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	<title>ExtreNaturalezacuaderno de campo &#8211; ExtreNaturaleza</title>
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		<title>Enero, el amanecer de la vida.</title>
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		<pubDate>Sun, 13 Jan 2013 15:48:31 +0000</pubDate>
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		                		<category><![CDATA[Biodiario de Extremadura]]></category>
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		<description><![CDATA[VER TODAS LAS FOTOS AQUÍ Enero en Extremadura se viste con los ropajes del invierno. Los variados paisajes de esta región amanecen con filtros de nieblas que abrazan el entorno. Texturas del frío que componen imágenes gélidamente bellas. Mientras tanto, las temperaturas bajan con tanto egoísmo que lo acaparan todo, hasta el agua del ambiente [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>VER TODAS LAS FOTOS <a href="http://www.hoy.es/multimedia/fotos/ultimos/113149-extrenaturaleza-enero-amanecer-vida-0.html" target="_blank">AQUÍ</a></strong></span></p>
<p><strong>Enero en Extremadura se viste con los ropajes del invierno</strong>. Los variados paisajes de esta región amanecen con filtros de nieblas que abrazan el entorno. <strong>Texturas del frío que componen imágenes gélidamente bellas</strong>. Mientras tanto, las temperaturas bajan con tanto egoísmo que lo acaparan todo, hasta el agua del ambiente que convierten en <strong>heladas matutinas</strong>.  Sólo cuando las lluvias aparecen, el frío nos concede una tregua.</p>
<a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR.jpg"><img class=" wp-image-71" title="P1020262_HDR" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR.jpg" alt="" width="663" height="374" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR.jpg 2160w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR-768x432.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020262_HDR-1024x576.jpg 1024w" sizes="(max-width: 663px) 100vw, 663px" /></a>
<p>No es extraño que <strong>las aves invernantes se agrupen en dormideros colectivos</strong>. Como hace <strong>la lavandera común o blanca</strong>, que utiliza muchos árboles de los jardines, de algunos núcleos extremeños, como singular &#8220;<em><strong>ciudad dormitorio&#8221;</strong></em>. Dormideros increíbles, como los configurados por especies de rapaces: <strong>los aguiluchos laguneros, milanos reales, o elanios  comunes o azules,</strong> que se distribuyen por nuestra extensa geografía; y que <strong>embellecen  los ocasos con este peculiar peregrinaje para dormir</strong>. <strong>Procesiones aladas de varios cientos de aves que ordenadamente buscan descanso entre la arboleda</strong>. Resulta sorprendente ver como cientos,miles de aves- de varias especies-, se arremolinan sonoramente con equilibrios imposibles entre los desnudos ramajes;  y también en las orillas de embalses. <strong>Son, por tanto, los dormideros todo un espectáculo durante esta estación</strong>. Biodiversidad alada que dentro de unos meses modificarán <strong>su comportamiento social</strong> para luego delimitar su <strong>dominio vital</strong>.</p>
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<a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-67 " title="DSC_0327_HDR" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR.jpg" alt="" width="300" height="214" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR.jpg 1314w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR-300x214.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR-768x549.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/DSC_0327_HDR-1024x732.jpg 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>
<p><strong>La vegetación</strong> en cambio, motivada por este clima tan rudo, <strong>también descansa</strong>; y se toma un relax con su <strong>parón vegetativo</strong>, ralentizando todas sus funciones vitales. <strong>Las frondosas</strong> de los bosques de montaña muestran su desnudez. Las <strong>encinas y alcornoques</strong> también <strong>&#8220;reposan&#8221;</strong> -aunque se muestren siempre verdes y con hojas-. La naturaleza en general parece poner en práctica esto que ahora está tan de moda, lo que se denomina  <strong><em>Slow Time </em></strong>(<em>vivir tranquilamente, despacio, con sosiego</em>)<em>.</em>-Bueno, pues ya sabemos quién lo inventó-.</p>
<p><em></em>Aún así, y aunque parezca difícil de creer, <strong>es este un tiempo de amores, de romances locos por los espacios vitales de Extremadura</strong>: &#8211; <strong>de celos, enamoramientos y demás cuestiones reproductivas</strong>-.</p>
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<p>Un ejemplo lo tenemos en los <strong>zorros</strong> que, ahora, corretean <strong>enredándose en amoríos, entre ocasos y amaneceres</strong>&#8211; siempre buscando los tiempos de poca luz, tal vez para aumentar <em><strong>el erotismo del cortejo</strong></em>-. Todo comienza cuando las hembras de los zorros, a través de sus glándulas, van inundando con efluvios de amor los paisajes por donde habitan-provocando con cierta sensualidad-. <strong>El perfume atraerá a varios machos</strong>, generando <strong>celos y recelo</strong>s. Estos, <strong>los zorros</strong>. combatirán por conseguir a su amada. Ladrando en los atardeceres de enero.  Una vez resuelta la contienda, las dehesas , llanuras, y otros hábitats ,  se convierten es espacios para las persecuciones de estos amantes. <strong>Él, la agasajará con sus encantos hasta conseguir los favores de ella</strong>, -o de las hembras, <em>porque son muy zorros</em>&#8211; . Después del apareamiento, vivirán emparejados hasta la época de cría, el macho permanecerá junto a la hembra , aprovisionando de alimento para los cachorros.</p>
<div id="attachment_69" style="width: 685px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/zorro2mjeor.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-69" loading="lazy" class=" wp-image-69    " title="zorro2mjeor" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/zorro2mjeor.jpg" alt="" width="675" height="446" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/zorro2mjeor.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/zorro2mjeor-300x198.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/zorro2mjeor-768x506.jpg 768w" sizes="(max-width: 675px) 100vw, 675px" /></a><p id="caption-attachment-69" class="wp-caption-text">Durante el mes de enero los zorros corretean enredándose en amoríos entre ocasos y amaneceres.©andresbernal</p></div>
<p>Pero el zorro no es el único en estas tareas voluptuosas. Aunque estemos en pleno invierno, <strong>el mes de enero es testigo de los estragos que se generan en <em>&#8220;los corazones &#8220;</em>de otros animales</strong>. Es el caso del <strong>búho real-el señor de la noche-</strong>. <strong>La mayor rapaz nocturna</strong>, que también, y coincidiendo en los mismos horarios que los zorros, no hacen otra cosa que <strong><em>ulular</em> a las lunas del frío</strong>, <strong>su canto más conocido: ¡</strong><em><strong>¡¡¡&#8230;uuuu, uuuu,…¡¡¡</strong>.</em> Y lo hacen en esos rincones del bosque mediterráneo decorados con <strong>riscos y canchales</strong>, lugares que más tarde utilizarán para nidificar.  <strong>El cortejo</strong> lo inicia el macho extendiendo sus sonidos de amor por todo su extenso territorio. Atrayendo a la hembra a su feudo- que a veces es la misma de otros años-. Pero no lo tiene fácil; el cortejo requiere <strong>invitarla a volar</strong> , para luego <strong>danzar juntos en el crepúsculo</strong>. Se alzan, hacia el cielo, con la inquietud de <em>jóvenes enamorados</em>, para luego planear juntos. Lo siguiente es fácil de imaginar.</p>
<div id="attachment_70" style="width: 727px" class="wp-caption alignnone"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/buhocorrecto.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-70" loading="lazy" class="wp-image-70 " title="buhocorrecto" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/buhocorrecto.jpg" alt="" width="717" height="407" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/buhocorrecto.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/buhocorrecto-300x171.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/buhocorrecto-768x437.jpg 768w" sizes="(max-width: 717px) 100vw, 717px" /></a><p id="caption-attachment-70" class="wp-caption-text">Los búhos reales no hacen otra cosa que ulular a las lunas de invierno: ¡¡¡¡uuuu, uuuu,…¡¡¡. ©andrésbernal</p></div>
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<p>Coincidiendo en el tiempo, en los roquedos fluviales y riscos <strong>los buitres leonados también anda <em>&#8220;tonteando&#8221;</em></strong>. Lo tienen más fácil ya que las parejas consolidadas de otros años ahorran esfuerzos. Eso si, <strong>el cortejo nupcial es obligado</strong>, es lo que tiene el <strong>rol de apareamiento</strong>. Abriendo sus enormes alas despliegan una envergadura que fácilmente arrastran las <strong>térmicas</strong>&#8211; <strong>esas burbujas de aire caliente que se elevan y explotan-</strong>.  Es entonces cuando planean la parejas -muy juntitas, casi rozándose-, una y otra vez realizarán <strong>vuelos circulares</strong>. Se diría qué en sus danzas aéreas consolidan sus promesas de amor. Posteriormente ejecutarán curiosas pasadas por los escarpados riscos para buscar el mejor lugar de <strong>nidificación</strong>. Cuando está todo claro: -yo te quiero, tú me quieres,tenemos casa&#8230;-; los buitres leonados <strong><a title="cópula de buitre leonado" href="http://www.youtube.com/watch?v=A2-myMaSz0I">copularán</a></strong> con cierta ternura: él hace de acróbata sobre ella, mientras no deja de acariciarla el cuello. Todo un comportamiento reproductivo con mucha ternura.</p>
<div id="attachment_72" style="width: 727px" class="wp-caption alignnone"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-72" loading="lazy" class=" wp-image-72  " title="P1020446" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446.jpg" alt="" width="717" height="538" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446.jpg 2160w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446-300x225.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446-768x576.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/P1020446-1024x768.jpg 1024w" sizes="(max-width: 717px) 100vw, 717px" /></a><p id="caption-attachment-72" class="wp-caption-text">Buitres leonados en los amaneceres de Monfragüe.©andrésbernal</p></div>
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<p>Y, otra <strong>rapaz diurna</strong> que también se deja seducir y  enamorar con esto <strong>fríos del invierno</strong> es una de las <strong>especie más madrugadora en reproducirse</strong>. Es el <strong>águila azor perdicera</strong> &#8211;<em>que vaya con el nombre que le han puesto</em>-. El águila conocida también como de <strong>Bonelli o Perdicera</strong> convierte los cielos extremeños en todo un escenario donde desarrolla <strong>un impresionante cortejo nupcial</strong>. Todo un recital, donde el macho y la hembra-que ya se conocían- <strong>vuelan juntos</strong>,  <strong>jalonando <em>“el ligoteo” </em> con filigranas aerodinámicas, arabescos imposibles y picados espectaculares</strong>.  Están tan ligados a su territorio o <strong>dominio vital</strong> que durante sus amoríos no dejan qué nadie pase por su espacio aéreo- son muy celosos de su intimidad-.</p>
<p>Los días a partir de ahora comenzarán a ser más largo, tal vez por eso, enero es el amanecer de la vida, antes incluso que cuando llegue la primavera.</p>
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<div id="attachment_68" style="width: 727px" class="wp-caption alignnone"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/perdiceratotal.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-68" loading="lazy" class="wp-image-68 " title="perdiceratotal" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/perdiceratotal.jpg" alt="" width="717" height="467" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/perdiceratotal.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/perdiceratotal-300x195.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2013/01/perdiceratotal-768x500.jpg 768w" sizes="(max-width: 717px) 100vw, 717px" /></a><p id="caption-attachment-68" class="wp-caption-text">El águila azor perdicera también se deja seducir y se enamora con esto fríos del invierno</p></div>
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		<title>Extrenaturaleza, mi nuevo cuaderno de campo</title>
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		<pubDate>Fri, 09 Nov 2012 12:13:03 +0000</pubDate>
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		                		<category><![CDATA[Biodiario de Extremadura]]></category>
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		<description><![CDATA[VER GALERÍA DE FOTOS AQUI. Extremadura tiene alma de naturaleza. Espacios extensos que albergan la esencia de lo natural, y decorados con atardeceres eternos.  Sin duda, un escenario singular, donde la madre naturaleza, todos los años, escribe los episodios de su vida. Con cierta puntualidad traza con amable caligrafía una serie de capítulos, que nos [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_19" style="width: 512px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-19" loading="lazy" class=" wp-image-19  " title="Paisaje de Extremadura. / Andrés Bernal." src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura.jpg" alt="Paisaje de Extremadura. / Andrés Bernal." width="502" height="335" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura.jpg 2151w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura-768x512.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura-1024x683.jpg 1024w" sizes="(max-width: 502px) 100vw, 502px" /></a><p id="caption-attachment-19" class="wp-caption-text">Paisaje de Extremadura. / Andrés Bernal.</p></div>
<p><strong>VER GALERÍA DE FOTOS</strong> <a href="http://www.hoy.es/multimedia/fotos/ultimos/109615-alma-extremadura-0.html" target="_blank">AQUI</a>.</p>
<p><strong>Extremadura tiene alma de naturaleza</strong>. Espacios extensos que albergan la <strong>esencia de lo natural</strong>, y decorados con atardeceres eternos.  Sin duda, un <a href="http://objetivoextremadura.hoy.es/fotos-paisajes-1463/index.html" target="_blank">escenario singular</a>, donde la <strong>madre naturaleza</strong>, todos los años, escribe los <strong>episodios de su vida</strong>. Con cierta puntualidad traza con amable caligrafía una serie de capítulos, que nos cuentan lo que sucede en nuestro medio ambiente.</p>
<p>Y yo, <strong>como naturalista inocente</strong>, -eso sí con mucha modestia-, me voy a limitar a ser un <strong>mero escriba de todos esos acontecimientos</strong> que la naturaleza extremeña nos brinda.</p>
<p><strong>Iré anotando en este peculiar “blog de campo” todos esos cambios</strong> que se van generando a lo largo del año. Transcribiendo lo que la naturaleza me dicte; anotando, como si de noticias se tratasen, su fenología: es decir esa relación, casi imperceptible, que existe ente los factores climáticos y los ciclos de la biodiversidad, como las migraciones, la floración,&#8230; <strong>Historias diarias de fauna y flora que se desarrollan todos los días</strong> muy cerca de nosotros y que se repiten años tras año.</p>
<p>Extrenaturaleza es un <strong>boceto de calendario de la vida</strong>. Un “biodiario” de los ecosistemas extremeños. Un viaje cómodo, -como el de un dedo sobre un mapa-, para visitar, por ejemplo, esos paisajes del hombre que son las dehesas: bosques infinitos de encinas y alcornoques que visten gran parte de este territorio. O caminar por los laderas de montañas alfombradas con robles y castaños.</p>
<p>Y, cómo no, navegar por esos parajes alargados- y acuáticos- que  son los ríos y arroyos; que sinuosos van escoltados por una corte de árboles con nombres propios como lo alisos y sauces. Nuestro caminar nos llevará por los paisajes del horizonte que son las llanuras y seudoestepas. Sin olvidarnos de esa naturaleza pegada a nosotros,- la más cercana y amigable-, la que tenemos en nuestros pueblos y ciudades. Sorprendente puzzle de paisajes que acurrucan hábitats y biodiversidad única. Lugares donde manarán todas nuestra informaciones.</p>
<p>También el naturalista inocente escribirá en los márgenes de este blog para poner en valor un recurso tan esencial como es <strong>nuestro medio ambiente</strong>: como <strong>entorno ideal, para vivir y ser feliz</strong>. Anotando en este libro la imperiosa necesidad de su protección.</p>
<p>El <strong>entender que nuestro futuro</strong>&#8211; el de esta región- <strong>pasará por enarbolar su tesoro más preciado: el vivir en la naturaleza extremeña</strong>. Y sobre todo registrar con “denominación de origen” una forma de vida, o mejor dicho, un estilo de vivir acorde con la realidad más humana. El habitar en núcleos urbanos exprimiendo y sintiendo con todos los sentidos la vida. Parándonos, despacio, para saborear todos esos momentos que nos ofrece el morar aquí.</p>
<p>Extrenaturaleza, a través de su naturalista inocente, nos estimulará para <strong>acercarnos a la naturaleza con los sentidos bien abiertos</strong>. Para ir con los ojos abiertos como platos para ver cómo el otoño se empeña en desnudar a los árboles de hoja caduca, no sin antes pintarlos de ocre.</p>
<p><strong>Abrir bien los oídos</strong>, aunque sea inclinándolos con nuestras manos, <strong>para escuchar el trompeteo de las grullas mientras escriben letras en el cielo</strong>. Por supuesto <strong>abrir</strong>, también,  <strong>nuestras fosas nasales para que nuestra nariz pueda captar los olores y aromas de la tierra empapada de agua</strong>. Y cómo no, nuestro sentido más pueril, <strong>abrir nuestras manos para pasarlas suavemente, (y sin arrancar), por los aterciopelados musgos</strong> que ahora vuelven a pintarse de verde. Por último <strong>abrir nuestra boca para saborear, por ejemplo todos esos frutos</strong> que nos ofrece el otoño.</p>
<p>El <strong>cuaderno de campo es la herramienta más valiosa que tiene un naturalista</strong>. En él se anotan todo lo que se va observando en la naturaleza; incluyéndose datos y dibujos. Ahora Extrenaturaleza se convertirá en un “blog de campo” para escribir <strong>sobre el alma de Extremadura</strong>.</p>
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