{"id":251,"date":"2012-06-02T10:47:23","date_gmt":"2012-06-02T09:47:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=251"},"modified":"2012-06-02T10:47:23","modified_gmt":"2012-06-02T09:47:23","slug":"aquellos-anos-sesenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2012\/06\/02\/aquellos-anos-sesenta\/","title":{"rendered":"AQUELLOS A\u00d1OS SESENTA"},"content":{"rendered":"<p>A Martina Cole se la estima como uno de los grandes fen\u00f3menos<br \/>\nliterarios de los lustros \u00faltimos. Sus \u00e9xitos de venta son realmente<br \/>\nabrumadores (m\u00e1s de diez millones de ejemplares en todo el mundo, con<br \/>\ntraducciones a las principales lenguas).  De familia irlandesa, naci\u00f3<br \/>\ny se cri\u00f3 en el East  End, una de las zonas m\u00e1s deprimidas de Londres.<br \/>\nTodas las grandes ciudades tienen lugares hom\u00f3logos, donde costumbres,<br \/>\n modas,  valores e incluso lenguaje se conforman de un modo especial,configurando un c\u00f3digo de conducta tan espec\u00edfico como absorbente.<br \/>\nSoci\u00f3logos, etn\u00f3grafos, historiadores y analistas de todas las<br \/>\nespecies suelen ocuparse de dichos h\u00e1bitats, que en no pocas ocasiones<br \/>\nresultan mejor retratados por la literatura. Espejos de aquella<br \/>\ndur\u00edsima realidad son las novelas de Cole, tales como  Secretos de una<br \/>\nasesina, M\u00e1s cerca, El jefe  o la conmovedora El asesino de mujeres.<br \/>\nLa misma fortuna para introducir al lector en un mundo con caracteres<br \/>\nbien determinados posee  Secretos de una asesina,  obra con medio<br \/>\nmillar largo de p\u00e1ginas y  personajes  de  rotunda personalidad.<br \/>\nEn aquellos  bajos fondos, donde hampones, proxenetas, usureros,<br \/>\nprostitutas y polic\u00edas corruptos pululan, conviven o se enfrentan a<br \/>\nmuerte, las \u00fanicas personas que merecer\u00e1n un respeto pertenecen al<br \/>\ng\u00e9nero femenino. Tambi\u00e9n ellas, troqueladas desde la ni\u00f1ez en normas<br \/>\nestrictas, se impregnan de los valores dominantes en aquel dif\u00edcil<br \/>\nmedio (culto a la violencia, desprecio del estudio, esp\u00edritu de<br \/>\nvenganza,  narcotr\u00e1fico, sexo venal), pero s\u00f3lo entre ellas surgen<br \/>\npersonas capaces de romper los estereotipos y promover otra clase de<br \/>\ncomportamientos.<br \/>\nNinguna mejor que la protagonista de este trepidante relato, la<br \/>\nincre\u00edblemente generosa, ingenua y tambi\u00e9n decidida Sue Dalston.<br \/>\nRechazada por una madre maltratada y un padre que abusaba de ella,<br \/>\ns\u00f3lo pudo sobrevivir gracias a su sentido de superaci\u00f3n y a su pasi\u00f3n<br \/>\npor Barry, el joven que la cautiv\u00f3 y la sac\u00f3 del infierno familiar.<br \/>\nPero Barry no es menos violento que el entorno que los rodea y en su<br \/>\nhogar se repetir\u00e1 lo que vivi\u00f3 en su infancia: maltratos a la menor<br \/>\ncontrariedad y una hija amenazada de sufrir el mismo calvario paterno.<br \/>\nGracias a Sue y a otras capaces de un\u00edrsele, en esa incre\u00edble<br \/>\nsolidaridad que consigue ir generando en su entorno, podr\u00e1 lograrse<br \/>\nromper esa odiosa cadena, entre gen\u00e9tica y cultural, que conduce<br \/>\nlamentablemente a la repetici\u00f3n de las mismas lastimosas conductas<br \/>\ngeneraci\u00f3n tras generaci\u00f3n. Los 152 golpes de martillo que su mano<br \/>\ndesencadena, tras una serie de humillaciones insufribles, contra un<br \/>\nmarido est\u00fapido, desconsiderado y violento, aunque no sin atractivos<br \/>\nf\u00edsicos, buscan hacer justicia a toda una saga de esposas, hijas,<br \/>\nhermanas y compa\u00f1eras v\u00edctimas de las humillaciones m\u00e1s atroces. Si ya<br \/>\nen el  barrio Sue logr\u00f3 sobrevivir merced a la solidaridad de otras<br \/>\nmujeres, tambi\u00e9n en la c\u00e1rcel  el  bondadoso coraz\u00f3n de esta madre<br \/>\nincre\u00edblemente entregada a sus cuatro hijos (perdi\u00f3 otro por los<br \/>\ngolpes)  le deparar\u00e1 las ayudas precisas para romper los muros. Y todo<br \/>\nello, aunque no se muestra proclive a colaborar con la abogac\u00eda,<br \/>\nobstin\u00e1ndose en mantener secretas las razones  y circunstancia del<br \/>\ncrimen que le imputan.<br \/>\nDesarrollada en los a\u00f1os sesenta del pasado siglo, aunque la acci\u00f3n<br \/>\nvaya extendi\u00e9ndose durante todo el \u00faltimo tercio del XX,  dos cosas<br \/>\nllaman sobre todo la atenci\u00f3n de la obra. Por un lado, la extrema<br \/>\ndegradaci\u00f3n de costumbres a que  ya entonces hab\u00edan llegado el<br \/>\nsuburbio, los hogares  y las c\u00e1rceles londinenses, en estas p\u00e1ginas<br \/>\ndescritos de forma implacable. Por otro, la extraordinaria vivacidad<br \/>\ndel habla que utilizan sus moradores, impregnados desde de la infancia<br \/>\nde exabruptos, vulgarismos, imprecaciones truculentas y todo g\u00e9nero de<br \/>\ntransgresi\u00f3n verbal. M\u00e9rito notable del traductor  (F.G. Corugedo) es<br \/>\nhaber mantenido ese desgarramiento expresivo, acorde con las<br \/>\ntransgresiones conductuales de los personajes. Otra cosa es cuando, en<br \/>\nno pocas ocasiones, la versi\u00f3n proporciona un castellano incorrecto<br \/>\nincluso al narrador omnisciente (tipo \u201cm\u00e1s mayores\u201d, p\u00e1g. 500, o<br \/>\n\u201cacento fuert\u00edsimo\u201d, p\u00e1g. 512). De cualquier forma, la novela atrapa<br \/>\ndesde el comienzo e incluso su final, tal vez demasiado dulce, resulta<br \/>\nun alivio permisible.<\/p>\n<p>Martina Cole,  Secretos de una asesina.  Madrid, Alianza Editorial, 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Martina Cole se la estima como uno de los grandes fen\u00f3menos literarios de los lustros \u00faltimos. Sus \u00e9xitos de venta son realmente abrumadores (m\u00e1s de diez millones de ejemplares en todo el mundo, con traducciones a las principales lenguas). 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