{"id":2004,"date":"2024-11-11T12:09:33","date_gmt":"2024-11-11T11:09:33","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=2004"},"modified":"2024-11-11T12:09:33","modified_gmt":"2024-11-11T11:09:33","slug":"hermanos-de-tinta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2024\/11\/11\/hermanos-de-tinta\/","title":{"rendered":"HERMANOS DE TINTA"},"content":{"rendered":"<p>Pocos extreme\u00f1os de la di\u00e1spora, tan arraigados muchos de ellos al terru\u00f1o pese a la emigraci\u00f3n, como Alonso Carretero, natural de La Morera (1952) y residente en Madrid. As\u00ed lo demuestran sus numerosas publicaciones (<em>La Reina de los bucles de ceniza, El crimen de Santa Marta, El viejo que se ech\u00f3 al monte <\/em>o <em>Mi peque\u00f1o Ganges, <\/em>novelas excelentes, todas enmarcadas en ese territorio montuno, lim\u00edtrofe con la feraz Tierra de Barros, donde vio la luz primera). Licenciado en Ciencias Pol\u00edticas y Sociolog\u00eda por la Complutense, trabaj\u00f3 para una multinacional americana en investigaci\u00f3n de mercados y tareas de import-export. Se pas\u00f3 despu\u00e9s al campo de la publicidad y el periodismo como agente libre. Tras jubilarse, decidir\u00eda cultivar intensamente la literatura, por lo que se declara autor tard\u00edo. Inicia su carrera como novelista en el g\u00e9nero er\u00f3tico, con\u00a0<em>El Loren, la puta y el coronel\u00a0<\/em>(2000) y\u00a0<em>El se\u00f1orito de El Garloch\u00ed\u00a0<\/em>(2001), para pronto a otras instancias, inclin\u00e1ndose m\u00e1s cada vez hacia los para\u00edsos perdidos, nostalgia que le conduce inevitablemente al mundo de su infancia, sin omitir la cr\u00edtica social y las reflexiones antropol\u00f3gicas, seg\u00fan se percibe en las novelas que m\u00e1s arriba cit\u00e9.<\/p>\n<p>El mismo entusiasmo por Extremadura (generoso, pero cr\u00edtico) alent\u00f3 siempre en la persona y obras de Jos\u00e9 Iglesias Ben\u00edtez (Villalba de los Barros, 1955-Madrid, 2020), el poeta malherido por el COVI y cuya muerte seguimos sin olvidar.<\/p>\n<p>Ambos convivieron en el internado de Santa Ana (Almendralejo), estudiantes a\u00fan casi adolescentes, donde se fundament\u00f3 una amistad que perdurar\u00eda hasta que la Parca la interrumpi\u00f3. Al menos, de forma presencial, porque aquellos lazos juveniles sobreviven. El <em>non omnis moriar <\/em>de Horacio podr\u00eda repetirlo el difunto de conocer esta obra a dos manos de dos \u201cgemelos de tinta\u201d, seg\u00fan gustaban reconocerse.<\/p>\n<p><em>Palomas mensajeras. Cartas de ida y vuelta, <\/em>con pr\u00f3logo de otro extreme\u00f1o militante, Theo Acedo D\u00edaz, es un conjunto de ep\u00edstolas cruzadas entre los dos amigos escritores con aspiraci\u00f3n a que alg\u00fan d\u00eda saliesen al p\u00fablico. Es nota que impregna forzosamente los textos, marcados por una rotunda (y conseguida) voluntad de estilo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan declara Alonso C., el proyecto arranca despu\u00e9s de coincidir en una conferencia en la RAE (enero de 2020), donde se celebraba el centenario de la muerte de Gald\u00f3s. Hac\u00eda poco que se hab\u00edan reencontrado, tras lustros de separaci\u00f3n por razones profesionales. Aquella noche \u201cgaldosiana\u201d decidieron contarse el curso de sus vidas en la d\u00e9cada de los setenta, a\u00f1os del tardofranquismo y la transici\u00f3n democr\u00e1tico, que los dos vivieron intensamente. Fue su plan enviarse una veintena de cartas, meti\u00e9ndose en la piel de los adolescentes y j\u00f3venes que un d\u00eda ya remoto fueron. Lo ejecutaron con escrupulosidad, aunque la prematura desaparici\u00f3n de Iglesias impidiese que se prolongara a la d\u00e9cada posterior, seg\u00fan tambi\u00e9n hab\u00edan proyectado.<\/p>\n<p>Tras culminar el bachillerato, Isidro Villa, el poeta, refiere desde Ilargia (Villaba), Colmenar (Almendralejo), Batalia (Badajoz) y otros lugares sus experiencias, lecturas, amor\u00edos, estudios, rebeld\u00edas y dem\u00e1s vicisitudes vitales a Pablo Acevedo, que corresponde en el mismo tono desde Bilbao y Madrid, donde combina trabajos diferentes con las clases en la Universidad (si no se remonta a vivencias infantiles). Tal vez por la necesidad de retrotraerse a \u00e9pocas ya lejanas, la memoria no resulte del todo fiable y les induzca a focalizar en a\u00f1os anteriores parte de lo que vivir\u00edan posteriormente. Acaso los dos \u201cj\u00f3venes\u201d corresponsales adelantaban aprendizajes, gustos, denuncias sociopol\u00edticas, nostalgias, opiniones y actitudes que sin duda s\u00ed mostrar\u00edan despu\u00e9s. Por poner un ejemplo, extra\u00f1a el conocimiento de Pessoa ya en el temprano julio 1974 (p\u00e1g. 117).<\/p>\n<p>Pero lo que m\u00e1s atrae nuestra atenci\u00f3n es la extraordinaria calidad de la prosa de ambos escritores, fomentada sin duda por el deseo de verse alg\u00fan d\u00eda en letra impresa. Uno y otro aman el lenguaje con pasi\u00f3n y se trasmiten cadenas de t\u00e9rminos aprendidos casi en la cuna, que a ellos les llenan de im\u00e1genes y sensaciones primerizas. Le funcionan algo as\u00ed como lo que Benveniste llam\u00f3 \u201cpalabras testigo\u201d. Saben que pertenecen a una cultura agroganadera y en trance de absoluta desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>La dama que facilita el reencuentro y las lecturas comunes es fruto imaginario, pero aporta un picante sabroso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alonso Carretero Caballero y Jos\u00e9 Iglesias Ben\u00edtez, <em>Palomas mensajeras. Cartas de ida y vuelta. <\/em>Madrid, Liber Factory, 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocos extreme\u00f1os de la di\u00e1spora, tan arraigados muchos de ellos al terru\u00f1o pese a la emigraci\u00f3n, como Alonso Carretero, natural de La Morera (1952) y residente en Madrid. 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