<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>ROSO DE LUNA. DE LA I A LA II REPÚBLICA (1872-1931) | Libre con Libros - Blogs hoy.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/libreconlibros/2023/05/27/roso-de-luna-de-la-i-a-la-ii-republica-1872-1931/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/libreconlibros</link>
	<description>Blog dedicado a la literatura de Manuel Pecellín</description>
	<lastBuildDate>Sat, 09 May 2026 08:55:34 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>ROSO DE LUNA. DE LA I A LA II REPÚBLICA (1872-1931) | Libre con Libros - Blogs hoy.es</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/libreconlibros/2023/05/27/roso-de-luna-de-la-i-a-la-ii-republica-1872-1931/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/libreconlibros/2023/05/27/roso-de-luna-de-la-i-a-la-ii-republica-1872-1931/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 27 May 2023 06:49:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Pecellín</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.hoy.es/libreconlibros/?p=1751</guid>
		<description><![CDATA[DE LA I A LA II REPÚBLICA: ROSO DE LUNA (1872-1931)     Mario Roso de Luna (Logrosán, 1872-Madrid, 1931) fue uno de los pensadores más conocidos en España durante el primer tercio del siglo XX. Doctor en Derecho y licenciado en Ciencias Físico-Químicas, astrónomo, historiador, filósofo, matemático, músico, ateneísta, etnógrafo, masón, periodista …, pocas [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p>DE LA I A LA II REPÚBLICA: ROSO DE LUNA (1872-1931)</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p>Mario Roso de Luna (Logrosán, 1872-Madrid, 1931) fue uno de los pensadores más conocidos en España durante el primer tercio del siglo XX. Doctor en Derecho y licenciado en Ciencias Físico-Químicas, astrónomo, historiador, filósofo, matemático, músico, ateneísta, etnógrafo, masón, periodista …, pocas cosas humanas le fueron ajenas. Quedará sobre todo como la máxima figura de la Teosofía en nuestro país, esa búsqueda insobornable de la Verdad, la Bondad y la Belleza según las enseñanzas de Madame Blavatsky, a la que tanto admiró (para bien y para mal) el cacereño.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>Las obras de Roso, salvo alguna reeditada sin apenas orden, resultarían inaccesibles para el lector contemporáneo a no ser por la decidida voluntad de Esteban Cortijo (Cañamero, 1952), su paisano y en muchas facetas “alter ego”.</p>
<p>Con extenso estudio introductorio y notas a pie de página, acaba de aparecer el nº 7 de la colección rosoluliana que edita Delfos en Asturias, tierra tan querida por Roso: <em>La Humanidad y los Césares, </em>que lleva un esclarecedor subtítulo: “Suscitaciones teosóficas con motivo de la guerra actual”.</p>
<p>Según bien se sabe, la I Guerra Mundial (1914-1918), contienda a la que aquí se alude, trajo malaventuras hasta entonces desconocidas. Tanto los países aliados (Inglaterra y los suyos), como los del “Eje” (Alemania), destrozarían Europa, matando inmensas multitudes con armas nuevas tan letales como los aviones, tanques, submarinos, gases venenosos y otras de destrucción masiva. Los dos bloques encontrarían partidarios en España, que por fortuna se mantuvo neutral. ¡Cuando tantos ilusos pensaban que se iba a entrar en una edad dorada!</p>
<p>Roso figuró entre los afectos a los aliados, aunque sin abominar de Alemania (“Pueblo maravilloso, pueblo incomparable el pueblo alemán, cuyos trescientos o más principados medievales, después de haber arrollado al imperio romano, infiltraron en Europa el apego a la libertad individual, la fidelidad en los tratados, el espíritu caballeresco, el amor a la música y a la epopeya, la dignidad de la mujer, el culto del hogar y del trabajo, el sereno procedimiento analítico frente al «farraguismo» aristotélico, los inventos de Asia y el misticismo genuinamente cristiano”, escribe). Eran justo los principios que la “Kulturkampf” y sus seguidores del II Reich habían traicionado, danto origen horroroso conflicto.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Poco después de estallar la contienda, Roso comenzó a ocuparse de la misma en una serie de artículos, hasta 25, que le publicó <em>El Correo. Diario de Valencia, </em>entre octubre y diciembre de 1915, interrumpidos al parecer por presión de los lectores más conservadores. Poco después, los recogió en un volumen (Madrid, Pueyo, 1916), que ahora reaparece limpio de erratas y en las condiciones antes dichas.</p>
<p>Roso se propuso realizar un análisis de las causas profundas que habían originado la guerra, a la vez que sugería fórmulas para aquella terrible catástrofe. Con ese fin, desarrollando un auténtico curso de Filosofía de la Historia, pasa revisión a las vicisitudes sufridas por la Humanidad ante los numerosos Césares que a través de los siglos la han ido sometiendo, aunque todos y cada uno serían destruidos…, casi siempre para dar origen a nuevos tiranos y repetir el proceso.  Roso, con abrumadora erudición y agudeza, va pasando revista a los Imperios de atlantes, egipcios, babilonios, persas, griegos, romanos, omeyas, tártaros, españoles, franceses, ingleses y prusianos, a la vez que sugiere cómo impedir ese “eterno retorno” (él, enamorado de Platón, odia a Nietzsche tanto como a Aristóteles o los Jesuitas, contra quienes dispara con grueso calibre). La fuerza del “karma” es superior a la de cualquier Imperator.</p>
<p>La “paz perpetua” (Kant) sólo será posible con el predominio de la fraternidad universal sobre las conductas violentas, tanto a nivel de pueblos (filogénesis) como de los individuos (ontogénesis). El mundo, mal que le pese al funesto militarismo y a la agresiva patriotería de unos contra otros pueblos, es ya uno en muchísimas cosas y aspira a ser uno y solidario en todas las demás”, avanza Roso, a la vez que propugna la creación de un Derecho internacional. Los cinco símbolos de la Sociedad Teosófica (el sello de Salomón, la cruz ansata, la esvástica, el ouroboros y el aum) acabarán imponiendo su pacífico mensaje, porque, según el lema que los rodea, <em>there is no religion higher than truht.  </em>Es también la doctrina auténtica de Cristo, cuya imagen Roso  hizo imprimir en portada.</p>
<p> </p>
<p>Mario Roso de Luna, <em>La Humanidad y los Césares. Suscitaciones filosóficas con motivo de la guerra actual. </em>Edición de Esteban Cortijo Parralejo. Delfos, Oviedo, 2022.</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p> </p>
<p> </p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/libreconlibros/2023/05/27/roso-de-luna-de-la-i-a-la-ii-republica-1872-1931/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1751</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
