{"id":1582,"date":"2022-02-05T10:44:13","date_gmt":"2022-02-05T09:44:13","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=1582"},"modified":"2022-02-05T10:44:13","modified_gmt":"2022-02-05T09:44:13","slug":"autobiografia-del-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2022\/02\/05\/autobiografia-del-padre\/","title":{"rendered":"AUTOBIOGRAF\u00cdA DEL PADRE"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Autobiograf\u00eda de mi padre <\/em>encierra con su parad\u00f3jico t\u00edtulo un atractivo juego literario. No es el autor quien nos cuenta su vida (aunque aparece ocasionalmente en algunas ocasiones). Lo que hace es referir la de su padre, Simcha Apashevsky, un jud\u00edo ruso,\u00a0 afincado en Francia tras un dif\u00edcil periplo . Pero la escribe d\u00e1ndole la palabra con agudeza suma a quien la ir\u00e1 refiriendo en primera persona. Un extraordinario esfuerzo de an\u00e1lisis sicol\u00f3gico, dada la complejidad de aquel m\u00e9dico huidizo, melanc\u00f3lico, animoso, reflexivo, socialista democr\u00e1tico, sensible, pol\u00edglota, empecinado en defender la cultura y valores de su etnia. Un prototipo de esp\u00edritu eslavo.<\/p>\n<p>Pierre Pachet (Par\u00eds, 1937-2016) &#8211; la familia le cambi\u00f3 el apellido y lo hizo educar en una escuela cat\u00f3lica para defenderlo de los ocupantes nazis-, profesor de universidad y cr\u00edtico Literario (de 1970 fue miembro del comit\u00e9 de redacci\u00f3n de <em>La Quinzaine littt\u00e9raire<\/em>) dar\u00eda a luz una prol\u00edfica obra, en la que destacan ensayos sobre grandes escritores (Baudelaire, Naipaul, Rushdie) y obras de car\u00e1cter biogr\u00e1fico (<em>L&#8217;Amour dans le temps, <\/em>de 2005, <em>y Devant ma m\u00e8re, <\/em>de 2011, ambas sobre s\u00ed mismo).<\/p>\n<p>A este g\u00e9nero pertenece la que aqu\u00ed presentamos, aparecida en 1987 y pronto consagrada por la cr\u00edtica. Impresiona, sobre todo, la sagacidad con que un hijo puede ir diseccionando le compleja personalidad del hombre que le dio la vida y supo sacarlo adelante venciendo dificultades enormes, pero con quien nunca estuvo especialmente unido. Esa finura psicol\u00f3gica para introducirse en la piel del otro; comprender las motivaciones, no siempre confesadas, de su comportamiento, las contradicciones mismas del progenitor, no dejar\u00e1n indiferente a los lectores. Menos a\u00fan cuando se evoquen las dos \u00e9pocas m\u00e1s dif\u00edciles de la vida de Simcha: el triunfo del Reich alem\u00e1n antisemita y los a\u00f1os \u00faltimos, herido por las enfermedades som\u00e1ticas y psicol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Nacido en una aldea de Besarabia, territorio moldavo absorbido por el imperio ruso, acude a la escuela rab\u00ednica, hu\u00e9rfano de madre, prosigue estudios en Odesa. Siempre con el apoyo de familiares jud\u00edos, viene a la universidad de Nancy \u00a0para hacer Qu\u00edmica (no le gusta), pas\u00e1ndose despu\u00e9s a la de Burdeos, donde acaba haci\u00e9ndose m\u00e9dico estomat\u00f3logo, sin desinteresarse por la psiquiatr\u00eda ( pero no le convence el psicoan\u00e1lisis y abundan las cr\u00edticas a Freud). Casado con una lituana (excelente descripci\u00f3n de la noche de bodas), tambi\u00e9n de origen jud\u00edo, las relaciones matrimoniales nunca fueron del todo felices.<\/p>\n<p>Pero sus grandes problemas (econ\u00f3micos, pol\u00edticos e incluso culturales) se originan al descubrir pronto (lee temprano <em>Mein Kampf<\/em>) el ascenso imparable del nazismo, alentado por un l\u00edder, Hitler, cuyo peligroso discurso disecciona con enorme lucidez. Tanta como la que exhibe al percatarse de la traici\u00f3n que conllevaba el pacto germanosovi\u00e9tico Ribbentrop-Molotov de1939.<\/p>\n<p>Tras la ocupaci\u00f3n de Par\u00eds, huye a Saint-Etienne, donde merced a la ayuda de algunos cat\u00f3licos consigue evitar el holocausto. La misma barbarie lo confirmar\u00e1 en los esfuerzos por crear un estado jud\u00edo, aunque nunca marchar\u00e1 a Israel. A Rusia ni se le ocurre, consciente de c\u00f3mo los sovi\u00e9ticos tratan a los m\u00e9dicos jud\u00edos (no pocos \u201crehabilitados\u201d cuando ya hab\u00edan sido fusilados). Despu\u00e9s de la Liberaci\u00f3n, abre una cl\u00ednica odontol\u00f3gica en Vichy, para irse despu\u00e9s a la capital. Tanto antes como despu\u00e9s de la guerra, estima que los mayores problemas del mundo son de car\u00e1cter \u00e9tico.<\/p>\n<p>Inevitablemente, con la edad llegan los achaques de salud. A las anomal\u00edas de la visi\u00f3n, se le suman el debilitamiento f\u00edsico, la p\u00e9rdida progresiva de memoria, los problemas de lenguaje, la incapacidad para escribir (\u00e9l, que hab\u00eda dominado los alfabetos hebreo, cir\u00edlico y latino) \u2026 \u00a0\u00a1Qu\u00e9 conmovedoras secuencias del decurso destructivo! Una buena neur\u00f3loga, muy superior a otros colegas despiadadamente criticados por el enfermo, tampoco le solucionar\u00e1 gran cosa, porque la mujer fallece de modo prematuro. El fin se impone.<\/p>\n<p>Novela original, perfectamente pautada, profunda y contenida, que traductora, Laura Salas Rodr\u00edguez, facilita en un castellano brillante. Jean-Bertrand Pontalis, ensayista, director de la <em>Nouvelle Revue de Psychoanalyse <\/em>y de la colecci\u00f3n \u201cConocimiento del inconsciente\u201d en la editorial Gallimard, suscribe un enjundioso posfacio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pierre Pachet, <em>Aubiograf\u00eda de mi padre. <\/em>C\u00e1ceres, Perif\u00e9rica, 2021.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Autobiograf\u00eda de mi padre encierra con su parad\u00f3jico t\u00edtulo un atractivo juego literario. No es el autor quien nos cuenta su vida (aunque aparece ocasionalmente en algunas ocasiones). Lo que hace es referir la de su padre, Simcha Apashevsky, un jud\u00edo ruso,\u00a0 afincado en Francia tras un dif\u00edcil periplo . 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