{"id":247,"date":"2018-04-25T14:27:12","date_gmt":"2018-04-25T12:27:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/?p=247"},"modified":"2018-04-25T14:27:12","modified_gmt":"2018-04-25T12:27:12","slug":"la-musica-no-se-escucha-se-siente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/2018\/04\/25\/la-musica-no-se-escucha-se-siente\/","title":{"rendered":"La m\u00fasica no se escucha, se siente"},"content":{"rendered":"<p>Me dirijo a la planta intermedia de mi casa, abro la puerta del sal\u00f3n, me sit\u00fao al lado izquierdo del mismo y abro la tapa del piano, corro el taburete y me siento, despu\u00e9s vuelvo a arrimarme\u2026 coloco mi mano derecha sobre las teclas y poco a poco voy tocando la primera melod\u00eda que se me viene a la cabeza, lentamente voy colocando la mano izquierda, hace su papel acompa\u00f1ando a la mano derecha y entonces la pieza suena completa\u2026 me s\u00e9 la canci\u00f3n de memoria, no necesito partitura; cierro los ojos y recuerdo por qu\u00e9 estoy tocando el piano, he discutido con mis padres, ahora es algo bastante com\u00fan\u2026 no dejo de tocar. Cada segundo que pasa, m\u00e1s me siento derruida por el sonido melodioso de ese instrumento que me ha robado el alma, las primeras l\u00e1grimas comienzan a rodar por mis mejillas, comienzo de nuevo a sentirme vulnerable, me siento empeque\u00f1ecida por ese aura de melancol\u00eda que se instaura en mi coraz\u00f3n desde el momento en que presiono la primera tecla, estoy m\u00e1s tranquila, aplaco mi frustraci\u00f3n de una de las formas m\u00e1s bonitas que conozco\u2026 quiero seguir tocando, ans\u00edo m\u00e1s m\u00fasica, las l\u00e1grimas siguen cayendo por mis mejillas y del mismo modo sigo sinti\u00e9ndome peque\u00f1a ante la gigantesca sensaci\u00f3n de poder en mi m\u00fasica\u2026 y no puedo parar, necesito acabar esa canci\u00f3n. Cierro de nuevo los ojos y consigo que todo me haga sentir a\u00fan m\u00e1s viva que antes, he tocado demasiadas veces esa pieza y todav\u00eda sigue transmiti\u00e9ndome lo mismo que el primer d\u00eda que la escuch\u00e9, mis dedos siguen desliz\u00e1ndose ciegamente sobre las teclas blancas y negras de ese teclado y no puedo escuchar nada m\u00e1s que los sonidos c\u00e1lidos que esa hermosa estructura de madera puede provocar\u2026 no dudo, cada vez estoy m\u00e1s segura de todo lo que hago, me siento fuerte ante todo, me engrandezco porque albergo en mis manos el poder de hacer sentir a todas y cada una de las personas que me escuchen. Me doy cuenta de que no he desaparecido, de que estoy ah\u00ed, de que todos los problemas se evaporan cuando estoy al frente de esa gran obra de arte que es la m\u00fasica\u2026 me doy cuenta de que la m\u00fasica me hace sentir demasiadas cosas, tantas que ni siquiera puedo describir\u2026 de que me consuela cuando estoy triste, de que me hace llorar cuando quiero hacerlo pero no puedo, de que me hace sentir grande pero a la vez peque\u00f1a\u2026 de pronto paro, la canci\u00f3n se termina. Cierro la tapa del piano y vuelvo a mi habitaci\u00f3n con una sonrisa y brillos en la mejilla haciendo saber que he llorado. Cierro la puerta, me tumbo en la cama y me pongo los auriculares. Y de nuevo una presentimiento me dice que todo va a salir bien\u2026<\/p>\n<p>Llevo tocando el piano desde los tres a\u00f1os, supongo que cuando ten\u00eda esa edad apenas hac\u00eda nada, sin embargo comenc\u00e9 por esa \u00e9poca\u2026 crec\u00ed entre m\u00fasica, mi madre se pasaba el d\u00eda cantando al igual que mi t\u00edo y yo empec\u00e9 a darme cuenta de que al igual que ellos dos, ten\u00eda un don, ese don era el de la m\u00fasica. Recuerdo que cuando era peque\u00f1a me daba demasiada verg\u00fcenza cantar delante de cualquiera, solo lo hac\u00eda delante de mi hermana. Pas\u00f3 el tiempo y mi t\u00edo empez\u00f3 a tocar la guitarra, para ese <a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2018\/04\/Esther-Almohar\u00edn-25-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-248\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2018\/04\/Esther-Almohar\u00edn-25-4-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>entonces yo tendr\u00eda ocho o nueve a\u00f1itos, puede que incluso m\u00e1s, nunca hab\u00eda cantado delante de alguien que no fuera mi hermana, sin embargo una tarde me col\u00e9 en su habitaci\u00f3n para poder escucharlo con claridad y me decid\u00ed a comenzar a cantar, mi voz dulce se intercalaba con la suya, un poco m\u00e1s grave, creando un contraste de lo m\u00e1s hermoso. Mi t\u00edo me mir\u00f3 sorprendido, jam\u00e1s me hab\u00eda escuchado cantar. Empez\u00f3 a tocar otra canci\u00f3n, yo lo segu\u00ed, pero aunque la verg\u00fcenza era enorme, no quer\u00eda parar. Aprendimos juntos demasiadas cosas y desde esa primera toma de contacto frente a ese algo que nos un\u00eda, nos hicimos inseparables, \u00e9l, la m\u00fasica y yo\u2026<\/p>\n<p>Segu\u00ed cantando, \u00e9l segu\u00eda tocando la guitarra, yo el piano y cada vez se hac\u00edan m\u00e1s frecuentes las incursiones en su habitaci\u00f3n para poder cantar a su lado. Siempre baj\u00e1bamos las persianas para que la habitaci\u00f3n quedara en penumbras, no me gustaba que se me viera la cara, supongo que era demasiado t\u00edmida\u2026<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2018\/04\/Esther-Almohar\u00edn-25-4-III.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-249\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2018\/04\/Esther-Almohar\u00edn-25-4-III-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n<p>De repente un d\u00eda, sin saber por qu\u00e9, comenc\u00e9 a cantar delante de mi familia, ellos dec\u00edan que ten\u00eda la m\u00fasica en la sangre, y lo cierto es que es verdad\u2026 la m\u00fasica me da la vida por completo, me hace sentir invencible. Sue\u00f1o y pienso gracias a ella. Es m\u00e1s, dir\u00e9 que los paseos sin m\u00fasica son completamente rid\u00edculos y absurdos. De vez en cuando, me gusta salir a pasear, sola por el campo o incluso por la ciudad sin nada m\u00e1s que mis auriculares y mi m\u00fasica favorita en el tel\u00e9fono\u2026 me eclipsa viajar a \u00e9pocas antiguas o lejanas gracias a eso que ahora est\u00e1 a la orden del d\u00eda para todo el mundo. Escuchar m\u00fasica es una moda, pero yo no puedo vivir sin ella, morir\u00eda si ella muriera, porque amo todos y cada uno de los sonidos que dan pie a crear ese arte tan maravilloso que llamamos m\u00fasica\u2026<\/p>\n<p>Y un d\u00eda sin motivo aparente, comenc\u00e9 a componer, a ponerle m\u00fasica a mis poemas, a mis escritos\u2026 comenc\u00e9 a tocar la guitarra gracias a mi mentor, a mi t\u00edo que me ense\u00f1\u00f3 absolutamente todo lo que s\u00e9 y s\u00ed, apenas hab\u00eda aprendido tres acordes cuando empec\u00e9 a improvisar posibles melod\u00edas sobre versos entonados al aire en un momento de tristeza o alegr\u00eda. Porque daba igual,\u00a0 porque con el paso del tiempo he aprendido que todos y cada uno de los sentimientos son hermosos por s\u00ed mismos y he aprendido que la tristeza es la ausencia de alegr\u00eda, no es el fin del mundo\u2026 y los sentimientos son arte, los mires por d\u00f3nde los mires, son un beso, un abrazo, una caricia, un desprecio, cinco minutos de retraso, son se\u00f1ales, son arte, son arte.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2018\/04\/Esther-Almohar\u00edn-25-4-II.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-250\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2018\/04\/Esther-Almohar\u00edn-25-4-II-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siento como vibran las cuerdas de la guitarra al pasar mi mano y escucho emocionada el sonido que producen mis dedos sobre ellas. Canto, sin m\u00e1s; miles de mariposas cruzan mi est\u00f3mago a la velocidad de la luz, me siento poderosa y esta vez, me siento gigante. Entono la primera melod\u00eda que se me viene a la cabeza, esa que hila perfectamente los acordes sonantes en mi acompa\u00f1amiento a guitarra. Puede que no contara nada coherente aquella vez, puede que nada o puede que demasiado. Se reflej\u00f3 todo aquello que guardaba silenciosa en mi alma, me hizo emocionarme, me hizo sentir de nuevo\u2026 y no eran simples versos cantados al tunt\u00fan por una ni\u00f1a de doce a\u00f1os, no, no era solo eso, si as\u00ed hubiera sido, no habr\u00eda transmitido lo que transmiti\u00f3\u2026<\/p>\n<p>Pas\u00f3 el tiempo y yo segu\u00eda creciendo a pasos agigantados, me hice adolescente en menos tiempo del esperado, a los trece a\u00f1os, ya ten\u00eda m\u00e1s madurez que cualquiera de los ni\u00f1os de mi clase. A esa edad, me hab\u00eda convertido en escritora, no cualificada y con estudios superiores sobre lengua espa\u00f1ola y literatura pero s\u00ed, hab\u00eda comenzado a ser quien yo quer\u00eda ser. Empec\u00e9 a decidir mi vida, supe c\u00f3mo quer\u00eda ser y empec\u00e9 a escribir, mucho m\u00e1s que los a\u00f1os previos. Me conoc\u00ed a m\u00ed misma, me abr\u00ed a los dem\u00e1s y a la vez me cerr\u00e9 ante miradas indiscretas. Fui yo misma como pocas veces hab\u00eda sido en mi vida. Y segu\u00ed con mi m\u00fasica, segu\u00ed brillando en un mundo que pocas personas conoc\u00edan.<\/p>\n<p>De nuevo volvi\u00f3 a pasar el tiempo y lleg\u00f3 un a\u00f1o especial, ese a\u00f1o s\u00ed que escrib\u00ed, demasiadas cartas hipot\u00e9ticas escritas de formas maravillosas, m\u00e1gicas y con cierto toque estrafalario en algunas ocasiones, pero me sal\u00edan del alma. Comenc\u00e9 tres novelas, una de ellas la termin\u00e9 y a\u00fan dos est\u00e1n inacabadas esperando un final. Escrib\u00ed mi primera canci\u00f3n, una de las tres o cuatro que he terminado de escribir recientemente, una canci\u00f3n dedicada a las personas que no se sent\u00edan a gusto en una sociedad como la nuestra, a esas personas sinceras que viv\u00edan atrapadas en un mundo de mentirosos, a esas personas so\u00f1adoras encerradas en un mundo de pensadores\u2026 a personas inconformistas que quer\u00edan vivir su vida, sin m\u00e1s, so\u00f1ando en grande, siendo ellas mismas\u2026 pero, queridos lectores, nuestro mundo es demasiado cruel como para ser justos con las personas que ans\u00edan libertad y felicidad\u2026 aunque, \u00bfsab\u00e9is la parte positiva de esto? Mi canci\u00f3n lleg\u00f3, a un pueblo entero, debido a un concurso al que inconscientemente nos apuntamos mi t\u00edo y yo\u2026 no salimos vencedores ni mucho menos, pero puedo asegurar que consegu\u00ed lo que m\u00e1s deseaba en el mundo. Venc\u00ed mi miedo, consegu\u00ed cantar delante de un p\u00fablico junto a una de las personas que m\u00e1s quiero en este mundo y crec\u00ed como persona, como artista. Y gracias a eso ahora soy alguien nueva. Ahora soy una persona que vive para so\u00f1ar, que sue\u00f1a para vivir, soy\u00a0 una persona tierna si la conoces, soy un ni\u00f1a que ama jugar con cosas de mayores, soy una persona que ama ser como es, una persona ambigua pero a la vez clara y concisa en cuanto a sus pensamientos, una persona sentimental, demasiado rom\u00e1ntica e id\u00edlica. Pero, \u00bfsab\u00e9is? Amo ser as\u00ed, porque todo esto y muchas cosas m\u00e1s tanto buenas como malas, es lo que me define como persona y es lo que me hace diferente. Y esto se debe a mi m\u00fasica, a mi pasi\u00f3n, a lo que verdaderamente me hace feliz. Y por \u00faltimo dir\u00e9, aunque puede que suene egoc\u00e9ntrico, que me gusta describirme con las siguientes dos palabras: \u201cSoy M\u00fasica\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me dirijo a la planta intermedia de mi casa, abro la puerta del sal\u00f3n, me sit\u00fao al lado izquierdo del mismo y abro la tapa del piano, corro el taburete y me siento, despu\u00e9s vuelvo a arrimarme\u2026 coloco mi mano derecha sobre las teclas y poco a poco voy tocando la primera melod\u00eda que se [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":149,"featured_media":249,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[43,26,55,9,46,17,59,22],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/wp-json\/wp\/v2\/users\/149"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=247"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":251,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247\/revisions\/251"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/wp-json\/wp\/v2\/media\/249"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=247"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=247"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=247"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}