{"id":1853,"date":"2024-03-23T10:12:35","date_gmt":"2024-03-23T09:12:35","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=1853"},"modified":"2024-03-23T10:12:35","modified_gmt":"2024-03-23T09:12:35","slug":"1853","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2024\/03\/23\/1853\/","title":{"rendered":"\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ESCUCHANDO A LAS GRULLAS"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Natural de Badajoz (1960) y residente en Madrid, Alonso Ayala es licenciado en Ciencias Econ\u00f3micas y Derecho. Censor Jurado de Cuentas, entre sus m\u00faltiples dedicaciones cabe destacar que ha sido presidente y cofundador de Auren (primera firma espa\u00f1ola de servicios profesionales); \u00e1rbitro de la Corte de Arbitraje de la C\u00e1mara de Comercio e Industria madrile\u00f1a y presidente del Instituto de Censores de Jurados de Cuentas de Espa\u00f1a. Ha ejercido tambi\u00e9n la docencia como profesor de Contabilidad y Auditor\u00eda de cuentas en la Universidad de Alcal\u00e1 y director del Master de Responsabilidad corporativa de la EOI (Escuela de Organizaci\u00f3n Industrial). Como contrapunto festivo, anotemos su activa participaci\u00f3n en la \u201cmovida madrile\u00f1a\u201d de los ochenta, con el grupo Mario Tenia y los Solitarios.\u00a0 De ambas proyecciones, econom\u00eda y espect\u00e1culos, suele sacar s\u00f3lidos mimbres para construir sus obras literarias, sin omitir la pasi\u00f3n que sigue experimentando por las dehesas de Extremadura, rincones paradis\u00edacos donde a menudo se le localiza.<\/p>\n<p>Mario Alonso ha ido incrementando durante el lustro \u00faltimo la producci\u00f3n literaria que iniciase con <em>Relatos liberados <\/em>(2013) y <em>Bandera blanca <\/em>(2017). En Almuzara, su casa editorial, han ido apareciendo <em>No esperes que el tigre se vuelva vegetariano<\/em> (2018), <em>Cuando el silencio miente<\/em> (2019) y <em>Chao<\/em> (2021), a la vez que participaba en obras colectivas: <em>Tengo algo que decirte <\/em>(2018), <em>Una casa en ruinas<\/em> (2020) y <em>Cosas que hacer cuando me dejes <\/em>(2022).<\/p>\n<p><em>El lamento de la grulla <\/em>mantiene el \u201caire de familia\u201d perceptible en dichas entregas, demostraci\u00f3n de que estamos ante un novelista maduro, due\u00f1o de un estilo propio, extraordinariamente \u00e1gil para recrear personajes y ambientes cuyos rasgos conoce a la perfecci\u00f3n. Sirvi\u00e9ndose de una t\u00e9cnica discursiva similar a la del cine, re\u00fane hasta una cincuentena de fotogramas, que se suceden con enorme agilidad y sin aparentes conexiones, para construir un relato vigoroso, con apenas dos centenares de p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>Resultan suficientes para construir, en medio de numerosos gui\u00f1os, feedbaks, equ\u00edvocos y suspenses, una obra coral, aunque tres protagonistas van a erigirse en el epicentro. M\u00e1s que ninguno, C\u00e9sar, un tibur\u00f3n de las finanzas, libertino cacique provinciano, con aspiraciones pol\u00edticas (pretende ser alcalde de Valladolid, ciudad donde se enmarca la novela). Aunque estime que controla todos los resortes, se le ir\u00e1n escapando, hasta terminar en la c\u00e1rcel, si bien acusado de un crimen ajeno. Su mujer, Teresa, pacata y conservadora, no se queda atr\u00e1s en ning\u00fan sentido. No es raro que de los dos hijos, gemelos, a Carola la inunden las depresiones\u00a0 y \u00c1lex, drogadicto in\u00fatil, termine suicid\u00e1ndose (o eso parece). Ilo, la ni\u00f1a b\u00e1ltica que adoptaron, guarda contra el padre un secreto terrible y prefiere marchar a Londres para buscar el olvido, tal vez la venganza. \u00a0Su mon\u00f3logo interior lo descubre. De la corte de abogados, economistas, agentes de publicidad y secretarias que sirven al magnate, un misterioso escritor, con c\u00e1ncer terminal, ir\u00e1 desvelando entre consideraciones metaliterarias sus culpabilidades.<\/p>\n<p>Aunque el novelista refleja un pesimismo antropol\u00f3gico profundo, se escapan del mismo varios personajes secundarios: Ambrosio, el humilde cazador de conejos, que se expresa en habla vulgar; Alison, la l\u00facida senegalesa que huye a Gran Breta\u00f1a para rehuir condiciones ominosas ; Luis, el\u00a0 precavido teniente de la guardia civil y, sobre todo, el matrimonio de humildes emigrantes venezolanos, \u00a0Rogelio y Ros\u00e1ngela, v\u00edctimas tambi\u00e9n de la prepotencia capitalista en el domicilio de C\u00e9sar\/Teresa, la cosa menos parecida a un hogar. \u00a0escribi\u00f3 J.\u00c1. Juristo en el <em>ABC Cultural.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>Se distingue tambi\u00e9n por el h\u00e1bil manejo de las distintas voces: narraci\u00f3n, confesiones, \u00a0soliloquio, relato zombi\u00a0 (un muerto cuenta su funeral) y muy especialmente los vibrantes di\u00e1logos, plenos de actualidad y verosimilitud. Las referencias musicales se multiplican.<\/p>\n<p>Sin bien el autor no pretende ning\u00fan tipo de denuncia o moralina expl\u00edcitas, resulta f\u00e1cil deducir sus opiniones y sentimientos frente a empresarios y pol\u00edticos sin escr\u00fapulos; actitudes machistas; desprecio a los emigrantes y concepciones culturales arcaicas. Las grullas emiten quejidos de advertencia cuando perciben las amenazas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mario Alonso Ayala, <em>El lamento de las grullas. <\/em>C\u00f3rdoba, Almuzara, 2024<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Natural de Badajoz (1960) y residente en Madrid, Alonso Ayala es licenciado en Ciencias Econ\u00f3micas y Derecho. 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