , para luego <strong>danzar juntos en el crepúsculo</strong>. Se alzan, hacia el cielo, con la inquietud de <em>jóvenes enamorados</em>, para luego planear juntos. Lo siguiente es fácil de imaginar.</p>
<div id="attachment_70" style="width: 727px" class="wp-caption alignnone"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/buhocorrecto.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-70" loading="lazy" class="wp-image-70 " title="buhocorrecto" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/buhocorrecto.jpg" alt="" width="717" height="407" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/buhocorrecto.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/buhocorrecto-300x171.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/buhocorrecto-768x437.jpg 768w" sizes="(max-width: 717px) 100vw, 717px" /></a><p id="caption-attachment-70" class="wp-caption-text">Los búhos reales no hacen otra cosa que ulular a las lunas de invierno: ¡¡¡¡uuuu, uuuu,…¡¡¡. ©andrésbernal</p></div>
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<p>Coincidiendo en el tiempo, en los roquedos fluviales y riscos <strong>los buitres leonados también anda <em>&#8220;tonteando&#8221;</em></strong>. Lo tienen más fácil ya que las parejas consolidadas de otros años ahorran esfuerzos. Eso si, <strong>el cortejo nupcial es obligado</strong>, es lo que tiene el <strong>rol de apareamiento</strong>. Abriendo sus enormes alas despliegan una envergadura que fácilmente arrastran las <strong>térmicas</strong>&#8211; <strong>esas burbujas de aire caliente que se elevan y explotan-</strong>.  Es entonces cuando planean la parejas -muy juntitas, casi rozándose-, una y otra vez realizarán <strong>vuelos circulares</strong>. Se diría qué en sus danzas aéreas consolidan sus promesas de amor. Posteriormente ejecutarán curiosas pasadas por los escarpados riscos para buscar el mejor lugar de <strong>nidificación</strong>. Cuando está todo claro: -yo te quiero, tú me quieres,tenemos casa&#8230;-; los buitres leonados <strong><a title="cópula de buitre leonado" href="http://www.youtube.com/watch?v=A2-myMaSz0I">copularán</a></strong> con cierta ternura: él hace de acróbata sobre ella, mientras no deja de acariciarla el cuello. Todo un comportamiento reproductivo con mucha ternura.</p>
<div id="attachment_72" style="width: 727px" class="wp-caption alignnone"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-72" loading="lazy" class=" wp-image-72  " title="P1020446" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446.jpg" alt="" width="717" height="538" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446.jpg 2160w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446-300x225.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446-768x576.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446-1024x768.jpg 1024w" sizes="(max-width: 717px) 100vw, 717px" /></a><p id="caption-attachment-72" class="wp-caption-text">Buitres leonados en los amaneceres de Monfragüe.©andrésbernal</p></div>
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<p>Y, otra <strong>rapaz diurna</strong> que también se deja seducir y  enamorar con esto <strong>fríos del invierno</strong> es una de las <strong>especie más madrugadora en reproducirse</strong>. Es el <strong>águila azor perdicera</strong> &#8211;<em>que vaya con el nombre que le han puesto</em>-. El águila conocida también como de <strong>Bonelli o Perdicera</strong> convierte los cielos extremeños en todo un escenario donde desarrolla <strong>un impresionante cortejo nupcial</strong>. Todo un recital, donde el macho y la hembra-que ya se conocían- <strong>vuelan juntos</strong>,  <strong>jalonando <em>“el ligoteo” </em> con filigranas aerodinámicas, arabescos imposibles y picados espectaculares</strong>.  Están tan ligados a su territorio o <strong>dominio vital</strong> que durante sus amoríos no dejan qué nadie pase por su espacio aéreo- son muy celosos de su intimidad-.</p>
<p>Los días a partir de ahora comenzarán a ser más largo, tal vez por eso, enero es el amanecer de la vida, antes incluso que cuando llegue la primavera.</p>
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<div id="attachment_68" style="width: 727px" class="wp-caption alignnone"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/perdiceratotal.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-68" loading="lazy" class="wp-image-68 " title="perdiceratotal" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/perdiceratotal.jpg" alt="" width="717" height="467" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/perdiceratotal.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/perdiceratotal-300x195.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/perdiceratotal-768x500.jpg 768w" sizes="(max-width: 717px) 100vw, 717px" /></a><p id="caption-attachment-68" class="wp-caption-text">El águila azor perdicera también se deja seducir y se enamora con esto fríos del invierno</p></div>
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		<title>El contador de las nubes de otoño</title>
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		<pubDate>Tue, 18 Dec 2012 19:00:29 +0000</pubDate>
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		                		<category><![CDATA[Biodiario de Extremadura]]></category>
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		<description><![CDATA[&#160; Cómo describir un cielo de finales de otoño, tal vez diciendo:”nubes con prisa que lo abarcan todo. Diáfanas masas de vapor con alma  color gris lluvia.  Peculiar pizarra emborronada que genera formas caprichosas. Y, de fondo, un tono azul océano tranquilo, inmensamente reposado”. &#160; Todos somos viajeros,lo que ocurre es que sólo unos cuantos [&#8230;]]]></description>
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<p style="text-align: center;"><strong><em>Cómo describir un cielo de finales de otoño, tal vez diciendo:”nubes con prisa que lo abarcan todo. Diáfanas masas de vapor con alma  color gris lluvia.  </em><em>Peculiar pizarra emborronada que genera formas caprichosas. Y, de fondo, un tono azul océano tranquilo, inmensamente reposado”.</em></strong></p>
<div id="attachment_53" style="width: 643px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0078.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-53" loading="lazy" class=" wp-image-53        " title="DSC_0078" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0078.jpg" alt="" width="633" height="356" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0078.jpg 1231w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0078-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0078-768x432.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0078-1024x576.jpg 1024w" sizes="(max-width: 633px) 100vw, 633px" /></a><p id="caption-attachment-53" class="wp-caption-text">Nubes con prisa que lo abarcan todo. Diáfanas masas de vapor con alma gris lluvia. Nubes sobre Ibores-Villuercas©Andrés Bernal</p></div>
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<p><strong>Todos somos viajeros,lo que ocurre es que sólo unos cuantos ejercen.</strong> <strong>Los viajes te hacen sentir,</strong> aún más, las escenas más cotidianas, los paisajes más simples, las luces más cálidas,..,o los cielos preñados de nubes. <strong>En el infinitivo de viajar hay que aprender a observar</strong>. Por ejemplo, cómo describir un cielo de finales de otoño, tal vez diciendo:”<strong><em>nubes con prisa que lo abarcan todo. Diáfanas masas de vapor con alma color gris lluvia. Peculiar pizarra emborronada que genera formas caprichosas. Y, de fondo, un tono azul océano tranquilo, inmensamente reposado”. </em></strong></p>
<p>En los constantes trasiegos que hago por la geografía extremeña se conoce a gente muy especial. Álvaro es uno de ellos, es <strong>pastor de cabras</strong> y <strong>&#8220;contador de nubes&#8221;</strong>-el verdadero-. Vive entre robles, a los pies de las estribaciones de Gredos, rodeado de un inmenso bosque de ladera de montaña. Todos los días carea a sus <strong>cabras veratas</strong> por veredas marcadas por su constante uso. Junto a él, le acompaña siempre: un enorme mastín marrón, dos inquietos perros de careo, y un beatífico burro que viste con alforjas donde transporta su almuerzo:  el mendrugo de pan, chorizo, queso,&#8230;,-chicha y pan-como dice él. <strong>Pero también acarrea un curioso y gran espejo</strong>, que coloca meticulosamente en los lomos de la <strong>acémila</strong>.</p>
<p>Subir en este tiempo- <strong>a finales de noviembre</strong>&#8211; por una ladera de montaña nos ofrece <strong>robles y castaños sin el menor pudor “despelotados” de hojas</strong>. Ya en la cima, cuando llegamos a nuestro destino, y mientras las cabras ramonean, el pastor se sienta al amparo de un <strong>centenario castaño</strong>;  y , sin decir nada,- como en casi todo el camino-, saca sus peculiares <strong>aperos</strong>. Primero coloca su espejo en el suelo, siempre con una apacible tranquilidad y mucha delicadeza.</p>
<p><strong>A él le gusta otear el cielo, las nubes, y sentir el viento</strong>,&#8230;,pero sobre todo <strong>le agrada contar las nubes</strong>. Tiene diferentes métodos de observarlas y posturas, y  como dice él son: <strong>“recostao”</strong>, “sentao”, “tumbao”, “en el suelo, panza arriba”. Pero la manera más curiosa que tiene de escudriñar el cielo, es cuando se echa boca a bajo (por eso trae el espejo), qué apoyándolo en el suelo, refleja cómodamente una visión general de toda la cúpula añil. <strong>Es muy original, sin duda alguna</strong>. Lleva, también, <strong>un cuaderno de tapas duras</strong> y de <strong>hojas cuadriculadas</strong> color sepia, donde anota, con un <strong>consumido lápiz</strong>, todas las diferentes nubes que va viendo.</p>
<p><strong>Las dibuja todas</strong>, sus diferentes <strong>formas</strong>, la variedad de <strong>colores</strong>, anota la <strong>altura</strong> en las que se encuentran y , sobre todo, <strong>las censa</strong>. En su cuaderno pude leer con una caligrafía de cuartilla:</p>
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<div id="attachment_52" style="width: 562px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0316_HDR-Version-2.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-52" loading="lazy" class="wp-image-52  " title="DSC_0316_HDR - Version 2" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0316_HDR-Version-2.jpg" alt="" width="552" height="310" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0316_HDR-Version-2.jpg 1232w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0316_HDR-Version-2-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0316_HDR-Version-2-768x432.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/DSC_0316_HDR-Version-2-1024x576.jpg 1024w" sizes="(max-width: 552px) 100vw, 552px" /></a><p id="caption-attachment-52" class="wp-caption-text">Hoy la cosecha de nubes ha sido provechosa: Nubes altas, situadas a más de 8 km. Valle del Jerte.©Foto Andrés Bernal</p></div>
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<p><em>“<strong>Hoy la cosecha de nubes ha sido provechosa</strong></em>:<em><strong> las nubes alta</strong>s, situadas <strong>a más de 8 km.</strong> de altura. Aquí he visto tres tipos de familias: <strong>Los cirros</strong>, nubes solitarias que parecen plumas, a veces con ganchos, hebras, o penachos -son bocetos de nubes-. </em><em>He visto también <strong>cirroestratos</strong> que parecían velos finos y claros.  Al final aparecieron <strong>cirrocúmulos</strong> como globos pequeños y blancos parecidos al algodón&#8230;”</em></p>
<p>En la siguiente hoja, de su peculiar cuaderno, repleta de dibujos en blanco y negro seguí leyendo: <em>“&#8230;<strong>Las nubes medias</strong> son </em><em>amigas de estar </em><em><em>entre <strong>3 y 6 Km.</strong> sobre la tierra.  </em></em><em>Aquí  he visto dos familias: <strong>Los altoestratos</strong> que parecen gasas gruesas grises o azules, y <strong>los altocúmulos</strong>, que son los famosos globos espesos, algodonosos y esponjosos&#8230;”</em></p>
<p><em> </em></p>
<div id="attachment_59" style="width: 569px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1020834_HDR.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-59" loading="lazy" class=" wp-image-59    " title="P1020834_HDR" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1020834_HDR.jpg" alt="" width="559" height="315" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1020834_HDR.jpg 2160w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1020834_HDR-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1020834_HDR-768x432.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1020834_HDR-1024x576.jpg 1024w" sizes="(max-width: 559px) 100vw, 559px" /></a><p id="caption-attachment-59" class="wp-caption-text">Las nubes medias son amigas de estar entre 3 y 6 Km. sobre la tierra. Presa del Jerte(Plasencia)©Foto Andrés Bernal</p></div>
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<p><em>“..<strong>.Las nubes bajas </strong></em><em> son las que están a </em><em>una altitud menor de<strong> 1,6 Km</strong>. Aquí viven  tres tipos. <strong>Los estratocúmulos</strong> que son grandes rollos de nubes, de aspecto ligero y de color gris,- éstas son las nubes que cubren todo el cielo-. </em><em><strong>Los nimboestratos</strong> son gruesos, oscuros y sin forma. Son nubes desde las que casi siempre llueve o nieva. <strong>Los estratos</strong> s<strong>on las nubes que más me gustan, ya que son las que puedo tocar</strong>, son las capas altas de <strong>niebla</strong>&#8230;&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;&#8230;Y las </em><em><strong>nubes rebeldes</strong>&#8211; de desarrollo vertical-, estas son muy independientes y les gusta moverse desde altitudes que varían desde menos de<strong> 1,6 Km. hasta más de 13 Km</strong>., s<strong>on nubes nómadas que suben y bajan&#8230;&#8221;</strong></em></p>
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<div id="attachment_60" style="width: 591px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/atardecer-borrascoso-2.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-60" loading="lazy" class=" wp-image-60" title="atardecer borrascoso (2)" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/atardecer-borrascoso-2.jpg" alt="" width="581" height="385" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/atardecer-borrascoso-2.jpg 1188w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/atardecer-borrascoso-2-300x199.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/atardecer-borrascoso-2-768x509.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/atardecer-borrascoso-2-1024x678.jpg 1024w" sizes="(max-width: 581px) 100vw, 581px" /></a><p id="caption-attachment-60" class="wp-caption-text">Las nubes bajas son las que están a una altitud menor de 1,6 Km. Benquerencia de la Serena ©Andrés Bernal</p></div>
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<p><em></em><span style="text-align: center;">Junto a sus descripciones, el pastor, no cesa en anotar el cómputo de las nubes que van pasando. Desde entonces abro el angular de mis observaciones, grabaciones y fotografías, para degustar estos cuadros dinámicos, llenos de sensaciones, y aderezados con nubes con nombres propios. Composiciones escénicas con cierto dramatismo que emulan una obra que se representa en los paisajes extremeños.</span></p>
<p>De regreso a casa, al atardecer cuando <strong>los halos de nubes difuminan la puesta de sol</strong>; <strong>&#8220;el contador de nubes&#8221;</strong> rompiendo sus <strong>votos de silencio</strong> me pregunta : ¿Andrés , cómo describirías hoy este cielo de otoño&#8230; ?</p>
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<div id="attachment_50" style="width: 665px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1040595_HDR-Version-2.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-50" loading="lazy" class=" wp-image-50" title="P1040595_HDR - Version 2" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1040595_HDR-Version-2.jpg" alt="" width="655" height="437" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1040595_HDR-Version-2.jpg 2160w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1040595_HDR-Version-2-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1040595_HDR-Version-2-768x512.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/P1040595_HDR-Version-2-1024x683.jpg 1024w" sizes="(max-width: 655px) 100vw, 655px" /></a><p id="caption-attachment-50" class="wp-caption-text">Dehesa preñada de nubes. Extremadura©Andrés Bernal</p></div>
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]]></content:encoded>
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