{"id":2243,"date":"2026-06-13T17:21:38","date_gmt":"2026-06-13T16:21:38","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=2243"},"modified":"2026-06-13T17:21:38","modified_gmt":"2026-06-13T16:21:38","slug":"entre-el-romanticismo-y-la-biologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2026\/06\/13\/entre-el-romanticismo-y-la-biologia\/","title":{"rendered":"\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0  ENTRE EL ROMANTICISMO Y LA BIOLOG\u00cdA"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>ENTRE EL ROMANTICISMO Y LA BIOLOG\u00cdA<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Conociendo la meloman\u00eda del autor (form\u00f3 parte del grupo Mario Tenia y os Solitarios, conocido durante la \u201cmovida madrile\u00f1a\u201d de los ochenta), no extra\u00f1a que recurra a una expresi\u00f3n del campo musical para dar t\u00edtulo a su nueva obra. Seg\u00fan los expertos, la \u201cescala menor\u201d se distingue entre las estructuras m\u00e1s utilizadas tanto en creaciones cl\u00e1sica, como en las de rock o jazz (a las que a menudo se hacen referencias expl\u00edcitas en esta novela), impregn\u00e1ndolas de sonidos profundos, tensos y melanc\u00f3licos. Precisamente, los dos personajes que nuclean el relato son pianistas, maestro ya retirado, uno (Joaqu\u00edn) y un disc\u00edpulo respetuoso (Ferm\u00edn).<\/p>\n<p>En otro sentido, se utiliza la expresi\u00f3n para sugerir el tratamiento de un sistema con par\u00e1metros m\u00e1s simples que los habituales, reduci\u00e9ndolo a escalas elementales.<\/p>\n<p>Es lo que hacen los dos protagonistas citados, bajo la conducci\u00f3n del primero, cuando abordan el asunto central del libro: el amor entre parejas (aqu\u00ed, siempre heterosexuales). Rebaj\u00e1ndole las altas consideraciones con las que el romanticismo lo suele adornar, Joaqu\u00edn se empe\u00f1a en reducirlo a una cuesti\u00f3n de simples hormonas y circunstancias propicias. En defensa de su tesis, desata una y otra vez bater\u00edas de argumentos que va tomando de antrop\u00f3logos, fisi\u00f3logos, fil\u00f3sofos e intelectuales de diferentes \u00e1reas. Ferm\u00edn no se atreve a contradecirlo, aunque intuye que no todo es tan seguro como propugna su maestro, con quien ha establecido honda amistad. Al final, el alumno descubre el secreto que afecta a tan gran hombre y cuya clave no revelaremos aqu\u00ed.<\/p>\n<p>La novela, dividida en dos partes, luce una estructura ingeniosa, siempre con el recurso discursivo del soliloquio o mon\u00f3logo interior, esa segunda persona con que se expresa cada personaje. \u201cEllas\u201d se denomina el primer apartado, donde van autopresent\u00e1ndose de modo sucinto hasta siete mujeres, cuyas relaciones con los dos m\u00fasicos descubriremos, en la parte segunda, bastante m\u00e1s amplia. Adela es el prototipo de la esposa cl\u00e1sica (de Ferm\u00edn), m\u00e1s bien fr\u00eda y distante; Rita, llegada del suburbio madrile\u00f1o, de desbordante sexualidad; Marula, maga del tarot, defensora del \u201ccarpe diem\u201d; Elia, viuda uncida a sus recuerdos, aunque abierta a otras experiencias; Sara, herida por un c\u00e1ncer terminal, y Selene, t\u00edpica joven de la Generaci\u00f3n Z.<\/p>\n<p>El gran acierto de M.A. Ayala (Badajoz, 1960), licenciado en Econom\u00eda y Derecho, con amplia carrera en el mundo de los negocios (tambi\u00e9n ha ejercido la docencia como profesor de Contabilidad y Auditor\u00eda en la Universidad de Alcal\u00e1) es hacer que todas se expresen con el c\u00f3digo ling\u00fc\u00edstico propio del grupo sociol\u00f3gico en el que se incluyen. Sin duda, el m\u00e1s llamativo es el muy desgarrado de la \u00faltima.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Joaqu\u00edn decidi\u00f3 poner t\u00e9rmino a su exitosa carrera internacional y encerrase con su Stanway en un pueblo de Extremadura, el mismo donde Ferm\u00edn, abogado, trabaja como oficial de la notar\u00eda. All\u00ed se perciben a\u00fan ecos de la guerra civil. Ambos gustan pasear por la dehesa, hermosamente descrita, y debatir, entre clase y clase, sobre la cuesti\u00f3n que m\u00e1s les interesa: las relaciones amorosas. Seg\u00fan crece la intimidad entre ambos hombres, ir\u00e1n comunic\u00e1ndose vivencias pasadas y situaciones de tiempos \u00faltimos, a saber, el deterioro matrimonial que al segundo va desgarrando y, por contra, el sorprendente enamoramiento de quien gustaba exponer su profundo escepticismo ante esa posibilidad.<\/p>\n<p>Al rese\u00f1ar su anterior entrega, <em>El lamento de las grullas (<\/em>C\u00f3rdoba, Almuzara, 2024), destaqu\u00e9 una virtud que tambi\u00e9n aqu\u00ed se percibe: la capacidad para recrear personajes y ambientes cuyos rasgos conoce a la perfecci\u00f3n. De otra anterior, <em>Chao,<\/em> publicada (2021) por la misma editorial, el sabio y poco condescendiente Luis Landero ya elogi\u00f3 la habilidad de su t\u00e9cnica narrativa y el vigor del relato. Vale repetirlo para esta <em>Escala menor, <\/em>tan l\u00facida en los an\u00e1lisis de la condici\u00f3n humana, como sugestiva en las propuestas, nunca dogm\u00e1ticas, de sus posibles interpretaciones. El gusto por el ox\u00edmoron, las frases parad\u00f3jicas, los retru\u00e9canos y polisemias, que tanto abundan, ponen \u00e9nfasis a la pluralidad de los juicios cuando se refieren a las relaciones sentimentales, la consistencia del amor, el sexo o la amistad, seg\u00fan edades, situaciones, experiencias anteriores o perspectivas de cada persona.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mario Alonso Ayala, <em>Escala humana. <\/em>C\u00f3rdoba, Almuzara, 2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>ENTRE EL ROMANTICISMO Y LA BIOLOG\u00cdA<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Conociendo la meloman\u00eda del autor (form\u00f3 parte del grupo Mario Tenia y os Solitarios, conocido durante la \u201cmovida madrile\u00f1a\u201d de los ochenta), no extra\u00f1a que recurra a una expresi\u00f3n del campo musical para dar t\u00edtulo a su nueva obra. Seg\u00fan los expertos, la \u201cescala menor\u201d se distingue entre las estructuras m\u00e1s utilizadas tanto en creaciones cl\u00e1sica, como en las de rock o jazz (a las que a menudo se hacen referencias expl\u00edcitas en esta novela), impregn\u00e1ndolas de sonidos profundos, tensos y melanc\u00f3licos. Precisamente, los dos personajes que nuclean el relato son pianistas, maestro ya retirado, uno (Joaqu\u00edn) y un disc\u00edpulo respetuoso (Ferm\u00edn).<\/p>\n<p>En otro sentido, se utiliza la expresi\u00f3n para sugerir el tratamiento de un sistema con par\u00e1metros m\u00e1s simples que los habituales, reduci\u00e9ndolo a escalas elementales.<\/p>\n<p>Es lo que hacen los dos protagonistas citados, bajo la conducci\u00f3n del primero, cuando abordan el asunto central del libro: el amor entre parejas (aqu\u00ed, siempre heterosexuales). Rebaj\u00e1ndole las altas consideraciones con las que el romanticismo lo suele adornar, Joaqu\u00edn se empe\u00f1a en reducirlo a una cuesti\u00f3n de simples hormonas y circunstancias propicias. En defensa de su tesis, desata una y otra vez bater\u00edas de argumentos que va tomando de antrop\u00f3logos, fisi\u00f3logos, fil\u00f3sofos e intelectuales de diferentes \u00e1reas. Ferm\u00edn no se atreve a contradecirlo, aunque intuye que no todo es tan seguro como propugna su maestro, con quien ha establecido honda amistad. Al final, el alumno descubre el secreto que afecta a tan gran hombre y cuya clave no revelaremos aqu\u00ed.<\/p>\n<p>La novela, dividida en dos partes, luce una estructura ingeniosa, siempre con el recurso discursivo del soliloquio o mon\u00f3logo interior, esa segunda persona con que se expresa cada personaje. \u201cEllas\u201d se denomina el primer apartado, donde van autopresent\u00e1ndose de modo sucinto hasta siete mujeres, cuyas relaciones con los dos m\u00fasicos descubriremos, en la parte segunda, bastante m\u00e1s amplia. Adela es el prototipo de la esposa cl\u00e1sica (de Ferm\u00edn), m\u00e1s bien fr\u00eda y distante; Rita, llegada del suburbio madrile\u00f1o, de desbordante sexualidad; Marula, maga del tarot, defensora del \u201ccarpe diem\u201d; Elia, viuda uncida a sus recuerdos, aunque abierta a otras experiencias; Sara, herida por un c\u00e1ncer terminal, y Selene, t\u00edpica joven de la Generaci\u00f3n Z.<\/p>\n<p>El gran acierto de M.A. Ayala (Badajoz, 1960), licenciado en Econom\u00eda y Derecho, con amplia carrera en el mundo de los negocios (tambi\u00e9n ha ejercido la docencia como profesor de Contabilidad y Auditor\u00eda en la Universidad de Alcal\u00e1) es hacer que todas se expresen con el c\u00f3digo ling\u00fc\u00edstico propio del grupo sociol\u00f3gico en el que se incluyen. Sin duda, el m\u00e1s llamativo es el muy desgarrado de la \u00faltima.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Joaqu\u00edn decidi\u00f3 poner t\u00e9rmino a su exitosa carrera internacional y encerrase con su Stanway en un pueblo de Extremadura, el mismo donde Ferm\u00edn, abogado, trabaja como oficial de la notar\u00eda. All\u00ed se perciben a\u00fan ecos de la guerra civil. Ambos gustan pasear por la dehesa, hermosamente descrita, y debatir, entre clase y clase, sobre la cuesti\u00f3n que m\u00e1s les interesa: las relaciones amorosas. Seg\u00fan crece la intimidad entre ambos hombres, ir\u00e1n comunic\u00e1ndose vivencias pasadas y situaciones de tiempos \u00faltimos, a saber, el deterioro matrimonial que al segundo va desgarrando y, por contra, el sorprendente enamoramiento de quien gustaba exponer su profundo escepticismo ante esa posibilidad.<\/p>\n<p>Al rese\u00f1ar su anterior entrega, <em>El lamento de las grullas (<\/em>C\u00f3rdoba, Almuzara, 2024), destaqu\u00e9 una virtud que tambi\u00e9n aqu\u00ed se percibe: la capacidad para recrear personajes y ambientes cuyos rasgos conoce a la perfecci\u00f3n. De otra anterior, <em>Chao,<\/em> publicada (2021) por la misma editorial, el sabio y poco condescendiente Luis Landero ya elogi\u00f3 la habilidad de su t\u00e9cnica narrativa y el vigor del relato. Vale repetirlo para esta <em>Escala menor, <\/em>tan l\u00facida en los an\u00e1lisis de la condici\u00f3n humana, como sugestiva en las propuestas, nunca dogm\u00e1ticas, de sus posibles interpretaciones. 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