{"id":1848,"date":"2024-03-09T11:57:08","date_gmt":"2024-03-09T10:57:08","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=1848"},"modified":"2024-03-09T11:57:08","modified_gmt":"2024-03-09T10:57:08","slug":"la-bota-nazi-sobre-roma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2024\/03\/09\/la-bota-nazi-sobre-roma\/","title":{"rendered":"LA BOTA NAZI SOBRE ROMA"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas S\u00e1nchez Adalid (Villanueva de la Serena, 1962), desde que se diera a conocer con <em>La luz de Oriente <\/em>(C\u00edrculo de Lectores, 2001), ha ido convirti\u00e9ndose en uno de los autores espa\u00f1oles con mayor \u00e9xito editorial. Especializado en novela hist\u00f3rica, se ha permitido abordar muy diferentes \u00e9pocas en una larga veintena de t\u00edtulos. Aunque podr\u00eda se\u00f1alarse su atracci\u00f3n por cuanto se relaciona con la cultura \u00e1rabe y el mundo andalus\u00ed, ha demostrado la misma solvencia eligiendo a personajes renacentistas o conquistadores del Nuevo Mundo, cuando no retrocede hacia los siglos protocristianos. Los esfuerzos por documentar de forma convincente narraciones enmarcadas en contextos tan distintos son elogiables, as\u00ed como una voluntad de estilo cada vez m\u00e1s perceptible.<\/p>\n<p>Para escribir <em>Una luz en la noche de Roma <\/em>el autor ha aprovechado las facilidades permitidas a los investigadores luego que el Vaticano desclasificara (2019), al menos en parte, los archivos referentes a P\u00edo XII durante la ocupaci\u00f3n nazi (septiembre 1943- junio 1944) de la capital de Italia, m\u00e1s aportaciones de la Fundaci\u00f3n Spielberg. Pero, sobre todo, le han servido para componer este complejo relato las asombrosas noticias que le hicieron llegar personalmente los religiosos del hospital de la isla Tiberina, donde pudo burlarse a las SS y salvar a decenas de jud\u00edos merced a la sagacidad de los frailes y sus numerosos c\u00f3mplices.<\/p>\n<p>Para componer este magn\u00edfico cuadro se utilizar\u00e1n, pues, noticias verificadas, junto a la imaginaci\u00f3n, siempre veros\u00edmil, del novelista, que adem\u00e1s se percibe bien informado por la bibliograf\u00eda b\u00e1sica y demuestra conocer de modo sobrado aquella Roma, cuyas calles pululan de m\u00edtines contra un Mussolini ya deca\u00eddo de sus cl\u00e1sicas bravuconadas .\u00a0 En las descripciones de la \u201cciudad eterna\u201d luce S\u00e1nchez ADalid sus mejores galas como escritor, junto con la caracterizaci\u00f3n de determinados personales, hist\u00f3ricos o supuestos.<\/p>\n<p>El discurso bascula alternativamente en torno a varios lugares bien definidos y cuantos all\u00ed conviven: la mansi\u00f3n aristocr\u00e1tica de los\u00a0 Daureli, con una esposa fascista y un marido esc\u00e9ptico, a quienes les nacieron el hijo militar y dos mujeres formidables, Gina y Orlana, verdaderas hero\u00ednas frente a Mussolini y los suyos; el humilde hogar de jud\u00edos sefarditas, que siguen manej\u00e1ndose en ladino, donde la viuda Zarfati cr\u00eda \u00a0a Betto, partisano de \u201cBandiera Rossa\u201d; la parroquia suburbial de D. Desiderio, sacerdote de ideas progresistas, comprometido con los j\u00f3venes rebeldes; la sinagoga del rabino Zolli, modelo de sensatez; el piso clandestino del Transtevere, refugio de los miembros\u00a0 revolucionarios de \u201cScintilla\u201d, y, sobre todo, el hospital \u201cFatebenefratelli\u201d.<\/p>\n<p>Lo dirige un fraile espa\u00f1ol, que accede a irlo convirtiendo en asilo para m\u00e9dicos y refugiados jud\u00edos e incluso central de radio clandestina con que informar a las fuerzas aliadas, cada vez m\u00e1s pr\u00f3ximas. Recurre a ingeniosos manejos, invent\u00e1ndose enfermedades contagiosas para impedir registros policiacos, y hasta sabe ganarse los auxilios del l\u00edder fascista, D. Vincenzo Lombardi, un capo que permite caracterizar a ciertos seguidores de Mussolini. \u00c9l humilde religioso fue el aut\u00e9ntico lucernario en la negrura romana impuesta por Hitler y los suyos (\u00a1Fosas Ardeatinas!).<\/p>\n<p>Por supuesto, fray Leonardo cuenta con el apoyo expl\u00edcito del Vaticano, si bien la presencia del Papa es m\u00ednima (s\u00ed se recoge su conocido acceso a lugares bombardeados, manch\u00e1ndose de sangre la alba sotana). Al parecer, cuando los alemanes ocupan Roma, viv\u00edan all\u00ed unos 12.000 jud\u00edos, a quienes tambi\u00e9n deciden aplicarles la \u201csoluci\u00f3n final\u201d (luego de haberlos extorsionado exigi\u00e9ndoles las famosas 110 libras de oro). Si no lograron capturar y conducir a Auschwitz poco m\u00e1s que a un millar, fue por el refugio que a los hijos de Israel les proporcionaron, jug\u00e1ndose la vida, multitud de familias, partidos y sindicatos, iglesias y conventos romanos, incluida la Santa Sede (que nunca conden\u00f3 en p\u00fablico la sho\u00e1).<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s literario de la novela son para m\u00ed la narraci\u00f3n del idilio que mantendr\u00e1n, pese a tantas vicisitudes, Gino y Betto, junto con los di\u00e1logos, casi siempre borrascosos, plenos de intencionalidad, sarcasmo y a veces humor, entre los padres de la primera, reflejo de la divisi\u00f3n imperante en tantas familias italianas. Por lo dem\u00e1s, al autor deja traslucir en cada cap\u00edtulo clara oposici\u00f3n a las dictaduras, as\u00ed como la defensa del mensaje evang\u00e9lico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas S\u00e1nchez Adalid, <em>Una luz en la noche de Roma. <\/em>Madrid, HarperCollins Ib\u00e9rica, 2023,<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; Jes\u00fas S\u00e1nchez Adalid (Villanueva de la Serena, 1962), desde que se diera a conocer con La luz de Oriente (C\u00edrculo de Lectores, 2001), ha ido convirti\u00e9ndose en uno de los autores espa\u00f1oles con mayor \u00e9xito editorial. Especializado en novela hist\u00f3rica, se ha permitido abordar muy diferentes \u00e9pocas en una larga veintena de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1848"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1848"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1848\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1849,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1848\/revisions\/1849"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1848"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1848"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1848"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}