{"id":1675,"date":"2022-10-29T13:49:22","date_gmt":"2022-10-29T12:49:22","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=1675"},"modified":"2022-10-29T13:49:22","modified_gmt":"2022-10-29T12:49:22","slug":"cancho-roan0-santuario-tartesico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2022\/10\/29\/cancho-roan0-santuario-tartesico\/","title":{"rendered":"\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CANCHO ROAN0: SANTUARIO TART\u00c9SICO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Har\u00e1 pronto medio siglo que, bajo la direcci\u00f3n del c\u00e9lebre arque\u00f3logo Maluquer de Montes (1915-1988), comenzaron las excavaciones de la Torruca de Cancho Roano (Zalamea de la Serena). El nombre del catedr\u00e1tico catal\u00e1n quedar\u00eda unido indefectiblemente al yacimiento, al que se dedic\u00f3 casi con exclusividad en sus a\u00f1os \u00faltimos. Como lo est\u00e1 el del fautor de este volumen monotem\u00e1tico, Sebasti\u00e1n Celestino, sin duda quien mejor conoce aquella joya protohist\u00f3rica.\u00a0 Director del Instituto de Arqueolog\u00eda del CSIC, es el Investigador Principal de \u201cConstruyendo Tarteso\u201d, proyecto con el que obtuvo el Premio Nacional de Arqueolog\u00eda y Paleontolog\u00eda de la Fundaci\u00f3n Palarq. Autor de numerosas publicaciones, entre sus libros cabe destacar\u00a0<em>Las estelas de guerrero y las estelas diademadas<\/em><em>\u00a0<\/em>(2001), <em>Tarteso. Territorio y cultura<\/em><em>\u00a0<\/em>(2016) y <em>Tarteso y los Fenicios de Occidente<\/em> (2020.<\/p>\n<p>Su inter\u00e9s por Cancho Roano, \u201cen la comarca que me hab\u00eda visto nacer (1955), a pesar de no haber visitado nunca el lugar\u201d (p\u00e1g. 27) , surge muy joven, al o\u00edr (1979) en la Aut\u00f3noma de Madrid, donde cursaba Arqueolog\u00eda, una conferencia del investigador barcelon\u00e9s sobre las excavaciones que all\u00ed realizaba. Pronto pudo formar parte del equipo y, desde entonces, no se ha desligado del fascinante lugar, hasta llegar a ser su m\u00e1ximo responsable. Curiosamente, el art\u00edculo que <em>Wikipedia <\/em>dedica a Cancho Roano ignora los trabajos de Maluquer y Celestino, inspir\u00e1ndose en las tesis de Blanco Freijeiro, hoy claramente superadas. No extra\u00f1e que cometa tantas inexactitudes, sobre todo la de desligarlo de su marco tart\u00e9sico, donde indiscutiblemente se inserta como figura del mayor relieve. <em>Un santuario tart\u00e9sico en el valle del Guadiana <\/em>es el revelador subt\u00edtulo de la obra que se presenta.<\/p>\n<p>Sus 382 p\u00e1ginas de gran formato, generosamente ilustradas (fotograf\u00edas de los arque\u00f3logos en faena, planos y secciones del monumento, reconstrucciones de las zonas y objetos semiderruidos, im\u00e1genes de los bien conservados, mapas del entorno, etc.) constituyen la exhaustiva historia \u2013 con peripecias m\u00faltiples-\u00a0 de c\u00f3mo se localiz\u00f3 y han ido llev\u00e1ndose a t\u00e9rmino los trabajos para descubrir e interpretar las extraordinarias riquezas de Cancho Roano, \u201cuno de los yacimientos que m\u00e1s inter\u00e9s y bibliograf\u00eda ha generado en la Arqueolog\u00eda espa\u00f1ola\u201d (p\u00e1g. 11). Baste repasar el enorme n\u00famero de publicaciones que conforman el oportuno ap\u00e9ndice (pp. 368-382). La presenta ha contado con el apoyo econ\u00f3mico de la Junta de Extremadura, que ya en 1986 declar\u00f3 el edificio Bien de Inter\u00e9s Cultural y expuso muestras de sus joyas en el Pabell\u00f3n extreme\u00f1o de la Exposici\u00f3n de 1992.<\/p>\n<p>Aunque el autor conoce de primer\u00edsima mano cuanto aqu\u00ed se describe, ha invitado a distintos especialistas, espa\u00f1oles y extranjeros, para se ocupen m\u00e1s detenidamente de asuntos puntuales: el entorno territorial (tan rico en yacimientos estrechamente relacionados); la arquitectura del adobe, material predominante en Cancho Roano); los restos de \u00e9quidos, masivamente sacrificados en el holocausto final; \u00a0el simbolismo de las arracadas de oro y los escarabeos (admirable el de Isis amamantando a Horus); el fascinante \u201csello\u201d del posible se\u00f1or o tal vez sumo sacerdote, son olvidar los porta perfumes, la copa de Afroditas, las de \u201cC\u00e1stulo\u201d, los jarros y braseros de bronce, los \u201cinfundibula\u201d etruscos, los arreos para caballo; los colgantes de cabezas fenicias o los betilos con grafemas.<\/p>\n<p>Otros muchos objetos fascinantes son descritos por el propio autor, que no se muerde la pluma a la hora de denunciar mistificaciones interpretativas, cuyos entresijos no se le escapan. Recordemos que Cancho Roano supone \u201cuno de los repertorios arqueol\u00f3gicos m\u00e1s ricos de la protohistoria peninsular \u201c (p\u00e1g. 179). \u00a0Recordemos los conocidos como \u201cjuego de ajedrez\u201d o de \u201cdamas\u201d, el caballito de bronce, la estela de guerrero utilizada como umbral o \u00a0el anillo \u00e1ureo (con la hip\u00f3tesis compartida por Bendala Gal\u00e1n \u00a0de su pertenencia a una imagen de la diosa Astart\u00e9\/Tanit venerada en el santuario).<\/p>\n<p>Pasan de 5.000 los visitantes que cada a\u00f1o se acercan a aquel antiguo lugar de culto (tambi\u00e9n de comercio), casi oculto en la dehesa, abundante en aguas. Un Centro de Interpretaci\u00f3n ayuda a entender los entresijos de tan apasionante historia. Sigue sin saberse, entre otras dudas, \u00a0por qu\u00e9 los responsables del santuario, all\u00e1 por el siglo V a.C., decidieron destruirlo, tras un banquete f\u00fanebre; inutilizar su continente para posibles futuros usuarios y sellarlo con arcilla \u00a0(lo que permitir\u00eda su ocultamiento y conservaci\u00f3n hasta hoy, si se except\u00faa alg\u00fan latrocinio de ladrones medievales).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sebasti\u00e1n Celestino P\u00e9rez, <em>Cancho Roano. Un santuario tart\u00e9sico en el valle del Guadiana. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Har\u00e1 pronto medio siglo que, bajo la direcci\u00f3n del c\u00e9lebre arque\u00f3logo Maluquer de Montes (1915-1988), comenzaron las excavaciones de la Torruca de Cancho Roano (Zalamea de la Serena). 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