{"id":1507,"date":"2021-06-19T09:29:03","date_gmt":"2021-06-19T08:29:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=1507"},"modified":"2021-06-19T09:29:03","modified_gmt":"2021-06-19T08:29:03","slug":"convulsiones-afectivas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2021\/06\/19\/convulsiones-afectivas\/","title":{"rendered":"CONVULSIONES AFECTIVAS"},"content":{"rendered":"<p>Natural de Castuera (1957), Eladio M\u00e9ndez ha vivido desde su ni\u00f1ez en M\u00e9rida, donde reside. Tuvo que ponerse a trabajar con muy pocos a\u00f1os, lo que le imposibilitar\u00eda seguir una educaci\u00f3n reglada. Como su admirado Manuel Pacheco, la lectura y la participaci\u00f3n en diferentes colectivos culturales (Babel, Ecos de Papel, Poetas por la paz o \u201cGallos quiebran albores\u201d, de la que fue miembro fundador), le ayudar\u00e1n a formarse literariamente.<\/p>\n<p>Hombre de claros compromisos sociales, M\u00e9ndez ha cultivado sobre todo la llamada poes\u00eda de la conciencia, tanto experimental como discursiva. \u201cEscribo para evitarme una \u00falcera de est\u00f3mago\u201d, ha dicho alguna vez. En su pen\u00faltimo poemario, <em>La memoria encendida <\/em>(Amargord, 2016)<em>, <\/em>la voz cr\u00edtica de M\u00e9ndez se alzaba rotundamente contra las injusticias de todo g\u00e9nero que sufren los menos afortunados.<\/p>\n<p>En <em>Coraz\u00f3n convulso <\/em>ensaya nuevos registros, de car\u00e1cter intimista, con breves poemas inspirados casi todos en amores no siempre felices. \u201cCon este libro no pretendo otra cosa que ofrecer una visi\u00f3n personal de una relaci\u00f3n diaria de pareja, con sus desencuentros y conciliaciones, con sus abandonos y esperanzas, sus hast\u00edos e ilusiones, con los gritos y caricias que surgen a diario de la misma forma que la sed, el v\u00e9rtigo, el deseo de amar o la necesidad de huir\u201d, adelanta en los preliminares.<\/p>\n<p>Tal vez lo une con sus entregas anteriores la decidida voluntad de atenerse a \u201cla voz del pueblo\u201d, los rostros y bocas an\u00f3nimas de los que habr\u00eda escuchado las expresiones, o sorprendido los gestos capaces de expresar el complej\u00edsimo mundo de las relaciones amorosas.<\/p>\n<p>Antes de asumirlos como suyos y llevarlos a verso, el poeta los depura en su exigente crisol, devolvi\u00e9ndolos con la pulcritud e ingenio que le distinguen, sin p\u00e9rdida alguna de la fuerza primigenia. En la mayor\u00eda de los poemas, el amante se dirige a la mujer anta\u00f1o tan pr\u00f3xima, hoy quiz\u00e1 lejana o perdida definitivamente, expres\u00e1ndole su\u00a0 inmarchitable afecto, que no obtiene respuesta, recordando los antiguos fervores compartidos. La b\u00fasqueda de un di\u00e1logo c\u00f3mplice, roto antes de establecerse. En otros poemas\u00a0 se olvida de dirigirse a la hermosa, fr\u00eda y muda, para evocar desde la distancia los apagados ardores.<\/p>\n<p><em>Me etiquetas de obseso sexual\/cuando solo pretendo\/tatuar con mis labios\/la apalabra deseo\/\/\/en la sugerente estela\/que deja tu figura. <\/em><\/p>\n<p>Estos versos iniciales nos ponen en la pista de tantos aciertos como han de seguir. Destaca la facilidad de M\u00e9ndez para sorprender con im\u00e1genes cotidianas (la del viejo autom\u00f3vil que, por falta de deseos, lleg\u00f3 virgen al desguace); trascender t\u00f3picos (lo que mejor funciona en el amor es el boca a boca) o concluir ir\u00f3nicamente (<em>He de decirte, sin ninguna acritud\/que te sienta cono un guante\/la paga vitalicia de la separaci\u00f3n<\/em>).<\/p>\n<p><em>Coraz\u00f3n convulso <\/em>es un libro capaz de conmovernos con la enga\u00f1osa sencillez de un lenguaje labrado tras luengas horas y la carga emotiva de sensaciones que a todos nos han herido alguna vez. Sus \u201cpoemas del desamor\u201d para nada desdicen\u00a0 de los de denuncia y rebeld\u00eda a los que M\u00e9ndez nos tuvo acostumbrados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eladio M\u00e9ndez, <em>Coraz\u00f3n convulso. <\/em>Sevilla, Wanceulen Editorial, 2021.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Natural de Castuera (1957), Eladio M\u00e9ndez ha vivido desde su ni\u00f1ez en M\u00e9rida, donde reside. Tuvo que ponerse a trabajar con muy pocos a\u00f1os, lo que le imposibilitar\u00eda seguir una educaci\u00f3n reglada. 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