{"id":2118,"date":"2025-06-28T12:24:32","date_gmt":"2025-06-28T11:24:32","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=2118"},"modified":"2025-06-28T12:24:32","modified_gmt":"2025-06-28T11:24:32","slug":"asesinato-del-canonigo-defensor-del-vinculo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2025\/06\/28\/asesinato-del-canonigo-defensor-del-vinculo\/","title":{"rendered":"\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ASESINATO DEL CAN\u00d3NIGO DEFENSOR DEL V\u00cdNCULO"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace justamente un a\u00f1o, rese\u00f1\u00e9 en <em>HOY <\/em>(\u201cTrazos\u201d, 29-VI-24)\u00a0<em>En plato fr\u00edo y otros cuentos, <\/em>entrega del mismo autor que ahora nos ocupa. El que da nombre a aquel conjunto de narraciones cortas cabe decir que es un relato pr\u00f3ximo al g\u00e9nero negro, thriller construido con precisi\u00f3n de relojer\u00eda. Las preferencias de E. M\u00e9ndez por dicha f\u00f3rmula se han venido a confirmar en <em>La muerte y los silencios<\/em>, novela polic\u00edaca con 34 cap\u00edtulos y un ep\u00edlogo, enmarcada a principios del XXI. Profesor de secundaria, abogado, editor (Abismo del Suroeste), cin\u00e9filo, mel\u00f3mano, contertulio (P\u00e1gina 72), M\u00e9ndez recurre aqu\u00ed a sus ricas experiencias ante comisar\u00edas, juzgados civiles y calabozos, as\u00ed, como a la relaci\u00f3n con acusados o detenidos y, sobre todo, a las intervenciones profesionales en juicios de la Rota, instituci\u00f3n judicial donde la Iglesia arbitra para sus fieles apelantes, entre otras cuestiones eclesi\u00e1sticas, la consistencia o nulidad del matrimonio contra\u00eddo.<\/p>\n<p>Los tribunales del g\u00e9nero que cada di\u00f3cesis organiza, cuentan con dos figuras de m\u00e1xima relevancia: el \u201cDefensor del v\u00ednculo\u201d, que refuta las argumentaciones frente a cualquier sospecha de sacramento nulo, y el Vicario \u00a0encargado de dictar sentencia. Ninguno de los dos, menos a\u00fan el primero, se ganar\u00e1n las simpat\u00edas de quienes pretendan demostrar que se casaron en circunstancias contrarias al Derecho can\u00f3nico y, en consecuencia, deber\u00edan declararse solteros.<\/p>\n<p>Valerio Exp\u00f3sito, can\u00f3nigo que no poco se parece al protot\u00edpico magistral de <em>La Regenta, <\/em>viene desempe\u00f1ando el primer rol en la capital del Guadiana, pr\u00f3xima a la frontera hispanolusa. Otras caracter\u00edsticas de la ciudad, \u201cque hab\u00eda decidido ahorcar su propia historia con la soga de la desidia\u201c (p\u00e1g. \u00a0100), conducen a Badajoz, aunque nunca en el texto \u00a0no aparezca dicho top\u00f3nimo. Culto, prepotente, bon vivant, viajero, interesado en la historia del Temple, licenciado en Teolog\u00eda por la Tom\u00e1s de Aquino (Roma), acad\u00e9mico, \u00a0al poderoso y apuesto eclesi\u00e1stico (fue vocaci\u00f3n tard\u00eda, con novia), lo asesinan en casa con un tiro de pistola, sin ninguna otra se\u00f1al de violencia o robo. Se da origen as\u00ed a las investigaciones polic\u00edacas, que dirigir\u00e1 la eficaz inspectora Fern\u00e1ndez Molina (amante de una colega portuguesa), compitiendo con las realizadas por Fernando Villamores, el mejor periodista del diario local <em>Suroeste. <\/em>Ambos se erigen en ejes de la novela, si bien los acompa\u00f1an muy atractivos personajes secundarios. M\u00e1s que ninguno, Jos\u00e9 Perales (\u201cBaylish\u201d de <em>nick<\/em>)<em>,<\/em> artista iconoclasta y lenguaraz, el primero de los sospechosos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan costumbre, el autor alternar\u00e1 el desarrollo de las pesquisas con el se\u00f1alamiento e interrogatorios de posibles asesinos. Son m\u00faltiples los escenarios probables donde tal vez se forj\u00f3 el odio criminal. Hay que\u00a0 investigar entre los miembros de esa izquierda republicana, viejos y j\u00f3venes, tan activos \u00e9stos en las redes sociales, cuyo anticlericalismo les induce a airear el a\u00f1oso lema de \u201cmuerte a los curas\u201d. Tampoco son fiables los mismos colegas del claustro catedralicio, a los que tantas humillaciones endilg\u00f3 el soberbio can\u00f3nigo. Ni los contrabandistas de arte sacro, que saquean antiguas, hoy casi abandonadas parroquias, acaso bajo la vista c\u00f3mplice del can\u00f3nigo. Los tiros pudieron venir tambi\u00e9n de alg\u00fan polic\u00eda corrupto, la dom\u00e9stica de origen vasc\u00f3n, empresarios depredadores, litigantes frustrados o la mujer que, aunque abandonada, nunca dej\u00f3 de quererlo. Muchos, para mal y para bien, no son lo que de entrada parecer\u00edan, empezando por el mismo Valerio Exp\u00f3sito. Dejaremos que los lectores descubran sus particulares secretos.<\/p>\n<p>Al hilo de las pesquisas, el escritor va deteni\u00e9ndose en representantes de dichos grupos, perfectamente contextualizados, recre\u00e1ndose en sus rasgos y comportamientos m\u00e1s caracter\u00edsticos, hasta la aclaraci\u00f3n final, no por l\u00f3gica esperada. Lo hace merced a una prosa \u00e1gil y concisa, con claro predominio \u00a0las oraciones simples, sin apenas subordinaciones, lo que, junto con la r\u00e1pida\u00a0\u00a0 sucesi\u00f3n de los escenarios y la riqueza del lenguaje,, genera un texto de indudable calidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Santiago M\u00e9ndez, <em>La muerte y los silencios. <\/em>Badajoz, Fundaci\u00f3n CB, 2025.<\/p>\n<p>ASESINATO DEL CAN\u00d3NIGO DEFENSOR DEL V\u00cdNCULO<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace justamente un a\u00f1o, rese\u00f1\u00e9 en <em>HOY <\/em>(\u201cTrazos\u201d, 29-VI-24)\u00a0<em>En plato fr\u00edo y otros cuentos, <\/em>entrega del mismo autor que ahora nos ocupa. El que da nombre a aquel conjunto de narraciones cortas cabe decir que es un relato pr\u00f3ximo al g\u00e9nero negro, thriller construido con precisi\u00f3n de relojer\u00eda. Las preferencias de E. M\u00e9ndez por dicha f\u00f3rmula se han venido a confirmar en <em>La muerte y los silencios<\/em>, novela polic\u00edaca con 34 cap\u00edtulos y un ep\u00edlogo, enmarcada a principios del XXI. Profesor de secundaria, abogado, editor (Abismo del Suroeste), cin\u00e9filo, mel\u00f3mano, contertulio (P\u00e1gina 72), M\u00e9ndez recurre aqu\u00ed a sus ricas experiencias ante comisar\u00edas, juzgados civiles y calabozos, as\u00ed, como a la relaci\u00f3n con acusados o detenidos y, sobre todo, a las intervenciones profesionales en juicios de la Rota, instituci\u00f3n judicial donde la Iglesia arbitra para sus fieles apelantes, entre otras cuestiones eclesi\u00e1sticas, la consistencia o nulidad del matrimonio contra\u00eddo.<\/p>\n<p>Los tribunales del g\u00e9nero que cada di\u00f3cesis organiza, cuentan con dos figuras de m\u00e1xima relevancia: el \u201cDefensor del v\u00ednculo\u201d, que refuta las argumentaciones frente a cualquier sospecha de sacramento nulo, y el Vicario \u00a0encargado de dictar sentencia. Ninguno de los dos, menos a\u00fan el primero, se ganar\u00e1n las simpat\u00edas de quienes pretendan demostrar que se casaron en circunstancias contrarias al Derecho can\u00f3nico y, en consecuencia, deber\u00edan declararse solteros.<\/p>\n<p>Valerio Exp\u00f3sito, can\u00f3nigo que no poco se parece al protot\u00edpico magistral de <em>La Regenta, <\/em>viene desempe\u00f1ando el primer rol en la capital del Guadiana, pr\u00f3xima a la frontera hispanolusa. Otras caracter\u00edsticas de la ciudad, \u201cque hab\u00eda decidido ahorcar su propia historia con la soga de la desidia\u201c (p\u00e1g. \u00a0100), conducen a Badajoz, aunque nunca en el texto \u00a0no aparezca dicho top\u00f3nimo. Culto, prepotente, bon vivant, viajero, interesado en la historia del Temple, licenciado en Teolog\u00eda por la Tom\u00e1s de Aquino (Roma), acad\u00e9mico, \u00a0al poderoso y apuesto eclesi\u00e1stico (fue vocaci\u00f3n tard\u00eda, con novia), lo asesinan en casa con un tiro de pistola, sin ninguna otra se\u00f1al de violencia o robo. Se da origen as\u00ed a las investigaciones polic\u00edacas, que dirigir\u00e1 la eficaz inspectora Fern\u00e1ndez Molina (amante de una colega portuguesa), compitiendo con las realizadas por Fernando Villamores, el mejor periodista del diario local <em>Suroeste. <\/em>Ambos se erigen en ejes de la novela, si bien los acompa\u00f1an muy atractivos personajes secundarios. M\u00e1s que ninguno, Jos\u00e9 Perales (\u201cBaylish\u201d de <em>nick<\/em>)<em>,<\/em> artista iconoclasta y lenguaraz, el primero de los sospechosos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan costumbre, el autor alternar\u00e1 el desarrollo de las pesquisas con el se\u00f1alamiento e interrogatorios de posibles asesinos. Son m\u00faltiples los escenarios probables donde tal vez se forj\u00f3 el odio criminal. Hay que\u00a0 investigar entre los miembros de esa izquierda republicana, viejos y j\u00f3venes, tan activos \u00e9stos en las redes sociales, cuyo anticlericalismo les induce a airear el a\u00f1oso lema de \u201cmuerte a los curas\u201d. Tampoco son fiables los mismos colegas del claustro catedralicio, a los que tantas humillaciones endilg\u00f3 el soberbio can\u00f3nigo. Ni los contrabandistas de arte sacro, que saquean antiguas, hoy casi abandonadas parroquias, acaso bajo la vista c\u00f3mplice del can\u00f3nigo. Los tiros pudieron venir tambi\u00e9n de alg\u00fan polic\u00eda corrupto, la dom\u00e9stica de origen vasc\u00f3n, empresarios depredadores, litigantes frustrados o la mujer que, aunque abandonada, nunca dej\u00f3 de quererlo. Muchos, para mal y para bien, no son lo que de entrada parecer\u00edan, empezando por el mismo Valerio Exp\u00f3sito. Dejaremos que los lectores descubran sus particulares secretos.<\/p>\n<p>Al hilo de las pesquisas, el escritor va deteni\u00e9ndose en representantes de dichos grupos, perfectamente contextualizados, recre\u00e1ndose en sus rasgos y comportamientos m\u00e1s caracter\u00edsticos, hasta la aclaraci\u00f3n final, no por l\u00f3gica esperada. Lo hace merced a una prosa \u00e1gil y concisa, con claro predominio \u00a0las oraciones simples, sin apenas subordinaciones, lo que, junto con la r\u00e1pida\u00a0\u00a0 sucesi\u00f3n de los escenarios y la riqueza del lenguaje,, genera un texto de indudable calidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Santiago M\u00e9ndez, <em>La muerte y los silencios. <\/em>Badajoz, Fundaci\u00f3n CB, 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; Hace justamente un a\u00f1o, rese\u00f1\u00e9 en HOY (\u201cTrazos\u201d, 29-VI-24)\u00a0En plato fr\u00edo y otros cuentos, entrega del mismo autor que ahora nos ocupa. El que da nombre a aquel conjunto de narraciones cortas cabe decir que es un relato pr\u00f3ximo al g\u00e9nero negro, thriller construido con precisi\u00f3n de relojer\u00eda. Las preferencias de E. 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