{"id":1567,"date":"2021-12-18T10:49:17","date_gmt":"2021-12-18T09:49:17","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=1567"},"modified":"2021-12-18T10:49:17","modified_gmt":"2021-12-18T09:49:17","slug":"emigrantes-extremenos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2021\/12\/18\/emigrantes-extremenos\/","title":{"rendered":"EMIGRANTES EXTREME\u00d1OS"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La escasez de habitantes es un fen\u00f3meno secular en Extremadura, tal vez el mayor \u00f3bice para su desarrollo. Escasamente repoblado a partir de la Reconquista, la pobreza y mala distribuci\u00f3n de la tierra, la escasez de artesan\u00eda e industria, su propia geograf\u00eda perif\u00e9rica, la falta de emprendedores \u2026 impedir\u00e1n la creaci\u00f3n de riqueza suficiente para fijar aqu\u00ed a los nacidos u ocasionales allegados. Sobra recordar que un pa\u00eds con menos territorio que nuestra regi\u00f3n, como los Pa\u00edses Bajos, supera los 17 millones de personas, cuando aqu\u00ed apenas rozamos el mill\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed que lo de la \u201cExtremadura vaciada\u201d viene de lejos. Los caminos hacia Am\u00e9rica, Europa u otras Comunidades hispanas han sido frecuentados con asiduidad por cacere\u00f1os y pacenses. Ya en \u00e9poca contempor\u00e1nea, los a\u00f1os cincuenta y sesenta del pasado siglo marcar\u00e1n unos m\u00e1ximos para nuestra di\u00e1spora, hasta el punto de que muchos de nuestros pueblos ver\u00e1n reducidos sus hogares a la mitad e incluso un tercio. Si a finales del XIX y primer tercio del XX la sangr\u00eda se redujo, no fue porque mejorasen de modo sustancial las condiciones de vida de esta Comunidad.\u00a0 M\u00e1s bien lo contrario. Seg\u00fan los historiadores, en el campesinado que la habitaba de modo casi hegem\u00f3nico, fue imponi\u00e9ndose el deseo y el convencimiento de que al fin iba a hacerse posible la reforma agraria, que facilitar\u00eda el acceso popular a tierras labrant\u00edas. Con todo, incluso en ese periodo de crecientes utop\u00edas revolucionarias, miles de jornaleros, cansados de humillaciones y carencias insufribles, se decidir\u00edan a \u201cpasar el charco\u201d, seg\u00fan lo ven\u00edan haciendo, siglo tras siglo, tantos de sus mayores. Esa di\u00e1spora\u00a0 difusa (cfr. la obra Luis A. Fern\u00e1ndez \u00c1lava y J. Daniel Fern\u00e1ndez, <em>Emigrantes invisibles en los Estados Unidos de Am\u00e9rica: 1868-1945<\/em>) no resultar\u00eda desconocida\u00a0 al autor de obras como <em>El m\u00e9dico rural <\/em>o <em>Jarrapellejos, <\/em>seg\u00fan anotase ya Mois\u00e9s Cayetano (\u201cLa emigraci\u00f3n en la obra de Felipe Trigo\u201d, en la <em>Revista de Estudios Extreme\u00f1os, <\/em>I-1977).<\/p>\n<p>De ambas corrientes participaron familiares direct\u00edsimos de la autora de esta magn\u00edfica novela, incursa ella misma en ese flujo de destierro socioecon\u00f3mico.<\/p>\n<p>Nacida en Campanario (1958), coraz\u00f3n de la Serena, Juana Gallardo D\u00edaz tuvo que partir hacia Catalu\u00f1a con tan s\u00f3lo diez a\u00f1os para acompa\u00f1ar a sus padres, personas de muy humilde condici\u00f3n. Merced a una beca y el sacrificio de los suyos, conseguir\u00e1 hacer estudios superiores, licenci\u00e1ndose en Filosof\u00eda por la Universidad de Barcelona. Ha ejercido la ense\u00f1anza en diferentes institutos de esta provincia, hasta jubilarse.<\/p>\n<p>Pronto tom\u00f3 conciencia de que, <em>mutatis mutandis, <\/em>estaban sufriendo las mismas vicisitudes (desarraigo, p\u00e9rdida del paisaje y paisanaje nativos, cultura diferente, desconfianza hacia \u201cel otro\u201d) experimentadas d\u00e9cadas antes por Francisco Gallardo L\u00f3pez, un recio campesino, que se embarc\u00f3 el a\u00f1o 1920 rumbo a USA, donde permaneci\u00f3 hasta que las coronarias le traicionaron (1928).<\/p>\n<p>Empe\u00f1ada en reconstruir la biograf\u00eda del abuelo, la autora s\u00f3lo ha podido contar con algunas referencias verbales y el ba\u00fal donde las amistades enviaron a Espa\u00f1a las escasas posesiones del finado. As\u00ed que toda la parte primera del libro, \u201cAqu\u00ed tambi\u00e9n hay jazmines\u201d, es fruto ficcional, veros\u00edmil porque la nieta procura documentarse concienzudamente sobre el pa\u00eds, la ciudad (Detroit), la f\u00e1brica (Ford), ambientes (emigrados irlandeses, jud\u00edos, negros del sur, gallegos; actuaciones de la Mafia; la Ley Seca; el Ku Klux Klan) por donde viviera Francis (nombre de adopci\u00f3n) aquellos dos movidos lustros. El coraz\u00f3n se le divide entre Isabel, la esposa que dejase en el pueblo, y Candy, la generosa y valiente joven afroamericana que lo enamora.<\/p>\n<p>En la parte segunda, \u201cMaleza\u201d (top\u00f3nimo inventado), la novelista evoca su infancia en Campanario, describiendo c\u00f3mo era la vida en aquella poblaci\u00f3n sirvi\u00e9ndose de peque\u00f1as historias magn\u00edficamente narradas. Cada una de ellas constituye un relato corto emocionante. Baste recordar la de Elena, solterona prematura al fin casada; la de Jos\u00e9, el piconero homosexual, o la terrible de Andrea la de los Reveses, a cuyo novio irresponsable, el se\u00f1orito Luis, lo segar\u00e1 la navaja justiciera. Todo contado con la viveza de quien, pese a sus pocos a\u00f1os, se impregn\u00f3 y nunca ha perdido aquella cultura agroganadera, usos y costumbres arcaicos (lenguaje incluido), valores contradictorios a veces, un estilo de vida que forzosamente hubo de chocar con los dominantes en Catalu\u00f1a. Sobrevivir en el nuevo para\u00edso pudo ser tan dif\u00edcil como en el dejado atr\u00e1s (realmente, ninguno de los dos lo era).<\/p>\n<p>Juana Gallardo ha escrito una de las grandes novelas de la emigraci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Juana Gallardo D\u00edaz, <em>Mi abuelo americano. <\/em>Sabadell, HakaBooks, 2021.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La escasez de habitantes es un fen\u00f3meno secular en Extremadura, tal vez el mayor \u00f3bice para su desarrollo. Escasamente repoblado a partir de la Reconquista, la pobreza y mala distribuci\u00f3n de la tierra, la escasez de artesan\u00eda e industria, su propia geograf\u00eda perif\u00e9rica, la falta de emprendedores \u2026 impedir\u00e1n la creaci\u00f3n de riqueza suficiente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1567"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1567"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1567\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1568,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1567\/revisions\/1568"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1567"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1567"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1567"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}