{"id":307,"date":"2013-01-19T20:55:30","date_gmt":"2013-01-19T19:55:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=307"},"modified":"2013-01-19T20:55:30","modified_gmt":"2013-01-19T19:55:30","slug":"cultura-espanola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2013\/01\/19\/cultura-espanola\/","title":{"rendered":"\u00bfCULTURA ESPA\u00d1OLA?"},"content":{"rendered":"<p>Pocos t\u00e9rminos existen con tantas acepciones como \u201ccultura\u201d. Baste repasar la casi interminable relaci\u00f3n de acepciones recogidas en el famoso trabajo de  A.  L. Kroeber y C. Kluckhohn, Culture: A critical review of concepts and definitions, (Harvard University Peabody Museum of American Archeology and Ethnology Papers 47,1952). Para remate, los mismos autores a\u00f1adieron su propia definici\u00f3n, a la que habr\u00eda que a\u00f1adir<br \/>\notras muchas, aparecidas desde entonces.<br \/>\nCasi para darle la raz\u00f3n al traductor de \u201cGetting Even\u201d, conjunto de provocativos relatos del siempre ir\u00f3nico  Woody Allen, al titularlo \u201cC\u00f3mo acabar de una vez por todas con la cultura\u201d (Barcelona Tusquets,1974). Y no precisamente por la c\u00ednica declaraci\u00f3n de G\u00f6ring, \u201cCada<br \/>\nvez que oigo la palabra cultura, echo mano a la pistola\u201d, sino por el desconcierto l\u00f3gico ante su polisemia. La dificultad  se multiplica si se le a\u00f1ade un adjetivo  tambi\u00e9n ricamente connotado, seg\u00fan ocurre con<br \/>\n\u201cLa cultura espa\u00f1ola del siglo XIX\u201d, extenso volumen (522 p\u00e1gs.) que coordinan  los catedr\u00e1ticos Jos\u00e9 Andr\u00e9s-Gallego y Luis de Llera Esteban.<br \/>\nLa obra se inicia con un art\u00edculo del primero, \u201cA qu\u00e9 llamamos cultura espa\u00f1ola\u201d No responde a las expectativas que tan atractivo sintagma<br \/>\nsugiere. Pese al esfuerzo derrochado, no se acaba de concretar qu\u00e9 concibe como \u201ccultura\u201d y, menos a\u00fan, que entiende por \u201cespa\u00f1ol\u201d. Al parecer \u2013 y ser\u00e1 el hilo conductor para los siguientes colaboradores &#8211;<br \/>\n, el conjunto de fen\u00f3menos art\u00edsticos, literarios y filos\u00f3ficos (imposible atender adecuadamente a otros de similar categor\u00eda: econ\u00f3micos,  cient\u00edficos, religiosos, folcl\u00f3ricos, etc., etc. ), desarrollados en lo que casi por unanimidad se entend\u00eda como Espa\u00f1a durante el siglo XIX.  Si ten\u00edan algo t\u00edpicamente espa\u00f1ol, d\u00f3nde<br \/>\nresiden sus posibles notas espec\u00edficas, las diferencias con sus hom\u00f3logos europeos, sigue siendo asunto sin resolver. Como lo est\u00e1, seguramente, el significado de \u201cnaci\u00f3n espa\u00f1ola\u201d, meollo de la cuesti\u00f3n. Lo que no escatima ninguno de los colaboradores son los<br \/>\napuntes para contextualizar hist\u00f3ricamente a los autores, obras, corrientes est\u00e9ticas o escuelas ideol\u00f3gicas de los que se ocupan. As\u00ed lo hace Dianella Gambini en su extenso estudio sobre el Romanticismo, cuyas notas caracter\u00edsticas (libre expresi\u00f3n de la subjetividad, compenetraci\u00f3n entre alma y naturaleza, marcado<br \/>\nindividualismo, angustia existencial, esp\u00edritu idealista, fuga del mundo circundante, exaltaci\u00f3n del amor y de los elementos \u00e9tnicos) desarrolla con pulcritud. Complementa el cuadro Giovanna Scalia,<br \/>\ndeteni\u00e9ndose en los creadores m\u00e1s distinguidos: Espronceda, B\u00e9cquer, Rosal\u00eda de Castro, Larra, Zorrilla, El Duque de Rivas, etc.. Un peque\u00f1o reparo: son escasas las l\u00edneas dedicadas Carolina Coronado, omitiendo la bibliograf\u00eda actual (por ejemplo, las obras  de Isabel M.<br \/>\nP\u00e9rez Gonz\u00e1lez y Carmen Fern\u00e1ndez-Daza, ateni\u00e9ndose s\u00f3lo al m\u00e1s que superado libro de G\u00f3mez de la Serna (1942) sobre su famosa t\u00eda.<br \/>\nLa segunda mitad del volumen se debe a dos investigadores extreme\u00f1os, residentes en Italia desde hace largos lustros. Luis de Llera Esteban (Badajoz, 1947) suscribe un minucioso an\u00e1lisis (pp. 233-361) del<br \/>\nSexenio Revolucionario y la Restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica, periodos que  le son perfectamente conocidos y ha tratado en obras anteriores. Importa destacar aqu\u00ed la excelencia de su prosa, libre de los frecuentes<br \/>\nitalianismos en que otras veces incurre. Sobresalen sus  l\u00facidas y originales anotaciones en torno a las corrientes filos\u00f3ficas dominantes durante la segunda mitad de la centuria: krausistas e institucionistas, partidarios de Marx y Bakunin, neotomistas, cat\u00f3licos liberales, (Llera dedic\u00f3 su discurso de ingreso en la Academia de Extremadura a uno de los mismos: Moreno Nieto), positivistas y conservadores, sin  olvidar las tesis supertradicionalistas de Donoso Cort\u00e9s.<br \/>\nConcluye Mar\u00eda Jos\u00e9 Flores Requejo (n. Burguillo del Cerro) con el documentad\u00edsimo estudio \u201cLa cultura de la Restauraci\u00f3n\u201d, donde s\u00ed se da cabida al an\u00e1lisis de las artes pl\u00e1sticas, si bien la literatura ocupe sus casi doscientas p\u00e1ginas. Por razones de calidad, son los<br \/>\nprosistas quienes se llevan la mejor parte. Flores va deteni\u00e9ndose en las distintas modalidades de aquellas composiciones renovadoras (novelas de tesis, textos realistas, el espiritualismo  y regeneracionismo finiseculares) y los autores m\u00e1s relevantes. Como<br \/>\ndemostraci\u00f3n de sus explicaciones, reproduce numerosos pasajes de las obras aludidas y ,no omite ocuparse del peso de las circunstancias<br \/>\nsociopol\u00edticas y  la importancia que se le concedi\u00f3 entonces  en las obras literarias a las tradiciones, aficiones y modas espa\u00f1olas.<br \/>\nNo cabe sino felicitar a la Universidad de La Rioja (UNIR) por haber asumido esta publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Andr\u00e9s-Gallego y Luis de Llera Esteban (coord.), La cultura espa\u00f1ola contempor\u00e1nea. La Rioja, UNIR, 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocos t\u00e9rminos existen con tantas acepciones como \u201ccultura\u201d. 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