{"id":289,"date":"2012-10-18T11:09:29","date_gmt":"2012-10-18T10:09:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=289"},"modified":"2012-10-18T11:09:29","modified_gmt":"2012-10-18T10:09:29","slug":"perfumes-del-libano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2012\/10\/18\/perfumes-del-libano\/","title":{"rendered":"PERFUMES DEL L\u00cdBANO"},"content":{"rendered":"<p>La figura de Am\u00edn Maalouf no ha hecho sino crecer durante los tres lustros \u00faltimos  entre los lectores de lengua castellana, en la que est\u00e1n traducidas pr\u00e1cticamente todas sus obras (como en otros veinte idiomas m\u00e1s).  Miembro reciente de la Academia Francesa,  el escritor obtuvo  poco antes (2010) el Premio Pr\u00edncipe Asturias de las Letras, galard\u00f3n al que suma otros anteriores,  tan reconocidos como el Maison de Presse (por  Samarkanda) o el Goncourt (por La roca de Tanios). Aunque su excelente formaci\u00f3n \u2013 estudi\u00f3 econom\u00eda, pol\u00edtica y sociolog\u00eda, ejerciendo el periodismo en no pocos lugares \u201ccalientes\u201d-  le permite frecuentar con \u00e9xito el ensayo, es la novela el g\u00e9nero que m\u00e1s \u00e9xito le proporciona, desde aquella inolvidable Le\u00f3n el Africano. Con todo, Maalouf gusta introducir en sus textos de creaci\u00f3n, por boca de personajes  siempre cre\u00edbles,  frecuentes consideraciones sobre historia o filosof\u00eda.<br \/>\nNacido en el L\u00edbano (1949), una tierra tan culta,  hermosa  y repleta de evocaciones miles, como desgarrada por m\u00faltiples guerras,  donde  durante milenios se han cruzado numerosas civilizaciones, opt\u00f3 por exiliarse a Francia con su familia, de ascendencia \u00e1rabe cristiana. Se marchar\u00edan tambi\u00e9n otros amigos de juventud, si bien algunos decidieron quedarse en la tierra natal. Todos pagar\u00e1n duro gravamen  a las dur\u00edsimas circunstancias por las que habr\u00eda de atravesar  el Pr\u00f3ximo Oriente: los exiliados, sufriendo el conocido s\u00edndrome de quien pierde el territorio y la lengua  originales; los otros, teni\u00e9ndose que adaptar a circunstancias imprevisibles,  para poder sobrevivir.  Algunos incluso perder\u00e1n la vida.  \u00bfD\u00f3nde fueron las ilusiones juveniles, los primeros amores, las ganas de transformar el pa\u00eds, la convivencia por encima de credos y etnias? Est\u00e1n realmente \u201cdes-orientados\u201d, tal vez ya sin remisi\u00f3n.<br \/>\nSon las inquietudes que corroen  a Adam, el protagonista de Los desorientados,  profesor liban\u00e9s en Par\u00eds, trasunto del propio autor, que sin duda utiliza en la novela no pocos elementos autobiogr\u00e1ficos, sin constre\u00f1irse a nombres (v.c., nunca aparece la palabra \u201cL\u00edbano\u201d), hechos o  fechas del todo reales.  Malalouf lo ha declarado paladinamente: \u201cMe inspiro con mucha libertad en mi propia juventud. La he pasado con amigos que cre\u00edan en mundo mejor. E incluso si ninguno de los personajes del libro corresponde a una persona real, ninguno es enteramente imaginario. Me he nutrido de mis sue\u00f1os, de mis fantasmas, de mis remordimientos, tanto como de mis recuerdos\u201d.<br \/>\nAdam, un \u00e1rabe educado con los jesuitas,  pero m\u00e1s bien agn\u00f3stico, retorna a Beirut, a solicitud de Tania, mujer de Mourad, que agoniza tras una exitosa carrera (no sin concesiones morales muy discutibles) con los gobiernos locales. Anta\u00f1o \u00edntimo del dirigente,  re\u00f1idos despu\u00e9s porque el profesor repudia los m\u00e9todos del pol\u00edtico,  no alcanzar\u00e1 a verlo en vida. Ni quiere asistir a sus funerales. Pero acompa\u00f1a  a la viuda, junto a la bella Semiramis, y les nace el deseo de  volver a congregar a los antiguos  amigos. Todos han triunfado en sus respectivas profesiones y, si  ya tan distintos,  a\u00fan conservan la a\u00f1oranza de los antiguos tiempos: Naim, el jud\u00edo exiliado en Brasil; Albert, que trabaja en USA para el pent\u00e1gono; Ramez y Razci,  cristiano uno, musulm\u00e1n nada dogm\u00e1tico el otro, riqu\u00edsimos socios de la misma empresa  constructora, hasta que aqu\u00e9l  decide ingresar en un monasterio; Nidal, islamita intransigente, aunque l\u00facido, hermano de un \u201cm\u00e1rtir\u201d, etc.<br \/>\nEs Adam quien inicia las gestiones para favorecer el encuentro, mientras vive un apasionado romance con Semiramis. Como buen historiador, conserva en su archivo personal  cartas e emails cruzados, m\u00e1s o menos ocasionalmente, con todos ellos. Junto a sus notas personales, redactadas l\u00f3gicamente en primera persona, m\u00e1s los apuntes en tercera del narrador para coser este corpus, constituyen el entramado ling\u00fc\u00edstico de la excelente novela. No adelantar\u00e9 el tr\u00e1gico desenlace.<br \/>\n Los desorientados , aparte sus valores como obra literaria,  supone  una amarga reflexi\u00f3n sobre el dif\u00edcil destino de un pa\u00eds poli\u00e9drico, donde cada vez rigen menos la tolerancia y la ayuda mutua, el respeto a la vida y la vieja hospitalidad, arrebatados por odios al parecer incontenibles.  Aporta tambi\u00e9n agudas reflexiones sobre la  historia, religi\u00f3n y la pol\u00edtica. En resumen, en torno a la condici\u00f3n humana, cuyos par\u00e1metros todos se alteran, para corromperse sin remedio, cuando los hombres, incluso los m\u00e1s exquisitamente educados,  deciden usar las armas en lugar de la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Amin Malouf, Los desorientados. Madrid, Alianza Editorial, 2012 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La figura de Am\u00edn Maalouf no ha hecho sino crecer durante los tres lustros \u00faltimos entre los lectores de lengua castellana, en la que est\u00e1n traducidas pr\u00e1cticamente todas sus obras (como en otros veinte idiomas m\u00e1s). 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