{"id":137,"date":"2012-02-07T21:50:56","date_gmt":"2012-02-07T21:50:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/?p=137"},"modified":"2012-02-07T21:50:56","modified_gmt":"2012-02-07T21:50:56","slug":"mis-dias-en-un-hospital-7-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/2012\/02\/07\/mis-dias-en-un-hospital-7-2\/","title":{"rendered":"Mis d\u00edas en un hospital 7"},"content":{"rendered":"<p>Dec\u00eda que despu\u00e9s de que el galeno de turno me aplic\u00f3 la consabida inyecci\u00f3n para que me relajara, el sopor que produjo hizo que durmiera hasta el otro d\u00eda. Nunca hab\u00eda estado en un hospital como . Ahora lo estaba. Las voces se hab\u00edan ido, y no pod\u00eda concentrarme porque en mi florec\u00edan los recuerdos de mi angustia por las calles. Y esa noche cuando quise salirme de aquella cama, una enfermera hizo que me sentara en una silla de ruedas porque seg\u00fan el m\u00e9dico responsable ten\u00eda algunas vertebras\u00a0apachurradas\u00a0y fracturadas. \u00a0No puse cuidado a esa orden, pero como quer\u00eda salir y andar, al hacerlo el dolor no me dej\u00f3. Anduve un buen trecho en uno de esos pasillos solitarios y fr\u00edos, mientras las voces regresaron y fue cuando tuve la visi\u00f3n de aquella pesadilla que digo. Estaba despierto. Mis deseos eran abandonar aquel infierno, pero qued\u00e9 por prescripci\u00f3n \u00a0m\u00e9dica en una en una de las habitaciones adonde fueron llegando m\u00e1s y m\u00e1s pacientes, mientras yo ya sent\u00eda \u00a0p\u00e1nico a cualquiera que \u00a0me hablara. Era un temor terrible. Un paciente que lleg\u00f3 durante una de esas noches, muri\u00f3 en otra cama cerca de la m\u00eda. Otro, en otra estaba vigilado por un polic\u00eda mientras yo cre\u00eda que no era por \u00e9l, sino por m\u00ed. Qu\u00e9 me persegu\u00eda. Era un recluso que hab\u00edan llevado a que fuera atendido por estos m\u00e9dicos que hac\u00edan lo imposible por atender a todos los que fueron llegando durante varios d\u00edas en una de esas habitaciones donde Ud. tiene que convivir ellos, pero que dentro de m\u00ed cre\u00eda que me persegu\u00edan. As\u00ed pasaron varios d\u00edas hasta que en aquel encierro pod\u00eda ver c\u00f3mo llegaban y sal\u00edan pacientes sin que yo tuviera una visita. Pude en alguna ocasi\u00f3n llamar a un familiar para que supieran de m\u00ed, pues cre\u00eda que de all\u00ed me ir\u00edan a sacar subrepticiamente a otro lugar para matarme. En esas visitas por las ma\u00f1anas de los m\u00e9dicos y las enfermeras revisando a sus pacientes, yo ya estaba diagnosticado. Ten\u00edan que operarme de la columna vertebral y esperaban conseguir la sangre para poder hacerlo. Sin embargo aquellos m\u00e9dicos parec\u00edan que me conocieran desde hac\u00eda muchos a\u00f1os porque enseguida comenzaron a preguntar por mis negocios. Ni yo entend\u00eda. Cu\u00e1les negocios. Si estaba sobreviviendo a una pesadilla en la que los ladrones hab\u00edan sacado sus mayores tajadas, mientras yo ya loco iba para el cementerio.<\/p>\n<p>Una de esas ma\u00f1anas supe que ese d\u00eda ya no tendr\u00eda que ser llevado como lo hac\u00edan todos los d\u00edas a que me ba\u00f1ara alg\u00fan enfermero o enfermera. Aparecieron unos m\u00e9dicos con sus ayudantes porque estaba programado con otros para mi operaci\u00f3n. Mi cerebro daba vueltas, y no sab\u00eda si estaba en este mundo. No pensaba en nada ni nadie pues el dolor ya me hab\u00eda sumido entre ese sopor de no saber qu\u00e9 va a pasar de su vida. Una mascarilla que fue colocada por una\u00a0anestesista\u00a0sobre mi rostro y en mi nariz no me dio tiempo de por lo menos saber de qu\u00e9 se trataba. Estaba a disposici\u00f3n de ellos y de lo que quisieran hacer conmigo. Ya otros lo hab\u00edan hecho en las calles. Los ladronzuelos hab\u00edan salido a ver qu\u00e9 se consegu\u00edan conmigo; mientras en el &#8220;Lago Timiza&#8221; los contratos que ten\u00eda hab\u00edan quedado suspendidos. De una cuenta que ten\u00eda en Colpatria nunca m\u00e1s volver\u00eda a saber de ella. Me la hab\u00edan cambiado, y es muy probable que alguien se hubiera quedado con alg\u00fan dinero, pero el hecho es que me la hab\u00edan trastrocado por otra que hab\u00eda sido robada. \u00a0Aunque nunca volv\u00ed a saber de ella, \u00a0y por el sometimiento nuevamente al regresar a la realidad despu\u00e9s de aquella operaci\u00f3n tormentosa, \u00a0 los acosos y los ultrajes en las calles por cuenta de los fascinerosos que continuaron sali\u00e9ndome hasta el d\u00eda \u00a0hoy impedir\u00edan que pusiera una denuncia o que averiguara sobre lo que hab\u00eda pasado, pues tendria que vivir otras pesadillas m\u00e1s\u00a0escabrosas\u00a0y m\u00e1s\u00a0f\u00fatiles\u00a0 hasta comenzar a entender que todo hab\u00eda sido un complot que ven\u00eda desde ni\u00f1o y en el que estaban participando familiares y polic\u00edas, como si se estuvieran disputando una herencia. Lo de la casa embrujada no era m\u00e1s que un legado pingue porque ni siquiera el autor lo hab\u00eda pensado as\u00ed, pero aquellos canallas de vecinos, salieron a relucir su verdadero cobre: No eran m\u00e1s que unos bandidos que ante los dem\u00e1s eran unas mansas palomas que aunque no mataban a un mosco, s\u00ed se estaban disputando la posesi\u00f3n de la casa en medio de esas extra\u00f1as labores de asociaci\u00f3n entre ellos en una consabida manguala \u00a0de informantes y ladrones para conseguir algo en su provecho. Hab\u00edan \u00a0puesto toda una caterva de vecinos y familiares del hijo adoptado como si lo hubiera tenido para amedrentar. Y lo hicieron de maneras escabrozas, e incluso casei salgo muerto; sin contar con los da\u00f1os f\u00edsicos y sicol\u00f3gicos a que fui sometido. Aunque su perseguidora hab\u00eda comenzado desde muy joven cuando tan solo ten\u00eda 23 a\u00f1os. Muchos a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>Sab\u00edan usar la labia y sus argucias como verdaderos maestros en el arte de enloquecer; y de usar el rumor y hacer que los ladronzuelos, \u00a0las putas, los maricas y&#8230;<\/p>\n<p>Demostraran que como verdaderos canallas cumpl\u00edan con su deber.<\/p>\n<p>Mataban a punta de sustos y de amenazas. Y que los mismos que en apariencia son de familia tambi\u00e9n lo hicieran, no son m\u00e1s que el resultado de una sociedad demasiado enferma, porque no respeta hijos ni vecinos, ya que todos tratan de labrarle su mismo cementerio.<\/p>\n<p>La sociedad de los hambrientos de dinero.<\/p>\n<p>Tal vez por eso &#8220;El Embrujado&#8221; les sigue gritando a sus fantasmas perseguidores y manipuladores, y sinverguenzas de esta sociedad putrefacta:<\/p>\n<p>-\u00a1Devuelvan a mi hija, secuestradores!<\/p>\n<p>Porque en cierta medida lo son. Mediante amenazas sibilinas se creen los due\u00f1os de las calles.<\/p>\n<p>Y as\u00ed&#8230;mientras me aplicaban el suero me colocaron un peque\u00f1os aparatico redondo, que no llegaba al tama\u00f1o de una moneda, como para que cuando despertara siguiera \u00a0oyendo voces que no eran m\u00e1s \u00a0de los que estaban en la cocina de aquel hospital.<\/p>\n<p>Una mentalidad muy siniestra que no quer\u00eda dejarme salir vivo ni cuerdo, a pesar de la columna vertebral fracturada.<\/p>\n<p>Y a pesar de eso, todav\u00eda siguen con sus mismas siniestradas sicol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Villanos, les digo yo. &#8220;<a title=\"El Embrujado\" href=\"http:\/\/www.cronicasgendarmes.blogspot.com\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">El Embrujado<\/a>&#8220;, seguramente los sermoneara peor.<\/p>\n<p>-\u00a1Ladronzuelos! Les dir\u00e1.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dec\u00eda que despu\u00e9s de que el galeno de turno me aplic\u00f3 la consabida inyecci\u00f3n para que me relajara, el sopor que produjo hizo que durmiera hasta el otro d\u00eda. Nunca hab\u00eda estado en un hospital como . Ahora lo estaba. Las voces se hab\u00edan ido, y no pod\u00eda concentrarme porque en mi florec\u00edan los recuerdos [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6572,"featured_media":138,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/137"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6572"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=137"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/137\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/138"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}