{"id":2195,"date":"2026-02-07T10:54:05","date_gmt":"2026-02-07T09:54:05","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=2195"},"modified":"2026-02-07T10:54:05","modified_gmt":"2026-02-07T09:54:05","slug":"2195","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2026\/02\/07\/2195\/","title":{"rendered":"\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CARTAS IBAN Y VEN\u00cdAN"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El g\u00e9nero epistolar, cruce de cartas entre corresponsales verdaderos o fingidos, ha gozado siempre de extraordinaria fortuna. De pronto se vienen a la memoria <em>Cartas desde el manicomio,<\/em> relatos de Dario Dzamonja; <em>Cartas desde Estambul<\/em>, de Mary Wortley; <em>Cartas desde el infierno, <\/em>de Miguel \u00c1. Rodr\u00edguez (cr\u00f3nicas); <em>Cartas desde el exilio<\/em>, cruzadas entre Emilio Prados y Jos\u00e9 Luis Cano; <em>Cartas desde el desierto<\/em>, de Manu Carbajo; <em>Cartas desde el acantilado<\/em>, de Fernando Ugeda, novelista que un d\u00eda obtuvo el Ciudad de Badajoz (con otra novela). Y novela epistolar es la muy reciente del barcelon\u00e9s <em>Las Crines<\/em> (Siruela, 2026). Sin olvidar las sat\u00edricas <em>Cartas persas, <\/em>de Montesquieu; las pol\u00e9micas <em>Cartas marruecas, <\/em>de Jos\u00e9 de Cadalso, o las <em>Cartas desde mi celda, <\/em>escritas por G.A. B\u00e9cquer, enfermo de tuberculosis, como el protagonista de la obra aqu\u00ed presentada.<\/p>\n<p>Es la <em>opera prima <\/em>de M.D. Olgado (Arroyo de la Luz, 1960), cuya trayectoria profesional se ha desarrollado en instituciones educativas de Extremadura. Obvia decir que conoce bien la historia de la Comunidad, los usos y costumbres de sus habitantes, los problemas sociopol\u00edticos que m\u00e1s les han hecho sufrir, especialmente en la \u00e9poca contempor\u00e1nea, con momentos \u00e1lgidos durante la Guerra Civil 36-39 y el periodo posb\u00e9lico. As\u00ed lo recoge en este libro bien estructurado, de prosa \u00e1gil y precisa, cuyos personajes, frutos de la imaginaci\u00f3n creadora, deben afrontar problemas reales padecidos por tantos espa\u00f1oles de la \u00e9poca. Seg\u00fan la autora advierte en nota final, su novela no es autobiogr\u00e1fica (todas los son), si bien se inspira en avatares que sus propios abuelos experimentaron, y que ninguno de sus personajes existi\u00f3 realmente.<\/p>\n<p>Sobre dos bascula el relato: el matrimonio extreme\u00f1o que forman Andr\u00e9s, un campesino al que las circunstancias imponen recluirse en el Madrid sitiado por las tropas franquistas, mientras su esposa, la admirable Teresa, queda en el pueblo donde se criaron (\u00bfArroyo de la Luz?), pr\u00f3ximo a C\u00e1ceres capital, embarazada y con dos hijos peque\u00f1o. Al fin, tras peripecias miles, se producir\u00e1 el reencuentro por el que ambos suspiran. No extra\u00f1ar\u00e1 que el relato se abra con un cl\u00e1sico de Homero: \u201d\u2026 <em>El divino Oidseo no desapareci\u00f3 a\u00fan de la tierra y est\u00e1 detenido en el vasto Ponto, en una isla que surge entre las olas, desde que cay\u00f3 en poder de hombres crueles y salvajes que lo mantienen a su despecho\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Andr\u00e9s y Teresa son s\u00edmbolos de tantos conciudadanos a quienes diferentes circunstancias, m\u00e1s que las propias ideolog\u00edas, obligan a quedarse y procurar sobrevivir en territorios fieles a la Rep\u00fablica (Madrid, Valencia) o en zonas pronto dominadas por los militares insurrectos (C\u00e1ceres). Ocurre, por ejemplo, que a Faustino le sorprende la sublevaci\u00f3n haciendo la mili en Madrid, donde ha de permanecer, mientras a\u00a0 su joven\u00a0 hermano lo incorporan desde Extremadura al ej\u00e9rcito franquista.<\/p>\n<p>En los dos lados abundan tipos generosos y personas truculentas, capaces de salvar o hundir al pr\u00f3jimo. A bastantes de estos espec\u00edmenes (m\u00e9dicos, enfermeras, farmac\u00e9uticos, sacerdotes, falangistas, pastores, amas de casa) iremos encontr\u00e1ndonos en estas p\u00e1ginas, seg\u00fan van relacion\u00e1ndose con los dos protagonistas. Sin duda, los m\u00e1s nobles (e ingenuos) son quienes conforman la \u201cfamilia madrile\u00f1a\u201d de Andr\u00e9s, casi todos miembros de las Brigadas Internacionales. Merced a uno de ellos, Leduc, encuentran la f\u00f3rmula de mantenerse en relaci\u00f3n epistolar, con cartas que se remiten v\u00eda Par\u00eds a lo largo de la contienda.<\/p>\n<p>En sus textos, aqu\u00ed reproducidos con cursivas, van relat\u00e1ndose (no sin miedo a las censuras) c\u00f3mo logran sobreponerse a las dificultades miles que la guerra est\u00e1 haci\u00e9ndoles padecer: luchas, enfermedades, fr\u00edos, hambrunas, humillaciones e incluso c\u00e1rceles, hasta el tr\u00e1gico final.<\/p>\n<p>Altern\u00e1ndolos con las cartas, de tono \u00edntimo (tambi\u00e9n atraen las de Andr\u00e9s a la combativa Julia y la \u00faltima del propio Leduc a Teresa), la narradora omnisciente incluye relatos de car\u00e1cter hist\u00f3rico que desarrollan muchos de los acontecimientos apenas sugeridos en aquellas. Se abordar\u00e1n as\u00ed, de forma v\u00edvida, los duros combates en la Ciudad Universitaria; los bombardeos de las calles madrile\u00f1as; las batallas de Guadalajara y Teruel, los temibles \u201cpaseos nocturnos\u201d, la tortura en prisiones o los asesinatos de enemigos e incluso compa\u00f1eros \u201cdesertores\u201d, junto a incontables actuaciones solidarias sin el m\u00e1s m\u00ednimo af\u00e1n de lucro.<\/p>\n<p>Novela ante todo de amor, el que Teresa y Andr\u00e9s nunca dejar\u00e1n de profesarse, es tambi\u00e9n un digno ep\u00edgono de la hoy tan celebrada <em>La pen\u00ednsula de las casas vac\u00edas <\/em>(aunque sin el aura surrealista que David Ucl\u00e9s sabe expandir).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mar\u00eda Dolores Olgado, <em>Cartas desde Par\u00eds. <\/em>M\u00e9rida, ERE, 2025<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El g\u00e9nero epistolar, cruce de cartas entre corresponsales verdaderos o fingidos, ha gozado siempre de extraordinaria fortuna. 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