{"id":139,"date":"2010-10-05T11:05:00","date_gmt":"2010-10-05T11:05:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=139"},"modified":"2010-10-05T11:05:00","modified_gmt":"2010-10-05T11:05:00","slug":"puros-trazos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2010\/10\/05\/puros-trazos\/","title":{"rendered":"Puros trazos"},"content":{"rendered":"<p>Introducirse en la poes\u00eda de R. Rufino F\u00e9lix es recibir una descarga emocional de alto voltaje. Y no s\u00f3lo de car\u00e1cter est\u00e9tico, sino \u00e9tico, si  es que ambas instancias pueden  escindirse: &#8220;nulla ethica, sine esthetica&#8221;, seg\u00fan el viejo topos que comentase Nietzsche y  tanto gustaba repetir Jos\u00e9 Mar\u00eda  Valverde, que bien soporta la propiedad conmutativa : no hay est\u00e9tica sin \u00e9tica. Lo cual, m\u00e1s que como imperativo moralizante, viene a decir que toda opci\u00f3n est\u00e9tica implica una escala de valores determinada, que no es verdad aquello tan manido del arte puro, arte por el arte o el &#8220;non serviam&#8221;  pretendidamente as\u00e9ptico.<\/p>\n<p>Sin duda, el compromiso mayor del escritor  es con la propia palabra po\u00e9tica, cuya pulcritud persigue esforzadamente. &#8220;Ajeno a cen\u00e1culos literarios y manifestaciones p\u00fablicas, Rufino F\u00e9lix ha ido construyendo una obra con la que el lector inadvertido tendr\u00e1, si se adentra en sus p\u00e1ginas con el fervor debido, una experiencia poco habitual : el encuentro silencioso y cordial con la poes\u00eda&#8221;, escribi\u00f3 el maestro Senabre, palabras que se recuerdan en la solapilla de cubierta. Sin embargo, la actitud solitaria del autor no ha impedido que obtuviese premios como el Ciudad de Salamanca (Las ascuas, 2002) o el Ciudad de Badajoz (Las puertas de la sangre, 2005). No que esta \u00faltima obra  fuese incluida por la Universidad de Oxford para  el estudio en su tratado Lengua y literatura castellana,  o que el Ayuntamiento de M\u00e9rida decidiese publicar la por entonces Poes\u00edas completas de  R. R. F\u00e9lix en el volumen El tiempo y el mar,  tan acertadamente prologado por el profesor Francisco L\u00f3pez-Arza.<\/p>\n<p>Ahora bien, los poemas del extreme\u00f1o  (M\u00e9rida, 1929) soportan siempre una emocionante carga existencial, nutridos por los sentimientos que inducen , sobre todo, la memoria de a\u00f1os floridos;  la levedad de las horas pasadas y la inminencia de las \u00faltimas. ( Casi al final de La granaz\u00f3n del fr\u00edo &#8211; perc\u00edbanse las connotaciones del t\u00edtulo, tomado de un verso de la obra &#8211; se encuentra uno de los m\u00e1s conmovedores, &#8220;Esa mujer&#8221; : Esa mujer que ronda\/mi estatura,\/ que me agobia inclemente\/mientras cierra la tarde\/ donde habito\/y oscurece su luz.\/ Esa mujer que sigue tras mis pasos\/prometiendo descanso\/a mi fatiga.\/Esa mujer que no escucha\/mi ruego\/,Esa mujer:la muerte). \u00bfC\u00f3mo no recordar el no recordar el escalofriante ep\u00edlogo quevediano  y no hall\u00e9 cosa en que poner los ojos\/que no fuese recuerdo de la muerte ?).<\/p>\n<p>Incluso en los poemas ocasionales del libro, acaso prescindibles aqu\u00ed,  late ese &#8220;nimbo tr\u00e9mulo&#8221; (Cernuda), que nos aproxima las realidades cotidianas desde otro punto de vista, a\u00f1adi\u00e9ndoles nuevas aureolas, por seguir con el lenguaje de  Ocnos. As\u00ed ocurre cuando  el poeta nos conduce a las alturas de Montsaraz; sigue los pasos de Don Antonio camino de San Saturio; absorbe las crester\u00edas de la sal en C\u00e1diz o insiste en reafirmarse como emeritense fervoroso.  ( &#8220;En M\u00e9rida&#8221;, desnudo y anaf\u00f3rico hasta la conmoci\u00f3n, me parece uno de los mejores del libro).<\/p>\n<p>Los endecas\u00edlabos blancos alternan con los heptas\u00edlabos asonantados  o sin rima,  los versos libres con las soleares,  construidos todos con esa pulcritud y musicalidad que no perdonan posibles decaimientos. Son los &#8220;puros trazos&#8221;  en los que el poeta procura recuperar la juventud ardida,  trascender  la guada\u00f1a  con que nos ungen cuando nos nacen, pero que sentimos cada vez m\u00e1s pr\u00f3xima seg\u00fan discurren nuestros pulsos. De otro lado,  junto a su indudable  facilidad para la met\u00e1fora, R. R. Rufino mantiene su capacidad de recreaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, invent\u00e1ndose neologismos de singular belleza  o encontr\u00e1ndole nuevas significaciones a las palabras usuales. Valgan como ejemplos  &#8220;enso\u00f1ecer&#8221;, &#8220;&#8221;esplendente&#8221;, &#8220;lumbror&#8221;,  &#8220;el llameo&#8221;, &#8220;asalitrada&#8221;, &#8220;sincerado&#8221; o &#8220;clarecer&#8221;,  m\u00e1s lucidas en los pasajes donde se usan que en una relaci\u00f3n puntual . Si \u00e9ste nos es el mejor de sus poemarios, conserva muchas de las cualidades que lo distinguen entre las voces m\u00e1s destacadas de  Extremadura.<\/p>\n<p>La obra ha sido editada por Beturia, que prosigue infatigable sus labores, y lleva pr\u00f3logo de Juan Antonio P\u00e9rez Mateos.<\/p>\n<p><strong>EL LIBRO:<\/strong><\/p>\n<p><strong>T\u00edtulo:<\/strong> &#8216;La granaz\u00f3n del fr\u00edo&#8217;<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> R. Rufino F\u00e9lix Morill\u00f3n<\/p>\n<p><strong>Editorial:<\/strong> Beturia, 2010. Madrid<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducirse en la poes\u00eda de R. Rufino F\u00e9lix es recibir una descarga emocional de alto voltaje. 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