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	<title>ExtreNaturalezapaisajes &#8211; ExtreNaturaleza</title>
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		<title>Los paisajes del horizonte</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Jul 2014 00:09:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrés Bernal García</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Biodiario de Extremadura]]></category>
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<div id="attachment_112" style="width: 685px" class="wp-caption alignnone"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_6019_HDR.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-112" class=" wp-image-112 " title="Los llanos de Cáceres" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_6019_HDR.jpg" alt="" width="675" height="451" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_6019_HDR.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_6019_HDR-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_6019_HDR-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 675px) 100vw, 675px" /></a><p id="caption-attachment-112" class="wp-caption-text">Extensas planicies que tienen como límite el infinito. Paisajes abiertos con un claro estilo minimalista. Son, estas llanuras y seudoestepas, la esencia de la naturaleza. Es aquí donde habita la sencillez.Foto©Andrés Bernal</p></div>
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<p>Al fondo una delgada linea del horizonte separa el  azul cielo de la áurea tierra.  Arriba las  nubes contrastan con lo añil, con movimientos constantes; aunque a veces dejan a los cielos huérfanos. Abajo sólo la grama seca, o los rastrojos, emergen enhiestos desde el suelo. No hay árboles, ni arbustos, no hay sinuosidades ni ondulaciones ostentosas, sólo existe el llano y el confín de un territorio con una identidad propia. Extensas planicies que tienen como límite el infinito. Paisajes abiertos con un claro estilo minimalista. Son, estas<strong> llanuras y seudoestepas</strong>, la esencia de la naturaleza. Es aquí donde habita la sencillez.</p>
<p><strong>El viajero de la naturaleza</strong>, el observador de paisajes, centra todas sus miradas en el color, en la escala, en el espacio circundante y en una estoica biodiversidad. Una austeridad estilista que hemos configurado los hombres a través de muchos años. Nuestro empeño en sobrevivir nos llevó a moldear estos entornos para conseguir un mejor aprovechamiento agrícola y también ganadero. <strong>Los paisaje son culturales </strong>no lo olvidemos. Y, es por ello, que debemos de pagar un tributo a la naturaleza , en forma de ayuda medioambiental, para <strong>conservar estos frágiles ecosistemas</strong>.</p>
<div id="attachment_117" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_5429_HDR-Version-21.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-117" loading="lazy" class="size-medium wp-image-117 " title="Cereal" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_5429_HDR-Version-21.jpg" alt="" width="300" height="168" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_5429_HDR-Version-21.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_5429_HDR-Version-21-300x168.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_5429_HDR-Version-21-768x431.jpg 768w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><p id="caption-attachment-117" class="wp-caption-text">Extremadura se atavía con estos paisajes en muchos lugares de su extenso territorio.Foto©Andrés Bernal</p></div>
<p>Extremadura se atavía con estos paisajes en muchos lugares de su extenso territorio. Lugares donde las tierras parecen dormidas en las estaciones de los extremos: verano e invierno. Pero de somnolientas nada de nada; sólo son pausas vegetativas que permiten estoicamente soportar los dramatismo climáticos. La vegetación, en su sabiduría infinita, saben ralentizar sus ciclos biológicos.</p>
<p>Los ralos <strong>cultivos del secano</strong> se esparcen por toda la campiña. Son los protagonistas de estos paisajes con <strong>suelos humildes</strong>. Pero con coberturas vegetales que nos ofrecen, desde el verde más provocativo en primavera hasta  pasar al color del sol en verano.</p>
<p><strong>Sembrados de trigo, cebada, avena, centeno</strong>,&#8230;; que ahora en verano, musitan sobre labores realizadas con la periodicidad de siempre. Son cultivos con los tiempos muy bien definidos. Labores donde <strong>la lluvia</strong> se convierte en el  <strong>aguador accidental</strong>. Definiendo milimétricamente <strong>la frontera del agua</strong>: del éxito o del fracaso de la cosecha.</p>
<p>Antes, la liturgia de <strong>la siembra</strong> estaba llena de incertidumbres. Ahora intentamos asegurarnos la inversión, y algunos métodos, respetuosos con el medioambiente,  se olvidan. Como dejar una parte del terreno desnudo para <strong>el barbecho</strong>, alternándose así los lugares de siembra. Dejando que la naturaleza, por sí sola, enriquezca los suelos, para así no atiborrarlos de elementos nocivos.  Tiempo, eso es lo que naturaleza necesita para recuperarse, y lo que al hombre le falta para seguir subsistiendo.</p>
<p>Es aquí donde <strong>el clima mediterráneo</strong> se vuelve más árido, lo que propicia que la naturaleza dibuje bocetos de vida con un interesante<strong> valor ecológico</strong>. La <strong>biodiversidad</strong> es igual de importante, tanto por su singularidad como por su escasez.</p>
<p>Pero incluso, estos ecosistemas en verano, resultan igual de atractivos. Al amanecer o al atardecer , entre estas estepas ibéricas , <strong>el naturalista curioso</strong> se llena de fascinación.  El frescor de estos momento del día alivian sobremanera, el calor que inunda el resto del día en cada espacio de estos paisajes.</p>
<p>Los rastrojos del cereal ambientan con olores a paja el campo.  Las pacas se agrupan en formatos variados formando estructuras geométricas. El tiempo da una tregua,  y es la hora de las enormes  <strong>avutardas</strong>, que a falta de arbustos, parecen ellas emularlos. Haciendo ostentación con su presencia. Deambulando como gigantes en estos paisajes del horizonte.</p>
<div id="attachment_118" style="width: 452px" class="wp-caption alignright"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/AVUTARDA4.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-118" loading="lazy" class="wp-image-118  " title="Cuaderno de campo avutardas" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/AVUTARDA4.jpg" alt="" width="442" height="247" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/AVUTARDA4.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/AVUTARDA4-300x167.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/AVUTARDA4-768x428.jpg 768w" sizes="(max-width: 442px) 100vw, 442px" /></a><p id="caption-attachment-118" class="wp-caption-text">Cuaderno de campo de avutardas y aguilucho en los Llanos de Cáceres. Dibujo©Andrés Bernal</p></div>
<p>La perspectiva te permite ver ocasionalmente los vuelos sonoros de <strong>sisones</strong>; con cuyo aleteo dinamizan la vida en la llanura. Cuando aterrizan desaparecen, su plumaje los convierte en invisibles, se disfrazan con el entorno como la mayoría de las <strong>aves esteparias</strong>. Son algunas de las virtudes de estas aves tan extraordinarias del llano.</p>
<p>Mientras las <strong>alondras</strong> se ponen a recitar su canto desde la atalaya que le brinda una piedra: sin duda todo un lujo de altitud.La <strong>calandria</strong> agita el paso por los linderos, y por las rodaduras de caminos.</p>
<p><strong>Gangas y ortegas</strong>, agrupadas en bandos, se amparan en los ambientes más eriales de estos paisajes. Van en busca de esos oasis que son los abrevaderos cuyos niveles de agua ya besan el suelo de los mismos.</p>
<p>Pero reconozco mi debilidad por una rapaz que habita en estos lares. Es el <strong>aguilucho cenizo.</strong> Un ave de presa con vocación de planeador. Él, con sus vuelos, convierte los campos de cultivos en ondulantes olas del mar. Con sus planeos, el aguilucho,  sin apenas agitar sus alas sigue la caligrafía de la “ola” como si de un surfista del secano se tratase. Moviéndose con elegancia por el espacio aéreo de campos sembrados. Vuela raudo pegado a los cultivos. Una y otra vez planea por el cereal, hasta que un giro, modifica su rutina de vuelo y se deja caer sobre su presa.</p>
<p>Me quedo aquí en estos paisajes del horizonte, perdiéndome entre vuelos de aguiluchos, y entre los caminos nómadas, que atraviesan estos paisajes. Contemplando como este hato de ovejas, se ornamenta con oportunistas <strong>garcillas bueyeras</strong>. Aves buscando que el ganado les espanten su almuerzo con forma de insectos.</p>
<div id="attachment_116" style="width: 655px" class="wp-caption alignleft"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_5637_HDR.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-116" loading="lazy" class=" wp-image-116" title="Garcillas y Ovejas" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_5637_HDR.jpg" alt="" width="645" height="363" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_5637_HDR.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_5637_HDR-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2014/07/DSC_5637_HDR-768x432.jpg 768w" sizes="(max-width: 645px) 100vw, 645px" /></a><p id="caption-attachment-116" class="wp-caption-text">Contemplando como este hato de ovejas, se ornamenta con oportunistas garcillas bueyeras.Foto@Andrés Bernal</p></div>
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		<title>Los oasis de charcas y lagunas.</title>
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		<pubDate>Thu, 06 Dec 2012 20:43:00 +0000</pubDate>
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<p style="text-align: center;"><strong><em>Extremadura alberga estos paisajes efímeros y con vocación de agua,  que parecen resucitar después del verano, son las lagunas y charcas temporales, que ahora, con las lluvias del otoño, se engordan de agua,convirtiéndose en zonas húmedas.</em></strong></p>
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<div id="attachment_39" style="width: 632px" class="wp-caption alignnone"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/424620_456481137729487_1812872296_n.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-39" loading="lazy" class=" wp-image-39  " title="zonas húmedas del norte de Extremadura: charcas y lagunas" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/424620_456481137729487_1812872296_n.jpg" alt="" width="622" height="414" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/424620_456481137729487_1812872296_n.jpg 960w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/424620_456481137729487_1812872296_n-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/424620_456481137729487_1812872296_n-768x511.jpg 768w" sizes="(max-width: 622px) 100vw, 622px" /></a><p id="caption-attachment-39" class="wp-caption-text">Lagunas y charcas temporales, que ahora, con las lluvias del otoño, se engordan de agua. foto©Andrés Bernal</p></div>
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<p style="text-align: left;"><strong>Aprendí a observar la naturaleza a través de la mirada de mi padre</strong>, -afortunadamente, ya que yo, empezaba a tener vocación de miope-.  Dependiendo de lo que fuéramos a hacer <strong>“al campo”</strong>, (-y entiéndase campo en su acepción medio ambiental más amplia-), o andábamos mucho, o nos parábamos. Mi padre aseguraba qué si queríamos observar algo, lo mejor era quedarse quieto o sentado en un lugar: <strong>“</strong><em><strong>Será entonces cuando te conviertes en</strong> <strong>espectador de todo ese espectáculo que es la naturaleza, siendo y sintiéndote parte de ella</strong></em>”. Bien, pues atendiendo a estas sabias palabras, hoy les recomiendo que hagamos: <em>“sitting”</em>, o “<em>sentarsing”</em>: (permítanme las palabrejas).</p>
<p style="text-align: left;">Uno de los mejores lugares para esta práctica, durante estos tiempos de otoño, son esos <strong>paisajes efímeros</strong> que parecen resucitar después del verano. Me refiero a las <strong>lagunas y charcas</strong> <strong>temporales</strong>, que ahora, con las lluvias del otoño, se engordan de agua, perdurándoles hasta la primavera. Con todo ese repertorio de precipitaciones con nombres propios como: aguacero, chaparrón, calabobo, sirimiri, llovizna…, se irán alimentando estas <strong>zonas acuáticas</strong> para convertirse en pequeños bocetos de mares con aguas tranquilas. Hábitats estos relativamente someros, pero repletos de una increíble <strong>biodiversidad.</strong> Lugares estéticos y amables colmados de tranquilidad que aplacan la curiosidad del que se acerque a ellos.</p>
<div id="attachment_40" style="width: 651px" class="wp-caption alignnone"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/488178_202909746506266_755166055_n.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-40" loading="lazy" class=" wp-image-40          " title="Complejo Lagunar de la Albuera" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/488178_202909746506266_755166055_n.jpg" alt="" width="641" height="427" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/488178_202909746506266_755166055_n.jpg 960w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/488178_202909746506266_755166055_n-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/488178_202909746506266_755166055_n-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 641px) 100vw, 641px" /></a><p id="caption-attachment-40" class="wp-caption-text">Complejo Lagunar de la Albuera. Lugares para disfrutar de la naturaleza. ©Andrés Bernal</p></div>
<p><strong>En Extremadura son varias las zonas húmedas que podemos encontrar,</strong> y nuestras charcas y lagunas se adaptan perfectamente a la definición del <a title="RAMSAR" href="http://www.ramsar.org/" target="_blank">tratado Ramsar</a> que define a los humedales como:”<em>… las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corriente. ..</em>” Curiosamente en la extensa región extremeña, proporcionalmente no son muy abundantes estos territorios acuáticos de los que estamos hablando. Y por nuestro clima – <strong>el mediterráneo</strong>&#8211; la gran mayoría de estas <strong>zonas húmedas</strong> son muy pequeñas en extensión pero vitales. Algunas son naturales y otras artificiales pero sin duda alguna, son <strong>oasis azules</strong> entre tantas dehesas y llanuras.</p>
<p>Pues bien, busquemos una <strong>charca o laguna</strong>, y acerquemos con ganas de dejarnos sorprender. Podemos incluir en nuestro equipaje de<strong> naturalista o turista de la naturaleza</strong>, unos prismáticos ( -y si el presupuesto nos lo permite un telescopio-). Quedémonos a cierta distancia de estos paisajes del agua. Las mañanas de diciembre son perfectas, y además están envueltas con un halo mágico, convirtiendo este tiempo-el del amanecer- en un momento perfecto; tal vez porque las luces reflejadas en la niebla convierten estas manchas de agua en curiosos <strong>espejos de plata</strong>.</p>
<p>Si nos quedamos a cierta distancia <strong>el desfile de la vida</strong> comenzará a surgir inmediatamente. Toda una pasarela donde las modelos tienen, sobre todo, formas de <strong>aves</strong>.</p>
<div id="attachment_43" style="width: 586px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/548341_289036301210798_1853867434_n.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-43" loading="lazy" class="wp-image-43 " title="AVEFRÍA" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/548341_289036301210798_1853867434_n.jpg" alt="" width="576" height="380" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/548341_289036301210798_1853867434_n.jpg 960w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/548341_289036301210798_1853867434_n-300x198.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/548341_289036301210798_1853867434_n-768x507.jpg 768w" sizes="(max-width: 576px) 100vw, 576px" /></a><p id="caption-attachment-43" class="wp-caption-text">Las avefrías serán las más madrugadoras, se pasean en bandos con su característicos moños .Dibujo©Andrés Berna</p></div>
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<p><strong>Las avefrías o aguanieves</strong> serán las más madrugadoras, se pasean en bandos con su característicos moños y estridentes cantos. Les gusta realizar, en los márgenes del agua, una danza curiosa para conseguir alimento: Andan, se paran, y golpean el suelo con sus patas, giran sus cabezas como escuchando, y rápidamente si hay una lombriz la capturan con el pico. Cerca, en las orillas fangosas y repletas con tristes eneas por el frío, emerge la estilizada y blanca <strong>garceta grande</strong>, recién llegada de su migración. Camina con sutileza y elegancia buscando algo que llevarse a la boca.</p>
<p>En las orillas más libre de vegetación, vamos a necesitar tirar de <strong>guía de aves</strong> para reconocer a una variedad infinita de <strong>limícolas</strong> que corretean de allá para acá, metiendo su pico, una y otra vez en el lodo, especies que ostentan nombres muy apropiados: <strong>correlinos, chorlitejos, andarrios</strong>,…Son aves con colores armónicos con las aguas -pasando casi desapercibidos- despertando la calma de estos paisajes del agua con vuelos raudos por toda la charca.</p>
<p>Entre las limícolas una de la más fácil de distinguir, por su plumaje y sobre todo por parecer que anda sobre zancos, es <strong>la cigüeñuela.</strong></p>
<div id="attachment_44" style="width: 586px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/564465_276370505810711_1171500437_n.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-44" loading="lazy" class=" wp-image-44  " title="CIGUEÑUELA" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/564465_276370505810711_1171500437_n.jpg" alt="" width="576" height="356" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/564465_276370505810711_1171500437_n.jpg 960w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/564465_276370505810711_1171500437_n-300x185.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/564465_276370505810711_1171500437_n-768x474.jpg 768w" sizes="(max-width: 576px) 100vw, 576px" /></a><p id="caption-attachment-44" class="wp-caption-text">Entre las limícolas una de la más fácil de distinguir, por su plumaje y sobre todo por parecer que anda sobre zancos es la cigueñuela.©Andrés Bernal</p></div>
<p>No será extraño que las aristocráticas <strong>garzas reales</strong> aterricen con su cuello encogido sobre las aguas para insertar su pico a algún pez. Mientras, en un tronco o roca de la charca, se pueden ver a <strong>los cormoranes</strong>, que después de zambullirse- en las frías agua,- se abren al sol para secar su plumaje. El silencio de la charca es sólo roto por el griterío, casi lastimero, de <strong>gaviotas reidoras.</strong></p>
<div id="attachment_42" style="width: 710px" class="wp-caption alignnone"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/375897_212934342170473_245608033_n.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-42" loading="lazy" class=" wp-image-42     " title="Martín Pescador" src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/375897_212934342170473_245608033_n.jpg" alt="" width="700" height="393" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/375897_212934342170473_245608033_n.jpg 960w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/375897_212934342170473_245608033_n-300x168.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/12/375897_212934342170473_245608033_n-768x431.jpg 768w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></a><p id="caption-attachment-42" class="wp-caption-text">El martín pescador, toda una acuarela azul y marrón, que entra como un suspiro al agua.Foto©Andrés Bernal</p></div>
<p>De repente un <strong>martín pescador</strong>, toda una acuarela azul y marrón, entra como un suspiro al agua, para capturar su alimento. A todo este <strong>escenario natural</strong> se suman <strong>lavanderas blancas</strong> golpeando al aire su cola constantemente. En el interior del agua, las enlutadas <strong>fochas</strong> hacen ostentación de sus picos blancos. Mientras los patos como los <strong>azulones, patos cucharas o porrones</strong> se convierten en visitantes fugaces…Y podríamos seguir disfrutando de más especies en estos paisajes del agua que se transforman en todo <strong>un concierto de aves</strong> que podemos ver si nos acercamos con mucho mimo a las charcas y lagunas.</p>
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		<title>Extrenaturaleza, mi nuevo cuaderno de campo</title>
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		<pubDate>Fri, 09 Nov 2012 12:13:03 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_19" style="width: 512px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-19" loading="lazy" class=" wp-image-19  " title="Paisaje de Extremadura. / Andrés Bernal." src="/extrenaturaleza/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura.jpg" alt="Paisaje de Extremadura. / Andrés Bernal." width="502" height="335" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura.jpg 2151w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura-768x512.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/62/2012/11/Paisaje-de-Extremadura-1024x683.jpg 1024w" sizes="(max-width: 502px) 100vw, 502px" /></a><p id="caption-attachment-19" class="wp-caption-text">Paisaje de Extremadura. / Andrés Bernal.</p></div>
<p><strong>VER GALERÍA DE FOTOS</strong> <a href="http://www.hoy.es/multimedia/fotos/ultimos/109615-alma-extremadura-0.html" target="_blank">AQUI</a>.</p>
<p><strong>Extremadura tiene alma de naturaleza</strong>. Espacios extensos que albergan la <strong>esencia de lo natural</strong>, y decorados con atardeceres eternos.  Sin duda, un <a href="http://objetivoextremadura.hoy.es/fotos-paisajes-1463/index.html" target="_blank">escenario singular</a>, donde la <strong>madre naturaleza</strong>, todos los años, escribe los <strong>episodios de su vida</strong>. Con cierta puntualidad traza con amable caligrafía una serie de capítulos, que nos cuentan lo que sucede en nuestro medio ambiente.</p>
<p>Y yo, <strong>como naturalista inocente</strong>, -eso sí con mucha modestia-, me voy a limitar a ser un <strong>mero escriba de todos esos acontecimientos</strong> que la naturaleza extremeña nos brinda.</p>
<p><strong>Iré anotando en este peculiar “blog de campo” todos esos cambios</strong> que se van generando a lo largo del año. Transcribiendo lo que la naturaleza me dicte; anotando, como si de noticias se tratasen, su fenología: es decir esa relación, casi imperceptible, que existe ente los factores climáticos y los ciclos de la biodiversidad, como las migraciones, la floración,&#8230; <strong>Historias diarias de fauna y flora que se desarrollan todos los días</strong> muy cerca de nosotros y que se repiten años tras año.</p>
<p>Extrenaturaleza es un <strong>boceto de calendario de la vida</strong>. Un “biodiario” de los ecosistemas extremeños. Un viaje cómodo, -como el de un dedo sobre un mapa-, para visitar, por ejemplo, esos paisajes del hombre que son las dehesas: bosques infinitos de encinas y alcornoques que visten gran parte de este territorio. O caminar por los laderas de montañas alfombradas con robles y castaños.</p>
<p>Y, cómo no, navegar por esos parajes alargados- y acuáticos- que  son los ríos y arroyos; que sinuosos van escoltados por una corte de árboles con nombres propios como lo alisos y sauces. Nuestro caminar nos llevará por los paisajes del horizonte que son las llanuras y seudoestepas. Sin olvidarnos de esa naturaleza pegada a nosotros,- la más cercana y amigable-, la que tenemos en nuestros pueblos y ciudades. Sorprendente puzzle de paisajes que acurrucan hábitats y biodiversidad única. Lugares donde manarán todas nuestra informaciones.</p>
<p>También el naturalista inocente escribirá en los márgenes de este blog para poner en valor un recurso tan esencial como es <strong>nuestro medio ambiente</strong>: como <strong>entorno ideal, para vivir y ser feliz</strong>. Anotando en este libro la imperiosa necesidad de su protección.</p>
<p>El <strong>entender que nuestro futuro</strong>&#8211; el de esta región- <strong>pasará por enarbolar su tesoro más preciado: el vivir en la naturaleza extremeña</strong>. Y sobre todo registrar con “denominación de origen” una forma de vida, o mejor dicho, un estilo de vivir acorde con la realidad más humana. El habitar en núcleos urbanos exprimiendo y sintiendo con todos los sentidos la vida. Parándonos, despacio, para saborear todos esos momentos que nos ofrece el morar aquí.</p>
<p>Extrenaturaleza, a través de su naturalista inocente, nos estimulará para <strong>acercarnos a la naturaleza con los sentidos bien abiertos</strong>. Para ir con los ojos abiertos como platos para ver cómo el otoño se empeña en desnudar a los árboles de hoja caduca, no sin antes pintarlos de ocre.</p>
<p><strong>Abrir bien los oídos</strong>, aunque sea inclinándolos con nuestras manos, <strong>para escuchar el trompeteo de las grullas mientras escriben letras en el cielo</strong>. Por supuesto <strong>abrir</strong>, también,  <strong>nuestras fosas nasales para que nuestra nariz pueda captar los olores y aromas de la tierra empapada de agua</strong>. Y cómo no, nuestro sentido más pueril, <strong>abrir nuestras manos para pasarlas suavemente, (y sin arrancar), por los aterciopelados musgos</strong> que ahora vuelven a pintarse de verde. Por último <strong>abrir nuestra boca para saborear, por ejemplo todos esos frutos</strong> que nos ofrece el otoño.</p>
<p>El <strong>cuaderno de campo es la herramienta más valiosa que tiene un naturalista</strong>. En él se anotan todo lo que se va observando en la naturaleza; incluyéndose datos y dibujos. Ahora Extrenaturaleza se convertirá en un “blog de campo” para escribir <strong>sobre el alma de Extremadura</strong>.</p>
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