{"id":2043,"date":"2024-12-30T10:58:09","date_gmt":"2024-12-30T09:58:09","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=2043"},"modified":"2024-12-30T10:58:09","modified_gmt":"2024-12-30T09:58:09","slug":"contra-el-arrullo-de-las-pantallas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2024\/12\/30\/contra-el-arrullo-de-las-pantallas\/","title":{"rendered":"CONTRA EL ARRULLO DE LAS PANTALLAS"},"content":{"rendered":"<p>Es una constante en la historia de la literatura la incomodidad, incluso el enojo, de los poetas m\u00e1s sensibles frente a los valores determinantes en la sociedad que les ha tocado vivir. Denuncian, se rebelan, proponen alternativas m\u00e1s o menos felices, nost\u00e1lgicas a veces, revolucionarias otras, contra los poderes que determinan la conducta ciudadana (aunque no falten quienes optan por la sumisi\u00f3n y los silencios c\u00f3mplices, casi siempre bien recompensados). Ocurre as\u00ed con la iconoclastia de los rom\u00e1nticos; el spleen de los simbolistas o las rebeliones del realismo social. Tal vez como paradigma del \u201cnon serviam\u201d sociopol\u00edtico result\u00f3 la plural corriente surrealista, que, por lo referente a Espa\u00f1a, tan bien estudia Luis Antonio de Villena en su extenso pre\u00e1mbulo a la edici\u00f3n de <i>Pasi\u00f3n de la tierra, <\/i>de Vicente Aleixandre (Barcelona, Narcea Ediciones, 1977).<\/p>\n<p>Bien es cierto que ese <i>Das Unbehagen in der Kultur<\/i>\u00a0 (<i>Malestar en la cultura<\/i>), advertido por Freud, a quien tanto deben los surrealistas, se percibe tambi\u00e9n en otros muchos magos de la palabra. Contra las crecientes, grav\u00edsimas manipulaciones a que nos est\u00e1n sometiendo en la llamada \u201cera digital\u201d hemos le\u00eddo los muy recomendables ensayos de Juan Luis S\u00e1nchez de Le\u00f3n (<i>La condici\u00f3n digital, <\/i>Trotta, 2023) y Diego Hidalgo Demeusois (<i>Retomar el control. 50 reflexiones para repensar nuestro futuro digital. <\/i>Los libros de la Catarata, 2024).\u00a0 Junto a estas voces puede alinearse, con sus propios perfiles, la de Juli\u00e1n Quir\u00f3s (Guare\u00f1a, 1969), que en este su segundo poemario, tras <i>P\u00e9rdidas y ganancias <\/i>(Madrid, Ars Poetica, 2021) se erige contra el imperio tecnol\u00f3gico que amenaza con barrer la tradici\u00f3n human\u00edstica europea para dictar nuevos c\u00f3digos frente a los cuales caben todas las sospechas.<\/p>\n<p>Seguramente ha sido Google, una de las cinco grandes empresas del ramo,\u00a0 el prototipo m\u00e1s famoso, capaz de producir miles de millones de d\u00f3lares anuales, condicionando sociedades y gobiernos en todos los lugares del orbe. Y, aunque se dice que hoy podr\u00eda estar en un peligroso punto de inflexi\u00f3n a causa de las innovaciones implantadas por la Inteligencia Artificial, el desarrollo de los competidores, las leyes antitrust y la demograf\u00eda misma (los j\u00f3venes parecen preferir otras opciones), el gigante nacido en California (1988) contin\u00faa siendo un referente multinacional m\u00e1ximo.\u00a0 De ah\u00ed el t\u00edtulo de la obra rese\u00f1ada.<\/p>\n<p>El autor es uno de los periodistas espa\u00f1oles m\u00e1s conocidos<i>.\u00a0 <\/i>Ha dirigido los diarios <i>Sur de M\u00e1laga, Hoy <\/i>de Badajoz y <i>Las Provincias<\/i> de Valencia, antes de ponerse al frente (2020) de <i>ABC<\/i>, resulta f\u00e1cil verlo en tertulias y programas televisivos, donde no esconde su recia personalidad.\u00a0 Bachiller en el entonces Colegio Libre Adoptado \u201cEugenio Frutos\u201d de su pueblo natal, Guare\u00f1a (1969), tuvo la suerte de recibir las ense\u00f1anzas de \u00c1ngel Campos P\u00e1mpano, quien lo aficion\u00f3 a la literatura. Alguna vez me ha referido su admiraci\u00f3n hacia aquel hombre de tan impecable trayectoria \u00e9tica y est\u00e9tica, prematuramente arrebatado por las Parcas.<\/p>\n<p>Quir\u00f3s elige como entrada del libro unos versos que su profesor entregaba en <i>La semilla en la nieve <\/i>(Pre-Textos, 2024, existe edici\u00f3n p\u00f3stuma, biling\u00fce, en la ERE, 2008)<i>, <\/i>poemario eleg\u00edaco de excelente escritura:<i> \u201cmientras pueda pensarte\/no habr\u00e1 olvido\u201d. <\/i>Los lectores recordar\u00e1n inmediatamente otro t\u00edtulo, el de la extreme\u00f1a Imma Chac\u00f3n, hermana de la inolvidable Dulce, <i>Mientras pueda pensarte <\/i>(Planeta, 2013).<\/p>\n<p>En la parte primera del poemario, \u201cLa memoria inventada\u201d, se denuncia el apocalipsis que las nuevas tecnolog\u00edas imponen, imponiendo sin traumas ni dolores una interesada cosmolog\u00eda, previa eliminaci\u00f3n de la heredada tras muchas generaciones.\u00a0 Para resistir frente a esas nuevas identidades, el autor propone en la parte segunda un conjunto de \u201ccanciones sin iPhone\u201d. El las aprendi\u00f3, ni\u00f1o, un Jueves Santos en uno de \u201caquellos pueblos\/estrellados de gravedad\/con cal y devoci\u00f3n\u201d; o quiz\u00e1s un 24 de diciembre junto a \u201cuna lumbre de encinas\/y memorias pasadas\/donde crepitaba\/el canto repetido\/igual\/de tantas generaciones\u201d. Cuando \u00e9ramos pobres, y \u201cel fr\u00edo escarchaba los pueblos\u201d. S\u00f3lo quedan ya la memoria\u00a0 y ciertos f\u00f3siles dom\u00e9sticos ( fotograf\u00edas, alguna herramienta, un almanaque amarillo) de aquel mundo, que el escritor va evocando con ternura, para finalizar contraponi\u00e9ndolo as\u00ed : \u201cConoc\u00ed demasiados hombres\/quebrados por el sudor extenuante\/braceros y esclavos\/que se vaciaban trabajando\/con un esfuerzo descomunal\/para comprar algo de cena\/. Ahora, otros sudan y se agotan\/en salas de gimnasio y pistas de <i>running<\/i>\/porque buscan ser c\u00e9lebres y guapos\u201d (p\u00e1g. 74).<\/p>\n<p>El escritor, confiado en que no resulte delito sostener una memoria distinta a la impuesta por el<i> gatillo del enter<\/i>, concluye con un extenso \u201cpr\u00f3logo pospuesto\u201d pregunt\u00e1ndose c\u00f3mo eludir el arrullo de las pantallas (las sirenas de Ulises) y mantenerse ilesos frente al espolio digital.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Juli\u00e1n Quir\u00f3s, <i>Antes de que Google nos alcance. <\/i>Madrid, Reino de Cordelia, 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es una constante en la historia de la literatura la incomodidad, incluso el enojo, de los poetas m\u00e1s sensibles frente a los valores determinantes en la sociedad que les ha tocado vivir. 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