{"id":2251,"date":"2026-07-04T09:00:33","date_gmt":"2026-07-04T08:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=2251"},"modified":"2026-07-04T09:00:33","modified_gmt":"2026-07-04T08:00:33","slug":"gladiadores-honor-y-sangre-en-la-arena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2026\/07\/04\/gladiadores-honor-y-sangre-en-la-arena\/","title":{"rendered":"\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 GLADIADORES: HONOR Y SANGRE EN LA ARENA"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n no se emociona cuando escucha al gladiador victorioso revelar su identidad en la arena del coliseo ante un p\u00fablico entusiasta? \u00abMe llamo M\u00e1ximo D\u00e9cimo Meridio, comandante de los Ej\u00e9rcitos del Norte\u2026\u201d, hace decir Ridley Scott a Russell Crosse, el luchador de origen hispano, zaherido por la mala suerte y las ignominias del emperador C\u00f3modo, contra quien busca y consigue vengarse. Si el prototipo encarnado por el actor neozeland\u00e9s no responde a ning\u00fan personaje hist\u00f3rico, el film original y sus siguientes versiones reflejan de modo aproximado la vida de aquellos luchadores que <em>pro pane lucrando <\/em>(y algo m\u00e1s: dinero, honor, fama) la arriesgaban sistem\u00e1ticamente (muchos cientos de miles, cuya su edad media no alcanzaba los treinta a\u00f1os) ante colegas a veces amigos) para divertir al pueblo seg\u00fan las disposiciones de la alta pol\u00edtica imperial (<em>panem et circenses<\/em>).<\/p>\n<p>Quien busque ilustraci\u00f3n sobre aquel fen\u00f3meno de masas, que durante siglos floreci\u00f3 en todos los rincones del mundo latino, la encontrar\u00e1 en la obra rese\u00f1ada, excelente combinaci\u00f3n de rigurosidad cient\u00edfica y calidad literaria (nada nuevo en los estudios y novelas de su autor).<\/p>\n<p>Nacido en Herrera del Duque (1959), Desidero Vaquerizo es catedr\u00e1tico de Arqueolog\u00eda en la Universidad de C\u00f3rdoba. Para componer este estudio, ha contado con la rica base bibliogr\u00e1fica que recoge el oportuno ap\u00e9ndice (se ha enriquecido sustancialmente durante las d\u00e9cadas \u00faltimos, fruto del inter\u00e9s que el tema provoca) y los resultados de sus propias excavaciones. Estos son de m\u00e1xima relevancia en la parte segunda del libro, dedicada a los gladiadores de la <em>Colonia Patricia <\/em>cordubense, (Recordemos que tambi\u00e9n ha publicado (2003) una voluminosa <em>Gu\u00eda arqueol\u00f3gica de C\u00f3rdoba<\/em>\u00a0(d2003) y \u00a0<em>C\u00f3rdoba romana,\u00a0 La ciudad oculta <\/em>(2024).<\/p>\n<p>Las doscientas p\u00e1ginas primeras de \u00e9sta establecen los rasgos fundamentales de los juegos gladiatorios, desde su aparici\u00f3n en tiempos \u00a0de la Rep\u00fablica, hasta su decaimiento a partir del s. III (por influencia del cristianismo, las crisis econ\u00f3micas, el abandono de las ciudades hacia el campo, la decadencia del poder imperial \u2026). De m\u00e1ximo inter\u00e9s figuran los datos y an\u00e1lisis sobre el origen social de los gladiadores (esclavos, exsoldados, hombres libres), quiz\u00e1s con presencia femenina algunas veces y grupos homosexuales; los or\u00edgenes en el modelo militar; la vida, entrenamientos y cuidados \u00a0en los \u201cludi\u201d espec\u00edficos; el extraordinario soporte econ\u00f3mico de los diferentes espect\u00e1culos, que pod\u00edan durar muchas jornadas consecutivas; el desarrollo de los mismos, seg\u00fan las <em>armaturas <\/em>manejadas y las condiciones de la lucha (no siempre con desenlace fatal); \u00a0en fin, la proyecci\u00f3n sociopol\u00edtica y cultural de aquel extraordinario medio para entretener y sosegar a los pueblos, expandiendo la romanizaci\u00f3n a los territorios conquistados por las legiones.<\/p>\n<p>La parte segunda, tambi\u00e9n adornada con generosas ilustraciones, sit\u00faa al lector en torno al anfiteatro cordob\u00e9s, cuya p\u00e9sima conservaci\u00f3n se denuncia, tan esplendoroso un d\u00eda; convertido en cantera m\u00e1s tarde; solares despu\u00e9s; hoy \u201cpuro criadero de jaramagos\u201d (p\u00e1g.298. Merced sobre todo a los descubrimientos epigr\u00e1ficos e im\u00e1genes sobre l\u00e1pidas, lucernas, armas, bronces y otros objetos localizados, Vaquerizo identifica y da a conocer una larga veintena de gladiadores all\u00ed atrapados por la muerte, algunos tras amplio curriculum. Lo hace sin omitir el contexto hist\u00f3rico y las circunstancias m\u00e1s influyentes. Se\u00f1alemos que aquellos espect\u00e1culos movilizaban no solamente a sus protagonistas principales (\u201cinfames\u201d, por recibir dinero y, no obstante, aut\u00e9nticos \u00eddolos para quienes reconoc\u00edan el valor, la fuerza, las habiiidades y otras virtudes que derrochaban en los enfrentamientos).<\/p>\n<p>Tan magnos cert\u00e1menes, donde durante d\u00edas, muchos a veces se concentraban multitudes que divertir y alimentar, movilizaron conjuntamente a organizadores (oficiales o \u201cevergetes\u201d), lanistas, entrenadores, armeros, m\u00e9dicos, m\u00fasicos, \u00e1rbitros, vigilantes, limpiadores\u2026, muchos millares de personas (entre las que pod\u00edan coexisistir mujeres e hijos de los \u201cmorituri\u201d).<\/p>\n<p>Un libro que ilustra como un tratado cient\u00edfico y se lee con el gusto de las mejores novelas hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desiderio Vaquerizo Gil, <em>Gladiadores. Los soldados de la arena. Colonia Patricia Corduba. <\/em>C\u00f3rdoba, Almuzara, 2026.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00bfQui\u00e9n no se emociona cuando escucha al gladiador victorioso revelar su identidad en la arena del coliseo ante un p\u00fablico entusiasta? \u00abMe llamo M\u00e1ximo D\u00e9cimo Meridio, comandante de los Ej\u00e9rcitos del Norte\u2026\u201d, hace decir Ridley Scott a Russell Crosse, el luchador de origen hispano, zaherido por la mala suerte y las ignominias del emperador [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2251"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2251"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2251\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2252,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2251\/revisions\/2252"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}