{"id":225,"date":"2012-06-05T00:53:03","date_gmt":"2012-06-05T00:53:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/?p=225"},"modified":"2012-06-05T00:53:03","modified_gmt":"2012-06-05T00:53:03","slug":"la-historia-de-caperucita-roja-y-el-lobo-feroz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/2012\/06\/05\/la-historia-de-caperucita-roja-y-el-lobo-feroz\/","title":{"rendered":"La historia de Caperucita Roja y el lobo feroz"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.hoy.es\/jesusantog\/2012\/06\/05\/la-historia-de-caperucita-roja-y-el-lobo-feroz\/caperucita1\/\" rel=\"attachment wp-att-226\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-226\" title=\"caperucita1\" src=\"\/voc-migration\/endpointsite\/wp-content\/uploads\/sites\/217\/2012\/06\/caperucita1.jpg\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a>Dime con qui\u00e9n andas&#8230;Y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres. As\u00ed lo dice un viejo proverbio. As\u00ed me lo record\u00f3 un personaje por estas calles de reyezuelos y pantanos cuando me nombr\u00f3 a los hermanos Grimm. Y es que en estas viejas historias donde la literatura tiene un papel tan importante, que sus imaginarios \u00a0que parecen tomados de la realidad le hacen ver otras cosas a muchos de los que hemos sentido esas persecuciones sicol\u00f3gicas por unos personajes que siendo de calles, parece que en realidad lo estuvieran persiguiendo o amenazando. Son trabajos soterrados donde el que lo hace tienen poder y parece que ronda en las calles con sus ma\u00f1as y sus dientes como los que a uno le permite deducir de lo que le pas\u00f3 a la pobre viejecita. y uno comienza a entender que hace parte de esos extra\u00f1os personajes que se confunden tanto con la realidad, que a veces se creen los due\u00f1os y se\u00f1ores de las vidas de los dem\u00e1s, que en en estas latitudes siendo de ley, y obligados a desempe\u00f1ar sus papel pues al fin y al cabo el estado les paga, usan a estos renacuajos para que entre risas, sibilinamente resulten\u00a0amenaz\u00e1ndolo. \u00a0 Y es que desgraciadamente en estos pa\u00edses donde la mentalidad policiva a llevado a m\u00e1s de uno a creerse ley, mientras con sus habladur\u00edas riegan el cuento, usan a esos vendedores de zapatos o de dulces, en las plazas y calles, o los cuidadenderos de \u00e9stas hacen su papel de zapa, que nos recuerda a Balzac.<\/p>\n<p>Ud. sale de su casa cualquier d\u00eda, y se encuentra con una zapatilla roja. Es m\u00e1s, como sufre de la pr\u00f3stata, cuando hacen esos calores tan terribles como los que a veces vivimos en el tr\u00f3pico, o esos fr\u00edos que parecieran nos calan los huesos, siente la necesidad de ir al orinal frecuentemente. Y por esos d\u00edas ha cogido \u00a0una costumbre que es la de que tiene que acercarse a uno de esos centros comerciales y entrar a hacer lo que el cuerpo le pide. \u00a0No se trata de esa canci\u00f3n de &#8220;Los toreros muertos&#8221; de &#8220;La aguita amarilla&#8221;. Si no, que ha sido toda una constante desde que viv\u00ed en el barrio Centenario en Bogot\u00e1, y que mi imaginario particular lo ha venido \u00a0contado en &#8220;<a title=\"Cr\u00f3nicas Gendarmes\" href=\"http:\/\/www.cronicasgendarmes.blogspot.com\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Cr\u00f3nicas Gendarmes<\/a>&#8221; . &#8220;Voz de Humo&#8221;, en uno de esos momentos en que yo estuve ido de la cabeza y asustado, me dej\u00f3 unos salivazos en la puerta de su casa todos te\u00f1idos de rojo. Una familiar que estaba de visita, dej\u00f3 en mi cama despu\u00e9s de sentarse en ella el color de sus angre, pues ten\u00eda la menstruaci\u00f3n; y unos polic\u00edas durante mucho tiempo se dieron a la tarea de amenazarme permanentemente y burlarse de lo lindo cuando yo entraba a algunos de los negocios m\u00e1s cercanos como dici\u00e9ndome muy sutilmente:<\/p>\n<p>-Eres delincuente.<\/p>\n<p>Y sin embargo los delincuente estuvieron como en aquel trance que nos cuenta Perrault sobre &#8220;Caperucita Roja&#8221;, donde el Lobo feroz se come a la abuelita de Caperucita y la espera a ella para hacer lo mismo.<\/p>\n<p>Afortunadamente los hermanos Grimm le dan un giro a este cuento medieval, y al final &#8220;Caperucita&#8221; es salvada del &#8220;Lobo Feroz&#8221;, y al abrirle el est\u00f3mago la abuelita sale viva. Y uno como lector se contenta con este final feliz no tan macabro como el que nos describi\u00f3 Perrault.<\/p>\n<p>Al entrar a hacer su necesidad se encuentra con que le han dejado precisamente adonde va a entrar, mientras el otro orinal permanece ocupado, un lapicero con una publicidad tan alusiva a lo mismo que estoy diciendo, y que Ud. finalmente sabe que lo est\u00e1n amenazando con un familiar.<\/p>\n<p>El que lo estaba esperando cuando sali\u00f3 de su casa, y que seguramente dej\u00f3 aquella zapatilla de ni\u00f1a, le muestra sus f\u00e9rreos dientes, y entre recuerdo y recuerdo se le parece a uno de esos granujas due\u00f1os de esas calles que digo, a uno de esos que salen a ver qu\u00e9 se consiguen en ellas \u00a0aunque no parecen de malas muertes, \u00a0y solo apenas dejan entrever que son viciosos que\u00a0supuestamente\u00a0 est\u00e1n haciendo \u00a0su ley por sus propias manos, \u00a0a cuenta de otros.<\/p>\n<p>Hace muchos a\u00f1os, cuando regres\u00e9 despu\u00e9s de muchos a\u00f1os a Ibagu\u00e9, \u00a0y que me toc\u00f3 ir a la registradur\u00eda a sacar nuevamente la c\u00e9dula, pues lamentablemente junto con la libreta militar y otros papeles se me extravi\u00f3 en Bogot\u00e1, \u00a0me encontr\u00e9 en aquella fila aciaga porque tuve que estar esperando m\u00e1s de dos horas para que un empleado me atendiera, con otro que hac\u00eda fila y que se me parec\u00eda a uno de los que conoc\u00ed de joven .<\/p>\n<p>-\u00a1Y ohh!<\/p>\n<p>Cuando apareci\u00f3 el empleado a hacer sus oficio para tomar mis huellas digitales y la fotograf\u00eda correspondiente, \u00e9ste no parec\u00eda ser lo que dec\u00eda, pues lo v\u00ed c\u00f3mo vocifer\u00f3 para llamarme, e iba con un sombrero que se me hizo extra\u00f1o en una isntituci\u00f3n estatal en horas de trabajo, y que seg\u00fan creo ya me conoc\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed son estas marcas, aunque nadie me crea.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de otros a\u00f1os, no se porqu\u00e9 aquel recuerdo tan melodram\u00e1tico de su rostro me salv\u00f3. Y ya lo cont\u00e9 anteriormente en estos mismos blogs y en otro de los que tengo, ya que si no hubiera sido as\u00ed cuando compr\u00e9 una hamburguesa yendo ha &#8220;El Amparo&#8221; que queda en \u00a0la zona de Kennedy, y al ver su parsimoniosidad para prepar\u00e1mela, tanto que estaba casi que preparando mi propia muerte, instintivamente mastiqu\u00e9 y al comprobar que los trozos de lo que parec\u00eda cebolla cabezona no los lograba desmenuzar con mis dientes en medio de la carne y todo lo que conten\u00eda, mientras me met\u00ed en la boca uno de mis dedos, y me encontr\u00e9 con lo que dije:<\/p>\n<p>Era un trozo de esos cables de electricidad que tienen varios alambrillos de cobre, y que curiosamente hab\u00eda sido partido por la mitad que estaba recubierta del pl\u00e1stico, y la otra no. \u00a0Precisamente la que afortunadamente no mastiqu\u00e9. Y solo por aquel recuerdo.<\/p>\n<p>Un recuerdo que tambi\u00e9n me retrotrajo en esos a\u00f1os a aquel que fue vecino en aquella fila que hice para obtener nuevamente la c\u00e9dula con el otro que digo .<\/p>\n<p>Durante un buen tiempo en Bogot\u00e1, y en otros sitios comenzaron a aparecerme desprevenidamente agentes del orden a pedirme papeles en un desconcierto total que fueron durante algunos pocos a\u00f1os ya que se suced\u00edan cuando iba a Bosa, o a Engativa, as\u00ed como en otros sitios, pues siempre fue com\u00fan que el pedido de mis papeles de identificaci\u00f3n siempre lo hac\u00edan \u00a0cuando yo me acababa de sentar en alguno de los negocios a donde iba para\u00a0descansar de mi actividad, cosa que cualquiera no caer\u00eda en la cuenta, pero uno si.<\/p>\n<p>Y aunque fueran coincidencias, y aunque uno agradesca porque al fin y al cabo uno como ciudadano est\u00e1 en la obigaci\u00f3n de mostrarlos porque de eso se trata, y adem\u00e1s hace parte de nuestra propia \u00a0seguridad.<\/p>\n<p>Pues bien, en una de esas venidas que hice a Ibagu\u00e9, me pareci\u00f3 ver aquel rostro nuevamente del que digo me ech\u00f3 algunas historias que en mi todav\u00eda rondan, y una de ellas era de que en este pa\u00eds ahora todo era un infierno, porque dos o mas vecinos se reun\u00edan, y entonces despu\u00e9s entre todos entablaban una especie de pacto y de solidaridad y de vigilancia, pero que muchas veces como resultado de esos malos pensamientos resultaban abanderados para hacerse a las casas de los vecinos que no estaban dentro de esa clan, y es como si en realidad se hubieran vuelto en medio de esas vigilancias unos transgresores de la ley. Tal vez yo estoy loco, o mal informado precisamente en estas ciudades donde existe la ley, porque a m\u00ed me hicieron todo un trabajo en la misma casa y en todas las parte donde viv\u00ed durante a\u00f1os desde que regres\u00e9 de Venezuela y desde antes, tal y como lo he contado en&#8221;<a title=\"Un autista en Colombia\" href=\"http:\/\/www.unautistaencolombia.blogspot.com\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Un autista en Colombia<\/a>&#8220;.<\/p>\n<p>En uno de esos \u00a0buses \u00a0donde vine a esta ciudad con alguna frecuencia, me lo encontr\u00e9 en esos tiempos que digo. Llegando a Melgar al bus lo hicieron parar unos agentes del orden, y curiosamente el qued\u00f3 retenido. Acababa de salir de una carcel, y todav\u00eda ten\u00eda el sello, y aunqne seg\u00fan dijo, hab\u00eda sido dejado libre; todav\u00eda no figuraba dentro de la base de datos de la instituci\u00f3n que digo, como libre. Y claro que en el transcurso de tiempo que lo dej\u00e9 de ver, desde aquella fila que dije, hicimos para conseguir la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda, ya hab\u00edan pasado algunos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Tal vez Ud. no lo entienda. Aunque fuera casualidad, o de pronto alg\u00fan parecido, sus nervios como que se los \u00a0embolatan, y me temo que as\u00ed existen muchos personajes que mediante esas coacciones logran a m\u00e1s de uno enloquecerlo y amedrentarlo. Conmigo lo han hecho. Y es por eso que estas historias tambi\u00e9n hay que contarlas, cuando de manera reiterada le van haciendo cierto tipo de trabajos como \u00e9stos y otros que ser\u00edan largos de contar en estos breves trazos, pero as\u00ed es que como desquician y as\u00ed muchos logran sus prop\u00f3sitos malignos en estas calles adonde los reyezuelos son muchos, y as\u00ed \u00a0a uno le parece que anduvieran entre los pantanos. Unas calles donde muchos est\u00e1n pendientes y adem\u00e1s quieren hacer sus \u00a0complots nauseabundos.<\/p>\n<p>Seguramente se querr\u00e1n ganar alg\u00fan billetico.<\/p>\n<p>-No s\u00e9.<\/p>\n<p>Afortunadamente para la historia de &#8220;La Caperucita Roja&#8221; de \u00a0los hermanos Grimm, lograron un final feliz para todos sus lectores.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dime con qui\u00e9n andas&#8230;Y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres. As\u00ed lo dice un viejo proverbio. As\u00ed me lo record\u00f3 un personaje por estas calles de reyezuelos y pantanos cuando me nombr\u00f3 a los hermanos Grimm. 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