{"id":109,"date":"2010-02-18T10:23:00","date_gmt":"2010-02-18T10:23:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=109"},"modified":"2010-02-18T10:23:00","modified_gmt":"2010-02-18T10:23:00","slug":"bajada-los-infiernos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2010\/02\/18\/bajada-los-infiernos\/","title":{"rendered":"Bajada a los infiernos"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/libreconlibros\/files\/birbeau.jpg\" id=\"img_0\" class=\"imgizqda\" height=\"288\" width=\"196\">Felipe Trigo, buen lector de literatura francesa, se hizo eco pronto de las novelas de Octave Mirbeau.  En  el escritor franc\u00e9s, coet\u00e1neo del  extreme\u00f1o, encontraba \u00e9ste no pocos puntos comunes:  la concepci\u00f3n militante de la obra literaria; el rechazo de la cultura burguesa; la solicitud de una nueva sexualidad y la defensa nietzscheana de los valores instintivos, la Vida, en nombre de la cual quer\u00edan ellos proponer  otra \u00e9tica pol\u00edticosocial. No sorprende que alg\u00fan personaje de Trigo aparezca (ver A prueba   o Del fr\u00edo al fuego) leyendo el  Journal  d&#8217;une femme de chambre,  obra de un autor  cuyos folletines , seg\u00fan acusa el villanovense en la segunda novela citada, no admitir\u00edan \u201cla mayor parte de los grandes y pulcros peri\u00f3dicos de familia\u201d.  Lo que no pudo sospechar el creador de \u201c Jarrapellejos\u201d, es que uno de los m\u00e1ximos cineastas espa\u00f1oles , Luis Bu\u00f1uel, llevar\u00eda a pantalla (1964) aquel  Diario de una camarera, proclamando sus ideales anarquistas y el desprecio por el mundo burgu\u00e9s.<br \/>\nMirbeau  (1848-1917), novelista que  tambi\u00e9n termin\u00f3 adhiri\u00e9ndose al ideario \u00e1crata, hombre comprometido en el caso Dreyfus  para defender las tesis  mantenidas por Zola, public\u00f3  as\u00ed mismo (1899)  otro texto bastante m\u00e1s escandaloso,  El Jard\u00edn de los suplicios,  del  que acaban de aparecer casi simult\u00e1neamente dos nuevas traducciones espa\u00f1olas. La editada por El olivo azul, que a m\u00ed me parece magn\u00edfica, se debe a Carlos C\u00e1mara y Miguel \u00c1ngel Front\u00e1n, responsables igualmente del pr\u00f3logo y de las notas a pie de p\u00e1gina.<br \/>\nPodr\u00e1 discutirse con Tolstoi, quien afirmaba que Mirbeau era el m\u00e1s grande de los escritores franceses contempor\u00e1neos. Lo que nadie negar\u00e1, si  lee esta terrible obra, es que estamos ante alguien capaz de conmover con su pluma las sensibilidades m\u00e1s g\u00e9lidas. Considerada como paradigma de la \u201cnovela decadente\u201d, El jard\u00edn de los suplicios zarandea inmisericorde  al lector, conduci\u00e9ndolo con una prosa riqu\u00edsima e implacable hasta las m\u00e1s profundas abyecciones, las mismas que sus contradictorios protagonistas  pretenden vivir como experiencias exaltadoras.  Son \u00e9stos un pol\u00edtico capaz de todas las corrupciones y,  mucho mejor perfilada, una arist\u00f3crata inglesa a la que s\u00f3lo divierte \u201clas flores del mal\u201d beaudelerianas.  Ni los infiernos de Dante,  la iconograf\u00eda del Bosco o las descripciones de los calabozos inquisitoriales ofrecen escenas hom\u00f3logas a las aqu\u00ed recogidas : las torturas en sus m\u00e1s alambicadas quintaesencias.<br \/>\nLa dedicatoria nos pone ya atentos : \u201c A los Sacerdotes, a los Soldados, a los Jueces, a los Hombres que educan, dirigen, gobiernan a los Hombres, dedico est\u00e1s p\u00e1ginas de Asesinato y de Sangre\u201d, escribe con humor negro  un Mirbeau siempre ir\u00f3nico.  Tres ser\u00e1n las partes de su tremendo constructo .  En la primera (\u201cFrontispicio\u201d), un grupo de moralistas, m\u00e9dicos, poetas y  fil\u00f3sofos discuten sobre la psicolog\u00eda de los asesinos.  A continuaci\u00f3n, uno de ellos toma la palabra para referir en primera persona sus experiencias junto a poderoso pol\u00edtico y los adl\u00e1teres (banqueros, periodistas, prostitutas), describiendo un panorama absolutamente  descorazonador de c\u00f3mo olivo azul, 2010.se mueven los que rigen la cosa p\u00fablica en los pa\u00edses europeos.  El mismo personaje nos conducir\u00e1 en la parte tercera y \u00faltima a China, aquel lugar ex\u00f3tico, donde cabr\u00eda la esperanza de vivir para\u00edsos terrenales, aunque lo que encontrar\u00e1 es un aut\u00e9ntico infierno , simbolizado en \u201cel jard\u00edn de los suplicios\u201d.  Aqu\u00ed alternan las flores m\u00e1s maravillosas con los productos de la m\u00e1s refinada crueldad . Por motivos intrascendentes, miles de ciudadanos inc\u00f3modos para el Poder son sometidos a torturas que s\u00f3lo una imaginaci\u00f3n colectiva secularmente operante ha podido engendrar  : la de las varillas incandescentes, las ratas que se introducen por el ano, las campanas infatigables o las caricias sexuales hasta la extenuaci\u00f3n son las m\u00e1s atroces y aparecen descritas sin concesiones al pudor.  Incluso los hermosos  pavos reales, omnipresentes,  contribuyen a incrementar  aquel museo de los m\u00e1ximos horrores.  Que la exquisita Clara disfrute con todos ellos hasta el paroxismo, demuestra la misteriosa complejidad del  esp\u00edritu humano.  El final de la lectura se exige como una liberaci\u00f3n, despu\u00e9s de transitar por aquel  averno.<\/p>\n<p><strong>Octave Mirbeau, El jard\u00edn de los suplicios. C\u00f3rdoba, El olivo azul, 2010<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Felipe Trigo, buen lector de literatura francesa, se hizo eco pronto de las novelas de Octave Mirbeau. En el escritor franc\u00e9s, coet\u00e1neo del extreme\u00f1o, encontraba \u00e9ste no pocos puntos comunes: la concepci\u00f3n militante de la obra literaria; el rechazo de la cultura burguesa; la solicitud de una nueva sexualidad y la defensa nietzscheana de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/109"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=109"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/109\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}