<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>CRÍMENES ENTRE CEPAS | Libre con Libros - Blogs hoy.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/libreconlibros/2016/06/01/crimenes-entre-cepas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/libreconlibros</link>
	<description>Blog dedicado a la literatura de Manuel Pecellín</description>
	<lastBuildDate>Sat, 16 May 2026 09:12:10 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>CRÍMENES ENTRE CEPAS | Libre con Libros - Blogs hoy.es</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/libreconlibros/2016/06/01/crimenes-entre-cepas/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/libreconlibros/2016/06/01/crimenes-entre-cepas/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Jun 2016 19:02:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Pecellín</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/libreconlibros/?p=662</guid>
		<description><![CDATA[  Susana Martín (Sevilla, 1981) creó en Más que cuerpos un personaje extraordinariamente atractivo, la oficial de policía Annika Kunde, que protagonizó también Desde la eternidad y vuelve a hacerlo con Vino y pólvora. La escritora andaluza, estrechamente vinculada a Mérida, donde ha trabajado como Directora General del Instituto de la Juventud de Extremadura, va [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p> </p>
<p style="text-align: center;">Susana Martín (Sevilla, 1981) creó en <em>Más que cuerpos</em> un personaje extraordinariamente</p>
<p>atractivo, la oficial de policía Annika Kunde, que protagonizó también <em>Desde la eternidad</em> y</p>
<p>vuelve a hacerlo con <em>Vino y pólvora</em>. La escritora andaluza, estrechamente vinculada a Mérida,</p>
<p>donde ha trabajado como Directora General del Instituto de la Juventud de Extremadura, va</p>
<p>componiendo así una saga cada vez más convincente. Las tres entregas desarrollan otras</p>
<p>tantas intrigas criminales, que Annika logra resolver con sagacidad, en tanto a su alrededor se</p>
<p>teje otras tramas secundarias, aunque no menos inquietantes.</p>
<p>Ella misma ha sufrido desde muy joven trágicos acontecimientos, que la marcarán para</p>
<p>siempre. Según va desvelándose a cuentagotas, en su Namibia natal se salvó casi por milagro</p>
<p>de una masacre entre tribus. Ahora, con treinta y cinco años, trabaja en la comisaría de</p>
<p>Mérida, donde su color negro y grandes atractivos personales no dejan de producir</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>admiración, acaso también recelosas envidias, fruto éstas de actitudes machistas y xenófobas.</p>
<p>Por lo demás, los sufrimientos sufridos la hacen especialmente sensible al sufrimiento de los</p>
<p>grupos marginales, díganse gitanos, emigrantes, huérfanos y otros desheredados de la fortuna.</p>
<p>Annika tendrá que enfrentarse esta vez a un nuevo crimen. Cierto empresario de</p>
<p>Almendralejo, famoso en el mundo del vino, aparece muerto violentamente su casona de</p>
<p>Torremejía (sí, allí donde Cela sitúa La familia de Pascual Duarte). Al mismo tiempo, se</p>
<p>denuncia ante la policía la desaparición de cierta adolescente rumana, cuyos familiares</p>
<p>trabajan como vendimiadores (mal pagados), hasta que también abandonan repentinamente</p>
<p>el campamento donde hasta entonces malviven. ¿Existe alguna relación entre ambas</p>
<p>Para descifrar el enigma, Kunde no puede contar en esta ocasión con su compañero Bruno,</p>
<p>que se fue a Italia tratando de resolver otra madeja: sus orígenes familiares lo conducen</p>
<p>directamente a un poderoso capo de la Camorra. Es el segundo plano de esta novela negra,</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>cuyo discurso narrativo bascula así entre Nápoles y Extremadura (amén de los breves excursos</p>
<p>por territorios surafricanos). A la postre, las páginas sobre la mafia terminarán imponiéndose a</p>
<p>las del núcleo policíaco español.</p>
<p>La estructura de la obra recuerda el discurso del cine de acción. Como se encadenan los</p>
<p>fotogramas que trepidan, se suceden aquí los pasajes múltiples que componen la novela,</p>
<p>transitándose a veloz ritmo de un escenario a otro. Muchos de ellos los protagonizan</p>
<p>personajes secundarios, casi todos ya conocidos por los libros anteriores, junto a otros</p>
<p>nuevos, entre los que destacan los dos hermanos mafiosos (Fulvio y Giacomo). La descripción</p>
<p>de las poblaciones donde tienen lugar los acontecimientos (Nápoles o Capri en la península</p>
<p>itálica; Sevilla, Montijo, Torremejía y, más que ninguna, Mérida, ocupan atractivos espacios.</p>
<p>La autora se muestra convincentemente informada de cuanto allí ocurre , sobre todo lo</p>
<p>relacionado con el cada vez más complejo mundo del vino: plantaciones, recolección, lagares,</p>
<p>bodegas, cooperativas, estudios enológicos, propaganda, financiación y comercio de los</p>
<p>caldos. El epílogo de gratitudes recoge la que debe a importantes firmas y personalidades</p>
<p>extremeñas del sector, junto a las cuales se ha asesorada.</p>
<p>Susana Martín conduce hábilmente a los lectores por las diversas tramas, urdidas con sabia</p>
<p>distribución del suspense, hasta el imprevisto desenlace (al menos parcial: ha dejado</p>
<p>posibilidades para entregas futuras). En <em>Vino y pólvora</em> la calidad de su prosa supera de modo</p>
<p>bien perceptible la de las anteriores. Sólo alguna caída (por ejemplo, confundir el “por que”</p>
<p>final con la conjunción causal “porque”) empaña mínimamente un estilo cada vez más</p>
<p>cuidado, ágil, seguro y propio. La obra genera interés desde el principio, manteniéndolo hasta</p>
<p>el final de sus casi cuatrocientas páginas.</p>
<p> </p>
<p>Susana Martín Gijón, <em>Vino y pólvora</em>. Sevilla, Anantes, 2016.</p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/libreconlibros/2016/06/01/crimenes-entre-cepas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>662</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
