{"id":331,"date":"2013-05-25T09:18:24","date_gmt":"2013-05-25T08:18:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=331"},"modified":"2013-05-25T09:18:24","modified_gmt":"2013-05-25T08:18:24","slug":"amor-y-utopia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2013\/05\/25\/amor-y-utopia\/","title":{"rendered":"AMOR Y UTOP\u00cdA"},"content":{"rendered":"<p>Eugenio Fuentes (Montehermoso, 1958), escritor cada d\u00eda m\u00e1s consolidado, Premio Extremadura a la Creaci\u00f3n, ha venido a publicar casi simult\u00e1neamente dos obras, cada una dentro los g\u00e9neros que m\u00e1s cultiva: el ensayo Literatura del dolor, po\u00e9tica de la bondad (M\u00e9rida, ERE) y la novela que aqu\u00ed presentamos. Si\u00a0 aquel constituye un conjunto de l\u00facidas reflexiones sobre el g\u00e9nero negro (especialidad del autor) y algunos de sus m\u00e1ximos creadores, la segunda se encuadra\u00a0 m\u00e1s bien en la modalidad de novela hist\u00f3rica. El autor opta esta vez por olvidarse del detective Ricardo Cupido y nos\u00a0 conduce a la \u00faltima guerra civil espa\u00f1ola. La verdad, lo preferimos resolviendo crimenes ocultos que contando masacres bien conocidas, aunque la obra se adorne con todos los recursos de un excelente escritor.<br \/>\nEl comienzo, redactado en primera persona, no puede ser m\u00e1s impactante, con personajes de rotundos gestos, seg\u00fan parec\u00eda demandarlo el clima de Madrid tras la rebeli\u00f3n franquista. Un sue\u00f1o apocal\u00edptico de Rub\u00e9n, el joven pintor gallego que narra sus vicisitudes con los pinceles, presagia las\u00a0 inminentes cat\u00e1strofes. Aunque no tiene ideas pol\u00edticas definidas, ni pertenece a partido alguno, decide alistarse en los cuadros milicianos. Como la hace Marta, con su viola.<br \/>\nTambi\u00e9n a los pueblos llegan las noticias de la sublevaci\u00f3n militar. As\u00ed ocurre en Breda, junto a la Raya con Portugal,\u00a0 en el suroeste cacere\u00f1o, el lugar ficticio\u00a0 creado por Fuentes, como\u00a0 la Muralia de Bayal o el Monsalud de Ram\u00edrez Lozano. Duras son las condiciones que los campesinos\u00a0 (extreme\u00f1os) vienen all\u00ed sufriendo, sin que la Rep\u00fablica las haya solventado. No obstante, est\u00e1n dispuestos a defenderla, enfrent\u00e1ndose a militares y falangistas, a los que comanda un general que es tratado por el\u00a0 narrador de modo inmisericorde (pp. 64-66). Contar\u00e1n con la ayuda\u00a0 que les trae desde Madrid Guedea,\u00a0 comandante de milicias, que ha elaborado un plan para detener\u00a0 todav\u00eda en Extremadura al que parece imbatible columna, responsable de matanzas de civiles como la de\u00a0 Badajoz. El pintor y la violista, combatientes improvisados, llegan tambi\u00e9n y los hospedan en un curioso lugar, el mausoleo que De las Hoces, rico arist\u00f3crata,\u00a0 construye en memoria de su joven mujer. All\u00ed\u00a0 figuran\u00a0 dos bodegones que compr\u00f3 al artista poco antes de estallar la guerra.<br \/>\nPronto se oir\u00e1n en la dehesa, huertos y olivares &#8211; magn\u00edficamente descritos-\u00a0 el tronar de los fusiles. Ahora bien, el relato b\u00e9lico se interrumpe a menudo con evocaciones de la infancia de alg\u00fan personaje, cuya memoria describe la lucha de viejos trabajadores con las innovaciones mec\u00e1nicas; la llegada de la electricidad a Breda;\u00a0 el desarrollo de las ideas progresistas; la implantaci\u00f3n de la Rep\u00fablica,\u00a0 el nacimiento de la Falange (muy bien explicada, con el relato de la visita que Jos\u00e9 hizo a C\u00e1ceres), etc. Ahora se enfrentan a muerte partidarios de unos y otros ideales. Entre la milicia paisana, sobresale la figura de Viriato, \u00e9mulo del pastor lusitano hom\u00f3nimo. Y, en medio de los horrores de la guerra,\u00a0 en el duro Frente de Extremadura, va confirm\u00e1ndose el amor entre los dos j\u00f3venes artistas, que a su modo siguen cultivando la pintura y la m\u00fasica en aquel pueblo rodeado. Al fin, lo toman las fuerzas nacionalistas, mejor armadas , organizadas y dirigidas.\u00a0 El mausoleo ser\u00e1 el basti\u00f3n \u00faltimo. Despu\u00e9s, la muerte o las humillaciones p\u00fablicas de los vencidos. Incluso Ugarte, el jefe de centurias, comprender\u00e1 que &#8220;no era eso&#8221; por lo que se sublev\u00f3, horrorizado \u00e9l mismo por la vesania del cura manco y vengativo. Otros personajes secundarios no resultan menos atrayentes\u00a0 como el portugu\u00e9s Jo\u00e2o,\u00a0 capaz de conducir su locomotora hasta Breda por v\u00edas imposibles para salvar a la novia. El amor en los tiempos del c\u00f3lera no siempre triunfa.<br \/>\nCreo que la parte tercera y \u00faltima a\u00f1ade poco, con esa rid\u00edcula visita del Caudillo cazador, aunque sirva para resituar a Marta en el exilio de Toulouse, casada con un franc\u00e9s, pero\u00a0 a\u00fan sensible a la llamada de los antiguos compa\u00f1eros de utop\u00eda.<\/p>\n<p>Fuentes, Eugenio, Si ma\u00f1ana muero. Barcelona, Tusquets, 2013<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eugenio Fuentes (Montehermoso, 1958), escritor cada d\u00eda m\u00e1s consolidado, Premio Extremadura a la Creaci\u00f3n, ha venido a publicar casi simult\u00e1neamente dos obras, cada una dentro los g\u00e9neros que m\u00e1s cultiva: el ensayo Literatura del dolor, po\u00e9tica de la bondad (M\u00e9rida, ERE) y la novela que aqu\u00ed presentamos. 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