{"id":1559,"date":"2021-11-20T10:42:39","date_gmt":"2021-11-20T09:42:39","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=1559"},"modified":"2021-11-20T10:42:39","modified_gmt":"2021-11-20T09:42:39","slug":"genios-del-futbol-afrontan-el-fracaso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2021\/11\/20\/genios-del-futbol-afrontan-el-fracaso\/","title":{"rendered":"\u00a0GENIOS\u00a0 DEL F\u00daTBOL AFRONTAN EL FRACASO"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me pregunto cu\u00e1nto se pagar\u00eda hoy por un equipo de f\u00fatbol en el que formasen estos jugadores: Moacir Barbosa (brasile\u00f1o), Androzs Brehme (alem\u00e1n occidental), J\u00f3zsef Bozsik (h\u00fangaro), Samuel Okunowo (nigeriano), Lutz Eigendorf (alem\u00e1n oriental), Matthias Sindelar (austr\u00edaco), Omar O. Corbatta (argentino), Robert Prosinecki (croata), Salvador Caba\u00f1as (paraguayo), Roberto Baggio (italiano) y Canhoteiro (brasile\u00f1o). Un once fabuloso, que Emmanuel Ramiro (Guadalupe, 1987) ha reunido aqu\u00ed porque a todos ellos los distingue cierta peculiaridad: conocieron en su d\u00eda el \u00e9xito deportivo, pero tambi\u00e9n las mordeduras del fracaso. Quiz\u00e1s nadie les ley\u00f3 el famoso poema Kipling, \u201cIf\u201d, para afrontarlo adecuadamente.<\/p>\n<p>Ramiro est\u00e1 licenciado en Periodismo y, siempre con las zapatillas puestas, pues el deporte es una de sus grandes pasiones, ha trabajado en televisi\u00f3n (La Sexta), radio (Cadena Cope), peri\u00f3dicos (<em>HOY<\/em>) y diferentes medios digitales (Marca Plus, The Tactical Room). Actualmente lo hace en CMMedia, colaborando regularmente con Alacontra.<\/p>\n<p>Ramiro, al que tambi\u00e9n leemos cada dos meses en <em>Guadalupe <\/em>(la publicaci\u00f3n peri\u00f3dica decana de Extremadura), junto a la firma de su padre, el entra\u00f1able cronista de la Puebla, debe haber ido conform\u00e1ndose un arsenal de datos inmenso. Asombra el c\u00famulo de referencias que ofrece sobre cada una de aquellas figuras para componer el retrato psicol\u00f3gico de los mismos en una especie de novela coral, por cierto, con muy cuidada y rica prosa. Sigue a los personajes desde sus a\u00f1os infantiles, mostrando c\u00f3mo y d\u00f3nde fueron form\u00e1ndose, sus formas de entender el juego y los \u00e9xitos que lograr\u00edan cosechar, para detenerse en los factores que los conducen a la \u201cderrota\u201d y exponer c\u00f3mo reaccionaron ante la misma.<\/p>\n<p>Pero el autor no se ci\u00f1e a componer unas historias personales, cargadas de consideraciones psicol\u00f3gicas. Tanto como los apuntes biogr\u00e1ficos, interesan los de car\u00e1cter sociopol\u00edtico que sobre los pa\u00edses de pertenencias de sus protagonistas va bocetando. Recordemos algunos.<\/p>\n<p>A Barbosa, portero genial, nunca le perdonar\u00edan el fallo que propiciase el gol de Gigghia, clave del \u201cMaracanazo\u201d sufrido ante los charr\u00faas. Goliat vencido otra vez por un feble hondero. Uruguay se alzaba como campe\u00f3n del mundo en la propia casa del gigante. \u201cEn todos los lugares, en todos los pa\u00edses, existen cat\u00e1strofes. Nuestra cat\u00e1strofe, nuestra Hiroshima fue la derrota frente a Uruguay en 1950\u201d, escribir\u00e1 el dramaturgo Nelson Rodrigues. Barbosa fue el hombre que hizo llorar a un Brasil plagado de enormes problemas. Pasar\u00e1 medio siglo hasta que otro cancerbero negro, Dida, acceda a la porter\u00eda canarinha en un Mundial.<\/p>\n<p>Bozsik, \u201cel comunista ejemplar\u201d, gran amigo de Puskas, fue el \u00eddolo de aquella Hungr\u00eda de la posguerra que asombr\u00f3 al mundo con el triunfo en el imbatible Wembley (1953). Comandaba un conjunto asombroso, con otros jugadores de f\u00e1bula, como Hidegkuti, Czibor, Kocsis\u2026 Tras invadir Budapest la URSS (1956) para aplastar la revoluci\u00f3n h\u00fangara contra los sovi\u00e9ticos, aquella \u201cgeneraci\u00f3n de oro\u201d se esfumar\u00eda por media Europa, Espa\u00f1a incluida. Poco antes (1954), hab\u00edan perdido sorprendentemente en Berna la final del Campeonato del Mundo ante Alemania. Bozsik nunca quiso exiliarse. Modelo de deportista ejemplar y comprometido con la causa socialista, rechaza suculentos contratos y permanecer\u00e1 en su pa\u00eds hasta que su a\u00fan joven coraz\u00f3n le impone un \u00faltimo quiebro (1958).<\/p>\n<p>Para hacerse una idea de lo que fue la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana, con el clima asfixiante que la Stasi impon\u00eda, \u201ccuando desertar es marcarse un gol en su propia puerta\u201d, vale seguir el caso de Eigendorf. El \u00eddolo del Dynamo de Berl\u00edn, \u201cel Beckenbahuer del Este\u201d, resulta un paradigma. Se fug\u00f3 a la Alemania Federal en 1979. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, su Alfa Romeo se estrell\u00f3 sospechosamente contra un olmo, muriendo a las pocas horas. \u201cTod dem Verr\u00e4ter\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, con Prosinecki, el fr\u00e1gil rubio que se visti\u00f3 de blanco en Madrid, el del cigarrillo inoportuno, seguiremos las peripecias propias de un centrocampista extraordinario, as\u00ed como las de aquella Yugoslavia que explosion\u00f3 y se descompuso tras la muerte de Tito y las guerras de los Balkanes.<\/p>\n<p>Emmanuel Ramiro, con su <em>\u00f3pera prima, <\/em>tan madura, ha venido a enriquecer significativamente la n\u00f3mina de los narradores extreme\u00f1os. \u201cTodos perdieron algo. Todos nos ganaron para siempre\u201d, reza el subt\u00edtulo de la obra. Suscribe el pr\u00f3logo Juanma Trueba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Emmanuel Ramiro, <em>Ilustres perdedores. <\/em>Ciudad de Buenos Aires, LIBROF\u00daTBOL, 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Me pregunto cu\u00e1nto se pagar\u00eda hoy por un equipo de f\u00fatbol en el que formasen estos jugadores: Moacir Barbosa (brasile\u00f1o), Androzs Brehme (alem\u00e1n occidental), J\u00f3zsef Bozsik (h\u00fangaro), Samuel Okunowo (nigeriano), Lutz Eigendorf (alem\u00e1n oriental), Matthias Sindelar (austr\u00edaco), Omar O. Corbatta (argentino), Robert Prosinecki (croata), Salvador Caba\u00f1as (paraguayo), Roberto Baggio (italiano) y Canhoteiro (brasile\u00f1o). 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