{"id":846,"date":"2020-09-21T10:53:01","date_gmt":"2020-09-21T08:53:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/?p=846"},"modified":"2020-09-21T10:53:01","modified_gmt":"2020-09-21T08:53:01","slug":"a-los-que-buscan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/joveneshoy\/2020\/09\/21\/a-los-que-buscan\/","title":{"rendered":"A los que buscan"},"content":{"rendered":"<p>\u00ab[\u2026] Cadena SER. Servicios informativos. Buenos d\u00edas, son las seis de la ma\u00f1ana, las cinco en la comunidad canaria. Este lunes, catorce de diciembre, amanecer\u00e1 con un tiempo plenamente invernal donde se registrar\u00e1n copiosas precipitaciones a lo largo de la pen\u00ednsula y Baleares. Canarias ser\u00e1 la \u00fanica zona del pa\u00eds donde el temporal de un respiro, esperando all\u00ed unas temperaturas m\u00e1ximas de veinti\u00fan grados y cielos ligeramente cubiertos. Ma\u00f1ana complicada tambi\u00e9n para las cifras de la Covid-19 tras el desastroso d\u00eda de ayer, el peor desde el inicio de la pandemia, donde se sumaban tres mil cien nuevos casos confirmados y ochocientos setenta y siete fallecidos seg\u00fan reportes de Sanidad. Recuerden que continuamos en estado de alarma desde que se volviera a decretar el pasado\u2026\u00bb. La voz de la locutora enmudeci\u00f3 al momento de golpear el bot\u00f3n gigante del despertador. Segu\u00eda resisti\u00e9ndose a tirar ese viejo trasto a pesar de que ya hab\u00eda olvidado en qu\u00e9 a\u00f1o exacto se rompi\u00f3 el bot\u00f3n que cambiaba la emisora. Quiz\u00e1s alguna de las veces que vol\u00f3 de la mesilla de noche al suelo en alg\u00fan madrug\u00f3n mal llevado, \u00bfqui\u00e9n sabe? Poniendo toda la voluntad de la que fue capaz se liber\u00f3 de las c\u00e1lidas mantas para incorporarse en la cama y recibir el inicio de un nuevo d\u00eda. Agudiz\u00f3 el o\u00eddo, peque\u00f1os golpeteos; pudo resolver r\u00e1pidamente el misterio acerc\u00e1ndose a la ventana inclinada de su buhardilla. La ausencia, a\u00fan, de luz exterior hizo que viera su reflejo en los negros cristales mientras \u00e9ste se emborronaba y dilu\u00eda entre las gotas de lluvia que ya comenzaban a amontonarse afuera. La locutora no se hab\u00eda equivocado.<\/p>\n<p>Esper\u00f3 con los ojos cerrados a que el fluorescente de la cocina dejara de tintinear y se abalanz\u00f3 sobre su cafetera italiana. \u00abPara un superh\u00e9roe, de una superdram\u00e1tica\u00bb, la frase estaba desgastada pero a\u00fan era legible grabada en el metal de la cafetera; no fue un mal regalo, hace a\u00f1os, otra \u00e9poca. Abri\u00f3 la tapa para asegurarse de que le quedaba al menos para una taza y vaci\u00f3 su contenido en la porcelana. Dej\u00f3 la cafetera de nuevo en la estanter\u00eda no sin antes echarle un \u00faltimo vistazo a aquella dedicatoria, volvi\u00f3 a cerrar los ojos.<\/p>\n<p>Abri\u00f3 un caj\u00f3n, otro, rebusc\u00f3 en cada uno de los<a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2020\/09\/\u00c1lvaro-21-9-II-e1600678246676.png\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-847\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2020\/09\/\u00c1lvaro-21-9-II-244x300.png\" alt=\"\" width=\"244\" height=\"300\" \/><\/a> armarios heredados que ten\u00eda, pero su salvoconducto para ir a trabajar hab\u00eda decidido desaparecer en el peor d\u00eda. Cuando se volvi\u00f3 a declarar el estado de alarma las grandes ciudades decidieron aislar de forma estanca sus distritos para intentar detener la propagaci\u00f3n del virus. Solo hab\u00eda dos excepciones, por motivos laborales y por motivos sanitarios de fuerza mayor. Producir y estar sano para producir, en definitiva. Trabajaba en el cuerpo administrativo del Juzgado de Primera Instancia, lo que hac\u00eda que cada ma\u00f1ana tuviera que recorrer toda la ciudad rezando para que el metro no suspendiera el servicio debido a la acumulaci\u00f3n de personas durante la hora punta. Por fin lo encontr\u00f3, estaba encima del salero, \u00bfel salero?, desde luego iba a acabar perdiendo la cabeza. Repaso mental, llevaba su tel\u00e9fono m\u00f3vil, auriculares, la cartera, llaves, la \u00fanica mascarilla de tela que le quedaba limpia y su mochila cargada con una tonelada de documentaci\u00f3n de todos los tama\u00f1os. Su man\u00eda de llevar la mochila \u00fanicamente sobre un hombro hac\u00eda que \u00e9ste le doliera a veces, pero despu\u00e9s de tanto tiempo ve\u00eda raro llevarla como es debido, por lo que se la volv\u00eda<br \/>\na colocar a un lado; una antigua mala costumbre, demasiado cabez\u00f3n consigo mismo. Se pregunt\u00f3 si har\u00eda fr\u00edo, era diciembre, \u00bfqu\u00e9 probabilidades habr\u00eda de que no? Volvi\u00f3 a abrir el armario y rebusc\u00f3 para sacar su gorro de lana, marr\u00f3n chocolate y con un pomp\u00f3n algo deshilachado en la parte de arriba. Siempre hab\u00eda tenido reparos en despeinarse con gorros, pero, desde que le dieron aquel, descubri\u00f3 las ventajas que ten\u00eda no llegar con las orejas en carne viva a cualquier sitio por el fr\u00edo. Sali\u00f3 por la puerta, no daba tiempo a su ducha ma\u00f1anera, hoy ser\u00eda otro d\u00eda raro.<\/p>\n<p>Las primeras luces del d\u00eda dejaban ver un cielo encapotado, gris nost\u00e1lgico, con unas nubes que avanzaban veloces como si compitieran entre ellas para ver cu\u00e1l desaparec\u00eda primero de la vista del respetable p\u00fablico que se paraba a observarlas all\u00ed abajo. Nada m\u00e1s salir del viejo portal y pisar la acera le invadi\u00f3 el intenso olor del petricor producido por la lluvia; pens\u00f3 que todo era mucho m\u00e1s bonito en los d\u00edas lluviosos, todo adquir\u00eda un encanto especial, dispuesto solo a ser comprendido por quien estuviera preparado. Hasta el propio sonido de la ciudad cambiaba su registro bajo la lluvia, adquir\u00eda un tono m\u00e1s humano, m\u00e1s rom\u00e1ntico, m\u00e1s de supervivencia\u2026 cu\u00e1nto le gustaba el invierno. Auriculares, Te debo una canci\u00f3n, de Shinova, fue el tema escogido por el algoritmo para regalar a sus o\u00eddos as\u00ed que, con satisfacci\u00f3n, gir\u00f3 sobre sus botas para enfilar el camino a la boca del metro, un par de manzanas m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>\u00abUSUARIO, PREV\u00c9NGASE DEL COVID-19, EXTREME LA PRECAUCI\u00d3N\u00bb, \u00abUSE EL TRANSPORTE P\u00daBLICO SOLAMENTE CUANDO SEA IMPRESCINDIBLE\u00bb, \u00abPREPARE DOCUMENTACI\u00d3N SI VA A CAMBIAR DE DISTRITO\u00bb, eran las palabras que centelleaban cual luces de discoteca en las pantallas de informaci\u00f3n repartidas por los t\u00faneles del metro. No pudo evitar encontrar divertidas aquellas palabras y la contradicci\u00f3n perversa que supon\u00edan con la realidad; a veces no hay mayor distop\u00eda que el mundo real, y c\u00f3mo asustaba aquello. Baj\u00f3 el peque\u00f1o tramo de escaleras que desembocaban en el and\u00e9n, desde el \u00faltimo escal\u00f3n se qued\u00f3 contemplando c\u00f3mo una masa amorfa de personas se agolpaba esperando a poder entrar en los vagones. Hora punta, hab\u00eda llegado algo m\u00e1s tarde y no iba a poder coger la l\u00ednea directa. Se acerc\u00f3 a uno de los paneles digitales que mostraban un peque\u00f1o mapa de las redes del metro, si ten\u00eda suerte pod\u00eda coger una paralela y hacer transbordo para poder llegar a la otra punta de la ciudad. Se dispon\u00eda a volver sobre sus pasos cuando se qued\u00f3 observando a dos de las personas que compon\u00edan aquella masa humana m\u00e1s cercana, eran un chico y una chica, parec\u00edan casi de la misma edad y estaba claro que ambos ten\u00edan una relaci\u00f3n. La media sonrisa que se manten\u00edan y la forma de mirarse, pens\u00f3, jam\u00e1s podr\u00eda mentir. Se estaban contando el d\u00eda que les esperaba a cada uno y bromeaban sobre qui\u00e9n tendr\u00eda que dar un masaje a qui\u00e9n, ella se apart\u00f3 para dejar pasar a una se\u00f1ora mayor y luego ambos entraron en el vag\u00f3n mientras las puertas se cerraban detr\u00e1s de ellos. No puedo reprimir una sonrisa mientras contemplaba c\u00f3mo el tren abandonaba el and\u00e9n y se internaba en el pasaje oscuro. Se volvi\u00f3 a encajar los auriculares y comenz\u00f3 a subir por las escaleras.<\/p>\n<p>El and\u00e9n de la otra l\u00ednea estaba bastante m\u00e1s despejado, tanto que pudo sentarse en uno de los asientos que no estaban vetados y esperar all\u00ed a que viniera el metro. Llegar\u00eda algo tarde al trabajo, pero con las excusas oportunas, si ten\u00eda suerte, podr\u00eda librarse de alguna reprimenda. Al fin y al cabo, no era culpa suya. El transbordo lo puedo hacer sin mayores problemas y ya viajaba de pie en el \u00faltimo vag\u00f3n de la l\u00ednea con la mano metida en uno de los asideros, m\u00e1s por descansar el peso del cuerpo que por necesitar sujeci\u00f3n como tal. Observ\u00f3 el indicador de paradas, una m\u00e1s y estar\u00eda en su destino; parec\u00eda que hac\u00eda siglos que hab\u00eda salido de su portal, vaya d\u00eda largo se le iba a hacer.<\/p>\n<p>El convoy clav\u00f3 frenos para detenerse en la pen\u00faltima parada de la l\u00ednea. Se apart\u00f3 de la puerta mientras \u00e9sta se abr\u00eda y poder dejar as\u00ed espacio suficiente para los que entraran, que, por lo que se ve\u00eda desde las ventanas, parec\u00edan bastantes. Puestos en marcha otra vez, se puso a observar a los nuevos inquilinos del vag\u00f3n; caras largas, aletargadas, m\u00e1s conscientes dentro de su mente que en el mundo real. Un perfecto ej\u00e9rcito de aut\u00f3matas realizando autom\u00e1ticamente las tareas para las que han sido programadas. Una cosa buena del uso de las mascarillas es que todas las <a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2020\/09\/\u00c1lvaro-21-9-III-e1600678271390.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-848\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2020\/09\/\u00c1lvaro-21-9-III-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" \/><\/a>expresiones de contacto social se hab\u00edan trasladado a la expresi\u00f3n de los ojos, la mirada. Si \u00e9sta ya era un espejo importante para leer a las personas ahora adquir\u00eda un valor fundamental. Aquel era un paisaje pr\u00e1cticamente gris, en todos los sentidos del t\u00e9rmino; demasiado uniforme salvo por una peque\u00f1a mota de color que destacaba dos filas de asientos m\u00e1s all\u00e1. Era algo rojo, \u00bfun libro? S\u00ed que parec\u00eda un libro, se acerc\u00f3 un poco, lo suficiente para descubrir que aquel libro era sujetado por una persona, parec\u00eda muy concentrada en \u00e9l, ajena a todo. Algo le hizo despertar curiosidad por aquella figura, simplemente le destacaba a los ojos; m\u00e1gicamente extra\u00f1o, pens\u00f3. Se fij\u00f3 m\u00e1s en el libro, era su libro preferido, lo hab\u00eda le\u00eddo tantas veces como lo hab\u00eda perdido \u2014siempre hab\u00eda pecado de un excesivo despiste\u2014, ya ni se acordaba la de ediciones que hab\u00eda comprado de \u00e9l. Se sorprendi\u00f3 con una sonrisa tonta en la boca mientras miraba a aquella persona leyendo aquel curioso libro, ni siquiera le dio tiempo a quitarla cuando la figura levant\u00f3 la cabeza y le mir\u00f3. Se qued\u00f3 un par de segundos escudri\u00f1\u00e1ndole antes de imitar su sonrisa y volver a sumergirse en el libro. No ten\u00eda claro si hab\u00eda sido de forma sarc\u00e1stica o no, solo pudo apreciar lo que le parecieron unos intensos ojos de color marr\u00f3n detr\u00e1s de unas gafas, familiares. Poco m\u00e1s pudo observar cuando el tren par\u00f3 en su \u00faltima parada y todos sus compa\u00f1eros de viaje se fueron agolpando para salir del vag\u00f3n; mientras, \u00e9l, segu\u00eda mirando sin moverse un asiento que ya estaba vac\u00edo.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 a la calle justo en el momento en que el cielo descargaba un aguacero que hac\u00eda que nadie permaneciera en el mismo lugar m\u00e1s de una fracci\u00f3n de segundo. Por alguna extra\u00f1a y est\u00fapida raz\u00f3n no hab\u00eda incluido un paraguas en su lista de cosas para llevar as\u00ed que, resignado, no le qued\u00f3 otra que inclinar la cabeza bajo la lluvia y meter como pudo la mochila dentro de su gabardina como si fuese un beb\u00e9 al que es preciso tener protegido. Hab\u00eda perdido la esperanza de volver a ver aquel libro rojo entre la multitud pero, aun as\u00ed, se permiti\u00f3 volver la vista alrededor antes de emprender el camino simplemente para comprobar que, efectivamente, aquella figuraba hab\u00eda desaparecido. No sab\u00eda qu\u00e9 le hab\u00eda despertado aquello; o, si lo sab\u00eda, no terminaba de comprenderlo. Pero \u00bfacaso quer\u00eda comprenderlo? Su cabeza era un torbellino de pensamientos que iban y ven\u00edan, como en aquellas pel\u00edculas antiguas grabadas en Super-8. Aun as\u00ed, una imagen siempre se quedaba fija en su cabeza.<\/p>\n<p>Como hab\u00eda previsto, la jornada hab\u00eda sido bastante larga. Apenas le quedaban energ\u00edas m\u00e1s que para llegar a casa, dejarse caer en el sof\u00e1 y quedarse medio dormido hasta que las excitadas voces de la teletienda le despertaran y le mandaran a la cama, como unos segundos padres. Caminaba fij\u00e1ndose en c\u00f3mo la decoraci\u00f3n navide\u00f1a, que se hab\u00eda instalado hac\u00eda apenas una semana, iba encendi\u00e9ndose poco a poco coloreando un h\u00famedo paisaje urbano. Soplaba algo de viento, eso le hizo fijarse en el movimiento que hac\u00eda una valla publicitaria emplazada en una parada de autob\u00fas, anunciaba uno de los muchos conciertos que se habr\u00edanmdado en la ciudad en navidades si la situaci\u00f3n no se hubiese agravado a esos extremos. Sobre la imagen del vocalista del grupo estaba pegada, en diagonal, una gran tira de vinilo roja donde pod\u00eda leerse \u00abCANCELADO\u00bb en letras blancas. Sinti\u00f3 algo de desasosiego, eran tiempos extra\u00f1os. Asustaba normalizar cosas que ya no asustaban, y eso no solo se aplicaba en el mundo cotidiano.<\/p>\n<p>Al torcer la esquina que introduc\u00eda su calle se detuvo al escuchar un crujido. Mir\u00f3 hacia el suelo, debajo de su bota izquierda estaba atrapado lo que parec\u00eda un trozo de papel rojo. Haciendo caso omiso a cualquier recomendaci\u00f3n de salud lo cogi\u00f3, estaba arrugado y algo sucio, pero reconoci\u00f3 lo que era. Era la cubierta del libro, del suyo, o el de aquella persona \u00bfimportaba eso? Sin embargo, no conten\u00eda libro alguno; era simplemente el papel escarlata de la cubierta que empezaba a brillar bajo la luz de las bombillas navide\u00f1as. Cualquiera que le hubiese mirado en aquel momento ver\u00eda unos ojos completamente desencajados observando un m\u00edsero trozo de papel; sin embargo, los sentimientos que se agolpaban inexplicablemente detr\u00e1s de esos ojos tambi\u00e9n eran inexplicables. Una r\u00e1faga de viento hizo volar el papel unos metros escapando de sus manos. Dispuesto a volverlo a recuperar, \u00e9ste vol\u00f3 unos metros m\u00e1s hacia delante, casi como una broma que le estuviesen gastando, o como si le estuviesen guiando. Volvi\u00f3 a intentar cogerlo pero, cabriola en el aire mediante, volvi\u00f3 a elevarse hasta perderse fuera de la vista, al fondo de la calle. Se qued\u00f3 pensando cosas ya pensadas, inm\u00f3vil, curiosamente delante de su portal. Observ\u00f3 la puerta y, acto seguido, el final de la calle por donde hab\u00eda desaparecido aquel objeto. Volvi\u00f3 a mirar en estas dos direcciones, pero las cosas estaban ya pensadas. Se recoloc\u00f3 la mochila en el hombro y enfil\u00f3 calle abajo en busca de aquel libro, o de quien lo sostuviera. Cualquiera que le hubiese mirado en aquel momento ver\u00eda c\u00f3mo desaparec\u00eda a lo lejos, firme, por el final de la calle, por el mismo sitio por el que lo hizo aquel papel, o algo m\u00e1s.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab[\u2026] Cadena SER. Servicios informativos. Buenos d\u00edas, son las seis de la ma\u00f1ana, las cinco en la comunidad canaria. Este lunes, catorce de diciembre, amanecer\u00e1 con un tiempo plenamente invernal donde se registrar\u00e1n copiosas precipitaciones a lo largo de la pen\u00ednsula y Baleares. 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