{"id":1391,"date":"2020-09-05T09:12:52","date_gmt":"2020-09-05T08:12:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=1391"},"modified":"2020-09-05T09:12:52","modified_gmt":"2020-09-05T08:12:52","slug":"la-vida-tiene-sentido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2020\/09\/05\/la-vida-tiene-sentido\/","title":{"rendered":"LA VIDA TIENE SENTIDO"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EL 10 de marzo \u00faltimo, dos d\u00edas antes de la reclusi\u00f3n domiciliaria impuesta por el Gobierno, Carlos D\u00edaz vino a Badajoz. Esa noche presentamos en la R. Sociedad Econ\u00f3mica de Amigos del Pa\u00eds su obra <em>Memorias de un escritor transfronterizo <\/em>(Madrid, Fundaci\u00f3n Mounier, 2019), que rese\u00f1\u00e9 en <em>HOY. <\/em>Tuve el honor de \u00a0acogerlo en mi casa y ofrecerle algunos libros. Nuestro visitante opt\u00f3 por llevarse un ejemplar que yo guardaba de <em>Las cimas de la desesperaci\u00f3n, <\/em>obra de E.M. Cioran (Barcelona, Tusquets Editores, 1999). La diag\u00e9nesis nos la proporciona el fil\u00f3sofo rumano (1911-1995) que un d\u00eda decidi\u00f3 afincarse en Par\u00eds, aunque, seg\u00fan su Diario, le hubiese gustado hacerlo en Espa\u00f1a:<\/p>\n<p>\u00abEs evidente que, de no haberme puesto a escribir este libro a los veinti\u00fan a\u00f1os, me hubiese suicidado. En el estado en que me hallaba en esa \u00e9poca, s\u00f3lo pod\u00eda escribir un libro excesivo y que en cierto momento raya en el delirio. El t\u00edtulo es pomposo y trivial a la vez. La expresi\u00f3n se utilizaba con mucha frecuencia en la r\u00fabrica necrol\u00f3gica de los peri\u00f3dicos de entonces: a prop\u00f3sito del menor suicidio, se evocaban las &#8220;cimas de la desesperaci\u00f3n&#8221;. Yo ten\u00eda varios t\u00edtulos, pero no acababa de decidirme por ninguno de ellos. Un d\u00eda, en el caf\u00e9 al que acud\u00eda todas las tardes, pregunt\u00e9 al camarero: &#8220;De estos t\u00edtulos, \u00bfcu\u00e1l prefiere?&#8221;. Me qued\u00e9 con el que m\u00e1s le gusto a \u00e9l. \u00abA casi todos los lectores de este libro les ha llamado la atenci\u00f3n algo que me parece exacto: que contiene todos los temas -o, m\u00e1s precisamente, todas las obsesiones- que han dominado mi vida y que, afortunada o desgraciadamente, contin\u00faan haci\u00e9ndolo.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A Carlos D\u00edaz se le disparan r\u00e1pidos los pulsos de la creaci\u00f3n (ha publicado m\u00e1s de trescientos libros). S\u00f3lo dos meses despu\u00e9s del encuentro me llega este otro suyo, con el t\u00edtulo de Cioran y una coda significativa: \u201cEl miedo a vivir\u201d. El fil\u00f3sofo espa\u00f1ol, siempre provocativo, la a\u00f1ade como burla al miedo a morir que durante la pandemia del C!9 se ha expandido por todos los \u00e1mbitos. Lo prologa con un texto tomado de <em>Os salvar\u00e9 la vida <\/em>(Premio 2017 de Novela Hist\u00f3rica Alfonso X el Sabio, donde J. Leguina evoca la figura del militante libertario Melchor Rodr\u00edguez, \u201cel \u00e1ngel de Carabanchel\u201d, que, jug\u00e1ndose la suya, tantas vidas salvase en aquel alocado Madrid de la guerra civil.<\/p>\n<p>La obra puede ser considerada un tr\u00edptico, con piezas bien distintas, pero un tel\u00f3n de fondo com\u00fan: las reflexiones del pensador rumano sobre el miedo a vivir. En cada una van ensambl\u00e1ndose teselas de distinto volumen procedentes del dep\u00f3sito textual que diariamente engrosa este escritor incontenible. Algunas ya vieron luz en los distintos medios digitales donde colabora.<\/p>\n<p>Constituyen la parte inicial una veintena de apuntes que, a modo de diario, el fil\u00f3sofo compuso durante la fase I de la reclusi\u00f3n decretada por el gobierno en todas las provincias espa\u00f1olas. No oculta que tambi\u00e9n \u00e9l, sabi\u00e9ndose por edad persona de riesgo, hubo de sufrir, como tantos de nosotros, el temor a contagiarse y replantearse cada noche, a la hora de los aplausos, qu\u00e9 sentido tiene vivir en esta \u201csociedad de cobardes atrincherada detr\u00e1s de la pantalla de un m\u00f3vil\u201d (p\u00e1g. 27).\u00a0 \u201cEse pand\u00e9mico p\u00e1nico a morir \u2013escribe m\u00e1s adelante- demuestra que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n necesita ser reeducada en la vida\u201d (p\u00e1g. 35). Para ello, juzga oportuno ir proponiendo los valores morales en los que cree, enemigo como es de cualquier forma de hedonismo \u00e9tico, <em>pensamiento d\u00e9bil <\/em>o postmodernidad disoluta, si no c\u00ednica<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sigue el di\u00e1logo expl\u00edcito con Cioran, en cap\u00edtulos que reproducen amplios textos de la obra citada, con sus oportunas par\u00e1frasis, r\u00e9plicas y refutaciones. El entonces jovenc\u00edsimo, pero sorprendentemente maduro escritor, hijo de un sacerdote ortodoxo, agn\u00f3stico y ap\u00e1trida, pesimista y \u00e1cido, contradictorio tantas veces tantas veces (se conocen sus simpat\u00edas hacia iniciales hacia Hitler y Mussolini), ya manifestaba el axioma que habr\u00eda de convertirse en el axioma de su pensamiento: \u201cla inconveniencia de la existencia\u201d.<\/p>\n<p>Aunque inconvenientes existenciales experimentar\u00eda como pocos V.E. Frankl (Viena, 1905-1997), que se erige en el centro de la parte tercera y \u00faltima. Baste recordar que este psiquiatra de etnia jud\u00eda sobrevivi\u00f3 a varios campos de exterminio (Auschwitz y Dachau, entre otros), donde perecieron sus padres, esposa y familiares m\u00e1s estrechos. Carlos D\u00edaz se interesa por la \u201clogoterapia\u201d, tratamiento psiconal\u00edtico formulado por este autor de obras tan relevantes como poco conocidas. \u201cLa logoterapia pretende ayudar a la persona a ponerse en disposici\u00f3n de encontrar su sentido existencial y descubrir los valores que dimanan de aquel\u201d, recuerda C. D\u00edaz (p\u00e1g. 118) reafirm\u00e1ndose en la singularidad y val\u00eda de cada uno de los seres humanos.<\/p>\n<p>Como en todos sus libros, el fil\u00f3sofo espa\u00f1ol derrocha ingenio, cultura literaria, humor y sobresaliente dominio del lenguaje.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Carlos D\u00edaz, <em>En las cimas de la desesperaci\u00f3n. (El miedo a vivir). <\/em>Guatemala, Editorial Sinergia, 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; EL 10 de marzo \u00faltimo, dos d\u00edas antes de la reclusi\u00f3n domiciliaria impuesta por el Gobierno, Carlos D\u00edaz vino a Badajoz. Esa noche presentamos en la R. Sociedad Econ\u00f3mica de Amigos del Pa\u00eds su obra Memorias de un escritor transfronterizo (Madrid, Fundaci\u00f3n Mounier, 2019), que rese\u00f1\u00e9 en HOY. 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